“La Crazy Crew y la Liga Galáctica”, de Doctore Pollo. Editorial Martínez Roca

 

 

“Desde hace semanas la Tierra sigue rodeada por la flota invasora que ha cruzado los abismos interestelares desde Orión. Aunque ha habido bastante cruce de mensajes entre las autoridades terrestres y los alienígenas, hasta el momento nadie ha podido ver a estos últimos. No se sabe qué pinta tienen, ni cómo suena su voz, ni si la moda de Orión es interesante o más bien chorra (aunque se teme esto último, dado el diseño extravagante de sus naves, con forma de balón, incluidos los hexágonos y pentágonos)”.

 

Una de las quejas más habituales entre los padres de hoy en día (y me incluyo en este grupo) tiene que ver con la escasa afición de sus hijos por la lectura. Y es que está más que demostrado que a las nuevas generaciones les interesan más las pantallas que las páginas. La afición por lo tecnológico se traduce, también, en cuanto a los intereses profesionales de una gran mayoría de adolescentes. Cuando les preguntas qué les gustaría ser de mayores responden: YouTuber.

En realidad, no deberíamos extrañarnos tanto. Vivimos en una época cada vez más tecnológica, digital, virtual y cibernética, rodeados de aparatos (que irán en aumento) al otro lado de los cuales se ofrece una nueva realidad en forma de paraíso. En este nuevo territorio ha aparecido una especie, el YouTuber, que ha sabido adaptarse como nadie a la jungla, así como triunfar alcanzando altas cuotas de éxito profesional y reconocimiento social. Así que, ante esta realidad, ¿por qué iban a querer nuestros jóvenes ser otra cosa?

Ahora bien: ¿es incompatible la lectura con el visionado de videos? ¿Es obligatorio escoger entre leer un libro o estar suscrito a un canal? ¿Es excluyente dirigir la vista hacia una página y hacia una pantalla? Aunque no lo parezca, móvil y libro tienen bastantes cosas en común. Ambos se cogen con la mano. Ambos se miran. Ambos son táctiles. Y ambos pueden proporcionar diversión. Así pues, ¿cómo es que cuesta tanto combinar su uso? ¿Cómo es que no hemos sido capaces de inculcar que no se trata de escoger entre lo uno o lo otro, sino de disfrutar de lo uno y de lo otro? ¿Hay alguna forma de vincular el interés por un YouTuber y los contenidos de su canal con la lectura?

Sí. Haberla hayla. Como las meigas (o los “megas”, ya que estamos en el mundo digital). ¿Y cuál es, querido Watson? Pues simple y llanamente, proponer la lectura de un libro escrito por un YouTuber.

 

 

¿Un ejemplo? El caso de Doctore Pollo. Para quien no sepa quien es, se trata de uno de los YouTubers más seguidos y destacados del momento, con más de un millón y medio de seguidores en su canal. Voy a repetir el número de seguidores, en número esta vez, por si se entiende mejor: más de 1.500.000. Es el responsable de la Crazy Crew, y del canal de retos de fútbol más estrambóticos que os podáis imaginar. Ha publicado más de 2.000 vídeos de este tipo, que son vistos miles y miles de veces por sus jóvenes seguidores. Mi hijo, por ejemplo, es uno de ellos.

Pero, ¿no estábamos hablando de lectura? Pues sí. Y ahora llego, porque Doctore Pollo acaba de publicar un divertidísimo libro basado en los retos de su canal. El título es “La Crazy Crew y la Liga Galáctica“, y está editado por la Editorial Martínez Roca, perteneciente al Grupo Planeta, y con participación en la edición de José Manuel Lechado.

La estructura del libro es sencilla pero muy acertada, y se inicia con una invasión de peculiares alienígenas que amenazan con invadir la tierra. A su estrambótico aspecto hay que añadir curiosidades como que sus naves tienen forma de… balón de fútbol.

¿Y qué es lo que ocurre? Pues que esos poderosos extraterrestres son un tanto especiales, pues podrían aniquilar a la especie humana con su terrible potencial, pero su lado juguetón hace que propongan un reto futbolero a los humanos. Si vencen ellos, invadirán el planeta. Y si vencen los terrícolas, conseguirán salvarse. O salvarnos.

