Ens ha deixat Ramiro Pinilla, però sempre ens quedarà «Aquella edad inolvidable»

 

 

Notícia dolenta la d’avui pel Futbol Club de Lectura, ja que ahir va morir, als 91 anys, Ramiro Pinilla, el patriarca dels escriptors bascos i de les lletres espanyoles, a més de Premi Nacional de Narrativa entre altres reconeixements.

Pinilla, a més, va contribuir a dignificar la relació entre futbol i literatura gràcies a la seva novel·la “Aquella edad inolvidable”. Escrita l’any 2012, el llibre va servir com a homenatge a la seva passió pel futbol i, en especial, per l’Athletic de Bilbao, explicant la història de Souto Menaya, el “Botas”, “un futbolista que ha tocat la glòria i ara coneix l’infern”.

Tras un gol histórico en la final de la Copa del Rey de 1943, su carrera se ha visto truncada por una lesión que le ha dejado cojo y medio inválido. Él, que ha pasado de albañil a jugador profesional, que saltó de los equipos locales al Athletic de Bilbao, el club de sus sueños, necesita un trabajo sentado y acaba aceptando el de ensobrador de cromos, aunque ello suponga, «como una mueca de negro humor añadida a su naufragio», toparse con su propia foto en las colecciones de fútbol.

Imatge de www.deia.com

Tal i com s’explica a la notícia publicada pel diari El País, “no era un hombre de lujos y lo más que se permitía era tomar una coca-cola y ver partidos de fútbol. Forofo del Athletic de Bilbao y apasionado del buen fútbol, disfrutaba con el juego de la selección o del Barça. De esa pasión surgió precisamente el libro titulado Aquella edad inolvidable.”

I també, a “Aquella edad inolvidable”, l’autor va una referència explícita a un dels episodis més importants de la història del futbol, com és el gol que Diego Armando Maradona  va marcar amb la mà en el Mundial de México de 1986.

Trobareu més informació sobre la novel·la en aquest article d’aquest Futbol Club de Lectura, i sobre la notícia de la mort de l’escriptor en aquest enllaç. També trobareu una interessant entrevista arran de la publicació de «Aquella edad inolvidable» en aquest enllaç, on deixa anar una de les frases que millor poden descriure l’afició pel futbol: «No es pot traicionar al nen que un dia vas ser».

Avui, al Futbol Club de Lectura, un minut de silenci.

«Tres actos y dos partes», de Giorgio Faletti. Editorial Anagrama

«Donde el ser humano no puede llegar, un golpe de suerte puede ayudar mucho.Así es el mundo y así es por tanto un partido de fútbol».

Tres actos y dos partes

Descubro por casualidad, mientras paseo por las estanterías de una librería, el libro al que dedicaré este post. No había oído hablar de él, ni tampoco de su autor, pero me llama la atención la portada, con un solitario futbolista en lo que parece un campo de fútbol vacío. Al tomar el libro para leer la reseña todavía pienso que seguramente la historia no tendrá nada que ver con la portada. Es decir, que no será un libro en el que el fútbol tenga un papel destacado.

Pero cuando miro la contraportada y leo el argumento me sorprendo gratamente al comprobar que sí, que se trata de una novela en el que el fútbol tiene una presencia más que importante, en el que el fútbol, nuevamente, se convierte en la materia en torno a la cual transcurre la vida de los personajes.

Publicado en la Colección Andanzas de la Editorial Alfaguara la sinopsis que podemos leer en la contraportada es la siguiente:

Silvano Masoero, alias «Silver», es un púgil retirado, y también ex presidiario, que pese a haber pagado su deuda con la sociedad por un combate amañado, tal vez todavía no lo haya hecho con su propia conciencia. Tampoco en el plano emocional las heridas del pasado le permiten superar su viudedad e iniciar una nueva relación sentimental. Ahora, con sesenta años, es utilero de un equipo de fútbol de la Segunda División que se enfrenta, en la última jornada de la liga, a su partido crucial para lograr el ascenso de categoría. En él juega como estrella emergente su hijo Roberto; un hijo que, como él, se verá tentado por el dinero fácil de las apuestas ilegales.

Sólo faltan unas horas para el partido, durante las cuales el protagonista va desgranando los episodios que componen una vida de errores y derrotas. Su voz es parte de su personalidad, por eso se expresa con un estilo seco, directo, contundente como los golpes recibidos y encajados, con notas de humorismo amargo y de ternura que van ganándose paulatinamente a quien lo escucha y lo acompañará hasta esa difícil decisión que lleva a un sorprendente desenlace.

Y, así mismo, también se hace hincapié en algunos de los temas que subyacen en la trama, como «la responsabilidad moral del individuo, la corrupción imperante en el fútbol como microcosmos de la sociedad, la problemática de una juventud sin futuro, el eterno conflicto generacional o la aparentemente apacible vida de provincias«.

