10 de enero y los temblores de piernas de Leo Messi

 

 

Un 10 de enero como hoy, pero del 2011, Leo Messi obtuvo su segundo Balón de Oro. Fue en una gala celebrada en Zúrich, y aquella noche, por increíble que parezca, al argentino le temblaron las piernas.

Lo explica como nadie Ramón Besa en el texto “¿Un cuento o un relato?”, publicado en “Cuando nunca perdíamos”.

“Aseguran quienes le conocen que aquel 10 de enero fue uno de los días más dichosos de su carrera por la sorpresa del resultado, por su incapacidad para tener una respuesta preparada, instado a improvisar, igual que si hubiera ganado un inesperado Oscar. A veces, como en su caso, la imprevisibilidad consiste en volver a ganar. Messi se sintió más niño que nunca en un acto montado por adultos. A falta del cuero, no extrañó que le temblaran las piernas y se recogiera sin mentar a Iniesta y a Xavi, aparentemente predestinados a competir por el trofeo”.

 

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7 de marzo: 16 años del debut de Messi con el Barça


Mañana miércoles el Barça juega la vuelta de los octavos de final de la Liga de Campeones. Tras el adverso resultado de la ida, en la que resultó derrotado por el contundente e inesperado 4 a 0 que le endosó el París Saint Germain, los culés tienen ante sí un auténtico Everest a escalar si quieren continuar en la competición.

Sin embargo, pese a lo terriblemente difícil que se plantea el encuentro, no creo que nadie se atreva a decir que la remontada es imposible. Es posible que existan muy pocas posibilidades de dar la vuelta a la eliminatoria, pero como dice el tópico, mientras hay vida hay esperanza, y hasta que no se escucha el pitido final no hay que dar nada por supuesto.

Todo ello, especialmente, cuando en uno de los dos equipos hay un jugador que se llama Leo Messi.

Precisamente hoy, 7 de marzo, se cumplen 16 años del debut de Messi en un partido oficial con el Barça. También de su primer gol. La periodista Laia Tudel lo explica en “El matadero de oro”, uno de los cuentos que aparecen en la última edición de “Relats Solidaris”.

Aquí tenéis el fragmento:

7 de marzo de 2001. El pequeño Messi se despierta feliz, hace meses que espera este momento. Por fin jugará un partido oficial con el Barça. La ficha le llegó ayer, es provisional, pero sirve. Atrás quedan los partidillos entre compañeros en los campos anexos al Mini, la prueba supervisada por Rexach, la servilleta de papel de Minguella, las horas de espera en el hotel de la Plaza España… Todo aquello se había idio de su cabeza porque hoy sí que debutaría con el Barça. El pequeño Messi tiene 13 años y mide 1,48 metros. Hubiese sido poético que jugase con el 10, pero su debut sería con el 9 a la espalda y una camiseta de manga larga.

            El partido es a las cuatro de la tarde, el equipo de Xavi Llorenç llega a los vestuarios hacia las tres. El campo de césped está rodeado de unas barandillas blancas donde se apoyan los padres que van a ver a sus hijos. No hay ninguna expectación especial por la llegada de aquel niño argentino que dicen que es muy bueno pero que todavía no ha jugado ni un minuto con el Barça. En una de esas barandillas están apoyados los padres de Alexis.

            Como cada día de partido, sus padres llevan a Alexis en coche hasta el campo, lo dejan una hora antes, se van y vuelven cuando empieza el partido. Este partido no lo tienen marcado en el calendario como especial, viene el Barça, pero para ellos es como un partido más. Lo más importante es que a su hijo no le marquen muchos goles, como buen portero es lo que peor lleva Alexis.

            Messi juega desde el inicio, intenta jugadas por la banda izquierda, por la derecha, protege el balón con la habilidad que sorprendió a Rexach en solo cinco minutos. En el segundo tiempo, Messi conduce el balón hasta la frontal del área, se para, carga la pierna izquierda destinada a enamorar al mundo, chuta y marca. Alexis ve cómo la pelota sale de la pierna izquierda de aquel 9 del Barça, se tira al suelo, pero no lo hace suficientemente rápido como para evitar que el balón entre.

 

¿Será el relato la premonición de que Messi también marcará mañana?

10 de marzo y Leo Messi

 

 

Hoy, 10 de marzo, se cumplen nueve años del primer hat-trick de Messi con la camiseta del Barça. Fue, además, en un partido contra el Real Madrid disputado en el Camp Nou y cuyo resultado final fue de empate a 3.

Aquellos goles tenían una importante carga simbólica. Culminaban una trayectoria llena de dificultades y obstáculos por parte del argentino hasta alcanzar aquel momento. Años de lucha y sacrificio que tenían su recompensa al convertirse en protagonista de gestas como la de aquel partido.

Así habla de aquel 10 de marzo la literatura futbolera:

 

“A Messi le sobraban facultades, pero la historia del fútbol está llena de talentos que se quedaron en el camino. ¿Valía la pena permanecer en Barcelona, lejos de la familia, sin recompensa certera a la vista?

Una tarde, el padre no pudo más y propuso que volvieran. Otra puerta parecía cerrarse en su carrera. Pero a los trece años Leo ya era un especialista en adversidades. El niño que escapó por una ventana para ganar su primer título le pidió a su padre que se quedaran. En Rosario estaba el mundo, pero en Barcelona estaba la Masía, la escuela de fútbol donde se formaron Xavi, Iniesta y Guardiola.

Rexach tuvo la generosidad de fichar a un jugador que no sería suyo. Él no iba a durar suficiente tiempo como entrenador para ver el debut de Messi.

El honor le correspondió a Rijkaard, quien supo llevarlo con buen ritmo y apoyarlo paternalmente durante su primera lesión grave.

La mayoría de edad de Leo coincidió con su maduración futbolística. En 2005 cumplió dieciocho años, fue nombrado mejor jugador del Mundial Sub-20 y anotó su primer gol con el F. C. Barcelona. En 2007 confirmó su jerarquía en el Santiago Bernabéu: el 10 de marzo fue responsable de un hat-trick ante el equipo merengue.”

Fragmento de “Lionel Messi: Infancia es destino”, de Juan Villoro, en “Cuando nunca perdíamos” (Alfaguara, 2011)