“Ascenso y caída de Humberto da Silva”, de José Luis Muñoz. Ediciones Carena

 

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“Desde pequeño jugaba al fútbol en las playas que rodeaban Bahía y la convertían en el más maravilloso balneario del mundo, hasta que la marea subía al atardecer y el mar se nos llevaba el terreno de juego”.

Ascenso y caída de Humberto da Silva”, de José Luis Muñoz y publicada por Ediciones Carena, es un poderoso retrato de esa moneda en la que el éxito está acuñado en uno de sus lados, mientras que el otro lleva impreso el fracaso. Dos inseparables caras que son radiografiadas en esta magnífica obra que tiene al mundo del fútbol como telón de fondo.

La historia, no por ya conocida, pierde en fuerza al ser transformada en una obra de ficción. Ambientada en la ciudad brasileña de Salvador de Bahía, nos encontramos ante un libro en el que se nos explica cómo el fútbol puede ser el vehículo para viajar desde lo más profundo hasta lo más alto. Y, al mismo tiempo, cuáles pueden ser los peligros de tan anhelado pero vertiginoso viaje.

En la sinopsis leemos:

“Me llamo Humberto da Silva Purísima Concepçiao, hijo de papá negro, como el puro chocolate, que trabajaba, cuando había trabajo, descargando sacos de azúcar, café y cacao en el puerto de Cidade Baixa”.

Así arranca esta fábula sobre la banalidad del éxito y la contundencia del fracaso. Humberto da Silva es un niño de la calla de la populosa y exuberante Salvador de Bahía, la ciudad negra de Brasil. Él y sus amigos siempre andan jugando al fútbol en la playa. Cuando un promotor lo vea, su vida cambiará. De no ser nadie, a ser una estrella. Pero el éxito tiene un precio amargo”.

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Imagen de www.spanish.peopledaily.com.cn

Humberto da Silva, el protagonista y narrador de la historia, es uno más de esos desahuciados habitantes de las favelas. Una familia desestructurada, con un padre alcohólico, un hermano en prisión y ninguna esperanza para salir adelante.

Pero la varita mágica del destino lo elegirá en forma de un ojeador que descubrirá sus prodigiosas habilidades para el fútbol, deporte que practica a diario en la playa con sus amigos y que es la única evasión ante una gris existencia. Gracias a su habilidad se convertirá en el depositario del sueño y la ilusión de miles y miles de niños brasileños que llevan el fútbol impreso en su ADN, que buscan en el balón el salvavidas de la salvación y la supervivencia.

Y llegará el contrato, el fichaje por un club de verdad, el trabajo duro de la profesionalidad, la oportunidad en la vida, el triunfo, la fama y la popularidad. Y de jugar en la playa pasará a jugar en un estadio de verdad, sobre la misma superficie que pisaron ídolos como Bebeto, Rivaldo, Ronaldo, Romario… y Pelé, el dios supremo. Y con ello, la culminación del ascenso.

“Y llegó el momento crucial, el de la verdad, aquel con el que soñaba cuando era niño y jugaba con mis compañeros en la favela, o cuando pateaba el balón y la arena en las playas”.

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Imagen de www.que.es

 

Su autor, José Luís Muñoz, explica que ha “querido que sea el propio Humberto da Silva, en primera persona, el que vaya contando su historia a su manera, de forma caótica y atropellada, con el lenguaje elemental de la favela”.

Y es que el lenguaje es ciertamente crudo y directo, una narración que fluye a borbotones, sin apenas pausas ni respiros ni apenas signos de puntuación, una sucesión de disparos que se encadenan como en el intercambio de pases de una larga jugada. Un hablar en voz alta lleno de expresiones cortantes y contundentes, sin maquillar lo que se quiere explicar, especialmente en cuanto al sexo se refiere, sin escatimar ni disfrazar nada.

De hecho, la voz en primera persona del protagonista nos acaba arrastrando hasta el mundo que describe, haciendo que la novela adquiera, por momentos, una poderosa atmósfera de realidad. Así, en un momento del libro aclara: “…de modo que pudiera redactar esta especie de memorias que el lector tiene entre sus manos, que me perdonara su estilo torrencial, su abundancia de comas, el que las frases no se acaben nunca y se engarcen con otras, como cuentas de un rosario…“.

