50 años del artículo “Barça! Barça! Barça!” de Manuel Vázquez Montalbán

 

 

El 25 de octubre de 1969 se publicaba en la revista Triunfo uno de los artículos más significativos del gran Manuel Vázquez Montalbán. Para conmemorar los 50 años del texto, el Col·legi de Periodistes de Catalunya, en colaboración con el FC Barcelona,  ha organizado un acto que se celebrarà esta tarde, a las 18.30h. en la sede del Colegio de Periodistas.

La importancia del artículo (que se puede leer en este enlace) radica en que explica la dimensión política del club a partir de las palabras del presidente Narcís de Carreras, considerado el primero en expresar la idea del Barça como “más que un club“.

 

 

El acto se completa con una tabla redonda en la que se hablará de diferentes temas: la identificación del club con la historia del pueblo catalán, el elemento de integración social y cultural para los inmigrantes, el simbolismo político presente a lo largo de la historia del clib, el papel del Real Madrid como representante del centralismo español y “Barça, Barça Barça”, el único grito de protesta permitido por el franquismo.

Participarán en el acto Jordi Osúa, editor del llibre ‘Vázquez Montalbán. Barça, cultura i esport‘; Carles Geli, periodista de El País; Ramon Besa, redactor jefe del diario El País en Barcelona; Jordi Puntí, escritor y articulista de El Periódico de Catalunya, y Vicenç Villatoro, escritor y periodista del diari ARA.  Moderará el acto Coia Ballesté, presidenta de la demarcación de Tarragona del Col·legi de Periodistes y exmiembro del equipo de Joaquim Maria Puyal a La TdP.

 

 

 

“Pucelín y Ansurón de Primera División”. José Luis Chacel, Santiago Bellido y Santiago Hidalgo. Fundación Valores del Fútbol

 

 

 

Creo que no me equivoco si afirmo que los clubes de fútbol, a la hora de promover publicaciones para explicar su historia, no han explotado del todo las posibilidades de los cómics. Pese a tratarse de un formato de fructífera relación en el campo de la literatura futbolera, y aún reuniendo una serie de características que lo convierten en medio ideal a la hora de actuar con finalidad pedagógica, no me consta que haya sido especialmente utilizado, como decía, para dar a conocer a los apasionados del fútbol la evolución de su entidad a lo largo del tiempo.

Es cierto que existen clubes que sí incluyen entre las publicaciones que tratan de ellos una historia en cómic (el Atlético de Madrid, el RCD Espanyol, el FC Barcelona, el Sevilla, el Betis y el Sporting de Gijón, son algunos ejemplos). También, fuera de nuestra liga, conozco los casos del chileno Colo-Colo, del uruguayo Peñarol o del Club Deportivo Cuenca mexicano. Y lo mismo sucede con algunos equipos ingleses.

Pero, como decía, me resulta un tanto curioso que no se haya explotado aún más teniendo en cuenta que el del cómic es un lenguaje muy adecuado tanto para lectores adultos como infantiles, que es una inmejorable puerta de entrada hacia la lectura para quienes no son habituales y que acostumbran a ser productos de un gran atractivo y efectividad.

 

 

El caso más reciente lo encontramos en el sobresaliente “Pucelín y Ansurón de Primera División”, un maravilloso trabajo centrado en la historia del Real Valladolid y que va mucho más allá del simple producto para “cubrir el expediente”. A la cuidada edición en tapa dura y a todo color se unen un elemento de gran originalidad: está íntegramente escrito en verso, lo que otorga una gran personalidad al resultado final.

 

SINOPSIS

Hace 125 años que rodó el primer balón en estas tierras, 90 años de historia del Real Valladolid, con sus protagonistas, hazañas y anécdotas, narradas por un abuelo a su nieto. El cómic que la afición estaba esperando”.

 

 

Aplicando el recurso del abuelo que transmite su pasión futbolística por un club, el Real Valladolid en este caso, a su nieto, el álbum ofrece un detallado y completo recorrido a lo largo de su evolución histórica, iniciada en 1904. Desde la llegada del fútbol a la ciudad, los primeros equipos, entrenadores y jugadores destacados, los diversos avatares en forma de éxitos y fracasos, los ascensos y descensos, la participación en competiciones europeas, éxitos y fracasos… todo es explicado de modo cronológico de una forma tan amena como pedagógica, con el complemento de unas ilustraciones de gran calidad en las que no faltan los dibujos de carácter realista a la hora de representar personajes o lugares reales.

 

 

El paseo por la historia de Pucelín y su abuelo Ansurón se desarrolla, al mismo tiempo, por los lugares más significativos e identificables de la ciudad, y cuenta, además, con el desenfadado y acertado contrapunto que aportan Cipión y Berganza, los dos canes que protagonizan “El coloquio de los perros”, una de las “Novelas ejemplares” de Cervantes.

Su participación en la historia es muy acertada, pues permiten incorporar otras voces que aportan frescura y enriquecen la narración.

 

 

El cómic comienza con unas estrofas que bajo el título “Con la mejor intención” son toda una declaración de intenciones de lo que se pretende con el álbum.

A continuación un fragmento de este apartado:

 

Con la mejor intención

y no falto de razón

en medio de un callejón

Pucelín dice a Ansurón:

Quien deslice su visión,

sobre esta publicación

y preste algo de atención,

sacará una deducción:

la histórica comunión

de Pucela y el balón,

gracias a la convicción

de la sufrida afición.

 

 

De la introducción se pasa a la historia ilustrada, con la citada peculiaridad de estar escrita mediante rimas a la hora de construir los textos. Y, como complemento perfecto, unas ilustraciones ricas en detalles y minuciosidad, muy coloridas y dinámicas, con diversidad de registros, convirtiendo el conjunto en un trabajo de gran delicadeza.

José Luis Chacel (responsable de los versos), Santiago Hidalgo (de la arquitectura de la historia) y Santiago Bellido (de los dibujos) son los autores de esta maravillosa obra en la que se percibe que han volcado su pasión por el club. Un cómic que hará las delicias de todos los aficionados del conjunto vallisoletano porque en él encontrarán un material para grandes y pequeños con el que alimentar su pasión fuera del estadio.

 

Imagen de los autores de www.elnortedecastilla.es

 

Unos “Comentarios caninos” para rendir también un justo homenaje a quienes formaron parte de la historia del club pero no tienen cabida entre las páginas del álbum, un curioso “Soneto de apodos”, consistente en una relación de motes de algunos jugadores, y la “Canción de la afición, para que la canten Pucelín y Ansurón”, que propone una nueva letra para ser cantada por los hinchas blanquivioletas completan el libro.

