Fútbol y literatura para el Mundial de Rusia (II)

 






El pasado jueves, con motivo de la inauguración del Campeonato del Mundo, publiqué el artículo “Fútbol y literatura para el Mundial de Rusia“. En él recogía algunas de las numerosas referencias publicadas en canales y medios diversos en las que , aprovechando el tirón del Mundial, se centraban en la relación entre fútbol y literatura.

Como la cosa ha ido a más (síntoma de la buena vitalidad del binomio que forman lo futbolero y lo literario) publico este nuevo artículo incorporando algunas referencias de gran interés.

 

 

Para comenzar, nada mejor que hacerlo con el artículo que el maestro Juan Villoro publicaba ayer en el suplemento Babelia del diario El País, bajo el título de “El fútbol es una novela“. Además de defender la importancia de la palabra en relación con el fútbol, ofrecía una selección de títulos para demostrarlo.

En el suplemento El Cultural del diario El Mundo podemos encontrar un listado de lecturas de este tipo: “El 11 ideal de libros de fútbol“. Y también se han ocupado sobre la relación entre fútbol y literatura en la revista “Qué leer“, con el artículo “Literatura (de) Mundial“.

 

 

En el primer artículo hacía referencia a algunos de los diarios que podíamos ir siguiendo durante estos días, como las “Cartas del Mundial” entre Galder Reguera y Carlos Marañón, o las crónicas de Martín Caparrós. Ahora toca añadir al listado los casos de Juan Tallón en Vanity Fair, los escritos que en la sección “Bar Mundial” irán alternando Miqui Otero y Jordi Puntí, o la columna que compartirán autores y periodistas como Sergi Pàmies, Xavier Aldekoa o Santiago Segurola, entre otros, en el diario La Vanguardia.

Tampoco os perdáis el diario del Mundial en viñetas que está haciendo Pablo Ríos. bajo el título “Le futebol“.

 

 

Por último, hasta en el catálogo de novedades de la FNAC para el verano hay una evidente presencia futbolera 🙂

 

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Fútbol y literatura para el Mundial de Rusia 2018

Imagen de Angie Wang extraída de la web del New York Times en español

 

Una vez más, acudo al auxilio de uno de mis mantras favoritos: fútbol y literatura combinan a la perfección. Juan Villoro dice que “el fútbol no solo se ve, sino que necesita de palabras para ser entendido”. Cuando menos, es un inagotable generador de la necesidad de ser contado y explicado, sea en forma de artículo, crónica, libro o simple conversación de bar.

Si aceptamos que el fútbol tiene tal potencial, el mayor acontecimiento futbolístico del planeta, el Mundial, debe ser algo muy parecido a un tsunami de palabras. Para comprobarlo, tan solo necesitamos hacer una sencilla exploración por Internet, observar con atención los expositores de los quioscos y rebuscar un poco entre las novedades de las librerías. Sin ánimo de exhaustividad, en este artículo ofreceré algunos ejemplos de la gran cantidad de material legible que el Mundial ha generado antes de comenzar.

 

Comencemos -¡cómo no!- en Argentina, campeones del género, donde encontramos artículos como “En 2018 el Mundial de Fútbol también se palpitará en las librerías argentinas“, publicado por Télam (Agencia Nacional de Noticias de Bolívar), y en el que se hace un recorrido por las novedades en las que las  editoriales argentinas estaban trabajando. Otro artículo de este tipo es “Literatura Mundial: 11 libros sobre fútbol, con historias sobre Messi, Sampaoli y los viajes de Macaya“. O el publicado en abril por el diario La Nación bajo el título: “Mundial Rusia 2018: cuentos, memorias y confesiones, los libros también salen a la cancha“.

La cosa, por supuesto, no termina aquí, pues también procedente del país de Roberto Fontanarrosa y Eduardo Sacheri, entre muchos otros, nos llega “Un Mundial que se juega en los libros“. O “La literatura también mira al Mundial de Rusia“, del diario El Día.

 

Y dejamos los medios argentinos haciendo referencia a otro interesante artículo publicado en el diaro La Nación, dedicado, en este caso, a la literatura futbolera destinada a los más pequeños. El título es “Los chicos quieren fútbol: el Mundial, una excusa apasionante hasta para leer y releer“, y ofrece un listado de cuatro lecturas para que los lectores infantiles se vayan entrenando en el juego del fútbol con un libro en las manos. El texto viene a complementar el publicado hace unos días en el mismo medio con el título “¿Qué vas a leer con tu hijo esta noche? Cuentos para chicos sobre fútbol, pasión de multitudes“.