Y es inevitable intentar asociar al Humberto da Silva de la ficción con algunos casos de famosos y populares futbolistas en los que, quizá, el autor haya encontrado inspiración.

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 Imagen de www.tiempo.hn

Ya desde el título se anticipa gran parte de lo que estamos a punto de presenciar. Sin necesidad de abrir el libro ya intuimos que no estamos a punto de recorrer un camino de rosas. O sí, pero a cambio de un peaje ineludible.

Capítulo a capítulo asistimos al ascenso, desde los más bajo, desde el submundo de la favela de Os Alagados, en Salvador de Bahía, desde los sótanos de la estructura social para vernos arrastrados por la corriente de los acontecimientos, paso a paso, en un recorrido casi milimétrico que conduce al protagonista, escalón a escalón, hasta la superficie y el lugar en el que la luz brilla.

El ascenso, en definitiva, hasta lo más alto, hasta la mismísima cumbre, hasta el trono reservado a los escogidos en el centro del universo, el ídolo a quienes todos persiguen y quieren acercarse.

“- No me puedo creer que de la noche a la mañana yo valga quinientos mil reales al mes, o de que me den un coche y una casa con piscina. Eso es un sueño. Yo no soy distinto del que hace meses vivía en la favela rodeado de ratas y chinches”.

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Imagen de www.diariogol.com

Pero el ascenso, la llegada a la cumbre descubre también la visión de un paisaje hasta entonces desconocido, la otra cara de la moneda. Y es que todo paraíso va acompañado de un particular infierno. La historia nos arrastra, con precisión y dinamismo, con un ritmo que no decae en ningún momento, avanzando arrastrados por la placidez de una corriente plácida y poderosa, hasta que comienza a aparecer en el horizonte la bruma, la nebulosa que levanta la caída al precipicio.

Ascenso y caída de Humberto da Silva” se convierte en una historia que describe a la perfección la trayectoria que algunos futbolistas (aunque no solo futbolistas: también actores, cantantes y otros personajes populares) acaban recorriendo. Desde el más humilde de los inicios hasta la más absoluta de las famas. Pero, tal y como siempre insitía un entrenador que tuve, “lo difícil no es llegar, sino mantenerse”.

Ese mantenerse, ese adaptarse a la nueva situación de éxito, diversión, dinero, drogas y sexo, ese ser capaz de no perder la cabeza ni dejarse arrastrar por la corriente del disfrutar del momento sin pensar en nada más, es lo que los personajes de la novela deberán buscar si no quieren ser engullidos por el remolino que acaba desembocando en el desagüe.

“- A ver si te enteras, de una vez para siempre, que de ahora en adelante eres un personaje público, y todos van a estar pendientes no sólo de cómo juegues en el estadio de fútbol sino de lo que hables, de lo que digas, de cómo te vistas, de con quién salgas. Eso es la fama, no pertenecerte, ser de los demás. El público te adora, y el público te devora: sería feliz si pudiera llevarse un trozo del jugador Da Silva entre los dientes”.

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Imagen de www.thinglink.com

Una novela en la que pese a lo que vamos intuyendo a medida que avanzamos oculta inesperados giros hasta las últimas páginas, con una sorprendente resolución que nos abre nuevas puertas hacia la reflexión de la propia historia.

Gran novela, en definitiva, que me ha hecho recordar una frase que leí hace poco, y en la que se explicaba que Guardiola siempre regalaba a los jugadores de su equipo “Saber perder“, de su amigo David Trueba. Quizá sería también buena idea que añadiera “Ascenso y caída de Humberto da Silva“, y que los futbolistas que han conseguido triunfar y flotan plácidamente sobre las aguas del éxito, la fama y la popularidad la tuvieran permanentemente sobre su mesita de noche.

Dedicar un recuerdo cada día a Humberto da Silva, antes de ir a dormir, sería de gran ayuda para mantener siempre los pies en el suelo.

“Nadaba en la abundancia y vivía con una despreocupación infantil, convencido de que el dinero era un río que nunca se secaba”.

 

MÁS INFORMACIÓN

Tenéis una más que completa reseña del libro en A ras de hierba, el blog sobre libros de fútbol de Miguel Ángel Ortiz. Podéis leer la entrada haciendo clic aquí.

Y aquí tenéis un booktrailer:

 

 

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