 

 

Termino insistiendo en la calidad de este cómic, que además del disfrute me ha hecho rememorar momentos de mi cultura futbolística. Pertenezco a la generación en la que el Real Valladolid era un asiduo de las dominicales tardes de fútbol en la radio, y a la que nombres como Fenoy, Eusebio, Juan Carlos u Onésimo no le resultan extraños.

Que recuerda que los hermanos Hierro, René Higuita, Valderrama o Caminero pasaron por las filas vallisoletanas. Que también jugó allí el extraordinario Mágico González, y que hubo entrenadores como Vicente Cantatore o el Pacho Maturana. Y de los que sigue sin poder evitar la asociación de Pucela con el Estadio de la Pulmonía. Y así, otros muchos nombres y episodios que he vuelto a recordar gracias a esta publicación.

 

 

Y si para mi ha sido un auténtico disfrute, tanto por el conocimiento histórico que aporta como por la forma tan acertada en que consigue transmitirlo, y por la gran calidad de sus ilustraciones, me imagino lo que debe significar para un aficionado del Real Valladolid.

Estoy convencido de que se convertirá en una obra que grandes y pequeños harán suya y a la que recurrirán a menudo para prolongar su pasión por sus colores. Una magnífica iniciativa de brillante resultado.

 

 

 

Lo dramático como ingrediente de la literatura futbolera

 

Imagen de www.culemania.com

 

Anoche tuve el gran privilegio de ser invitado a participar en “La portada”, programa de Onda Cero Tarragona dirigido y conducido por Pablo Alcaraz. Durante algo más de media hora, mantuvimos una interesante tertulia en la que también participó Santiago Roncagliolo, y en la que hablamos sobre literatura deportiva, con especial énfasis en la futbolera.

La conversación estaba especialmente centrada en la presencia de lo dramático, lo épico y lo trágico en las obras literarias relacionadas con el mundo del fútbol. La potencialidad que desde el punto de vista del escritor tiene figura del perdedor, del derrotado en contraposición a la del ganador.

Para los interesados en el tema, aquí tenéis algunos ejemplos de los títulos citados, acompañados de una breve sinopsis, y en los que esa componente dramática tiene una presencia especial. Evidentemente, podríamos encontrar muchos ejemplos más, pero estos son los que mencionamos en el programa de anoche.

 

Tanta pasión para nada

Julio Llamazares

 

 

Tanta pasión para nada” es un relato que también aparece en la recopilación “Cuentos de fútbol I” coordinada por Jorge Valdano. El texto describe el penalty que Djukic falló contra el Valencia en la última jornada de liga. De haberlo marcado, su equipo, el Deportivo de la Coruña, se habría proclamado campeón por primera vez en su historia. Pero el lanzamiento fue detenido por el guardameta rival. Se trata, sin duda, de uno de los momentos más trágicos que puede vivir un futbolista: penalti en el último minuto. Si lo marcas, alcanzas la gloria. Pero si lo fallas…


El hombre que mató a Messi

Emma Riverola. Edhasa

 

 

SINOPSIS

El culpable. La muerte de Messi acompaña a Jaro desde aquel lejano día en que chocó, durante un partido, contra el futbolista más adorado de la historia y éste cayera muerto al borde del área. Solo, confuso y huraño, su vida es una huída constante de su pasado.

La víctima. Gaia sueña con ser invisible desde que su madre murió en el atentado de ETA en Hipercor, en Barcelona. Amante de la literatura, configura su vida a partir de una ficción que ella misma recrea día a día. Sólo en los dominios de la imaginación encuentra un refugio para su dolor.
Cuando, años después, Jaro y Gaia se encuentran, sus respectivos universos se tambalean. Gaia se adentra en el halo de oscuridad y misterio de Jaro, mientras que él va sumergiéndose en el bálsamo de la ficción que le ofrece Gaia. Poco a poco, las fronteras se difuminan. También la realidad. ¿Será todo una utopía?

Con una prosa delicada y honesta, articulada como sólo los grandes narradores saben, Emma Riverola nos regala esta novela, que cuenta una y mil historias a la vez: la de sus personajes, pero también las de todos nosotros. Porque “El hombre que mató a Messi” no és -o no sólo és- una novela sobre fútbol, o una historia de amor, o una reflexión sobre la culpa y el perdón; es, ante todo, un relato que se adentra en lo más profundo de la miseria y la esperanza humanas.


Fuera de juego. Matthias Sindelar, un héroe de su tiempo

Fabrizio Silei. Bárbara Fiore Editora

 

SINOPSIS

Hay momentos en los que la única manera de conservar algo es perdiéndolo todo.

Primavera de 1938. La Alemania nazi ocupa Austria. Para celebrar esta reunificación de los pueblos germánicos, no hay nada mejor, ni más popular, que celebrar un partido de fútbol entre las dos selecciones nacionales.

Pero las autoridades no contaron con que el jugador más grandes de todos los tiempos, Matthias Sindelar, les aguaría la fiesta; primero con un gol extraordinario, y, después, con una clamorosa negativa.


Aquella edad inolvidable

Ramiro Pinilla. Tusquets editores

 

SINOPSIS

Souto Menaya, «Botas», es un futbolista que ha tocado la gloria y ahora conoce el infierno. Tras un gol histórico en la final de la Copa del Rey de 1943, su carrera se ha visto truncada por una lesión que le ha dejado cojo y medio inválido. Él, que ha pasado de albañil a jugador profesional, que saltó de los equipos locales al Athletic de Bilbao, el club de sus sueños, necesita un trabajo sentado y acaba aceptando el de ensobrador de cromos, aunque ello suponga, «como una mueca de negro humor añadida a su naufragio», toparse con su propia foto en las colecciones de fútbol. Desde que cambió su suerte, Souto sabe que ha dejado atrás los mejores años de su vida, que tiene que renunciar a su noviazgo con Irune y al anhelado retiro de sus padres, y ni siquiera le consuela aquella edad inolvidable en que de la mano de su padre «lloraba y reía como un mocoso ante el Athletic»… Entonces un periodista llama a su puerta y le insiste con una tentadora propuesta.


Todo lo que ganamos cuando lo perdimos todo

Eduardo Verdú. Plaza Janés

 

 

SINOPSIS

En 1979 el aclamado futbolista Lutz Eigendorf lo abandona todo, a su mujer, Gabi, a su hija de dos años, Sandy, su trabajo y su patria, la Alemania comunista, en busca de libertad. La huida de la estrella del Dynamo de Berlín supone un duro golpe para el sistema socialista y para Erich Mielke, presidente del equipo y, además, jefe de la Stasi, el servicio de inteligencia. El jugador intenta reunir a su familia al oeste del muro, pero Gabi y Sandy no pueden respirar sin que lo sepa el servicio secreto más eficaz del mundo, que las somete a interminables interrogatorios y a un férreo acoso.

