17 de junio y el “no gol” de Pelé en el Mundial de 1970

Hoy, 17 de junio, se cumplen 46 años de una de las jugadas más míticas y recordadas de la historia del fútbol. Sucedió en el partido de semifinales del Mundial de 1970 que se disputó en México que enfrentó a Brasil y a Uruguay. Un encuentro que finalizó con el resultado de 3 a 1 a favor de los cariocas, lo que les permitió “vengarse” del maracanazo de unos años antes.

Aquel fue el mundial de Pelé. Y en aquel partido se produjo un “no gol” a cargo de Pelé que ha sido más recordado que muchos otros de los goles marcados en los mundiales.

El regate” de Sérgio Rodrigues (Anagrama, 2014) es una novela que además de poner el listón de la literatura sobre fútbol muy alto, otorga un gran protagonismo a la jugada de Pelé.

Lo que ves en la imagen liberada por última vez, la definitiva, es lo siguiente: mientras el tal Ancheta que iba a perder el tren se desploma en el césped, la pelota chutada por Pelé pasa rozando el poste derecho de Uruguay. Saque de meta, hecho consumado, el crack de cracks sale chupando un hielo que recogió por ahí con expresión levemente contrariada pero serena.

El viejo detiene el video. Coloca el control remoto en el brazo del sofá, te mira a los ojos otra vez y dice, lo que pasó aquí, Neto, fue simple: Pelé desafió a Dios y perdió. Imagínate que no hubiera perdido. Si no hubiera perdido, la humanidad nunca más habría dormido tranquila. Pelé desafió a Dios y perdió, pero qué desafío soberbio. Ese gol que no hizo no es sólo el mayor momento de la historia de Pelé, es también el mayor momento de la historia del fútbol. ¿Entiendes eso? ¿La intervención de lo sobrenatural, el relámpago de eternidad que cayó a la izquierda de las cabinas de radio y televisión del simpático estadio Jalisco, el 17 de junio de 1970? Puedo asegurarte que eso fue lo que sucedió, yo estaba allí y lo sé, y si fue algo más no me sorprendería, pero, como mínimo, eso fue lo que sucedió y lo que la cinta de video nos permite ver y rever para siempre, ¿entendiste? Una cosa tremenda, Tiziu.

 

Y aquí tenéis la jugada:

 

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Doce meses, doce dorsales: con el número 3, ‘marzo’

 

 

Si el calendario fuera un equipo de fútbol, el número 3 lo llevaría el mes de marzo. Y marzo, en la literatura futbolera, juega más o menos así:

“El encuentro de Peralvo con Pelé tuvo como escenario de apropiada grandeza el Maracaná, un domingo de principios de marzo de 1964. Vasco y Santos abrirían el Torneo Stanley Rous, bautizado así para hacerle la pelota, explícitamente, al entonces presidente de la FIFA. Pelé jugó de blanco, Peralvo con la segunda camiseta del Vasco, negra con franja blanca. Los cronistas de radio dijeron que el mayor templo del fútbol recibía en una tarde gloriosa el número significativo de ochenta mil espectadores. Entrevistado antes del partido, reafirmé a las multitudes, que pegaban los oídos a sus radios de pila, que íbamos a presenciar un momento histórico, el encuentro de dos genios del fútbol que, rivales ahora, pronto estarían hermanados bajo el manto dorado de la selección para ir a buscar a Inglaterra el tricampeonato mundial que era nuestro por derecho.”

Fragmento de “El regate“, de Sergio Rodrigues. Anagrama, 2014.

