Presentado «Rondo de Raticos de Fútbol»

El pasado domingo pasamos una fantástica mañana presentando Rondo de Raticos de Fútbol en el Bar Imprfcto del barri del Poble Nou de Barcelona. Una obra colectiva formada por quince relatos que corresponden a otras tantas vivencias futboleras y en la que hemos participado enfermos futboleros de procedencias diversas.

Para la presentación del domingo saltamos al terreno de juego, perfectamente uniformados, Julián Cerón, José Manuel García, Luis González y un servidor.

El libro, que incluye un prólogo de Enrique Ballester, reúne quince relatos reales de fútbol y vida, contados en primera persona, un rondo de quince toques entre catorce jugadores que han tirado de balón y pluma para compartir estos Raticos de fútbol, un subgénero literario que usa el fútbol para cocinar textos aderezados con historia, viajes, humor o sentimientos.

SOBRE LOS CATORCE AUTORES:


Javier Argudo. Periodista deportivo, desde los seis años colecciona todo tipo de material futbolístico. Enfermo del PC Fútbol y fan de Oliver y Benji.


Julián Cerón Madrigal. Se gana la vida tocándole los genes a un gusano. Vio a España campeonar en Sudáfrica y de contarlo salió el primer Ratico de fútbol de la historia.


Alberto Doblaré. Amante del fútbol que en 2010 se fue a Berlín a la aventura y terminaría viviendo allí unos cinco años. Todo un referente para aquellos que quieran conocer la actualidad y la idiosincrasia de los Eisern en español.


Curro García Rodríguez.Doctor en Biología, investigador en el Instituto Pasteur de París, bético y jugador polivalente de buen pie que dejó tardes de gloria, a lo Curro Romero o Mágico González, en el Camallo Vallecano.


Luis González Roig. Barcelonés licenciado en Derecho, se desarrolla profesionalmente en un ámbito infinitamente más aburrido que el fútbol. Su abuelo le llevaba al Nou Camp de niño y esas cosas marcan.


Javier Guerrero Alfonso.Graduado en ADE por la Universidad de Sevilla y bético antes de nacer. Siempre más interesado en las gradas que en el césped y enamorado de la cultura alrededor del fútbol.


Jordi Moral Cantó. Licenciado en Humanidades, trabaja como profesor de Historia y Geografía en un instituto. Siempre que puede trata de emular a los Groundhopper.


Alfonso Morillas. Exjugador de la UE Cornellà, del Levante Las Planas y del CF Gavà. Licenciado en Historia del Arte. Juega al fútbol con los libros desde el ‘Fútbol Club de Lectura’ (www.futbolclubdelectura.com).


Francisco Ortín Montero. Profesor de Psicología del Deporte en la Universidad de Murcia. Desde niño fue futbolero y futbolista, jugando en las bases del Real Murcia hasta juveniles, y cerrando su aventura en Tercera División.


Juan José Pérez Pérez. JUANJO. 1,95 m. 95 kg. Murcia, 1972. Portero. No pasó de jugar amistosos con los amigos. Buena colocación y reflejos aceptables a pesar de la miopía. Ahora le para balones a su hijo en los parques.


Queco García Campos. Periodista: ahora en La Vanguardia. Futbolista: ahora retirado. Futbolero: eso es para siempre.Escritor: sólo para los amigos.


José Quesada. (Granada, 1984. Historiador). Apasionado de la historia, del deporte y de la investigación hemerográfica. . Este futbolista de corazón también mata el gusanillo redactando artículos para las revistas de cultura futbolística Cuadernos de Fútbol (CIHEFE) y Revista Líbero.


Enrique Roldán Cañizares. Es profesor de la Universidad de Sevilla y se siente afortunado de haber nacido en la orilla correcta del río Betis. Una de sus mayores pasiones es viajar para conocer estadios y disfrutar de partidos de otros equipos.


Frichu Yustas. Casín de cuna y gijonés de adopción, es seguidor del Sporting desde bien pequeño y no lo disimula. Haberse criado a escasos metros del estadio decano del fútbol español ayudó a ello. Amante de la historia deportiva, ha participado en varios libros colectivos y, además, es autor de tres en solitario.

Rondo de Raticos de Fútbol está disponible en Amazon, a través del siguiente enlace:

https://www.amazon.es/Rondo-raticos-f%C3%BAtbol-Juli%C3%A1n-Madrigal/dp/B0BGF5KX6W

«Futbolatura: once párrafos de literatura y fútbol para un Mundial»

En la edición de ayer sábado 19 de noviembre del diario El Mundo aparecía el artículo «Futbolatura: once párrafos de literatura y fútbol para un Mundial».

Se trata de un texto elaborado por el periodista Rafa Álvarez en el que se recogen once párrafos extraídos de novelas de temática futbolera, y en cuya selección he tenido el gran placer de participar.

Como se suele decir, no están todos los que son, pero sí son todos los que están.

«El niño gol», de Ramón García Domínguez y Emilio Urberuaga (Edelvives, 2010)

En el 2014, la Revista Líbero puso en marcha una maravillosa campaña bajo el título «Si te lo explican con fútbol lo entiendes«. En ella, se mostraban diferentes situaciones del ámbito doméstico en las que las mujeres explicaban a los hombres algunas cuestiones de tipo cotidiano utilizando símiles futbolísticos.

El vídeo con todos los spots de la campaña es el siguiente:

Quizá esa táctica podría funcionar también en las escuelas con los estudiantes futboleros. Hacerles entender que sacar buenas notas es como marcar un gol. Eso es lo que piensa el padre de Quique, el protagonista de El niño gol, escrito por Ramón García Domínguez e ilustrado por Emilio Urberuaga, y publicado en el 2010 por la Editorial Edelvives en su colección Ala Delta.

SINOPSIS

El papá de Quique es locutor deportivo. Para él, sacar un sobresaliente en el cole es igual que meter un gol. Por eso le insiste mucho a Quique: quiere que sea un campeón en los estudios, ¡un auténtico goleador! El niño se esfuerza para lograrlo. ¡Pero no es tan fácil! Un día por fin lo consigue y entonces...

Una delicia de libro ilustrado, con dibujos sencillos y coloristas que transmiten a la perfección el sentido de la historia, y que es ideal para leer con los más pequeños y transmitir que estudios y fútbol también pueden estar relacionados.

Fútbol y literatura: mundiales muy literarios


Clic aquí para escuchar el audio del programa


En la sección de literatura deportiva del miércoles 16 de noviembre del Radioestadio Catalunya de Albert Arranz, en Onda Cero Catalunya, he hecho referencia a algunas novelas en las que hay un Mundial de Fútbol de telón de fondo. Han sido, en concreto, las siguientes:


Asesinato en el Mundial 74, de Curtis Garland (Editorial Bruguera Colección Servicio Secreto, 1974)

Asesinato en el Mundial-74” es una novela de género negro publicada en la Colección Servicio Secreto (con el núm. 1249) de la Editorial Bruguera en 1974, es decir, el mismo año en el que se celebró el Campeonato del Mundo de Fútbol en Alemania, que actúa, además, como telón de fondo. La obra está firmada por Curtis Garland, uno de los pseudónimos de Juan Gallardo Múñoz (1929-2013), uno de los más reconocidos autores de “literatura popular española” (también conocida como ‘novelas de quiosco’, ‘novelas de a duro’ o ‘bolsilibros’),


La pena máxima, de Santiago Roncagliolo (Alfaguara, 2014)

Lima 1978. Un hombre que porta una mochila sospechosa es perseguido por las calles de uno de los barrios más populares de la ciudad y asesinado a plena luz del día. Pero nadie ha visto nada. El asesino ha elegido el momento perfecto para cometer su crimen: la ciudad se halla en ese instante desierta y concentrada ante el televisor. La selección peruana se juega mucho en el Mundial de fútbol de Argentina.