«Soy Silvano Masoero, alias Silver, tengo más de sesenta años, soy un ex boxeador y he estado en la cárcel. He de jugar un partido y tengo que jugarlo bien, porque soy el único que lleva las de perder».

Con una escritura directa, que avanza mediante frases cortas y contundentes como los golpes de un boxeador, la novela consigue mantener la atención durante todas las páginas, en espera de un desenlace que ha de resolver el dilema que se propone. Y, página tras página, la presencia del fútbol, el de la segunda división en este caso, para poner de manifiesto que no todo en este deporte son grandes fastos y luces.

Los que llegan son el Gavilán, el Jefe, el Extranjero, el Taciturno, el Negro, el Talento, el Vago, el Majo, el Putero, el Marido. A veces el Homo y el Docto.

Una novela muy recomendable que se lee de un tirón y que sirve para añadir una nueva pareja a la pista de baile de la literatura y el fútbol, y otro argumento más para formar parte del Fútbol Club de Lectura.

«El oficio de entrenador de fútbol es difícil. No se trata sólo de disponer a los jugadores en el césped. Hay que conocerlos personalmente y saber cómo tratarlos. Reprender en privado al susceptible, felicitar públicamente al que necesite estímulo, seguir de cerca al que aún no sabe lo que vale, anunciar con tacto una exclusión. He vivido en este ambiente lo bastante para saber cómo funciona la cosa»

Se pueden leer algunas reseñas interesantes en los siguientes enlaces:

Enlace a la página web de la Editorial Anagrama dedicada a la novela desde la que se puede leer un fragmento de la misma.

– Reseña de Manuel Hidalgo en el suplemento El Cultural

– Artículo en el blog Libros y Literatura

Y el booktrailer (en italiano) es el siguiente:

«Aquella edad inolvidable» de Ramiro Pinilla

 

 Fragmento de «Aquella edad inolvidable«, de Ramiro Pinilla

El triunfo, la ilusión, el fracaso, la gloria, el rencor, la esperanza, el futuro, la rabia, el compromiso, la tragedia, un gol histórico, la fama, el infierno, el recuerdo de la infancia, la duda… emociones y situaciones que sobrevuelan todas y cada una de las páginas de “Aquella edad inolvidable”, de Ramiro Pinilla.

Tal y como se explica en la sinopsis, encontramos en el libro la historia de «Souto Menaya, «Botas»:

«Un futbolista que ha tocado la gloria y ahora conoce el infierno. Tras un gol histórico en la final de la Copa del Rey de 1943, su carrera se ha visto truncada por una lesión que le ha dejado cojo y medio inválido. Él, que ha pasado de albañil a jugador profesional, que saltó de los equipos locales al Athletic de Bilbao, el club de sus sueños, necesita un trabajo sentado y acaba aceptando el de ensobrador de cromos, aunque ello suponga, «como una mueca de negro humor añadida a su naufragio», toparse con su propia foto en las colecciones de fútbol.

Desde que cambió su suerte, Souto sabe que ha dejado atrás los mejores años de su vida, que tiene que renunciar a su noviazgo con Irune y al anhelado retiro de sus padres, y ni siquiera le consuela aquella edad inolvidable en que de la mano de su padre «lloraba y reía como un mocoso ante el Athletic»…

Entonces un periodista llama a su puerta y le insiste con una tentadora propuesta.»

“Con la mano en el corazón te juro, Botas, que tu caso me preocupa mucho. Pero nuestro Athletic no es un hospital. Quiero hacer algo por ti pero no sé qué. ¿Dónde te meto? ¿Dónde quieren a un inválido como tú? Te debemos mucho, amigo, aún sueño con aquel golazo”.

Imagen de www.elmundo.es

Ramiro Pinilla, además, juega y se inspira en parte en uno de los episodios más importantes de la historia del fútbol, el gol que Diego Armando Maradona marcó con la mano en el Mundial de México de 1986 y que el jugador argentino atribuyó a “la mano de Dios”. Un episodio que ninguna ficción hubiera superado y que otorga al fútbol el innegable carácter simbólico que para tantas personas tiene.

“Por merecer tanto, el héroe se quedó sin nada”.

En la historia de Souto Menaya encontramos una auténtica historia de vida con el trasfondo del fútbol. El fútbol actúa, en este caso, como elemento que transporta al protagonista hasta las puertas del cielo y la gloria pero también a las del fracaso y la rendición.

Además, también es el fútbol, especialmente la pasión por un equipo (el Athletic) capaz de generar una adhesión emocional inquebrantable en la se que prefiere el perjuicio antes que traicionar esa incondicionalidad de toda la vida.

“No sé cómo te llamas, ya lo veré en La Gaceta. Ya te has hecho importante para nosotros. Con Franco, a los vascos solo nos queda el fútbol”.

 

Una historia altamente recomendable por un gran autor que demuestra, una vez más, las posibilidades del fútbol como materia prima para la literatura.