¿Sabía Eigendorf que con su fuga ponía en riesgo su vida y condenaba la de su familia?

Gabi, aunque se debate entre el amor y el odio a su marido, no deja de escribirle cartas que él nunca recibe y que ella a veces ni siquiera envía. Mientras tanto, Eigendorf lucha por triunfar en el fútbol occidental y por lograr el sueño irrenunciable de ser feliz con su mujer y su hija en occidente.

 

 

MÁS FÚTBOL Y LITERATURA

Además de las obras que exploran la vertiente más dramática del fútbol, durante la tertulia también aparecieron otros títulos de literatura futbolera que vale la pena recordar. Son los siguientes:

 

La pena máxima

Santiago Roncagliolo. Alfaguara

 

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SINOPSIS

Lima 1978. Un hombre que porta una mochila sospechosa es perseguido por las calles de uno de los barrios más populares de la ciudad y asesinado a plena luz del día. Pero nadie ha visto nada. El asesino ha elegido el momento perfecto para cometer su crimen: la ciudad se halla en ese instante desierta y concentrada ante el televisor. La selección peruana se juega mucho en el Mundial de fútbol de Argentina.

Ocho años después de la publicación de Abril rojo (Premio Alfaguara de novela 2006), su protagonista, Félix Chacaltana, se enfrenta a una nueva serie de crímenes. Estamos en un momento crucial para la historia de Perú. Con la operación Cóndor como telón de fondo, el país se esfuerza por salir de la oscuridad de la dictadura militar con la celebración de las primeras elecciones democráticas en mucho tiempo. Parece que también ha llegado el momento del cambio para Chacaltana, quien se debate entre la obediencia a una madre dominante y su amor por Cecilia, entre el reparo a salir de la protección que supone una vida ordenada y monótona, llena de reglas y procedimientos, y la lealtad a su amigo Joaquín.

La pena máxima es un thriller absorbente en el que la política, el fútbol, la lucha por sobrevivir y la muerte se entrelazan con ritmo vibrante. La investigación llevará a Chacaltana a descubrir hasta dónde están dispuestas a llegar algunas personas para defender sus ideales y cómo, en realidad, en el juego de la vida lo peor no es sufrir una falta sino tener que ejecutarla. Esto puede transformarte para siempre.

 


El delantero centro fue asesinado al atardecer

Manuel Vázquez Montalbán. Planeta

 

SINOPSIS

El club de fútbol más rico del mundo recibe en sus oficinas un anónimo en el que se amenaza de muerte al recién fichado delantero centro del equipo, Jack Mortimer. Los directivos del club contratan al detective Carlvalho para que inicie la investigación, haciéndose pasar por psicólogo para poder andar a sus anchas por el mundo deportivo sin levantar las sospechas de la prensa. Las pistas apuntan a un asunto de especulación inmobiliaria en el que están mezclados el presidente de un club de división regional y el delantero centro de su equipo, una vieja gloria venida a menos. Esta serie de coincidencias complican aún más, si cabe, la búsqueda del autor de las amenazas.


Fiebre en las gradas

Nick Hornby. Anagrama

 

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SINOPSIS

«Me enamoré del fútbol tal como más adelante me iba a enamorar de las mujeres: de repente, sin explicación, sin hacer ejercicio de mis facultades críticas, sin ponerme a pensar en el dolor y en los sobresaltos que la experiencia traería consigo», confiesa Nick Hornby, quien reconoce abiertamente que para él este deporte no es ni una vía de escape ni un entretenimiento, sino toda una forma de ver y estar en el mundo.

Fiebre en las gradas es el relato autobiográfico de la tumultuosa relación del autor con el fútbol y con su equipo, el Arsenal londinense, durante más de veinte temporadas. Con un entusiasmo contagioso y su característica ironía, Hornby nos cuenta lo que ocurre cuando uno deja que el fútbol llene unos cuantos huecos que deberían haber estado ocupados por otras cuestiones. Esclavo del calendario de competiciones y del devenir de su equipo, este adicto al fútbol rechaza invitaciones a bodas porque ese día el Arsenal juega en casa, o asocia su primera gran ruptura amorosa a la pérdida de un jugador emblemático. Así, este deporte y su equipo serán aquello que marque la iniciación a la vida y luego la continuamente postergada entrada a la adultez del autor, alguien cuya unidad de medida vital son los partidos de su equipo y para quien todo acontecimiento significativo en su vida tiene un matiz futbolístico (con la consiguiente incomprensión de aquellos que le rodean). Hornby se interroga aquí sobre la esencia de esta obsesión y describe con humor y gran perspicacia en qué consiste verdaderamente ser hincha de un equipo, sin caer en tópicos reduccionistas, por lo general poco rigurosos y negativos, al mismo tiempo que realiza una suerte de crónica sentimental de veinte años de la historia de su equipo.

Además de la honesta y divertida confesión de un obsesivo aficionado al fútbol, Fiebre en las gradas es también una lúcida radiografía de los entresijos deportivos y sociales de este deporte y termina convirtiéndose en una sentida declaración de devoción y lealtad a un deporte, a un club y, sobre todo, a la comunidad de sufridos seguidores que conforman su verdadera esencia. Este libro situó a Nick Hornby entre los principales escritores ingleses de su generación. Con el tiempo se ha convertido en un auténtico objeto de culto tanto para futboleros (está considerado el mejor libro sobre fútbol que se ha escrito jamás) como para el lector general: se han vendido más de un millón de ejemplares en el Reino Unido y ha sido objeto de dos adaptaciones cinematográficas.


El fútbol a sol y sombra

Eduardo Galeano. Siglo XXI

 

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SINOPSIS

Este libro rinde homenaje al fútbol, música del cuerpo, fiesta de los ojos, y también denuncia las estructuras de poder de uno de los negocios más lucrativos del mundo.

“La tecnocracia del deporte profesional”, escribe el autor, “ha ido imponiendo un fútbol de pura velocidad y mucha fuerza, que renuncia a la alegría, atrofia la fantasí y prohíbe la osadía. Por suerte, todavía aparece en las canchas, aunque sea muy de vez en cuando, algún descarado carasucia que se sale del libreto y comete el disparate de gambetear a todo el equipo rival, y al juez, y al público de las tribunas, por el puro goce del cuerpo que se lanza a la prohibida aventura de la libertad.”

Escribiendo este libro, Galeano ha querido hacer con las manos lo que nunca pudo hacer con las piernas. Cuando era niño, quería ser jugador de fútbol, pero sólo jugaba bien, y hasta muy bien, mientras dormía.