Cambiamos de medio y descubrimos que el diario “El ciudadano“, con ediciones en Chile y Venezuela, publicó también hace escasos días un reportaje de título bien ilustrativo: “Intelectualidad y literatura vs. Mundial de Fútbol“, en el que se recoge la opinión de algunos escritores sobre la relación que existe entre lo intelectual y el fútbol y proponen, al mismo tiempo, algunas lecturas de temática futbolera.

Más lecturas para el Mundial

A los artículos ya citados en los que se recogen las novedades editoriales de temática futbolera que se han ido publicando podemos añadir “Seis lecturas futboleras para el Mundial de Rusia“, publicado en la edición en español del New York Times, de título directo. O el también explícito “5 libros para leer durante el Mundial“, publicado por la revista Panenka hace apenas un par de días.

Y no podemos dejar de lado el ejemplo que esta influencia del mundial en el mundo editorial ha tenido en otros lugares como por ejemplo Perú, donde encontramos artículos y selecciones de libros centrados en el fútbol y la selección de aquel país como por ejemplo “Los 8 libros sobre la selección peruana que debes leer“,Cuatro libros que todo peruano debe leer antes del Mundial“, “Literatura mundialista: las obras que retratan el camino de Perú a Rusia 2018“, o “Nuevos libros sobre Rusia 2018 que no te puedes perder“. Como se puede comprobar, el país de Santiago Roncagliolo compite en la champions de los interesados en el fútbol y la literatura.

 

 

En el caso español encontramos una interesante serie que durante las últimas semanas se ha ido publicando en el diario La Vanguardia. Se trata de la serie “Historias de los Mundiales“, escrita por Xavier G. Luque, que ha ofrecido un repaso por algunos de los aspectos más destacados de cada uno de los campeonatos del mundo que hasta el momento se han organizado.

 

 

Esta misma temática (la historia de los mundiales) pero con un formato completamente diferente es el que también podemos encontrar en la serie de interesantísimos ‘hilos’ que ha ido publicando en Twitter el doctor en Historia, profesor y escritor Ángel Iturriaga. Un magnífico ejemplo de las posibilidades del medio y, en especial, los ‘hilos’ como soporte narrativo.

 

 

De lectura obligatoria es también el intercambio epistolar que han iniciado Galder Reguera (responsable del Festival Letras y Fútbol que cada año organiza la Fundación del Athletic de Bilbao) y Carlos Marañón (periodista, director de Cinemanía y exfutbolista). Bajo el título de “Cartas del Mundial” ofrecen cada día una maravilla de lectura en la que el mundial es el paraguas que da cobijo al fútbol, pero también a otros muchos temas.

 

 

Y, también de seguimiento imprescindible, son las crónicas que Martín Caparrós irá publicando durante el desarrollo del Mundial en la edición en español del New York Times.

 

Por último, en este repaso por lo que en relación con la lectura ha generado hasta el momento el Mundial, vale la pena volver recordar la campaña que se puso en marcha desde Loqueleo, del Grupo Santillana, y en la que bajo el título “Se viene el Mundial” se ofrecían diferentes lecturas dirigidas a lectores infantiles de diferentes edades para ser trabajadas en las escuelas.

Y, en esta misma línea, es también interesante la campaña “Leer es un golazo”, en su doble vertiente. Por un lado, en tanto que iniciativa puesta en marcha en las bibliotecas argentinas para promover la lectura. Y, por otro, como iniciativa para vivir la pasión del Mundial de Rusia con las novelas del escritor uruguayo Daniel Baldi, destinadas al público infantil y juvenil.

 

 

 

Para terminar, regreso al material en papel para hacer algunas referencias más a revistas o suplementos que han dedicado sus últimos números al fútbol. La primera mención es para la revista Panenka, cuyo último número está dedicado al Mundial de Fútbol.