 

Doce meses, doce dorsales: con el número 2, ‘Febrero’

 

Imagen de www.eumd.es

 

Si el calendario fuera un equipo de fútbol, el número 2 lo llevaría el mes de febrero. Y febrero, en la literatura futbolera, juega más o menos así:

“Revelé todo, nuestro secreto de hermanos, en aquella edición de mediados de febrero de 1964 del Jornal dos Sports. El don para leer en las auras multicoloridas de compañeros y adversarios un mapa fluido de puntos flacos y fuertes que se movían por la cancha. La visión anticipada de la jugada por un escaso mas decisivo segundo en el que cabía el mundo entero. La preocupación de la mae-de-santo que diera a luz al prodigio al vislumbrar en la infancia del hijo, en un pueblito distante llamado Merequendu, los desafíos que le guardaba su grandioso futuro. Un furo que estaba escrito en las estrellas y que todo indicaba que incluiría el Mundial de Inglaterra, dentro de dos años, en el cual el hechizo decente de Peralvo sería un arma de grueso calibre en la tercera conquista consecutiva de la copa. Eso parecía cada vez más claro y sólo podía ser rebatido, concluía el texto en gran estilo, «por gente de poca visión, poca luz y poca fe».

Fragmento de “El regate“, de Sergio Rodrigues. Anagrama, 2014.

 

 

Imagen de www.mercafutbol.com

“La primera piedra”, de Sergi Pàmies

 

 

Los coleccionistas de libros relacionados con el fútbol acostumbramos a utilizar tácticas diversas para localizar nuestras presas. Una de las más eficaces es recurrir a las herramientas de búsqueda que ofrecen los catálogos de las bibliotecas. Basta con introducir una palabra clave adecuada (fútbol, futbolista, balón, pelota, portero, partido, gol, etc.) o más directo aún, buscar ‘fútbol’ por materia, para recibir a cambio un listado de libros relacionados con nuestros intereses.

Otra herramienta indispensable para nuestra comunidad es, lo habéis adivinado, San Google, gracias a cuya existencia tenemos la posibilidad de acceder a lugares remotos, inexplorados, allende las fronteras del ciberespacio, y descubrir tesoros en formas de información, materiales desconocidos, botines de conocimiento a los que sería imposible acceder por otros medios.

Escribid ‘libros de fútbol‘, ‘literatura futbolera‘, ‘fútbol y literatura‘ o cualquier otra combinación del estilo en el cajón sagrado y de nuevo nuestro benefactor googleliano acudirá en vuestra ayuda para ofreceros una jugosa recompensa.

Aunque existen más opciones para localizar esas pequeñas presas en forma de literatura futbolera os hablaré de una tercera. Esta, por cierto, además de eficaz es una de mis preferidas. Lo más divertido de todo es que se trata de una caza y captura en dos fases.

Primera: rastreamos autores que hayan escrito alguna vez sobre fútbol, ya sea algún artículo en una revista o diario, algún libro, cualquier cosa servirá para detectar en el autor en cuestión una afición balompédica.

Segunda: indagamos entre la obra del susodicho (recurriendo de nuevo al supremo localizador) y, muy posiblemente, descubriremos alguna obra oculta, desconocida, en la que el fútbol será parte importante. Y cuando eso ocurre, no queda más que exclamar: Touché!

Viene toda esta fase de precalentamiento para explicar que hoy hablaré de “La primera piedra” (Anagrama) (“La primera pedra“, Quaderns Crema), la primera novela de un prestigioso escritor de reconocida querencia futbolística, aficionado barcelonista, habitual en radio, televisión y prensa escrita, y de quien podéis leer cada semana la columna que escribe en La Vanguardia dedicada a describir aspectos relacionados con el entorno culé.

Estoy hablando de Sergi Pàmies, quien además fue premiado hace un par de años con el X Premio Vázquez Montalbán de Periodismo Deportivo, reconocimiento también otorgado, entre otros, a autores tan futboleros como Eduardo Galeano, Nick Hornby o Juan Villoro, entre otros (Aquí tenéis el discurso que pronunció tras recibir el premio).

Imagen de Víctor Salgado – Fundació FCB

El caso es que siendo como soy seguidor de sus escritos futboleros, gracias a alguno de los cuales (como “Literatura y fútbol“, de junio del año pasado) he descubierto “Manual de fútbol” de Juan Tallón, otro libro que reposa en mi lista de presas y al que espero poder acabar fichando, desconocía sin embargo que en su primera novela el fútbol tenía un gran peso, y que, además, su protagonista era un futbolista.