Poesía y patadas

Miguel Ángel Ortiz. Ediciones Córner

 

Portada

 

SINOPSIS

En 1910, un lector escribió a Bohemia, una revista de arte solicitándoles que incluyesen el fútbol entre sus temas. Como respuesta, recibió una contundente negativa de sus editores: «La poesía y las patadas son incompatibles». Ocho años después, Horacio Quiroga publicó un cuento en otra revista, Atlántida. El cuento narraba la trágica muerte del futbolista que se había quitado la vida disparándose en el corazón. La literatura, por primera vez, se puso al servicio del fútbol. Y desde entonces hasta nuestros días, a lo largo de un siglo, cientos de escritores han demostrado que, en el fútbol, hay poesía y patadas.

Precisamente Poesía y patadas se titula el libro de Miguel Ángel Ortiz. Por sus páginas desfilan afamados novelistas como Camus, Pasolini, Nabokov, Delibes, Montalbán, Ray Loriga o Félix Romeo. Los ensayos periodísticos de Miquelarena o Hernández Coronado, el aguafuerte porteño de Roberto Artl, un artículo de García Márquez, son algunos ejemplos más, junto a Alberti, Celaya o Miguel Hernández capitaneando a muchos otros poetas que, año tras año, han cantado al balón


La jugada de todos los tiempos. Fútbol, mito y literatura

David García Cames. Prensa Universidad de Zaragoza

 

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SINOPSIS

El fútbol es mito, el fútbol puede ser literatura. Un deporte que apasiona y conmueve a millones de personas como ningún otro juego a lo largo de lahistoria no puede permanecer al margen de cuentos, poemas y novelas. El fútbol es un fenómeno que, en contra de lo que pueda parecer, en contra de los prejuicios acumulados, ha recibido una atención notable por parte de algunos de los mejores escritores en lengua española. De Cela a Delibes, de Bolaño a Villoro, pasando por los clásicos futboleros como Fontanarrosa o Soriano, este ensayo rastrea la evolución del fútbol en la literatura hispánica a través de los principales motivos que han servido para fijar y anotar el gol en la palabra.Libro que puede interesar tanto en el mundo académico como fuera de él. Tema novedoso y poco explorado desde el ensayo, con un enfoque atractivo para el lector.


Quedará la ilusión

Galder Reguera – Carlos Marañón. Libros del KO

 

Carlos Marañón - Galder Reguera

 

SINOPSIS

Durante el pasado Mundial de Rusia, Galder Reguera y Carlos Marañón prometieron escribirse una carta cada noche en ese momento mágico en el que todos duermen. Esta correspondencia, como cualquier partido de fútbol, tiene varios relatos: se puede leer como el testimonio de dos padres desbordados que escriben para reconquistar la normalidad frente a la presión alta del día a día y es también un regate para recrear la ilusión de la infancia a través de los ojos de sus hijos, que asisten a su primer Mundial con el entusiasmo intacto del primer cromo. Más allá de la pizarra táctica, Quedará la ilusión es la espontaneidad transparente que sucede cuando dos amigos lejanos logran el milagro de vencer el pudor.

 

En cuanto esté disponible el podcast del programa publicaré el enlace.

 

 

 

 

 

 

 

 

“Manuel Vázquez Montalbán. Barça, cultura i esport”, de Jordi Osúa. Editorial Base

 

 

Vázquez Montalbán, un escriptor polifacètic, va posar el seu enginy literari al servei d’una de les seves passions: el Barça. Va gaudir, i patir, veient jugar el seu equip, però, a més, va reflexionar a bastament sobre el significat extraesportiu del seu club ja que el futbol no és tan sols una activitat física, sinó també el reflex de les vicissituds d’una societat, en aquest cas, la catalana.

(Vázquez Montalbán, un escritor polifacético, puso su ingenio literario al servicio de una de sus pasiones: el Barça. Disfrutó, y sufrió, viendo jugar a su equipo, pero, además, reflexionó ampliamente sobre el significado extradeportivo de su club ya que el fútbol no es tan solo una actividad física, sino también el reflejo de las vicisitudes de una sociedad, en este caso, la catalana).

 

 

Hace poco más de un mes tuve el gran honor de participar en la edición de este año del festival Les Corts Escenari Literari, dedicada a la relación entre fútbol y literatura. Mi aportación consistió en ofrecer un panorama de títulos y tipologías de las obras que se pueden encontrar sobre esa materia, así como comentar de qué manera ha ido evolucionando y se ha ido consolidando la presencia de lo futbolístico en el ámbito de lo literario.

En mi caso personal, tuve la oportunidad de dibujar un resumido itinerario acerca del modo en que se fue gestando esa afición por relacionar ambas pasiones, siendo Manuel Vázquez Montalbán una de las figuras clave en ese proceso. La lectura de sus artículos sobre fútbol y el Barça, así como la novela “El delantero centro fue asesinado al atardecer” fueron dos hitos que me llevaron a descubrir que fútbol y literatura pueden ir de la mano.

Vázquez Montalbán falleció inesperadamente en el 2003. Eso significa que nos hemos perdido un tesoro incalculable en relación con todo lo que habría escrito, entre otros temas, sobre la era Messi. Por suerte, fue un prolífico autor que además de novelas y ensayos no paró de escribir todo tipo de artículos a lo largo de su vida sobre campos tan diversos como política, gastronomía, literatura e incluso música. En cuanto al deporte, firmó más de 700 escritos, correspondiendo una gran parte de ellos a uno de sus temas principales: su afición por el Barça, a la que dedicó más de 400 textos sobre temas diversos.

 

Imagen de www.lesportiudecatalunya.cat

 

Dentro de esta abundante producción quizá no se haya dado la relevancia que merecía al apartado de análisis futbolístico y, especialmente, al relacionado con el club blaugrana. Afortunadamente, la publicación por parte de la Editorial Base de “Manuel Vázquez Montalbán. Barça, cultura i esport”, a partir de la extraordinaria recopilación y estructuración que realiza Jordi Osúa viene a poner remedio a ese vacío.

Dice el periodista Ramon Besa en la presentación del libro que es necesario “Leer a Manolo” en tanto que se trata de una referencia para quien quiera entender las particularidades del universo blaugrana. Hacerlo, de ahora en adelante, será mucho más fácil gracias a la magnífica herramienta que esta obra nos proporciona. Se trata de un material que pasa a convertirse en imprescindible y destacado tanto en el conjunto del corpus de bibliografía blaugrana como en lo que aporta en relación con la obra de Vázquez Montalbán y su papel de referente del articulismo periodístico de temática deportiva.