En cuanto a diarios, tenemos el suplemento Rusia 2018 editado por El País, en el que se incluyen textos, entre otros, de Juan Villoro, Javier Marías o Carlos Zanón. Y el de La Vanguardia, en el que bajo el título “La fiesta del Fútbol” encontramos una amplia información sobre el campeonato con textos de Santiago Segurola, Sergi Pàmies o John Carlin.

 

 

También acaba de salir al mercado el Especial Mundial de El Jueves, 92 páginas en las que el fútbol es el máximo protagonista. Y, para terminar este repaso, vale la pena citar otro ejemplo de la influencia del Campeonato del Mundo, puesto que la revista infantil Reporter Doc, que se edita en Catalunya, no ha podido evitar dedicar un número especial… al fútbol.

 

 

Así que ya sabéis: comienza el Mundial. Es tiempo de leer.

 

 

Juan Villoro y Eduardo Sacheri en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires

 

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Imagen de www.wmagazin.com

 

Desde el 26 de abril y hasta el 14 de mayo se está celebrando la 44ª Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. Como no podía ser de otra manera, la pareja formada por fútbol y literatura no podía faltar a la cita. Así, el primer “Diálogo de escritores latinoamericanos” estuvo protagonizado por dos expertos en la materia como Juan Villoro y Eduardo Sacheri., bajo el título “Poética del fútbol. Pasión de multitudes“.

Desde WMagazín, medio literario digital dirigido por Winston Manrique Sabogal, se va haciendo un seguimiento diario de lo que acontece en la Feria, y en la crónica correspondiente al octavo día incorporan un fragmento con un resumen de la conversación mantenida entre Villoro y Sacheri. Es el siguiente:

 

El fútbol y su poética abren el Diálogo de escritores latinoamericanos

¿Qué les enseñó a ustedes el fútbol? Con esa pregunta fueron recibidos el argentino Eduardo Sacheri, que jugaba de local, y el mexicano Juan Villoro que lo hacía de visitante en la sala Victoria Ocampo ante unas 200 personas. Los dos escritores, apasionados del fútbol y conocedores de su galaxia, contaron las historias conmovedoras que los llevaron al encuentro de este deporte cuando eran niños. En el caso de Villoro fue porque su padre, que se acababa de separar, empezó a llevarlo a los estadios para poder estar más tiempo con él y pensando que al chico le gustaba; y en el caso de Sacheri como un refugio o tabla de salvación ante problemas en su casa y al ser muy tímido quiso empatizar con los chicos de su calle.

El fútbol es la alianza entre personas desconocidas que se reconocen en esa pasión, coinciden los dos autores. “Las relaciones humanas cristalizan en los estadios. El fútbol me llevó a una forma de ver el mundo”, contó Sacheri. Con el fútbol, confesó el autor de novelas como La pregunta de sus ojos (llevada con gran éxito al cine como El secreto de sus ojos), aprendió a “cómo encontrar a tener un lugar, a perder y que con él nuestra felicidad o destino no depende de nosotros sino de otros”.

Juan Villoro, que además como periodista cubrió el Mundial de Fútbol de 1990, en Italia, lamenta que el deporte haya banalizado su propio origen debido a la publicidad y al mercadeo de los jugadores. “Se puede cambiar de todo en la vida”, dijo, “pero no de equipo de fútbol, porque cambiar de equipo de fútbol es como querer cambiar de infancia, es un lugar de pertenencia”.

En cuanto al próximo Mundial de Fútbol en Rusia, Sacheri confesó: “Si hay un motivo por el que quiero que Argentina gane el Mundial es por Messi, para que alcance el triunfo que merece” y los argentinos y él se sientan reconciliados. La diferencia con Maradona en el imaginario de la gente, agregó Sacheri, es que el primero con el Mundial del 86 ayudó a cicatrizar heridas importantes como la Guerra de las Malvinas, el fin de la cruenta dictadura militar e impulsó el optimismo hacia la nueva democracia argentina, “en cambio Messi no tiene que cauterizar nada, como sí lo tuvo que hacer Maradona en los mundiales del 86 y 90”.

A la pregunta de cuál de los dos es más literario, Eduardo Sacheri cree que el carácter de Maradona dentro y fuera del campo lo hace muy literario, en cambio, añadió, “Messi se volverá literario si se retira sin haber ganado un mundial”.

La charla, amena, divertida y llena de información y recuerdos muy personales y épicos del fútbol terminó con una improvisada narración radial de Villoro sobre un hipotético partido de fútbol que se cerró con un aplauso de todos los hinchas de estos autores.