En la página web del libro existe información complementaria sobre la novela, entrevistas con el autor, críticas y reseñas de noticias, artículos de prensa, etc.

final copa rey

«La pena máxima», de Santiago Roncagliolo

 

 

 

La pena máxima”, la última novela de Santiago Roncagliolo, no es una novela sobre fútbol. En cambio, el fútbol, el Mundial de Argentina de 1978, sobrevuela todas sus páginas y podría considerarse uno más de los elementos que protagonizan la historia.

Tal y como explica la sinopsis del libro que se puede leer en la web de la editorial Alfaguara, la historia transcurre en la capital del Perú, Lima, en 1978:

Un hombre que porta una mochila sospechosa es perseguido por las calles de uno de los barrios más populares de la ciudad y asesinado a plena luz del día. Pero nadie ha visto nada. El asesino ha elegido el momento perfecto para cometer su crimen: la ciudad se halla en ese instante desierta y concentrada ante el televisor. La selección peruana se juega mucho en el Mundial de Fútbol de Argentina”.

Félix Chacaltana Saldívar vuelve a protagonizar una novela de Roncagliolo (ya lo hizo en “Abril Rojo”, Premio Alfaguara de novela 2006).

Estamos en un momento crucial para la historia de Perú. Con la operación Cóndor como telón de fondo, el país se esfuerza por salir de la oscuridad de la dictadura militar con la celebración de las primeras elecciones democráticas en mucho tiempo. Parece que también ha llegado el momento del cambio para Chacaltana, quien se debate entre la obediencia a una madre dominante y su amor por Cecilia, entre el reparo a salir de la protección que supone una vida ordenada y monótona, llena de reglas y procedimientos, y la lealtad a su amigo Joaquín”.

 “La pena máxima es un thriller absorbente en el que la política, el fútbol, la lucha por sobrevivir y la muerte se entrelazan con ritmo vibrante. La investigación llevará a Chacaltana a descubrir hasta dónde están dispuestas a llegar algunas personas para defender sus ideales y cómo, en realidad, en el juego de la vida lo peor no es sufrir una falta sino tener que ejecutarla. Esto puede transformarte para siempre”.

El Mundial de Argentina de 1978 sirve como telón de fondo al desarrollo de toda la historia. Y cada uno de los hechos principales de la narración está asociada a algún episodio de la selección peruana durante aquel Mundial, así como a algunos de los goles que se fueron marcando.

 «Tiro libre en el límite del área.

Sotil, Muñante y Cubillas merodean alrededor de la pelota.

Comentan el tiro. No sabemos quién va a patear.

Cinco hombres se acomodan en la barrera escocesa…».

Una constante futbolística que no es ajena a Santiago Roncagliolo, que en la última edición de la Feria del Libro protagonizó una conversación sobre «Literatura y fútbol» con Eduardo Sacheri, otro autor básico para entender la relación entre libros y fútbol.

La presencia del fútbol, en el caso de «La pena máxima«, aparece también a la hora de estructurar los capítulos del libro, correspondiendo cada uno de ellos a un partido (siete capítulos, siete partidos en total): Perú – Escocia; Perú – Holanda; Perú – Irán; Perú – Brasil; Perú – Polonia; Perú – Argentina; y el último, Argentina – Holanda, la final del Campeonato.

 Imagen de Cordon Press extraída de www.cultura.elpais.com

– Fútbol –protestó la madre-. Ayer no había en misa ni un solo hombre. Todos estaban viendo algún partido. Un horror.

– Pero todos están más felices –se alegró Cecilia- Eso me gusta.

En este enlace se puede accede a la lectura de las primeras páginas de la novela. Más información y reseñas sobre la novela en:

Babelia – Crítica de libros: «1978, represión y fútbol«

– Entrevista con Santiago Roncagliolo a raíz de la presentación de la novela en este enlace.

– Crítica de  Antonio Martínez Asensio sobre «La pena máxima«

Y, para terminar esta recomendación de lectura, el vídeo con los goles de la final de aquel Mundial que ganó Argentina, derrotando en la final a Holanda por 3 a 1.

El pitido inicial

 

Imagen de www.isecsports.wordpress.com

La literatura sobre futbol dirigida al público infantil y juvenil es abundante y variada. Existen numerosos libros y series muy interesantes que pueden servir como puerta de acceso a la lectura para aquellos a los que les gusta más correr detrás de una pelota que hacerlo detrás de unas líneas escritas.

Quizá a través de este tipo de obras algunos descubran que se puede revivir la emoción del futbol a través de las aventuras y peripecias de los equipos que juegan en muchas páginas. O, dicho de otra manera, enseñar que al futbol también se puede jugar leyendo.

Ese es uno de los objetivos de este Futbol Club de Lectura: intentar dar a conocer lecturas que relacionan literatura y futbol.

Imagen de www.eluniversal.com