Ocho años después de la publicación de Abril rojo (Premio Alfaguara de novela 2006), su protagonista, Félix Chacaltana, se enfrenta a una nueva serie de crímenes. Estamos en un momento crucial para la historia de Perú. Con la operación Cóndor como telón de fondo, el país se esfuerza por salir de la oscuridad de la dictadura militar con la celebración de las primeras elecciones democráticas en mucho tiempo. Parece que también ha llegado el momento del cambio para Chacaltana, quien se debate entre la obediencia a una madre dominante y su amor por Cecilia, entre el reparo a salir de la protección que supone una vida ordenada y monótona, llena de reglas y procedimientos, y la lealtad a su amigo Joaquín.

La pena máxima es un thriller absorbente en el que la política, el fútbol, la lucha por sobrevivir y la muerte se entrelazan con ritmo vibrante. La investigación llevará a Chacaltana a descubrir hasta dónde están dispuestas a llegar algunas personas para defender sus ideales y cómo, en realidad, en el juego de la vida lo peor no es sufrir una falta sino tener que ejecutarla. Esto puede transformarte para siempre.


Todas las miradas del mundo, de Miguel Mena (Suma de Letras, 2013)

Málaga, 1982. Campeonato Mundial de Fútbol. Un miembro de la delegación neozelandesa desaparece el mismo día en que el equipo austral aterriza en la Costa del Sol. El inspector Luis Mainar, un policía solitario y sentimental, a veces atormentado por su divorcio y la enferme­dad de su hija, viajará hasta el sur con intención de buscarlo, el mismo viaje que emprende un comando de ETA para ejecutar un gran atentado.

Con pinceladas de novela negra, de crónica de la Transición y de relato emocional, Todas las mi­radas del mundo es una historia vibrante y con­movedora en la que confluyen el fútbol y la política internacional con terroristas iluminados, aficionados entusiastas, delincuentes de poca monta, jóvenes fascistas o enfermos de colza.

Un caleidoscopio de una época y un país que compaginaba la sonrisa de Naranjito con la rutina de los funerales.


Colombia 86, de Wilmar Cabrera y Nicolás García (Caballito de Acero, 2021)

En 1986, Belisario Betancur era el Presidente de Colombia. María Mónica Urbina era la Señorita Colombia. Miguel Maza Márquez era el director del DAS. Carlos Pizarro era el comandante del M-19. Alfonso Sénior era miembro del Comité de la FIFA. Gabriel Ochoa Uribe era el DT de la Selección Colombia.

Una ucronía es una reconstrucción de la historia sobre datos hipotéticos. Es por eso que hemos querido lanzar nuestro nuevo sello editorial Caballito Cómics con una novela gráfica en la que imaginamos lo que pudo haber sido el Mundial Colombia 86 si Colombia lo hubiera organizado en vez de rechazarlo. En esta novela, Bogotá tiene Metro y un comando del M-19 secuestra al presidente de la FIFA. Colombia está en el grupo A junto con URRS, Canadá, Hungría, Marruecos y Escocia.


Autogol, de Ricardo Silva Romero (Editorial La Navaja Suiza, 2014)

1994, Colombia, un país que se ha convertido en sinónimo de narcotráfico y violencia, vive pendiente de su selección de fútbol. El Mundial de Estados Unidos parece devolver la fe a un pueblo que hace mucho tiempo dejó de creer en milagros. Hasta que el jugador con el dorsal número 2, Andrés Escobar, marca un gol en propia puerta que desencadena varias tragedias.

En el mismo estadio se queda sin voz el comentarista deportivo Pepe Calderón Tovar, quien, días después, decide acabar con la vida del defenestrado héroe nacional. Para ello viaja hasta Medellín, ciudad en la que reinan la cocaína y los sicarios. Pero Calderón Tovar no solo recorre la geografía colombiana, sino también su propio pasado. Ese viaje por su vida y por un país en guerra es al mismo tiempo delirante, hipnótico y trágico.


La inmensa minoría, de Miguel Ángel Ortiz Olivera (Literatura Random House, 2014)

Barcelona, a las puertas del Mundial de Sudáfrica. Pista, Retaco, Peludo y Chusmari viven en la Zona Franca. Tienen entre quince y dieciséis años, estudian 4º. de la ESO y resuelven sus preguntas existenciales con porros, mucha música, novias, algo de sexo, bastantes cervezas y el fútbol como metáfora, aprendizaje, combate y sueño. Viven en ese entorno físico, urbano y social de la periferia barcelonesa cuyo horizonte no es otro que el de las expectativas defraudadas. Y tratan de meterle un gol a la realidad. Sus padres y madres sobreviven como pueden: friegan casas, conducen autobuses, trabajan en una peluquería o venden ropa en los mercadillos. Son esas gentes, esa inmensa minoría, que salen poco en los periódicos ypara los que la crisis es un llover sobre mojado. Luego los adolescentes crecen, es decir, unos aprenden a ser peores y otros tratan de que las desgracias no les aplasten.

La inmensa minoría viene a sumarse a esa magistral estirpe de extraordinarias novelas en las que Barcelona es paisaje, tiempo, luz, sombra, color y espacio: Los atracadores, de Tomás Salvador, Han matado a un hombre, han roto un paisaje de Francisco Candel, La plaça del Diamant de Mercè Rodoreda, Las afueras de Luis Goytisolo, Si te dicen que caí de Juan Marsé o El día del Watusi de Francisco Casavella.


Bravo. Una novela muy española, de Xavi Daura (Temas de Hoy, 2019)

Rafael Bravo se prepara para ser el seleccionador de España en el Mundial de Rusia. Ahora sus hombros deben soportar el peso de la mayor responsabilidad que puede recaer sobre un español. El orgullo y el futuro de toda una nación están en sus manos.

Una larga carrera como futbolista y entrenador lo avalan. Solo hay un problemilla: el día que recibe la noticia se desploma por un ataque de ansiedad. A partir de ese momento el contador empieza a correr y tiene menos de un mes para descubrir qué le está pasando. Para revivir junto al lector su disparatada infancia en Extremadura, sus primeros años de correrías futbolísticas, su ardiente matrimonio e inevitable divorcio, su surreal retirada en Japón… A su lado, la doctora Angulo, psicóloga especializada en deportistas, y Marta Prieto, relaciones públicas de la selección, no descansarán hasta verle preparado. Hay que echarle cojones, Rafael. El éxito aguarda al otro lado.

En esta novela, Xavi Daura usa el humor y la hipérbole para dar voz a un personaje a medio camino entre José Luis Torrente y Tony Soprano. El resultado es una historia para leerse a carcajada limpia sobre un macho ibérico tan reprochable como inolvidable. 


Mortadelo y Filemón. Mundial 2022, de Francisco Ibáñez (Penguin Libros, 2022)

Cada cuatro años con motivo de la celebración de los mundiales de fútbol, Mortadelo y Filemón viven sus aventuras en el país anfitrión. En esta ocasión los famosos agentes de la T.I.A., viajarán a Qatar en donde tendrá lugar en 2022 el mundial de fútbol.

El Súper llama a Mortadelo y Filemón para encargarles una nueva misión, deberán ir al mundial de fútbol de Qatar para desarticular una banda de revolucionarios que pretende derrocar al Emir y hacerse con el poder. Para ello cuentan con mosquitos salvajes que soltarán en los estadios, estos picarán a los futbolistas, dejándolos fuera de combate.