Y ahora, si me preguntáis a través de cuál de los métodos de caza al principio descritos llegué al descubrimiento de esta futbolera novela de Sergi Pàmies os diré, aunque me pese… ¡que no me acuerdo!

No recordar también tiene su parte positiva, pues demuestra la existencia de otra de las vías de descubrimiento de literatura futbolera más satisfactorias que existen: el puro azar, la simple casualidad o, dicho en el lenguaje de los partidillos callejeros entre infantes: de chiripa.

Y así, de pura chiripa, de rebote y como quien no quiere la cosa descubro (sin saber cómo) la existencia de una novela protagonizada por un futbolista. O mejor dicho, y tal y como explica la sinopsis del libro:

La primera piedra” es la historia de un lampista que juega al fútbol y es amante de una mujer casada, y que asume su condición de suplente no solo en el ámbito deportivo sino también en el familiar, en el laboral y en el sentimental”.

Escrita en 1990, es decir, hace 25 años nos encontramos ante una novela corta narrada en primera persona por un personaje que parece llevado por lo cotidiano, arrastrado por los sucesos que le envuelven sin que la mayoría de veces exista voluntad alguna por su parte. Como cuando se encuentra participando en un extraño grupo de mariachis empujado por su hermano, o atrapado en una extraña historia por culpa de un coche aparcado en doble fila, o angustiado tras perder de vista a su sobrino en el Salón de la Infancia.

“Los del equipo me han felicitado como se felicita a un suplente: con un cordial menosprecio. Faltaban cinco minutos para acabar el partido y, como había previsto el entrenador, ya teníamos bastante conformándonos con el empate. Pero yo no tenía nada que perder. Si pudiera, prohibiría los empates.”

Imagen de www.talaveralarealdeporte.com

Una especie de testigo de las cosas que describe todo cuanto le rodea y sucede con minuciosidad, con cierto aire impresionista que en determinados momentos me ha traído ecos, salvando las distancias, del Joseph Bloch de “El miedo del portero ante el penalty” de Peter Handke.

E incluso, en alguna de las situaciones descritas, me ha venido a la cabeza “¡Jo, qué noche!“, aquella extraña película de Martin Scorsese en la que un gris empleado, al finalizar su jornada laboral, se ve envuelto de manera involuntaria en una continua sucesión de extraños e involuntarios sucesos.

Pese a a esta especie de involuntariedad continua y permanente, no parece que el narrador de la historia sea un ser angustiado por la realidad. Simplemente acepta y navega por ese día a día en el que se ve inmerso, con naturalidad. Por decirlo de alguna manera, se trata de una suplencia vital aceptada de buen grado. Así mismo, hay una continua dosis de humor a lo largo de todas las páginas, y una entrañable ternura por parte del protagonista que lo acaba convirtiendo en alguien muy cercano.

– ¿Qué decisión debe tomar el árbitro si un jugador enciende un cigarrillo durante el partido?

– Amonestarlo por conducta incorrecta.

El rebaño de jugadores atraviesa el campo embarrado. Delante, el entrenador pregunta y cualquiera de nosotros responde. Correr, dicen, ayuda a pensar. Los pies me pesan cada vez más, como si el barro que piso fuera el mismo que me llena la cabeza de una crema resacosa con gusto a tequila. He hecho un gran esfuerzo para levantarme. Si hubiera sido titular -indiscutible o no- no habría venido. Pero para un suplente no asistir a un entrenamiento equivale a resignarse para siempre al banquillo.

Imagen de www.jonav.obolog.es

La historia se lee de un tirón, y una vez comienzas a caminar junto al protagonista en su extraño deambular donde cualquier situación es un cúmulo de minuciosidad ya no puedes dejar de acompañarlo hasta el final. Y una novela en la que Sergi Pàmies demuestra lo cómodo que se encuentra a la hora de escribir sobre fútbol, abordándolo desde ángulos diversos en diferentes episodios de la historia.