Fuente del texto: WMagazin

 

 

Y aquí tenéis el vídeo con la charla que mantuvieron Juan Villoro y Eduardo Sacheri. Disfrutadla.

 

20 de diciembre y las misteriosas llamadas telefónicas a Jaime “el Tubo” Gómez

 

Seguramente, la máxima expresión de la relación entre fútbol y literatura sería la de un futbolista leyendo sobre el terreno de juego durante un partido. Por inverosímil que parezca, esta imagen no es inventada, sino que se produjo en la realidad. Sucedió el 24 de abril de 1955, durante un partido de la máxima rivalidad entre los equipos mexicanos de Chivas y Atlas.

En un momento determinado del partido, Jaime “Tubo” Gómez, el portero de Chivas, viendo que el partido estaba completamente encarrilado a favor de su equipo (a los 7 minutos ya ganaban por 3 a 0), decidió mofarse de los aficionados rivales que tenía justo detrás de su portería. Para ello, no se le ocurrió otra cosa que demostrarles lo aburrido que le estaba pareciendo el partido, y el escaso trabajo que le estaban dando sus rivales. Él mismo lo explicó de la siguiente manera:

“Cuando los gritos hirientes eran más insistentes, se me ocurrió hacerlos enojar con algo extraordinario para que no se les olvidara nunca. Y fue entonces que decidí pedirle una revista de historietas a un fanático de sol y me senté a leer recargado en un poste del marco. (…) Pero tan pronto me tomaron la fotografía para los periódicos, me levanté rápidamente y les hice el ademán a los ‘catrines’ de sombra numerada del Atlas, que estaban servidos. La bronca no se hizo esperar entre las Margaras y quisieron matarme, como luego me lo confesaron después algunos “amigos” rojinegros”.

 

El “Tubo” Gómez fue también el protagonista de otro peculiar episodio. Fue en un encuentro entre Chivas y Oro de la temporada 1962-1963, que serviría para decidir quien sería el campeón de ese torneo. Al final del encuentro, el “Tubo” subió a rematar de cabeza un córner que estuvo muy cerca de convertirse en el que habría significado gol de la victoria.

“Como al minuto 20 del segundo tiempo Manuel Tavares ‘Neco’ nos anotó el gol, enseguida le hablé a Isidoro Díaz para decirle que si persistía el 1-0 a favor del Oro iba a subirme a rematar de cabeza en un tiro de esquina, y le pedí que centrara al manchón de penalty, que era donde iba aparecer por sorpresa”.

En su obra “Los once de la tribu”, Juan Villoro hace una referencia a ese hecho y a una misteriosa costumbre que se inició a partir de entonces y que se fue repitiendo cada 20 de diciembre:

“El tiempo del fútbol es un factor tan subjetivo que no existen las “jugadas efímeras”. Hay un testigo eterno para cada lance. En un artículo excepcional, “La noche que pudo cambiar la historia” (Umbral, verano-otoño, 1992), Jaime Tubo Gómez narra la célebre jugada en que abandonó la portería del Guadalajara para subir a rematar al área del Oro, y agrega una anécdota que revela el temple de los aficionados: cada 20 de diciembre, durante muchos años, una voz anónima le habló por teléfono para felicitarlo por su arriesgado cabezazo”.

 

 

 

Aquí tenéis un vídeo en el que se hace un recorrido por su historia:

 

16 de diciembre: 27 años del debut de Guardiola

 

Imagen de www.arxiu.fcbarcelona.cat

 

Hoy, 17 de diciembre, se cumplen 27 años del debut de Pep Guardiola de la mano de Cruyff. Lo explica el maestro Juan Villoro en el capítulo “Guardiola: el exilio y el reino“, de “Dios es redondo“.

Aquí tenéis un fragmento de la explicación:

                Cuando Cruyff hizo debutar a Guardiola, el 16 de diciembre de 1990, seguramente pensó en lo que se muchacho representaba para la afición. Las multitudes armadas de banderas que cada quince días recorren la Diagonal rumbo al Camp Nou, sabían que Pep era tan local como el viento garbí que llega del Mediterráneo, y suponían que estaría ahí para siempre; no en balde llevaba el número 4, que estimulaba juegos de palabras en las pancartas: «Guardiola 4 ever».