«Perder», de Francisco Cabezas (Panenka, 2022)

Sigo sentado en mi viejo pupitre del estadio. Mirando sin mirar. Como si los ojos, hartos de atender a un espectáculo que dejó de ser el mío, se hubieran dado la vuelta. En busca de algo que no estaba fuera, sino dentro de mí.

Francisco Cabezas, jefe de la sección de Deportes de El Mundo en Cataluña, cronista de los partidos del Fútbol Club Barcelona desde el 2004, y uno de los grandes del periodismo deportivo a quien siempre hay que leer, se ha marcado un novelón con Perder. Publicada por la revista Panenka, tuve la gran suerte de asistir al acto de presentación de la novela hace unos meses en Barcelona. Un diálogo-conversación con Marcel Beltrán y Miqui Otero en el que ya pude intuir las grandes expectativas que transmitía el libro, y que se convierten en realidad una vez te sientas junto al narrador en su viejo pupitre del estadio.

SINOPSIS

A Carlos García le dicen en el periódico que su nombre es demasiado común. Por eso, cuando empieza a escribir las crónicas del FC Barcelona, firma como K. Tras la máscara del pseudónimo, el estudiante que soñaba con redacciones envueltas en humo y gritos a la hora del cierre inicia su prometedora carrera sin haber salido de la universidad. Pero los sueños pocas veces están hechos de material real. Entre estadios de fútbol, tapones de bolígrafo y habitaciones solitarias de hotel, K. se autoimpone una felicidad de la que nunca será dueño.

El ascenso y la caída de un equipo legendario, la decrepitud de un oficio que solo encuentra refugio en los grandes titulares y unos periodistas que se esconden detrás de sus pantallas ambientan una crónica de crónicas en la que falta por descubrir el resultado final.

Futbolistas, el periodismo o K. ¿Quién encajará la derrota definitiva?

Imagen de http://www.elmundo.es

Perder la inocencia en la redacción de un periódico tuvo también su qué. Aunque tardé en darme cuenta, nunca imaginé que me dolería tanto descubrir que en aquel lugar, en el fondo, solo importaba sobrevivir.

Perder es un artefacto construido a partir del ensamblaje perfecto de varias piezas. La trama avanza como un mecanismo de relojería en el que van encajando partidos clave del Barça de los últimos años, la descripción de la carrera profesional de K., el protagonista, y la radiografía ficcionada de lo que es el trabajo de un cronista deportivo.

Una brillante combinación que nos permite disfrutar de una historia de ascenso y caída, la que experimentan de manera paralela tanto el narrador (en lo personal y lo profesional) como el FC Barcelona, durante el arco temporal que va del Barcelona 8 – Matador Púchov 0 del 15 de octubre de 2003, al Barcelona 2 – Bayern de Munich 8 del 15 de agosto de 2020.

Una especie de vía crucis compuesto de diecisiete estaciones correspondientes a otros tantos partidos significativos del Barcelona de los últimos años. Unos partidos que volvemos a rememorar desde el punto de vista de la significación que tuvieron en su momento. Algunos de ellos como elementos clave en el ascenso del club azulgrana. Otros, como detonantes de su caída a los infiernos.

Pero Perder es también una radiografía cruda y descarnada del oficio de cronista deportivo y de una profesión cada vez más amenazada por la invasión de las nuevas tecnologías y las nuevas formas de hacer periodismo. Un oficio en el que las redacciones se van quedando cada vez más vacías a medida que aumenta la invasión de las pantallas.

Los periódicos nacen para morir unas horas después. Con los periodistas dentro.

Siempre me ha fascinado la capacidad de los periodistas de escribir una crónica y entregarla trabajando siempre bajo la presión del tiempo. El oficio, evidentemente, te proporciona las herramientas para redactar el resumen más o menos atractivo de partidos de resultados más o menos previsibles. Pero tener que modificar un texto por culpa de un gol en el tiempo de descuento, por una situación completamente inesperada, por una variable con la que nadie contaba…

Sortear esas situaciones requieren, además de oficio, talento. Porque, además, hay cronistas (Francisco Cabezas es uno de ellos) que no solo consiguen hacerlo, sino que son capaces de convertir sus textos en brillantes piezas literarias. Eso es oficio, talento… y tener un don.

Esa es otra de las facetas del libro. Acompañamos a K. en su evolución como periodista, desde su etapa de estudiante hasta su entrada en la redacción, su proceso de aprendizaje y la llegada de su reconocimiento profesional. Y gracias a él conocemos en primera persona los entresijos de la profesión, mostrándosenos una perfecta radiografía de lo que significa el trabajo de los cronistas, las presiones con las que se trabaja, las condiciones de los viajes, el desgaste emocional que todo ello supone.

Y ese aspecto está encajado de manera perfecta en la novela, complementando el conjunto y estableciendo una simbiosis perfecta con el resto de la historia. Una trama que consigue mantener un interés creciente, pero que todavía esconde un sorprendente giro final en el último minuto.

No os la perdáis. Con la lectura de Perder la victoria está asegurada.

Fútbol y literatura: algunas novedades

En la sección de literatura deportiva del miércoles 19 de octubre del Radioestadio Catalunya de Albert Arranz, en Onda Cero Catalunya, hice referencia a algunas de las novedades de otoño recién publicadas en libros de temática futbolera. Fueron, en concreto, las siguientes:


Clic aquí para escuchar el audio del programa


Cuero contra plomo. Fútbol y sangre en el verano del 82, de Alberto Ojeda (Altamarea, 2022)

Solo una hora después de que culminara la ceremonia inaugural del Mundial 82, ETA asesinaba a un guardia civil en el puerto de Pasajes. La banda había anunciado que no atentaría directamente contra la competición: a ellos también les gustaba el fútbol, decían, aunque quedaba intacto el riesgo de que el escaparate de la recién descorchada democracia española pudiera saltar en añicos.
Así, bajo el pánico a una irrupción terrorista, rodó el balón aquel verano. La selección española no dio pie con bola. Fueron nuestros «primos» italianos los que lo bordaron. Nadie daba un duro por que España lograse organizar un Mundial en una época tan convulsa y delicada; nadie tampoco daba una lira por que la azzurra hiciera algo meritorio. Pero el torneo cuajó, en lo logístico y lo deportivo: tuvo épica, lírica y magia.
El equipo del estoico Bearzot levantó la copa en el Bernabéu. Ambos acontecimientos pusieron —de manera más que simbólica— fin a los años de plomo que ensangrentaron a los dos países, los más martirizados de Europa por el terror, sembrado tanto por extremistas de izquierda como de derecha. Cuero contra plomo contrasta el cruento devenir histórico de Italia y España en los 70 y primeros 80. Un recorrido repleto de analogías (GRAPO-Brigate Rosse, Moro-Carrero, Piazza Fontana-calle del Correo, Pinelli-Ruano…) e imbricado con la narración de partidos memorables, como el petardazo de España ante Irlanda del Norte o la mayestática derrota infligida por Italia al jogo bonito brasileño en Sarrià. Una historia, pues, de goles y balas.


El fútbol no te da de comer, de Enrique Ballester (Libros del KO, 2022)

En Copenhague, en Basilea o en Soria. En tu pueblo o en el mío. A cuántos niños les habrán dicho, cuando se ponían tristes porque perdía su equipo, que no sintieran pena, que eso realmente no importa, que el fútbol no les da de comer ni les compra ropa.