 

“El fin de los buenos tiempos”, de Ignacio Martínez de Pisón

 

 

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El Athletic de Bilbao se proclamó el lunes campeón de la Supercopa de España tras empatar a uno con el Barça en el Camp Nou. Fue un partido claramente condicionado por el resultado del partido de ida en San Mamés, donde los leones ganaron por 4 a 0, lo que les permitió viajar a Barcelona con una más que considerable ventaja que hacía casi imposible que les arrebataran el título. Pese a ello, los blaugrana afrontaron el partido con la intención de luchar por conseguir “una remontada bestial” y no renunciar a nada.

Pese a los esfuerzos y voluntad del F. C. Barcelona, el título acabó volando hacia Bilbao, circunstancia que impedirá al conjunto culer ganar los seis títulos en juego, una proeza para la que tenían muchos números y que se evaporó al perder la Supercopa.

Lo más curioso del caso es que incluso estando en disposición de ganar cinco títulos en un solo curso –cinco títulos, que se dice pronto-, y pese a haber culminado hace apenas dos meses un triplete (Copa, Liga y Champions, que también se dice pronto), ya se oyen comentarios de tono catastrofista, como si un apocalipsis hubiera llegado al club blaugrana, como si nos encontráramos ante el final de un ciclo o como si el perder la Supercopa fuera un síntoma de que ha llegado “el fin de los buenos tiempos” a Barcelona.

Como siempre, el tiempo dará y quitará razones. Por mi parte, lo único que puedo decir, es que “El fin de los buenos tiempos” que conozco con certeza es el relato largo (o novela corta) de temática futbolera y escrito por uno de los autores más premiados y reconocidos de nuestro panorama literario: Ignacio Martínez de Pisón.

 

 Imagen de www.pasiondelalectura.wordpress.com

Además de una de las historias del libro, “El fin de los buenos tiempos” es el título del volumen en el que se incluyen dos narraciones más: “Siempre hay un perro al acecho” y “La ley de la gravedad“, teniendo las tres como tema común el de las relaciones familiares, tal y como podemos leer en la contraportada:

“Unas vacaciones con un desenlace inesperado, un equipo de fútbol de provincias humilde pero ambicioso, un reencuentro con el pasado en la ciudad de juventud: tres escenarios, tres familias, tres viajes que sumergen al lector en los vínculos emocionales que rigen las relaciones entre los personajes. Los protagonistas de los relatos que componen este volumen están marcados por secretos silenciados, por acusaciones reveladoras, por el amor y el implacable paso del tiempo”.

 

 Portada de la edición de Booket

Como antes decía, en la historia que da título al libro el fútbol tiene un destacado protagonismo. Narrada en primera persona por el profesor de gimnasia del instituto, conocemos la exitosa situación que atraviesa el equipo local, el C. F. San Simeón, una modesta formación integrada por muchachos a los que el profesor conoce bien.

Quico, Romero, Tonín, Fernando, Izco, Abelardo, Prieto, Luis Miguel, Zapata, Bellido y Aníbal, jugadores del equipo, han conseguido dibujar una trayectoria impecable durante las últimas jornadas. Así, el optimismo ha llegado hasta los aficionados locales, que sueñan con revivir una época ya mítica, dieciocho años atrás, en la que el club alcanzó unos octavos de final en los que acabó cayendo heroicamente ante el Valencia.

“Los resultados de cada jornada habían ido poco a poco alimentando el optimismo de los seguidores, y al final todo el mundo parecía de acuerdo en que estábamos asistiendo a la resurrección del equipo”.

 

Imagen de www.urbancidades.wordpress.com

La placidez con la que los acontecimientos se van desarrollando queda interrumpida cuando Sánchez Moreno, el entrenador del equipo, sufre un accidente de automóvil que lo obliga a estar casi seis meses de baja. Se hace necesaria entonces una sustitución rápida e inmediata, la búsqueda de un nuevo director técnico que mantenga el buen rumbo del equipo.

