5 de enero, la ilusión de los Reyes Magos y Buddy Badía

 

rey-mago.jpg

Imagen de www.deportevalenciano.com

 

5 de enero. Noche de Reyes Magos. Seguramente, la más mágica del año, y la más citada cuando necesitas describir que algo se hace con mucha ilusión. Encontramos un ejemplo en “El mejor de los 22”, una maravillosa novela de Vicent Dasí publicada en el 2017 por Algar Editorial.

El protagonista del libro es Buddy, que se ha convertido en el héroe de su equipo de fútbol cuando descubre que el rock-and-roll es su verdadera pasión. Eso le lleva a tener que tomar una importante decisión, pues el partido más importante de la temporada se juega justo el mismo día y a la misma hora que se celebra el casting de Sueños y Estrellas, el famoso programa televisivo que poría lanzarle al éxito musical. ¿Qué escogerá?

El fragmento en el que Reyes Magos y fútbol van de la mano:

Su padre ha pensado que el gran choque contra el Valencia puede ser un escaparate formidable para relanzar Deportes Badía. Por ello ha encargado una equipación conmemorativa del City, diseñada con el logo de la tienda y todo, al efecto de estrenarla a bombo y platillo el mismo día del partido.

Poseído por una ilusión desbordante, casi como un niño en la noche de Reyes, el hombre muestra orgulloso al chaval las nuevas camisetas, los pantalones, las medias… Y guarda con premeditado suspense para el final su prenda favorita. Una prenda diferente a todas las demás que entrega a su hijo con una indescriptible cara de satisfacción.

el mejor de los 22

5 de enero: Athletic de Bilbao-Barcelona, Abidal y las cosas del fútbol y la literatura

 

gol-abidal

Hoy se cumplen exactamente cinco años del único gol que Eric Abidal marcó con la camiseta del Barça. Fue un 5 de enero, en un partido como el de hoy, en el que el equipo azulgrana visitó San Mamés para enfrentarse al Athletic de Bilbao en partido de Copa del Rey.

El calendario tiene estos caprichos, y parece que cinco años después nos quiera hacer revivir aquellos momentos. Es imposible, claro está, puesto que Abidal ya no está en activo. Y porque un partido nada tiene que ver con el otro. ¿O quizás sí? En aquella ocasión, el resultado final fue de 1 a 1. ¿Será una premonición para el encuentro de esta noche?

De momento, recordemos la presencia de aquel 5 de enero en la literatura futbolera de la mano de José Antonio Garriga Vela, quien lo convirtió en parte de su relato “Cruce de vidas“, publicado en el recopilatorio “Cuando nunca perdíamos“.

 

Aquella noche retrocedí en el tiempo hasta el 5 de enero de ese mismo año y me trasladé soñando a la Catedral. El Barça se jugaba el pase a semifinal de la Copa del Rey contra el Athletic. La primera imagen del sueño fue la del gol de Abidal en el minuto 74. Era su primer gol con el Barça. Lo celebró retrocediendo en el campo igual que yo acababa de hacer en el tiempo. Lo vi corriendo para atrás y sacando la lengua como si se burlara del peligro que lo había estado acechando durante todo el partido. Pero el enemigo que lo amenazaba en el sueño no era el Athletic de Bilbao, sino un tumor oculto en el hígado que pretendía derrotarlo. Una amenaza que él aún desconocía. Aquel partido representó mucho para Abidal. Después el enorme esfuerzo alcanzaba la recompensa. Me sentí plenamente identificado con él a lo largo del sueño, porque yo también había de enfrentarme a un enemigo invisible capaz de aniquilar a quien osara ponerse por delante. El sufrimiento también vale para vencer. La noche de San Mamés, al entrar Abidal en el vestuario, los compañeros le hicieron el pasillo. Nadie podía imaginar que al cabo de algunas jornadas iba a ser ingresado en el hospital para extirparle un tumor y que pocos meses después lo mantearían tras reaparecer en el partido de vuelta de la Champions contra el Real Madrid. ¿Será cierto que la vida es sueño?

Portada - Cuando nunca perdíamos

5 de enero y Eric Abidal

 

Aquella noche retrocedí en el tiempo hasta el 5 de enero de ese mismo año y me trasladé soñando a la Catedral. El Barça se jugaba el pase a semifinal de la Copa del Rey contra el Athletic. La primera imagen del sueño fue la del gol de Abidal en el minuto 74. Era su primer gol con el Barça. Lo celebró retrocediendo en el campo igual que yo acababa de hacer en el tiempo. Lo vi corriendo para atrás y sacando la lengua como si se burlara del peligro que lo había estado acechando durante todo el partido. Pero el enemigo que lo amenazaba en el sueño no era el Athletic de Bilbao, sino un tumor oculto en el hígado que pretendía derrotarlo. Una amenaza que él aún desconocía. Aquel partido representó mucho para Abidal. Después del enorme esfuerzo alcanzaba la recompensa. Me sentí plenamente identificado con él a lo largo del sueño, porque yo también había de enfrentarme a un enemigo invisible capaz de aniquilar a quien osara ponerse por delante. El sufrimiento también vale para vencer. La noche de San Mamés, al entrar Abidal en el vestuario, los compañeros le hicieron el pasillo. Nadie podía imaginar que al cabo de algunas jornadas iba a ser ingresado en el hospital para extirparle un tumor y que pocos meses después lo mantearían tras reaparecer en el partido de vuelta de la Champions contra el Real Madrid. ¿Será cierto que la vida es sueño?

Fragmento de “Cruce de vidas” de José Antonio Garriga Vela

En “Cuando nunca perdíamos“, Alfaguara, 2011.