Ese mensaje de no estar triste por el fútbol porque el fútbol no te da de comer es un mensaje ultramaterialista. ¿Qué pasa? ¿Que solo podemos estar tristes por aquello que nos dé dinero? ¿Eso le estás enseñando a un niño? ¿En serio?

Ojalá la infancia mundial coordine una respuesta en común para estos casos. Y sería muy fácil, porque vale, el fútbol no me da de comer, pero tú, tú que eres amigo de mis padres y me estás diciendo eso, ¿acaso tú me das de comer, hijo de puta? Cuando vengas a contarme tus problemas no esperes que empatice ni me sienta triste, porque no me das de comer y me dijiste que no me apenara por el fútbol porque no me daba de comer.

Lo bueno de sentir pena por cosas que en realidad no importan es que le da coherencia a sentir alegría por esas mismas cosas. E igual el fútbol no te da de comer, pero tarde o temprano te hará feliz, una certeza sólida como pocas. Solo se necesita una pelota.


Perder, de Francisco Cabezas (Panenka, 2022)

A Carlos García le dicen en el periódico que su nombre es demasiado común. Por eso, cuando empieza a escribir las crónicas del FC Barcelona, firma como K. Tras la máscara del pseudónimo, el estudiante que soñaba con redacciones envueltas en humo y gritos a la hora del cierre inicia su prometedora carrera sin haber salido de la universidad. Pero los sueños pocas veces están hechos de material real. Entre estadios de fútbol, tapones de bolígrafo y habitaciones solitarias de hotel, K. se autoimpone una felicidad de la que nunca será dueño. El ascenso y la caída de un equipo legendario, la decrepitud de un oficio que solo encuentra refugio en los grandes titulares y unos periodistas que se esconden detrás de sus pantallas ambientan una crónica de crónicas en la que falta por descubrir el resultado final. Futbolistas, el periodismo o K. ¿Quién encajará la derrota definitiva?


Las voces del gol, de Daniel Cabezas, Roger Freixa y Eric Guijarro (Hat Trick, 2022)

Un abrazo con alguien que no conoces. Una sonrisa en la victoria y una lágrima en la derrota. Un gol en el minuto 93. La herencia de quien más te quiso. El fútbol es el deporte que más pasiones levanta en España. Gracias a los testimonios de aquellos que lo viven en primera línea, Las voces del gol descifra la estrecha relación entre el periodismo y el balompié.

Ramón Besa, Rodrigo Fáez, Toni Padilla, Ilie Oleart, Alberto Edjogo-Owono, Miguel Ángel Román, Danae Boronat, Bárbara Quesada y Sique Rodríguez, analizan el pasado y el presente del oficio que tanto aman para saber qué le desparará el futuro.

Este es un libro que reúne todos los aspectos del panorama actual del mundo de la comunicación: la prensa escrita, la radio, la televisión y, sobre todo, las redes sociales y plataformas como YouTube o Twitch. Y, por supuesto, también hay hueco para la Superliga, el fútbol femenino y la pandemia. A veces se aman y otras se odian, pero el fútbol y el periodismo son inseparables.


Rondo de raticos de fútbol, varios autores (2022)

Dieciséis relatos reales de fútbol y vida, contados en primera persona, un rondo de dieciséis toques entre catorce jugadores que tiraron de balón y de pluma para compartir Raticos de fútbol, un subgénero literario que usa el fútbol para cocinar textos aderezados con historia, viajes, humor o sentimientos.


Messi, de Guillem Balague (Libros Cúpula, 2022)

La biografía autorizada de Messi. Edición revisada y actualizada con los últimos acontecimientos desde su llegada al PSG

Leo Messi es el jugador de fútbol más conocido del planeta, pero también un enigma como persona, por su hermetismo. Esta biografía, que fue publicada por primera vez en 2014, y posteriormente actualizada en 2018, se presenta de nuevo en una edición que recoge lo más relevante de los últimos años del jugador en el Fútbol Club Barcelona.

En esta nueva edición, el autor repasa lo más destacado desde aquel fatídico Mundial de Brasil hasta el final de la temporada 2017/18, así como su paso por el Mundial de Rusia y por la Copa América 2021, que coincidía con el momento en que expiraba su contrato con el Fútbol Club Barcelona, y que convirtió al astro argentino en foco de todas las miradas, generando
una enorme expectación.

En agosto de 2021, se anunció el desenlace que parecía imposible: Messi no pudo renovar en el Barça y se anunció su fichaje por el PSG. ¿Qué pasó? ¿Cómo es posible que, queriendo quedarse, tuviera que salir?


Club a la fuga, de Vicent Molins (Barlin Libros, 2022)

La vinculación territorial de los equipos de fútbol a su propia ciudad es un hecho que, de tan evidente, apenas se nos ocurriría plantearnos. El Valencia es un equipo de València, el Real Madrid es de Madrid y el Barça de Barcelona, por ejemplo. ¿Qué duda hay? ¿Puede ser de otro modo? Las lógicas y prácticas contemporáneas del capitalismo global, sin embargo, comienzan a vaciar de contenido esta verdad de perogrullo, desligando clubes de sentimientos.

Al igual que el fenómeno airbnb acaba generando barrios sin vecinos —especialmente en los centros históricos de las ciudades—, matando comercios y vida asociativa y deviniendo en auténticos decorados de cartón-piedra, los equipos de fútbol, en manos de grandes magnates o de grupos empresariales mastodónticos, acaban desligándose del territorio que los acoge, donde se asienta su teórica masa social, para convertirse en marcas globales cuya única función es la de generar economía de escalas. Desde luego, esta realidad no resulta inocua para los equipos buitreados, generando desafección entre sus abnegados aficionados y la sensación de que el fútbol ya no es lo que era.

En Club a la fuga, el periodista y publicista Vicent Molins analiza en perspectiva histórica esta realidad, adentrándose en los motivos y consecuencias últimas de un proceso que no ha hecho más que comenzar.

40 años del Mundial 82

El pasado miércoles, en el programa Radioestadio Catalunya de Albert Arranz, en Onda Cero Catalunya, hice referencia a algunas obras relacionadas con el Mundial 82, del que el pasado sábado se cumplieron 40 años. A continuación encontraréis las portadas de las obras citadas así como la sinopsis de cada una de ellas. También incluyo el enlace al audio del programa, por si os apetece escucharlo.


CLICK AQUÍ PARA ESCUCHAR EL AUDIO DEL PROGRAMA


Gran Enciclopedia del Fútbol. Edición conmemorativa Mundial 82 (Océano, 1982)

Enciclopedia de fútbol integrada por 18 volúmenes editada con motivo de la celebración del Mundial de España de 1982.


Artículos publicados por Mario Vargas Llosa

Mario Vargas Llosa fue enviado por el diario El Gráfico de Perú a cubrir el Mundial 82. Escribió diversos artículos, que fueron también publicados en los diarios ABC y La Vanguardia.


El otro fútbol, por Miguel Delibes (Destino, 1982)

Recopilación de artículos de temas diversos que incluyen tres futbolísticos, y uno de ellos dedicado al Mundial 82.


Secuestro en el Mundial’82, de Basilio Rogado (Caralt Editor, 1982)

Tanto como una novela de acción trepidante y de emoción a raudales, esta obra es un canto conmovido y trágico al amor filial de un hombre duro.


Todas las miradas del mundo, de Miguel Mena (Suma de Letras, 2013)

Málaga, 1982. Campeonato Mundial de Fútbol. Un miembro de la delegación neozelandesa desaparece el mismo día en que el equipo austral aterriza en la Costa del Sol. El inspector Luis Mainar, un policía solitario y sentimental, a veces atormentado por su divorcio y la enfermedad de su hija, viajará hasta el sur con intención de buscarlo, el mismo viaje que emprende un comando de ETA para ejecutar un gran atentado.