El elegido será Silvestre, el único futbolista salido del pueblo que llegó a triunfar en primera división, el candidato más idóneo para tomar las riendas del equipo según todas las opiniones. Pero su llegada traerá consigo también el conflicto que forma parte del núcleo del relato.

“Silvestre había sido el interior izquierdo de la gloriosa alineación y acaso el único futbolista local que había triunfado en equipos mayores. Yo lo recordaba como jugador del Racing de Santander y el Español de Barcelona: me acordaba de su destreza en el regate, de su zurda portentosa, de cierto gol que le había metido al Celta en un partido televisado. Concluida su carrera deportiva, había entrenado a un par de equipos modestos. Luego le había perdido la pista”.

Imagen de www.imagenesdeportivasdefutbol.com

A lo largo de la narración se van entrelazando las consecuencias de la llegada de Silvestre, no solo para el equipo sino para alguno de sus jugadores, como Bellido, uno de los protagonistas de la historia. Y también para María, madre del jugador y guardiana de un secreto familiar que amenaza con salir a flote. Así, a lo largo de las páginas la incertidumbre, el desasosiego, la intuición de que todo puede estallar por los aires en cualquier momento es permanente.

El relato, de esta manera, se lee con la sensación permanente de que la aparente estabilidad de los personajes y el equipo es de una fragilidad máxima, planeando hasta la última página la incertidumbre sobre lo que podrá acabar sucediendo.

Una lectura en la que hay mucho más de lo que se ve, llena de sugerencias y recovecos y en la que conflicto familiar y trasfondo futbolístico construyen un relato que todo amante del fútbol y la literatura no debería perderse.

Encontraréis también un comentario sobre el relato en este enlace del blog “A ras de hierba”. dedicado a algunos “cuentistas del balón“.

Imagen de www.objetivorioja.larioja.com

 

NOTA: Además de disfrutar del relato, he tenido la gran suerte de conseguir una dedicatoria del autor, que es la que podéis ver al principio de este artículo 😀

P.D. Las imágenes que ilustran este post son imágenes antiguas de fútbol que he buscado en internet y que no aparecen en el libro.

Y libros sobre fútbol para adultos en el Día del Libro y de Sant Jordi

sant jordi adultos

Y tras la lista de libros sobre fútbol para el público infantil, una propuesta de lecturas dirigidas al público adulto y en las que el fútbol tiene un papel destacado. Se trata de una lista que complementa la que publiqué en este artículo, razón la cual no he repetido ninguno de los libros allí mencionados.

Sin duda, una alineación con ausencias, integrada por libros recientes y otros más antiguos, por ensayos y obras de ficción. Una propuesta que tiene como única finalidad la de orientar a quien esté dispuesto a descubrir la apasionante relación entre fútbol y literatura.

Como siempre, no están todos los que son pero sí son todos los que están.

 

Mercado de invierno”, Philip Kerr. RBA

SINOPSIS

«En el fútbol no se puede jugar bajo los focos sin que haya sombras». Scott Manson es el segundo entrenador del London City, un equipo de la liga inglesa. Carismático y amado por sus jugadores tanto como por la prensa y la directiva, conoce todos los entresijos del juego, dentro y fuera del campo. Como si no bastara con la alta competición, el director técnico del equipo aparece asesinado en el estadio del London City. Un crimen que parece conectado con mareantes cifras de dinero, la exigencia deportiva y las miserias humanas. Scott Manson deberá encargarse de descubrir al asesino.


 

 

La inmensa minoría”, Miguel Ángel Ortiz.