 

SINOPSIS

El prestigiós escriptor Manuel Vázquez Montalbán va compaginar l’afició culer amb la reflexió crítica sobre el futbol en general i sobre el Barça en particular. A través de les seves publicacions va donar a conèixer el Club i el seu significat extraesportiu per tot el món. La present obra és una recopilació dels principals textos montalbanians dedicats al FC Barcelona. Permeten bastir una crònica sentimental del barcelonisme, entre la memòria i el desig, i comprendre les claus del seu valor cultural i identitari. Un fet singular en la història de l’esport reflectit en la cèlebre expressió «exèrcit simbòlic desarmat de la catalanitat».

L’edició a anat a càrrec de Jordi Osúa, doctor en Ciències de l’Activitat Física i de l’Esport i especialista en el pensament esportiu de Manuel Vázquez Montalbán. Ha escrit a bastament sobre el tema i ha estat mereixedor del Premi d’Assaig Serra i Moret. Col·labora com a articulista en diversos mitjans.

 

El libro sirve para hacer justicia a la aportación futbolística escrita de Vázquez Montalbán, poniéndola en valor y destacándola, una faceta que como el propio autor indica no había sido lo suficientemente valorada. El trabajo de Jordi Osúa de recuperación y clasificación de esa ingente producción es magnífico y de gran valor, pues filtra y selecciona los verdaderamente relevantes de entre los más que 400 que escribió. El autor, en este sentido, ha publicado más de un estudio sobre la obra de Montalbán y su pensamiento deportivo, en los que es un auténtico especialista.

Así, en el libro encontramos todos los publicados en lengua catalana y, en lengua castellana, “los más relevantes, los más complicados de encontrar y como mínimo uno de cada uno de los medios en los que trabajó”. Un labor minuciosa, puesto que los textos que se recogen fueron previamente publicados en veinticuatro revistas, diarios o libros.

 

“A través de la seva ingent producció literària ens ha deixat un pensament esportiu que, lluny de considerar aquesta activitat com un simple entreteniment, l’entén com una manifestació de la cultura popular digna de ser analitzada”.

(“A través de su ingente producción literaria nos ha dejado un pensamiento deportivo que, lejos de considerar esta actividad como un simple entretenimiento, lo entiende como una manifestación de la cultura popular digna de ser analitzada”.)

 

La estructura sigue un orden cronológico, agrupándose los textos recuperados en tres grandes períodos:

– “El Barça reivindicatiu” (1969-1978): desde la publicación en 1969 del artículo “Barça, Barça, Barça”, en la revista Triunfo, texto que todavía sigue siendo citado, hasta la convocatoria de las primeras elecciones en el club en época democrática.

– “El Barça triomfant” (1979-1994): una etapa que se cierra con el fin del Dream Team.

– “El Barça globalitzat” (1995-2003): desde la destitución de Johan Cruyff como entrenador hasta la prematura muerte de Vázquez Montalbán.

Además, cada uno de estos bloques se acompaña de una introducción que explica los más relevantes y articula el discurso de Montalbán en torno de cuatro grandes ámbitos temáticos:

– El significado político y social del club

– El antagonismo entre el Barça y el Real Madrid

– Las elecciones y la gestión del club

– Las cuestiones propiamente deportivas (jugadores, entrenadores y títulos)

Y, como herramienta de consulta para acceder directamente a los artículos en función del tema que traten encontramos al final del libro un útil índice temático que sigue la siguiente clasificación:

I. Més que un club

II. Barça i Reial Madrid

III. Gestió del club

IV. Eleccions

V. Jugadors

VI. Entrenadors

VII. Finals europees

VIII. Mitjans de comunicación

IX. Altres rivalitats esportives

X. Entrevistes

 

 

Imagen de www.fcbarcelona.es

Jordi Osúa no se limita a hacer una recopilación de textos, sino que los contextualiza y los agrupa de forma que la dimensión del Vázquez Montalbán articulista sea comprendida. Además, el capítulo inicial del libro (“Introducción. El Barça de Vázquez Montalbán”) es un magnífico recorrido por la biografía y la figura del escritor atendiendo a aquellos aspectos que fueron significativos en la formación de su afición por el Barça y, muy especialmente, por la evolución de su concepción del elemento simbólico del club. Os recomiendo, en este sentido, el también magnífico artículo que en relación con esta faceta fue publicado recientemente en el diario La Vanguardia bajo el título “Vázquez Montalbán: Barça, deporte y sociedad“.

Vázquez Montalbán fue, seguramente, la voz que mejor describió el significado de ese “ejército desarmado de Cataluña”, tal y como definió a la entidad culé. A lo largo de sus escritos fue definiendo la idiosincrasia del aficionado blaugrana, y la forma en que el club era percibido desde un punto de vista simbólico como principal elemento de reivindicación de la catalanidad.

 

Rastrejant en l’extensa obra barcelonista de Manuel Vázquez Montalbán, trobem prou referències per articular una crònica sentimental del Barça, una amalgama de reflexions, records, vivències i il·lusions que s’entreteixeixen a partir del fil conductor dels partits.

(Rastreando en la extensa obra barcelonista de Manuel Vázquez Montalbán encontramos las suficientes referencias como para articular una obra crónica sentimental del Barça, una amalgama de reflexiones, recuerdos, vivencies e ilusiones que se entretejen a partit del hilo conductor de los partidos).

 

Nos encontramos, en definitiva, ante una obra magnífica que estructura y visibiliza la gran producción literaria de temática blaugrana de Vázquez Montalbán. Un libro que pide a gritos volver a él de manera recurrente. Podremos, así, profundizar en alguno de los temas más directamente relacionados con la órbita del barcelonismo, comprender cómo nacen algunos de los elementos que conforman su imaginario colectivo, o simplemente disfrutar de la maestría que Vázquez Montalbán demostraba en cada uno de sus artículos.

 

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Imagen de www.escritores.org

“Poesía y patadas”, Miguel Ángel Ortiz. Ediciones Córner

 

Portada

 

“La pelota llega a un escritor, que la controla y la pasa a otro mejor desmarcado. Los buenos jugadores mejoran el juego de sus compañeros porque entienden que el fútbol, ante todo, es un deporte colectivo. Y lo mismo sucede con la literatura: un escritro es lo que escribe pero, sobre todo, es lo que lee”.

Creo que la mejor forma de comenzar esta reseña es hacerlo por el final, por la conclusión: “Poesía y patadas“, de Miguel Ángel Ortiz y Córner Ediciones, es una obra extraordinaria, un auténtico lujo para los amantes del fútbol y la literatura. Un libro del que los hinchas de este particular club obsesionado con unir palabras y balones deberíamos llevar siempre encima para consultar (y disfrutar) en cualquier momento.