Con pinceladas de novela negra, de crónica de la Transición y de relato emocional, Todas las miradas del mundo es una historia vibrante y conmovedora en la que confluyen el fútbol y la política internacional con terroristas iluminados, aficionados entusiastas, delincuentes de poca monta, jóvenes fascistas o enfermos de colza.

Un caleidoscopio de una época y un país que compaginaba la sonrisa de Naranjito con la rutina de los funerales.


Los fantasmas de Sarrià visten de chándal, de Wilmar Cabrera (Editorial Milenio, 2012)

Es verano y mientras en Sudáfrica se realiza el Mundial de Fútbol 2010, a cientos de kilómetros de allí, en Barcelona, tres inmigrantes disímiles, un exfutbolista argentino, un periodista colombiano y un gángster búlgaro, se toman la tarea de revivir el partido Italia-Brasil del Campeonato Mundial de España 1982. Lo hacen con el fin único de crear un ¿falso? tour que atraiga a los visitantes llegados a la Ciudad Condal. Un tour que recorra las calles y plazas que reemplazaron al estadio de Sarrià, entre el triángulo marcado por la avenida del mismo nombre, la General Mitre y la calle doctor Fleming. Los tres quieren aprovechar el flujo de turistas para venderles la ruta, la historia y simulados souvenirs -incluso hierba de un campo que ya no existe-. Sin embargo, su idea se ve truncada cuando intentan convencer al jardinero que cuidó el césped durante 43 años para ser el guía del recorrido. El viejo prefiere seguir en un geriátrico, en donde se recluyó, queriendo olvidarse del fútbol, tras la demolición del estadio en 1997.


El partido. Los mejores 90 minutos de la historia del fútbol Italia-Brasil 1982, de Piero Trellini (Destino, 2022)

Piero Trellini tenía solo doce años el 5 de julio de 1982, cuando Brasil e Italia se disputaron el pase a la semifinal del mundial de España. El resultado parecía decidido: los brasileños poseían la belleza en la técnica y la ejecución; las apuestas estaban con ellos. Para los italianos, sumidos en un silencio tácito de años y en una guerra con el mundo y consigo mismos, el reto era imposible. Y, sin embargo, tras ese día, el fútbol nunca volvió a ser lo mismo. Ganó un país que no se atrevía a soñar con una victoria.

Este libro es el relato de una pasión narrado con la pulcritud de un historiador, la curiosidad de un reportero y la pasión de un aficionado. En él cabe todo, desde los anteriores mundiales hasta las trayectorias políticas de los países implicados, desde las alineaciones hasta el análisis del minuto a minuto. Es una crónica apasionante con un elenco de personajes inolvidables (Rossi, Sócrates, Falcao, Junior, Conti, Tardelli, Zoff) del que quizá fue el mejor partido de fútbol de la historia. Pero no es solo una oda al juego, es también la recreación del ambiente político, social y económico de los años setenta y ochenta, una línea cronológica que trasciende el ensayo deportivo para entender lo que fuimos y nunca volveremos a ser.

Partidos decisivos en la literatura futbolera

Ayer, en la sección de literatura deportiva del programa Radioestadio Catalunya de Albert Arranz, en Onda Cero Catalunya, hice algunas recomendaciones de obras en las que aparece un partido con significación especial.

Comparto las portadas y sinopsis de los libros mencionados, así como el enlace al audio del programa, por si os apetece escucharlo.


CLICK AQUÍ PARA ESCUCHAR EL AUDIO DEL PROGRAMA


Cómo llegamos a la final de Wembley, de Joseph Lloyd Carr (Tusquets, 2018)

La divertidísima novela que narra la epopeya protagonizada por un humilde club de fútbol inglés

Con su flamante uniforme amarillo, el Steeple Sinderby Wanderers —cuyos integrantes ya se dan con un canto en los dientes solo con que el terreno donde juegan no quede sumergido bajo varios centímetros de agua— es el equipo de fútbol menos conocido, y menos profesional, de toda Inglaterra. Esta novela inclasificable y tremendamente divertida narra una gran hazaña: la que llevó a este humilde equipo a empezar la temporada causando estragos para acabar disputando la final en el mismísimo estadio de Wembley. «Pero ¿es creíble esta historia?», se pregunta el autor. «Ah, todo dependerá de si usted quiere creérsela.» A veces, un puñado de hombres embargados por un sueño pueden conseguir lo imposible (con un poco de ayuda).


La final de nuestras vidas, de Andrés Burgo (Planeta, 2019)

Un relato inolvidable sobre la final de la edición 2018 de la Copa Libertadores de América.

La final de nuestras vidas es un libro a la altura de lo que hubo en juego entre los dos equipos más grandes de la Argentina durante la edición 2018 de la Copa Libertadores de América. Y su autor, un experto en escribir sobre encrucijadas deportivas que marcaron a fuego la historia del fútbol argentino: ya lo había hecho en Ser de River en las buenas y en las malas y en El partido, Argentina-Inglaterra 1986, dos de sus exitosos libros. Con talento, oficio y sentimiento, Andrés Burgo le da forma en estas páginas a una historia inolvidable sobre los partidos que ya nadie nunca podrá olvidar.

¿Qué motivo había para creer, si además Boca había jugado mejor que River en el primer tiempo? ¿Y si al final no se trataba de justicia poética sino de puro excremento futbolístico? ¿Y si todo, hasta los triunfos de 2014, 2015 y la Supercopa en marzo pasado, se había tratado de una broma macabra? ¿Y si nuestro destino estaba definitivamente marcado y quedábamos condenados a cumplir el mito de Sísifo, el hombre que sube una roca por una cuesta empinada hasta que, a punto de llegar a la cima, el propio peso de la roca lo hace caer, y así empieza a subir de nuevo, una y otra vez? Aunque costara, aunque la final del mundo parecía haberse convertido en nuestro fin del mundo, había que aferrarse a los mismos argumentos que nos llevaron hasta el Bernabéu, incluso con dos goles de desventaja faltando 10 minutos en Brasil: el espíritu competitivo de este equipo y un último milagro de Gallardo. Porque así como un periodista de El Gráfico escribió en la década del 30: “Creo en Dios y en Bernabé Ferreyra”, en referencia a nuestro primer gran ídolo popular, yo no creeré en Dios pero sí creo en Marcelo Gallardo.


En la turba, de Laurent Mauvignier (Nocturna Ediciones, 2017)

El 29 de mayo de 1985, la emoción reina en las calles de Bruselas: va a tener lugar «la gran fiesta del fútbol» en el Estadio de Heysel entre la Juventus y el Liverpool. Una hora antes de que empiece, dos centenares de hinchas británicos acorralan a los aficionados italianos en una zona del estadio. Aprisionadas contra las vallas protectoras, treinta y nueve personas mueren aplastadas por la multitud y más de seiscientas resultan heridas. Sin embargo, el partido no se cancela: los cuerpos se apilan en un espacio anexo al campo y la final de la Copa de Europa da comienzo.

Tres años más tarde, la tragedia ha marcado profundamente a quienes lograron sobrevivir a ese viaje al fin de la noche y sus vidas se entrecruzan en el antes y el después.

En la turba, ganadora del Premio de Novela Fnac en 2006, es una soberbia obra escrita por uno de los más talentosos autores de la narrativa francesa actual.