Literatura Random House

SINOPSIS

Barcelona, a las puertas del Mundial de Sudáfrica. Pista, Retaco, Peludo y Chusmari viven en la Zona Franca. Tienen entre quince y dieciséis años, estudian 4.º de la ESO y resuelven sus preguntas existenciales con porros, mucha música, novias, algo de sexo, bastantes cervezas y el fútbol como metáfora, aprendizaje, combate y sueño. Viven en ese entorno físico, urbano y social de la periferia barcelonesa cuyo horizonte no es otro que el de las expectativas defraudadas. Y tratan de meterle un gol a la realidad. Sus padres y madres sobreviven como pueden: friegan casas, conducen autobuses, trabajan en una peluquería o venden ropa en los mercadillos. Son esas gentes, esa inmensa minoría, que salen poco en los periódicos y para los que la crisis es un llover sobre mojado.

 


 

 

 

El fútbol a sol y sombra”, Eduardo Galeano

SINOPSIS

Este libro rinde homenaje al fútbol, música del cuerpo, fiesta de los ojos, y también denuncia las estructuras de poder de uno de los negocios mas lucrativos del mundo. “La tecnocracia del deporte profesional -escribe el autor-ha ido imponiendo un fútbol de pura velocidad y mucha fuerza, que renuncia a la alegría, atrofia la fantasía y prohíbe la osadía. Por suerte todavía aparece en las canchas, aunque sea muy de vez en cuando, algún descarado carasucia que se sale del libreto y comete el disparate de gambetear a todo el equipo rival, y al juez, y al publico de las tribunas, por el puro goce del cuerpo que se lanza a la prohibida aventura de la libertad”.


 

 

Herr Pep”, Martí Perarnau. Córner

SINOPSIS

“Herr Pep” es la crónica desde dentro del primer año de Pep Guardiola como entrenador del Bayern de Múnich.

Guardiola autorizó a Martí Perarnau a observar cuanto ocurrió en el interior del equipo alemán en la temporada 2013-2014 y el libro explica en detalle todas las vivencias de un curso saldado con cuatro títulos: Liga, Copa, Mundial de Clubes y Supercopa de Europa.

 


 

 

Saber perder”, David Trueba. Anagrama

SINOPSIS

Sylvia cumple dieciséis años el día en que comienza esta novela. Para celebrarlo organiza una falsa fiesta que sólo tiene un invitado. Horas después sufrirá un accidente que significará su entrada en la vida adulta. Su padre, Lorenzo, es un hombre separado que trata de superar el abandono de su mujer y el fracaso laboral. Ariel Burano es un joven jugador de fútbol que deja Buenos Aires para fichar por un equipo español. Con su superdotada pierna izquierda, será cuestión de tiempo que el estadio coree su nombre. Y tiempo es lo que no tiene el anciano Leandro, que vive en esa época donde casi todo se derrumba. Éstos son los cuatro personajes principales de Saber perder. Con las relaciones entre ellos se trenza un relato de supervivientes, de poderosa pegada narrativa y rico en matices.

 

 


 

 

Defensa cerrada”, Petros Markaris. Tusquets

 

SINOPSIS

Corrupción política, fútbol, blanqueo de dinero y el asesinato de un empresario. Estos son los elementos de este caso al que se enfrentará el comisario Jaritos en Atenas.


Fútbol”, Osvaldo Soriano. Booket

SINOPSIS

El fútbol y las pasiones que despierta son el hilo conductor de estos relatos. El plato fuerte lo forman las memorias del Míster Peregrino Fernández, un entrenador carismático, que se considera el creador del fútbol espectáculo. Otros relatos, como el dedicado a Diego Armando Maradona marcando con ayuda de «la mano de Dios» el gol contra Inglaterra que supuso la revancha de la guerra de las Malvinas; o los dedicados al inexistente Mundial de 1942, donde el árbitro, hijo de Butch Cassidy, anulaba goles a balazos, completan esta brillante recopilación.