Estamos ante un exhaustivo recorrido por la relación entre fútbol y literatura durante los últimos cien años. Tomando como referencia la publicación en 1918 de “Juan Polti, half back”, relato de Horacio Quiroga considerado pionero en el uso de la temática futbolera, Miguel Ángel busca, bucea y analiza toda la producción que durante un siglo ha dado de sí esta apasionante relación entre letras y chutes. El recorrido es cronológico, y refleja desde relatos y poemas hasta novelas, ensayos o artículos de prensa. El origen, tal y como lo explica, un taller de escritura creativa, unido al imprescindible blog que ha ido utilizando como diario de lecturas futboleras durante los últimos años.

 

SINOPSIS

En 1910, un lector escribió a Bohemia, una revista de arte solicitándoles que incluyesen el fútbol entre sus temas. Como respuesta, recibió una contundente negativa de sus editores: «La poesía y las patadas son incompatibles». Ocho años después, Horacio Quiroga publicó un cuento en otra revista, Atlántida. El cuento narraba la trágica muerte del futbolista que se había quitado la vida disparándose en el corazón. La literatura, por primera vez, se puso al servicio del fútbol. Y desde entonces hasta nuestros días, a lo largo de un siglo, cientos de escritores han demostrado que, en el fútbol, hay poesía y patadas.

Precisamente Poesía y patadas se titula el libro de Miguel Ángel Ortiz. Por sus páginas desfilan afamados novelistas como Camus, Pasolini, Nabokov, Delibes, Montalbán, Ray Loriga o Félix Romeo. Los ensayos periodísticos de Miquelarena o Hernández Coronado, el aguafuerte porteño de Roberto Artl, un artículo de García Márquez, son algunos ejemplos más, junto a Alberti, Celaya o Miguel Hernández capitaneando a muchos otros poetas que, año tras año, han cantado al balón.

Cientos de páginas que, leídas en conjunto, cuentan algo más que la historia del fútbol: nuestra historia como sociedad. Eduardo Galeano siempre reivindicó el vacío en el que los historiadores habían arrojado al balón. El fútbol, la pasión que más almas movía en el mundo, era un espejo que devolvía un fidedigno reflejo de la sociedad. Y este libro, sin duda, les da la razón.

El libro comienza con una interesantísima introducción histórica (Calentamiento. Cinco toques históricos) que se remonta a los primeros juegos de pelota a orillas del Nilo, que pasa por juegos como el epyskuros, ya descrito por Herodoto, por los salvajes partidos de mob football medievales, y los encuentros de calcio de los que disfrutaba Miguel Ángel Buonarroti en la Italia renacentista para llegar hasta la creación de las reglas del fútbol en la Freemason’s Tavern en 1863, entre otras referencias.

A partir de aquí, la progresiva expansión del fútbol se irá haciendo poco a poco un espacio en el mundo de las letras, en forma de artículos y poemas al principio, fuera para alabarlo o para denostarlo, para tratar de sus beneficios y de los deportes en general o para obstaculizar la incorporación de la mujer a un mundo de machos en opinión de algunos.

Todo ello lo encontramos en el apartado “Peloteo. De patadas y palabras”, que incluye, entre otras muchas referencias, la aparición del primer “hincha”, el origen del considerado primer relato futbolero o las cada vez más habituales creaciones líricas dedicadas al deporte del balón. Unamuno, Gerardo Diego, las primeras novelitas con presencia futbolera, la competencia entre toros y fútbol, los sainetes de Jardiel Poncela, Rafael Alberti, Miguel Hernández, cuestiones relativas al lenguaje y un extenso y ameno repertorio de aportaciones de intelectuales de la época conducen este segundo apartado hasta el inicio de la Guerra Civil.

De portería a portería

 

“Muchos intelectuales no han amado el fútbol. Algunos han pateado el balón con palabras lo más lejos que han podido. Otros simplemente pasaron por su lado y lo miraron con total indiferencia, como si aquel desalmado pedazo de cuero solo estuviera hinchado con aire. Y unos pocos incluso intentaron pincharlo”.

Primer tiempo. Su majestad el fútbol” nos lleva hasta el inicio de los años cuarenta para ofrecer un viaje por la literatura futbolera, a ambos lados del Atlántico, por el que desfilan, entre otros muchos, desde Max Aub a Wenceslao Fernández Flórez, las aficiones futboleras de García Márquez, Mario Benedetti o Ernesto Sábato, Camus, Nabokov, Kapuscinski, Pasolini, Skármeta, Delibes, Roberto Fontanarrosa, Vázquez Montalbán…, sin dejar de lado a los intelectuales (que también los ha habido) a quienes no gustaba el fútbol. Todo ello hasta completar una extensísima relación de nombres que van apareciendo y siendo reseñados y cuyas obras se van tratando con una habilidad narrativa que consigue convertir un ensayo en una obra que se lee casi como si fuera una ficción.

Unos “Cinco minutos de descuento” para este primer período comienzan en 1992 con uno de los libros de referencia en el mundo del fútbol y la literatura: “Fiebre en las gradas” de Nick Hornby. Se trata de un capítulo que comparte con autores como Ray Loriga, Félix Romeo, Bernardo Atxaga y Manuel Longares.

A continuación entramos en “Segundo tiempo. El fútbol nos cuenta”, que abarca el período entre 1995 y 2016. Es la época en la que la literatura pierde definitivamente su complejo a la hora de convertir el fútbol en temática de sus obras, y comienzan a crecer las publicaciones de manera exponencial. La lista de nombres y ejemplos, nuevamente, es extensa, y pasa, por ejemplo, por Osvaldo Soriano, Eduardo Sacheri, Javier Marías, Juan Villoro, David Trueba, Ramiro Pinilla, Ignacio Martínez de Pisón, Sergio Rodrigues y también algunos ejemplos de obras poéticas y libros de relatos.

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De nuevo encontramos otra concesión del autor: “Cinco minutos de descuento” como complemento al segundo tiempo. En él se reseñan varias obras publicadas entre el 2016 y el 2017 de autores como José Luis Muñoz, Carles Viñas, Philipp Winkler o Galder Reguera. Y este maravilloso partido literario termina con un “Silbatazo final” dedicado a Eduardo Galeano y su ausencia durante el pasado Mundial de Rusia. Un “Epílogo” que es un canto a la relación entre fútbol y literatura para enmarcar y una amplia y utilísima bibliografía completan el volumen.

“Tras el rollo que les solté, acordamos tratar de levantar una biblioteca de libros sobre fútbol. Por un lado, reseñar las novedades y, por otro, rescatar del olvido ejemplares como aquel, novelas, cuentos, obras de teatro, poemas y viejos ensayos que mostrasen cómo había evolucionado el juego y la manera de contarlo. Resumiendo, que intentaríamos meter un balón en las estanterías de una biblioteca”.