Tres actos y dos partes, de Giorgio Faletti (Anagrama, 2014)

Silvano Masoero, alias «Silver», es un púgil retirado, y también ex presidiario, que pese a haber pagado su deuda con la sociedad por un combate amañado, tal vez todavía no lo haya hecho con su propia conciencia. Tampoco en el plano emocional las heridas del pasado le permiten superar su viudedad e iniciar una nueva relación sentimental. Ahora, con sesenta años, es utilero de un equipo de fútbol de la Segunda División que se enfrenta, en la última jornada de la liga, a su partido crucial para lograr el ascenso de categoría. En él juega como estrella emergente su hijo Roberto; un hijo que, como él, se verá tentado por el dinero fácil de las apuestas ilegales.

Sólo faltan unas horas para el partido, durante las cuales el protagonista va desgranando los episodios que componen una vida de errores y derrotas. Su voz es parte de su personalidad, por eso se expresa con un estilo seco, directo, contundente como los golpes recibidos y encajados, con notas de humorismo amargo y de ternura que van ganándose paulatinamente a quien lo escucha y lo acompañará hasta esa difícil decisión que lleva a un sorprendente desenlace.

Tras vender quince millones de ejemplares en todo el mundo con sus anteriores novelas (desde Yo mato hasta Apuntes de un vendedor de mujeres), Giorgio Faletti apuesta ahora por una novela breve e intensa capaz de esbozar diversas melodías que se entrelazan con habilidad, como son la responsabilidad moral del individuo, la corrupción imperante en el fútbol como microcosmos de la sociedad, la problemática de una juventud sin futuro, el eterno conflicto generacional o la aparentemente apacible vida de provincias.


La vida en fuera de juego, de Galder Reguera (SM Ediciones, 2019)

Ibon tiene catorce años, vive en un pequeño pueblo del País Vasco y su mayor pasión es jugar al fútbol. Es centrocampista y se desenvuelve bien sobre el césped, pero un día descubre algo que puede acabar para siempre con su sueño deportivo: lo que siempre ha creído que es el fuera de juego no lo es en realidad. Su equipo, el Sporting de Belako, se juega en los próximos partidos ganar el título de Liga por primera vez en su historia, e Ibon intentará descubrir por sí mismo en qué consiste esa norma indescifrable. En esa búsqueda vivirá su primer amor, hallará secretos que desconocía de sus padres y hermanos y se verá envuelto en un buen puñado de despropósitos, tanto dentro como fuera del campo de fútbol.


El sueño de Iván, de Roberto Santiago (SM Ediciones, 2011)


2010 nuestro primer Mundial, de Jesu Medina

«Desde que era un niño me encantaba el fútbol, pero si había algo que me gustaba especialmente de este deporte… ¡era EL MUNDIAL! Siempre soñé con que algún día pudiéramos ver a la Selección de nuestro país, España, ganar la Copa del Mundo… ¡Sin duda para mí ese sería un sueño hecho realidad! Que sorpresa la mía, cuando en 2010 un grupo de bajitos que jugaban de maravilla nos regalaron nuestra primera estrella, ¡haciéndonos campeones en Sudáfrica! Ahora, casi 10 años después, sigo recordando con emoción todos esos momentos… El pulpo Paul, las vuvuzelas, el Waka waka, los goles de Villa, el cabezazo de Puyol, el beso de Iker a Sara, y sobre todo… ¡el golazo de Iniesta! Por eso, no he podido evitarlo, y he creado este libro ilustrado que cuenta con dibujos, como ganamos ese mundial de 2010. Una historia que nunca olvidaremos, y que siempre contaremos de padres a hijos y de abuelos a nietos.»

«Nunca fuimos más felices», de Carlos Marzal (Tusquets, 2021)

Vayamos al grano. Escribo esta reseña con la única intención de convencer a quien me quiera escuchar de que nos encontramos ante un libro que, pese a la fealdad de la expresión, es de lectura obligatoria. Y no solo para futboleros, sino para cualquier amante de la lectura. Y dicho esto, debería poner aquí mismo el punto y final a este artículo, porque me siento tan impotente a la hora de escribir algo mínimamente digno de lo que este libro nos ofrece que me entran ganas de sacar la bandera blanca y rendirme.

Y es que se me hace muy cuesta arriba utilizar la escritura para escribir algo sobre lo que alguien me ha hecho disfrutar tanto mediante la escritura. Es como si me dijeran: lanza una falta de modo que todos entiendan cómo lanzaba las faltas Maradona. O haz alguna jugada de las que hacía Mágico González. Imposible, ¿no? Pues esto es lo mismo. Esto es un: explica con palabras lo que las palabras de Nunca fuimos más felices explican.

Pero bueno, como la causa lo merece, voy a tragarme la vergüenza y haré lo que buenamente pueda. ¿No dicen que quien hace lo que puede no está obligado a más? Pues eso.

Carlos Marzal ha escrito una de las obras de referencia de la literatura futbolera. Toque a toque, capítulo a capítulo, ha construido un universo compuesto de infinidad de aspectos relacionados con el fútbol. El caudal de brillantes reflexiones y análisis es tan apabullante que se hace imposible acometer la tarea de ofrecer un simple resumen. Y subrayar o destacar algunas citas es tarea inútil, pues uno acabaría por llenarlo todo de señalados y post-its.

Imagen de Marcos del Mazo/LightRocket via Getty Images

Por las páginas del libro desfilan reflexiones de todo tipo, opiniones sobre aspectos prácticos y análisis teóricos, sobre el seleccionador que cada uno llevamos dentro, los sueldos de los jugadores, anécdotas de ilustres aficionados futboleros, alineaciones literarias que son auténticos tratados de literatura o divagaciones sobre lo estético y lo artístico.

Voy a acuñar una definición de buen aficionado al fútbol. Otra más. Aquel que nunca acude al campo sin pensar que el mundo merece la pena, también, porque hoy hay partido, pero que nunca se marcha del campo pensando que el partido de hoy le ha arruinado el mundo.

Pero, sobre todo, hay una reflexión continua sobre la paternidad y la relación entre padres e hijos, por la aportación vital que el sentimiento de pasión hacia el fútbol provoca y aporta, por el sentido de la literatura. Y apuntes sobre la amistad, reflexiones artísticas, anécdotas y episodios desternillantes. E incluye (¡ojo al dato!) un acertadísimo análisis de la tonalidad del césped y de la irrealidad que la iluminación de los estadios puede llevar a generar. ¡Y hasta una oda a la tortilla de patatas de los descansos que es una auténtica delicia! Y todo ello con una maravillosa forma de escribir, personal, rica y fluida, que hacen que el disfrute de la reflexión se multiplique con el deleite de la lectura.

A menudo pienso en la equivalencia de estilos entre la literatura y el fútbol. ¿Qué sería en fútbol lo barroco, lo neoclásico, lo conceptista, lo luterano? ¿Qué sería simplificando a más no poder, el estilo transparente, frente al estilo recargado? ¿El estilo que aspira a aparentar no tenerlo, frente al estilo que se quiere subrayar decir su nombre y apellidos?

El fútbol es infinito. Bajo su aparente simplicidad (el típico once tíos en pantalón corto corriendo detrás de una pelota) se oculta toda la complejidad de la vida y nuestra existencia. El fútbol es un espejo en el que se reflejan infinidad de cuestiones de nuestra existencia, y en Nunca fuimos más felices es como si Carlos Marzal hubiera ido haciendo una fractal arborescencia en forma de braimstorming de todos esos múltiples elementos y los hubiera ido desarrollando hasta formar con cada uno de ellos las infinitas piezas que dan forma al libro.