 


 

 

 

Dios es redondo”, Juan Villoro. Anagrama

SINOPSIS

Sergi Pàmies ha descrito a Juan Villoro como «un crack de la literatura futbolística mundial». Dios es redondo ofrece una vibrante crónica de la religión laica que llena los estadios. La divertida y a menudo épica aproximación de Villoro puede cautivar al forofo deseoso de compartir datos reveladores en una tertulia, pero también al curioso –y aun al enemigo del fútbol– interesado en conocer las causas que llevan a proferir alaridos en nombre de un equipo. Enviado especial a los mundiales de Italia 90 y Francia 98, Villoro domina el arte de escribir al borde de la cancha, pero también el tono reflexivo. Así, Dios es redondo rinde tributo al más colorido de los divos del pie privilegiado, Diego Armando Maradona, registra las glorias y los excesos de la liga española, ofrece indelebles estampas del último Mundial del siglo XX y brinda un notable ejemplo del arte de la conversación con Jorge Valdano. El pulso del novelista entronca en estas páginas con el ritmo tenso del cronista, dispuesto a atrapar la vida secreta de los goles, las razones que eternizan lo que ocurre en un instante.

 


 

 

La vida que pensamos. Cuentos de fútbol

Eduardo Sacheri. Alfaguara

SINOPSIS

“Me gusta contar historias de personas comunes y corrientes. Personas como yo mismo. Personas como las que han poblado siempre mi vida. Ni siquiera sé por qué son ésas las historias que me nace contar. Tal vez, porque me seduce y me emociona lo que hay de excepcional y de sublime en nuestras existencias ordinarias y anónimas. En esas vidas habita con frecuencia el fútbol. Porque lo jugamos desde chicos. Porque amamos a un club y a su camiseta. Porque es una de esas experiencias básicas en las que se funda nuestra niñez y, por lo tanto, lo que somos y seremos”.

 


 

 

 

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Fútbol, la novela gráfica”. Santiago García. Astiberri

SINOPSIS

La niña que quiso ser futbolista y acabó triunfando en las máximas categorías profesionales masculinas, los dos amantes que compartían vestuario y terminaron convertidos en máximos rivales sobre la cancha, el misterioso equipo de un pueblo de la sierra que llegó de las estrellas, el chocante episodio del artista contemporáneo que se hizo cargo de un club de Primera División, la verdadera historia del equipo de una localidad de la Costa del Sol dominado por un magnate corrupto… Éstas y otras son las historias que se entrelazan en Fútbol. La novela gráfica, que se plantea como unas Mil y una noches del balompié.

Tal y como el Mundial de Brasil nos recuerda, el fútbol es el deporte más universal, seguido con anhelo y pasión en los cinco continentes. A lo largo de su historia como espectáculo y como religión laica ha dado lugar a historias extraordinarias. Albert Camus dijo que todo lo que sabía sobre los hombres se lo debía al fútbol, y es cierto que el deporte colectivo revela lo más íntimo de nuestro ser. En esta novela gráfica, las historias reales se entretejen con las inventadas, y unas y otras exploran las más diversas y distantes regiones del alma humana.

 

 


 

 

El milagro de Castel di Sangro”, Joe McGinniss.

Editorial Contra

SINOPSIS

Durante el Mundial de fútbol de 1994 celebrado en EE. UU., en Joe McGinniss, contraviniendo la histórica desidia norteamericana hacia el fútbol, nació una pasión que cambiaría su vida. Descubrió las emociones exacerbadas que mueve este deporte, descubrió el calcio italiano y sucumbió ante la clase y el estilo de Roberto Baggio, que brilló y fracasó en aquel Mundial a partes iguales.
Poco después, siendo ya un converso al balompié en toda regla, supo de la gesta de un pequeño equipo de una población de apenas cinco mil habitantes perdida en medio de los agrestes Abruzos italianos. El Castel di Sangro Calcio hizo realidad una proeza inaudita: pasó en pocos años de las profundidades de la liga amateur —Campionato Promozione, Terza Categoria— a la Serie B de la liga profesional (el equivalente a la Segunda División española). El coraje, talento y arrojo de un equipo de jóvenes liderados por el aguerrido y brutal Osvaldo Jaconi logró un hito que pasaría a los anales de la historia del fútbol.