Tenemos, en total, 137 artículos que se pueden leer en el orden en el que están escritos, siguiendo un criterio cronológico. Pero también de manera aislada, cuando necesitemos consultar una reseña sobre alguno de los libros en los que el fútbol es temática destacada. O, simplemente, cuando tengamos ganas de disfrutar del placer de la lectura, nos guste el fútbol o no. Y es que el trabajo del autor, en este sentido, es brillante, puesto que cada uno de los textos son una pequeña historia en sí mismos, piezas de gran literatura que enseñan de un modo muy ameno y atractivo.

Además, “Poesía y patadas” va mucho más allá de la simple recopilación de reseñas de libros, ya que se van intercalando artículos en los que se describe el tratamiento que desde el universo de la literatura se ha proyectado sobre diferentes aspectos relacionados con el fútbol: su papel y consideración social o la forma en que fue visto por determinados intelectuales en diferentes épocas.

En este sentido, destaca muy especialmente el repaso que el autor hace al papel de la mujer en el mundo del fútbol y la discriminación padecida a lo largo de estos cien años. De hecho, casi podríamos decir que es más que un libro, puesto que de su contenido podríamos extraer una pequeña historia de la evolución y consideración del fútbol femenino durante el siglo XX. Vivimos tiempos en los que las rancias barreras y prejuicios que durante años se han intentado mantener en pie parecen comenzar a caer. Y ahora que comienza un más que atractivo Mundial de fútbol femenino es un momento idóneo para zambullirse en la lectura de “Poesía y patadas” para comprender, entre otras cosas, qué difícil ha sido para la mujer llegar hasta aquí.

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Imagen de www.mundodeportivo.com

 

“Leyendo he recorrido un mundo que envejecía como el cuero de un balón, una época que agonizaba como los últimos minutos de un partido. Y he recorrido este camino sin camiseta ni escudo ni colores: simplemente leyendo, simplemente viajando. Mendigando un párrafo de buen fútbol, como hubiera hecho Eduardo Galeano”.

Y mención aparte merece la gran habilidad que tiene Miguel Ángel para abrir los capítulos. No necesita de un desentumecimiento para entrar en el partido. Desde la primera línea de cada uno de los artículos se pone en marcha un mecanismo que nos arrastra y nos hace disfrutar de todas estas piezas iniciales. Y aquí, en estos primeros párrafos, casi podríamos encontrar un nuevo libro dentro de “Poesía y patadas”, una especie de ‘ejercicios de estilo’ que nos proporcionan otro elemento de disfrute de esta gran obra literaria. Haced la prueba: coged el libro y leer los primeros párrafos de cada capítulo.

Miguel Ángel Ortiz, como David García Cames (con su “La jugada de todos los tiempos. Fútbol, mito y literatura”), han dado un paso más allá en el territorio de la literatura futbolera regalándonos dos trabajos brillantes que se convierten en obras de referencia para los amantes del fútbol y la literatura. Si hasta ahora tan solo teníamos a nuestra disposición artículos más o menos profundos sobre esta relación, a partir de ahora podemos afirmar que tenemos a nuestra disposición dos tratados de consulta (y disfrute) imprescindible para todos los fanáticos de considerar que sin la palabra y la literatura la pasión futbolera está huérfana.

 

Dios es redondo

 

Poesía y patadas” es, en resumen, una auténtica enciclopedia de lecturas que abarca todas las épocas, un canon imprescindible para quien quiera adentrarse en este apasionante mundo del fútbol y la literatura. Lo mejor de todo es que en los textos de Miguel Ángel se respira la atmósfera del escritor experimentado, tanto a la hora de escribir como a la hora de explicar el fútbol de una forma personal y atractiva. No en vano tiene a sus espaldas dos magníficas novelas (“Fuera de juego” y “La inmensa minoría”) en las que la calidad literaria se entremezcla con un trasfondo futbolero. Y el día que se decida a escribir una novela alejada del mundo del balón será, sin duda, una lectura de altos vuelos.

En 1910, los editores de la revista Bohemia, respondieron de forma contundente a un lector que solicitaba más fútbol entre sus temas: “La poesía y las patadas son incompatibles”. Si hubieran tenido la posibilidad de leer este libro su respuesta, sin duda, habría sido muy diferente.

 

“El chico que relataba partidos de fútbol”, de Pablo di Pietro. Ediciones Deldragón

 

 

 

Cuando tenía unos once o doce años tuve un compañero en el colegio que se pasaba el día inventando y contando noticias deportivas y gritándolas por los pasillos. Una de las que se me han quedado grabadas es la siguiente: “¡Extra, extra. Cruyff, 29 años, 48 veces internacional. Iríbar, 33, solo 49!”. Lo hacía a grito pelado. Tenía alma de periodista, pero le perdí el rastro y desconozco si acabó dedicándose a ello.

Me he acordado de él tras leer una extraordinaria novela: “El chico que relataba partidos de fútbol”, del escritor y periodista argentino Pablo di Pietro y publicada por Ediciones Deldragón. Se trata de una maravilla de historia protagonizada por Campeonato, uno de los personajes más entrañables con los que me he cruzado. El contexto histórico es el del final del peronismo, la dictadura de Videla, la Argentina del Mundial 78, los inicios de Maradona y la guerra de las Malvinas. Pero la novela es mucho más que eso, puesto que aborda temas universales con los que cualquier lector se sentirá identificado.

SINOPSIS

Al cumplirse un nuevo aniversario de la Guerra de las Malvinas, Nacho, un periodista en plena crisis de los cuarenta, publica una semblanza sobre Sosita, el ídolo futbolístico de su infancia, que combatió en las islas, y de quien perdió el rastro. Poco después, recibe el llamado de una mujer que dice ser la viuda de Sosita. A partir de ahí, Nacho repasará su niñez teñida de fútbol, reconstruirá la historia de su amistad con el goleador y descubrirá que las cosas no ocurrieron exactamente como las evocaba.

Este es el argumento central de El chico que relataba partidos de fútbol. Su telón de fondo, las peleas entre familiares peronistas y antiperonistas, la dictadura militar, el Mundial ’78 y, especialmente, los delirantes días de la guerra en el Atlántico Sur. El protagonista vivirá intensamente su pasión por “el más popular de los deportes” y le servirá de refugio o de fuga ante las situaciones que deberá atravesar.