En términos de entusiasmo íntimo, vale lo mismo el gol que se marca en la final de un mundial que el gol que marca un niño de seis niños, en el parque de su barrio, cuando juega con sus amigos dando patadas a una lata de cerveza vacía.

Como si fuera una especie de dietario en el que ha ido anotando sus reflexiones a medida que iba experimentando situaciones derivadas de la actividad futbolera de su hijo, el resultado final es de una profundidad y complejidad apabullante, porque sus afirmaciones son tan acertadas y llenas de matices que uno no puede hacer más que rendirse e ir haciéndose a la idea de que ese libro no es un simple libro, sino una obra a la que volver continuamente, por el puro deleite de la lectura, por afianzar alguna opinión o por recuperar algunas de las brillantes reflexiones que incluye.

El gol, si además sirve para la victoia, no tine un mas allá ni un más acá, no admite más comentario ni más explicaciones que su disfrute mayestático. El satori terrenal (valga el sinsentido), el nirvana de los pobres, el despertar místico portátil y al alcance de todos. El gol, el gol de la victoria, significa la catarsis suprema, la reconciliación con el presente. Gol, eureka.

SINOPSIS

Una invitación entusiasta a lo mejor de la vida. Una reivindicación de la felicidad, el amor y la amistad a partir del fútbol.

Este libro es un tratado literario de filosofía epicúrea que reivindica la felicidad y ensalza el amor, la amistad, los libros, la bondad… a partir del fútbol. El narrador parte de los entrenamientos y partidos de su hijo, pero también de la pasión hacia las grandes ligas, los jugadores míticos o sus recuerdos infantiles como aficionado, con la «liturgia» que significaba ir al campo, y en cada uno de estos aspectos, en cada anécdota, en cada rememoración, abandona el fútbol para adentrarse en temas universales. Carlos Marzal va y viene, cuenta ritos de paso, escenas divertidísimas con padres que animan a sus hijos, conversaciones con otros escritores aficionados, historias sin fin que culminan en un capítulo emocionante, el del homenaje a su amigo Antonio Cabrera. El lector descubre entonces que el libro es en realidad un recorrido por la vida, y una invitación a lo mejor de ella, porque para una mirada entusiasta todo forma parte de un mismo universo.

Antes he citado algunos de los asuntos que se tratan en el libro, pero voy a seguir con algunos ejemplos más, porque también se habla sobre la nostalgia, sobre la importancia de las aficiones en nuestras vidas, sobre el placer de las pequeñas cosas, las idiosincrasias nacionales, la pertenencia de por vida a un mismo club, , el espacio de intimidad que proporciona el interior de un coche, los estadios con pista de atletismo, la felicidad del gol, los silencios en los estadios, la sobreabundancia de opiniones, sobre la escritura, los partidos de veteranos… y así hasta el infinito. Un infinito que pasa por un charco y las botas de agua como antídoto. Y del kit de emergencia para los padres de hijos futboleros… Y de… y de… y de…

Aunque haberlas haylas, no abundan las obras que proporcionan un corpus de opinión para el aficionado al fútbol. El aficionado al fútbol de verdad, el que pone el placer y el disfrute del juego por encima del hooliganismo. El que se siente cercano a esa idea del fútbol humanista que el autor defiende.

La asociación simplista de que Brasil es barroca por tocar más veces el balón (en según qué épocas) y por crear una tradición del alarde técnico; y que Alemania (digamos) es neoclásica por tender al fútbol directo, de apariencia más física, sin florituras, es una asociación falsa. Tan bello es el juego alemán como el brasileño, cuando son bellos: es decir, cuando son eficaces al máximo siguiendo las inclinaciones de su estilo. De su estilo propio. Por eso la belleza es verdad y la verdad es belleza.

Nos encontramos ante una especie de big bang del que nace un personal pero complejísimo universo futbolero. Porque por el libro desfilan infinidad de aspectos directamente relacionados con este mundo del balón. Más o menos importantes, todos ellos forman parte del fútbol: desde la vertiente empresarial del negocio hasta los aparentemente insignificantes y potencialmente productivos tiempos de espera en un aparcamiento a que tu hijo termine de entrenar en una fría tarde de invierno.

El fútbol se alimenta y se construye a partir de todo ese magma. Importan los dirigentes, los grandes nombres y los partidos históricos. Pero también esas pequeñas cosas como el kit de supervivencia que todo padre de jugador debe llevar en el maletero, o el recuerdo de acudir al estadio a ver un partido de tu equipo, o las horas y horas de conversaciones con tu hijo durante los trayectos hacia los entrenamientos y los partidos. Asuntos que no tienen repercusión mediática alguna, pero que son tanto o más fútbol que el de los grandes titulares. Y gracias también a todo ello tiene el fútbol la grandeza que tiene.

Creo que una de las razones por las que el fútbol, que constituye una enorme ceremonia -como casitodo el deporte, a grandes rasgos-, es un espectáculo de carácter ecuménico, universal, es el hecho de que permite a todo el mundo elevar lo cotidiano a la categoría de ceremonia privada. El espectador del fútbol es una criatura ritual.

Carlos Marzal rompería la banca si lo llamaran para un recuperado Un, dos, tres y le dijeran: por 25 pesetas, diga cuestiones que tienen que ver con el fútbol. Y él comenzaría su retahíla y mencionaría las ciento treinta y cuatro que componen cada uno de los capítulos del libro. Y estoy convencido de que podría seguir citando otras. Pero como sucede con el tiempo en los concursos, que se acaba, también ocurre con los libros, cuyas páginas son finitas. Sea como sea, el resultado es una obra brillante en lo literario, apabullante en cuanto a la reflexión y el caudal de ideas que se vierten en ella, e inagotable porque es un pozo al que regresar una y otra vez.

Las nuevas botas son un borrón y cuenta nueva con respecto a todo lo jugado, y una manera de volver a empezar con todo lo aprendido. A las botas nuevas se les transfiere toda la experiencia de las viejas botas, toda la experiencia de nuestros pies, toda la experiencia de lo jugado, de lo entrenado, de lo imaginado, de lo soñado.

Una obra que concluye con los dos capítulos más extensos, un maravilloso homenaje a la figura de su amigo el poeta Antonio Cabrera, y también a la vida y su fragilidad, y la importancia de tomar conciencia de lo necesario que se hace ser plenamente conscientes de lo que en cada momento estamos viviendo. Y esa idea de hacer lo posible por fijar vivencias para no olvidarlas nunca y tenerlas siempre bien presentes, y el utópico deseo de poder compartir con los demás lo que hemos vivido gracias a ellos y con ellos me parece muy inspiradora. Lo que describe en esas páginas es tan sencillo (y tan complejo a la vez) como la pura vida. Y aquí tenemos un ejemplo perfecto de lo que la literatura es capaz de hacer a la hora de explicar nuestras vidas.

El fútbol no tiene por qué no ser un humanismo, por ponernos sartreanos y trascendentes. El fútbol no tiene por qué no airear su trascendencia: trascendencia tal vez diminuta con respecto a otros asuntos y pareceres, pero todas las trascendencias, en definitiva, pueden resultar diminutas, según el parecer de quien las contemple. El aficionado ilustrado no solo debe ser un aficionado educado, sino un aficionado educándose, un aficionado que alimente el relato del fútbol, su tradición, sin la cual nada de este mundo alcanza la condición de mitología. Sin arte y sin literatura, nada de este mundo adquiere su estatura real, porque para adquirirla son imprescindibles la hipérbole, el cuento, la leyenda, y eso solo lo proporcionan la literatura y el arte.