                En 1986, César Luis Menotti, recién salido del Barcelona, publicó su libro Fútbol sin trampa. El prólogo de Joan Manuel Serrat parecía dirigido a Guardiola, entonces de 15 años. El cantante hablaba de los jóvenes que juegan en las calles y pierden la alegría cuando entran al fútbol profesional: «No los conviertan en aburridos prematuros, que de eso, con el tiempo, ya se ocupa la empresa.». Cruyff, poco amigo de las lecturas y de los consejos, llegó a la misma conclusión sin oír a Serrat. Guardiola entraría al Barça como a una prolongación del barrio.

 

10 de noviembre: 8 años sin Robert Enke

 

Imagen de www.reddit.com

Hoy, 10 de noviembre, se cumplen 8 años de la “última salida al campo” de Robert Enke. Lo explica, mejor que nadie, Juan Villoro en “Balón dividido“.

Aquí tenéis un fragmento:

El 10 de noviembre de 2009, Robert Enke, portero de la selección alemana de fútbol, hizo su última salida al campo. Le dijo a su esposa que iba a entrenar, subió a su Mercedes 4×4 y se dirigió a un pequeño poblado cuyo nombre quizá le pareció significativo: Himmelreich, Reino del Cielo. Cerca de allí hay un descampado por el que corren las vías del tren. El guardameta dejó su cartera y sus llaves en el asiento del vehículo y no se molestó en cerrar la puerta. Caminó a la intemperie, como tantas veces lo había hecho para defender el arco del CZ Jena, el Borussia Mönchengladbach, el Benfica, el Barcelona, el Fenerbahçe, el Tenerife o el Hannover 96.

A doscientos metros de ahí, como a unas dos canchas de distancia, estaba enterrada su hija Lara, muerta a los dos años.

Un portero ejemplar, Albert Camus, dejó los terregales de Argelia para dedicarse a la literatura. Acostumbrado a ser fusilado en los penaltis, escribió un encendido ensayo contra la pena de muerte. Su primer aprendizaje moral ocurrió jugando al fútbol. Años después, escribiría: «No hay sino un problema filosófico realmente serio: el suicidio». Morir a plazos es la especialidad de los porteros. Sin embargo, muy pocos pasan de la muerte simbólica que representa un gol a la aniquilación de la propia vida. Enke fue más lejos que la mayoría de sus colegas. Su muerte, de por sí dolorosa, llegó con un enigma adicional: estaba en plenitud de su carrera y podía defender la portería de su país en el Mundial de Sudáfrica.

 

 

Y aquí tenéis un vídeo en el que Villoro habla de este magnífico libro publicado en el 2014, en el marco del Mundial de Brasil. Como siempre, una auténtica delicia escuchar al maestro.

 

8 de octubre: 17 años de la retirada del dorsal 10 de Maradona en el Nápoles

 

 

Hoy, 8 de octubre, se cumplen 17 años de uno de los homenajes que el Nápoles ofreció a Maradona: la retirada para siempre del dorsal número 10. Lo explica Juan Villoro en el tercer bloque de esa biblia de la literatura futbolera que es “Dios es redondo” y que lleva por título “Vida, muerte y resurrección de Diego Armando Maradona”.

El texto viene precedido por el título “Las opiniones de un pie izquierdo”, y es el siguiente:

 

El domingo 8 de octubre de 2000 la camiseta número 10 fue retirada para siempre la alineación del Nápoles. Otro episodio en la ópera que Diego Armando Maradona representó al borde del Vesubio. Cuando el dios de los pies pequeños llegó al equipo, en 1984, el Nápoles se había salvado del descenso por un punto. Los méritos deportivos del club eran escasos, pero tenía una fanaticada de taquicardia. En un acto de 15 minutos, el argentino fue recibido por ochenta mil feligreses en el Estadio San Paolo y sucumbió a su segunda pasión pública, el llanto inconsolable. La verdad sea dicha, el redentor no estaba en mejor estado que su equipo. Venía de una larga hepatitis, una fractura marca Goikoetxea, el fracaso en el Mundial de España 82, largas disputas con la directiva del Barcelona y el recién adquirido vicio de la cocaína. A los 23 años podía convertirse en un jubilado precoz.