 

         – Me temo que no es tan fácil, señor. Los de Orión son gente aficionada al deporte, así que nos dan una oportunidad.

         – ¿Qué oportunidad?

         – Podemos presentarles un equipo que juegue con ellos un campeonato de fútbol interplanetario. Si ganamos, no nos invadirán. Si perdemos, nos convertiremos en sus esclavos.

 

 

Los retos son, como podéis imaginar, algunos de los que se pueden encontrar en vídeo en el canal de Doctore Pollo, mientras que otros son delirantes invenciones. Algunos ejemplos: remate imposible con cama elástica, a tres patas, con trampolín, penaltis submarinos y con tacones, tiro en paracaídas o remates en gravedad cero, entre otros muchos ejemplos.

El libro avanza a medida que se explica el desarrollo de las siete jornadas en que se divide el campeonato, a razón de cinco retos por jornada. El vencedor de un día tiene la ventaja de escoger los retos para el siguiente. Y así, a medida que la historia avanza y vamos conociendo los resultados que se van produciendo, el lector va alimentando (o no) su esperanza en la capacidad de la Crazy Crew para salvar a la humanidad.

 

-¡Terrícolas! ¡Vuestra suerte está echada! Este torneo es una pura formalidad porque nos gusta jugar, pero no os hagáis ilusiones: os vamos a machacar.

-Serà fantasma -dice Jose.

-Ya te digo -confirma Gerardo.

-Pues venga -dice Pollo a los visitantes-. No perdamos más tiempo y vamos a ver lo buenos que sois.

-Sea, terrícola. Empecemos con los retos del día.

 

 

Pero, a todo esto, ¿quienes son los terrícolas elegidos para competir con los alienígenas? Se supone que los mejores jugadores del planeta, ¿no? Es decir, Messi, Cristiano Ronaldo, Neymar, Iniesta, Neuer… Pues no. Los elegidos son precisamente los miembros de la Crazy Crew, acostumbrados a desenvolverse con los retos más disparatados y delirantes. Y así, jornada tras jornada, y reto tras reto, veremos competir, por parte de la selección del planeta Tierra, a Doctore Pollo, Wuajordi, Juanky, Gerardo, Jose, Xixo y Mr. Javi.

Y todo ello, para rematar la jugada, o el reto, mejor dicho, ¿a ver si adivináis en qué estadios? Nou Camp, Santiago Bernabéu, Wembley, Maracaná… Pues tampoco. La extravagancia alienígena hace que los retos se celebren en el campo del Eibar, Alcoyano, Béjar Industrial o Santana F.C. entre otros, pues parece que los alienígenas sienten cierto aprecio por los estadios pequeños pero con solera.

Un libro, en resumen, divertidísimo y lleno de humor, ameno y entretenido, que seguro hará las delicias de los seguidores del peculiar Doctore Pollo y sus secuaces. Y una oportunidad a explorar en cuanto a incitación al mundo de la lectura. Seguro que hará más por interesar a los jóvenes a coger un libro un youtuber con una historia divertida y cercana que alguien haciendo leer de manera obligatoria el “Lazarillo de Tormes“. ¿Por qué no proponer este tipo de lecturas en las escuelas?

 

 

Quizá gran parte del problema esté precisamente ahí. En considerar que hay lecturas mejores que otras. Yo, sinceramente, soy de la opinión de que de lo que se trata es de leer. Lo que sea. Y cuando el hábito esté consolidado ya llegará el momento de dar el salto a otro tipo de lecturas.

Por eso, vaya desde aquí mi reconocimiento a los youtubers que se han lanzado a la aventura de escribir y publicar un libro. Y mi invitación a que sigan haciéndolo y, claro está, incitando, de vez en cuando, a que se lea en sus canales.

¡Ah! Por si acaso Doctore Pollo y sus esbirros llegan a leer esta reseña, les propongo un reto. Un reto relacionado con el fútbol y la literatura, que es a lo que este blog está dedicado. ¿Y cuál es? Pues lanzar un penalti mientras leen en voz alta un fragmento del libro.

En comparación con los de los alienígenas este está más que chupao, ¿no?

Y ahora, os dejo con un video relacionado con esta historia:

Anuncios