Plagada de personajes y de escenas entrañables, haciendo equilibrio sobre la delgada línea que separa la realidad de la ficción, El chico que relataba partidos de fútbol atrapa y no suelta hasta el final. Detrás de su inocente apariencia, sin embargo, ofrece una singular mirada sobre la Guerra de las Malvinas, al mismo tiempo que reflexiona sobre lo agujeros de la memoria y las miserias del exitismo.

 

La escritura de una reseña sobre Sosita, quien fuera su ídolo futbolístico cuando era niño, lleva a Nacho a rememorar los años de su infancia. En aquella época, todos lo llamaban Campeonato. Sus amigos creían que ello era debido a que todo el tiempo estaba relatando partidos. Aunque, en realidad, el origen del apodo era otro, una peculiaridad manifestada el día de su nacimiento.

 

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La novela, entre otras muchas cosas, es un perfecto espejo del universo infantil en el que transcurrieron mis primeros años. Dice Javier Marías que el fútbol es la recuperación semanal de la infancia. También he vuelto a sentirme nuevamente transportado a mi infancia con esta historia, que me ha emocionado por momentos ante la descripción de vivencias con las que es imposible no sentirse identificado. En este sentido, el hecho de que la ambientación corresponda a un determinado contexto cultural e histórico (el de la Argentina de los 70) no supone ningún impedimento para la narración. Es más, se trata de una etapa que no es extraña para nadie. ¿Quién no recuerda el simbolismo de los goles de Maradona a Inglaterra en el Mundial de México, con el eco de la Guerra de las Malvinas de fondo?

 

“Al principio, cada vez que su madre lo escuchaba susurrar en la oscuridad, creía que estaba rezando antes de dormirse, como ella le había enseñado. Cuando descubrió que murmuraba goles como un poseído, se preguntó si no sería víctima de alguna enfermedad”.

 

El mundo en el que Campeonato se mueve es el de un niño para quien la vida es un placentero lugar en el que solo existe el campito en el que jugar al fútbol, el ídolo al que admirar y el artesanal fulbito con el que prolongar la experiencia futbolística en la soledad de una habitación. Un oasis que se completa con la experiencia del primer enamoramiento. El paraíso que muchos de nosotros conocimos (niños que crecimos entre el Mundial del 78 y el del 82) y que la llegada de la edad adulta acaba haciendo que se evapore. Un proceso al que Campeonato se va viendo abocado, hasta acabar contemplando como la realidad de las cosas va provocando la desaparición del estado de inocencia que la niñez lleva asociado.

 

“Campeonato se daba cuenta de que era distinto a los demás porque el relato se le hacía más fácil:

– Recibe la pelota, levanta la cabeza. Amaga, deja atrás al defensor, se la pasa al diez y la vuelve a pedir, atención. Sosita le pegóo… y el remate se va rozando el travesaño.”

 

Por ahí aparecen las discusiones políticas en la Argentina de la Junta y la dictadura militar, de los encontronazos familiares entre peronistas y contrarios. Y, finalmente, entre la crudeza de la Guerra de las Malvinas y la huella simbólica que el conflicto dejó en los argentinos. También queda reflejada en la novela ese episodio, como uno de los ingredientes que conforman el cóctel definitivo de la entrada de Campeonato en una nueva etapa en la que se mezclan el momento político, la influencia del fútbol, la revelación de aquel que fue tu ídolo y el despertar a los primeros escarceos amorosos. Todo ello descrito con maestría, como si uno fuera el propio Campeonato, reviviendo lo que cuando fuimos como el protagonista de la historia también vivimos.

Y eso también es la novela: la descripción de un proceso de descubrimiento, el de Campeonato respecto del viraje del mundo que lo rodea. Un camino que lo conducirá a aceptar que las cosas no eran como pensaba, y que el idílico paisaje al que estaba acostumbrado comenzaba a transformarse hasta convertirse en un lugar diferente.

El chico que relataba partidos de fútbol es una maravillosa historia habitada por  un batallón de personajes entrañables capitaneados por Campeonato. Una conmovedora e inolvidable novela de las que dejan una huella imborrable.

El libro también está disponible en versión digital a través de Amazon e Itunes.

 

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España-Malta, y el 12 a 1 en “Once goles y la vida mientras”

 

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Imagen de www.rtve.es

Esta noche, la selección española juega un partido para la fase clasificatoria de la Eurocopa 2020 en Malta. Seguramente, se trata de uno de los encuentros más recordados del fútbol español. Y es que hace ya 36 años, el 21 de diciembre de 1983 para ser exactos, el conjunto español se jugaba la clasificación para la Eurocopa de 1984. Para ello, debía vencer a su rival de aquel día por una diferencia de once goles, ni más ni menos. Once, que se dice rápido, y que por débil que fueran los malteses se veía como una misión imposible.

Sin embargo, lo que sucedió sobre el terreno de juego del Benito Villamarín de Sevilla ha quedado para la historia, puesto que España acabó venciendo por… 12 a 1. Desde aquel episodio se han sucedido las interpretaciones sobre cómo fue posible conseguir semejante marcador, y no faltaron las que acusaron a John Bonello, el portero maltés, de haberse dejado sobornar para encajar cuantos goles fueran necesarios (por cierto, esta noche, el guardameta de la portería de Malta será su hijo).

Sea como fuere, el caso es que los locales consiguieron su objetivo, y eso pese a que tras adelantarse en el marcador, la selección de Malta llegó a empatar a 1. Pero, a partir de ahí, se produjo un carrusel de goles que nadie podía imaginar. Mucho menos aún tras la poca confianza que existía en la escuadra española después del pobre papel realizado un año antes, durante el Mundial del 82.

El partido, como no podía ser de otra manera, hizo correr ríos de tinta. E incluso años después ha sido objeto de recuerdo por parte de la literatura futbolera. En el conjunto de relatos “Once goles y la vida mientras“, escrito por Pablo Santiago Chiquero, y publicado por la editorial Maclein y Parker en el 2016.

En tan recomendable volumen uno de los capítulos está dedicado precisamente al último gol de ese partido. Su título, “¡Gol de Señor, gol de Señor!“, y aquí tenéis un fragmento:

 

Como es habitual en los locos andariegos, Juan parecía más joven de lo que era y tenía su propio y obsesivo espectáculo con el que divertir a los viandantes y ganarse el derecho a una moneda. El suyo estaba centrado en el España-Malta de 1983, el famoso 12 a 1 con el que España consiguió la clasificación para la Eurocopa. Se sabía perfectamente la narración original de cada uno de los goles, incluido el gol de Malta, e imitaba tan bien la voz y el tono de José Ángel de la Casa que resultaba asombroso que una voz tan noble pudiera salir de aquel cuerpo maltratado por la vida en la calle. Y si se le dejaba, la cosa iba para largo.

 

 

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