Nunca fuimos más felices, en definitiva, es un maravilloso homenaje al fútbol, a ser un apasionado del fútbol y a la pasión compartida, especialmente entre padres e hijos, porque también es un canto al amor que se tiene por los hijos y lo maravilloso que es demostrarlo transmitiendo la pasión por el fútbol. Y también un canto a la literatura, que es el pegamento que le da forma a todo y nos permite disfrutar de joyas como la de este libro.

Podéis leer un fragmento desde este enlace: https://planetadelibroscom.cdnstatics2.com/libros_contenido_extra/48/47701_Nunca_fuimos_mas_felices.pdf

Mapas y calendarios en el fútbol y la literatura

 

mapamundi literari

 

 

En la «Crítica de la razón pura«, el filósofo alemán Immamnuel Kant analiza los conceptos de espacio y tiempo para elaborar su teoría sobre el conocimiento. Se trata de dos dimensiones a través de las cuales los objetos son percibidos por nuestros sentidos.

Espacio y tiempo son también dos conceptos siempre presentes en mis incursiones por la literatura futbolera. El tiempo, en tanto que me permite fijar las fechas de aquello que leo y el espacio porque puedo ubicar donde suceden. Con el tiempo construyo mi particular «Calendario de la literatura futbolera«, mientras que el espacio me ha servido para crear el «Mapa del Fútbol Club de Lectura» y el «Mapa provincial del fútbol y la literatura«.

Cuando era niño me gustaba deambular con la vista por las páginas de los mapas. Aquellas líneas y colores me parecían mágicas. También me gustaba saltar de un país a otro, y conocer sus banderas, y los ríos que los cruzaban, y las fronteras con otros países. La literatura futbolera me ha permitido disfrutar del espacio y la geografía de otro modo, buscando historias al azar que suceden en diferentes lugares del mundo. Y para disfrutar de esta afición dispongo de algunas obras de referencia por las que es un auténtico placer viajar:

 

«Fútbol que estás en la Tierra. La vuelta al mundo en 40 historias con balón«

David Ruiz de la Torre. Poebooks, 2017

 

SINOPSIS

La magia del fútbol consigue que millones de personas en todo el planeta estén conectadas a través de un juego que se ha instalado en sus vidas como una liturgia imbatible. A lo largo de este revelador y fascinante viaje de 40 historias, David Ruiz nos descubrirá cómo Gandhi pulió su revolución pacífica sirviéndose de un deporte por el que sentía una especial fascinación; cómo los monjes budistas han revitalizado en la antigua Birmania la pasión por un juego prohibido por la dictadura comunista; el modo en que Palestina se aferra a los Barça-Madrid y a su selección frente a la ocupación israelí; o cómo el embrujo de la redonda logra que los niños africanos salgan a las calles con el anhelo de seguir algún día el sendero de los Drogba, Yaya Touré, Essien o Eto’o. No hay estado de ánimo, actitud ante la vida o comportamiento que se resista a la embriagadora fragancia del fútbol, ya sea en Rusia, Borneo, Costa de Marfil, Irak, Rumanía, Tonga, Nicaragua o Mongolia. Porque el fútbol es una aldea global.

 


«Atlas de una pasión esférica«

Toni Padilla y Pep Boatella. Geoplaneta, 2018

 

 

SINOPSIS

Atlas de una pasión esférica reúne 34 historias de todo el mundo unidas por un nexo común: la pasión por el fútbol. Una pasión capaz de elevarse sobre conflictos bélicos, fronteras, prejuicios atávicos o discriminaciones de género para erigirse en un monumento a la dignidad humana.

Este atlas recoge historias narradas en un estilo ameno pero con gran rigor histórico, con emocionantes ejemplos de superación personal (comola lucha de la primera persona transgénero que llegó a ser futbolista internacional o la escuela de fútbol que salvó la infancia de cientos de niños bosnios durante la guerra)y del triunfo de los valores deportivos sobre las adversidades (por ejemplo, la delos soldados de la Primera Guerra Mundial que hicieron una tregua navideña para jugar a fútbol con los enemigos).

 


 

«Fútbol contra el enemigo«

Simon Kuper. Editorial Contra, 1994

 

 

SINOPSIS

El fútbol no es solo el deporte más popular del mundo. Como dijo Bill Shankly, el mítico entrenador del Liverpool: «el fútbol no es una cuestión de vida o muerte; es mucho más importante que eso.» Y no le faltaba razón: durante años ha fraguado guerras, ha alimentado revoluciones e incluso ha contribuido a mantener a dictadores en el poder. Por algo se le conoce como «el deporte rey».
Simon Kuper viajó a veintidós países, de Argentina a Camerún, de Ucrania a Botsuana, de Brasil a Sudáfrica, de Alemania a España, para investigar la poderosa influencia que el fútbol ejerce en la política, en la cultura y en la sociedad. El resultado, a medio camino entre un libro de viajes y un ensayo sociopolítico, es un fascinante y divertido relato de las complejas tramas ocultas de ambición y poder, de pasiones individuales y nacionales, de la historia y, cómo no, de la belleza del deporte más popular del mundo.

 


 

«Futbolítica. Històries de clubs políticament singulars«

Ramon Usall. Ara Llibres, 2017

 

 

SINOPSIS

 

Pot un partit entre seleccions desencadenar una guerra? És el Barça l’únic club més que un club? Quins trets comuns uneixen equips com ara l’Athletic de Bilbao, el Dinamo de Zagreb i l’Ararat Erevan? I el Benfica, el Colo-Colo i l’Steaua de Bucarest? Podríem dir que el Reial Madrid té un passat republicà? No hi ha cap fet històric contemporani rellevant que no es pugui explicar a través d’un club de futbol. El simbolisme d’alguns clubs i seleccions és tan gran que una mirada acurada a la seva història ens permet reviure bona part dels esdeveniments que han marcat els darrers cent anys: les rebel·lions anticolonials i la lluita de classes, el nazisme i el comunisme, la Guerra Freda o la dels Balcans, els anhels de sobirania més recents…

Futbolítica és una lectura apassionant, farcida d’anècdotes i dades curioses, amb tota l’èpica pròpia de les grans gestes i dels grans partits, que ens convida a conèixer aquests actors polítics extraordinaris, representants de societats senceres, comunitats oprimides o minories rebels, que tot sovint han representat un paper crucial en el decurs de la nostra història. I ho han fet sempre mentre una pilota buscava una porteria i un gol decisiu.

 

¿Puede un partido entre selecciones desencadenar una guerra? ¿Es el Barça el único club más que un club? ¿Qué rasgos comunes unen a equipos como el Athletic de Bilbao, el Dinamo de Zagreg y el Ararat Erevan? ¿Y el Benfica, el Colo-Colo y el Steaua de Bucarest? ¿Se podría decir que el Real Madrid tiene un pasado republicano. No hay ningún hecho histórico contemporáneo de relevancia que no pueda ser explicado a través de un club de fútbol. El simbolismo de algunos clubes y selecciones es tan grande que una atenta mirada a su historia nos permite revivir buena parte de los acontecimientos que han marcado los últimos cien años: las rebeliones anticoloniales y la lucha de clases, el nazismo y el comunismo, la Guerra Fría o la de los Balcanes, los más recientes anhelos de soberanía…

Futbolítica es una lectura apasionante, repleta de anécdotas y datos curiosis, con toda la épica propia de las grandes gestas y de los grandes partidos, que nos invita a conocer estos extraordinarios actores políticos, representantes de sociedades enteras, comunidades oprimidas o minorías rebeldes, que a menudo han representado un paper crucial en el devenir de nuestra historia. Y lo han hecho siempre mientras una pelota buscaba una portería y un gol decisivo.