El 8 de marzo es el Día Internacional de la Mujer. A continuación, una recopilación de los artículos que con motivo de esta celebración he ido publicando en el blog protagonizados por obras de temática futbolera o deportiva escritas por mujeres.
Acceso al audio del programa que dediqué en la sección de literatura deportiva del Radioestadio Catalunya de Albert Arranz, en Onda Cero Catalunya: Literatura y deporte en femenino
Acceso al audio del programa que dediqué en la sección de literatura deportiva del Radioestadio Catalunya de Albert Arranz, en Onda Cero Catalunya: Literatura y deporte en femenino
El próximo lunes, 5 de febrero, la Revista Panenka celebrará su gala anual en las instalaciones de la antigua Fábrica Damm. Como cada año, existen diferentes nominados para cada una de las categorías establecidas. En el caso del fútbol y la literatura, se han seleccionado once libros de temática futbolera que serán los que competirán en la categoría de libro del año. Los libros, y sus sinopsis, son los siguientes:
Este libro es un alegato en defensa de la identidad de las gradas. Es un manifiesto contra la homogeneización que imponen las televisiones y el mercado. No, tu equipo no es una marca global ni un producto de lujo. El fútbol es un patrimonio cultural, social, familiar, incluso estético. Representa un legado a proteger frente a un modelo que expulsa al hincha y cuestiona su sagrado vínculo de pertenencia.
Hace un siglo, un modesto equipo irrumpió en el panorama del fútbol español para disputar la hegemonía a los clubs establecidos. Era el Racing de Madrid, que pronto llegó a ser el mejor equipo de la ciudad.
La expansión urbana lo obligó a abandonar su popular estadio de Chamberí. Para recuperar su prestigio, atenuado a lo largo de los años 20, se embarcó en dos ambiciosos proyectos: la construcción de un fastuoso campo en Vallecas y una estrafalaria gira por América en 1931 para sufragarlo. Todo ello precipitó su ruina.
Su llegada a Perú desató una sublevación militar. En Cuba los sorprendió una violenta rebelión. En México pisaron los calabozos y ficharon a un crack mundial. En los tugurios clandestinos del jazz de Estados Unidos se las vieron con gánsteres. En todas partes provocaron disturbios. En todas partes pelearon a puñetazo limpio.
Elúltimogolapache es el relato de esa epopeya: una narración tan delirante como verídica en la que José Manuel Ruiz Blas aúna la mejor crónica y la mejor literatura de deportes.
A través de estas páginas de fútbol, Osvaldo Soriano reinventa su infancia y adolescencia, retrata a jugadores emblemáticos, pone a sus personajes en las encrucijadas de la gloria o el fracaso y narra partidos alucinantes jugados en la Patagonia, o en la Europa de la Segunda Guerra Mundial, o en el Congo con Perón como árbitro. Esta edición reúne todos los textos sobre fútbol de Soriano, incluyendo las Memorias del Míster Peregrino Fernández, los últimos cuentos que escribió para Página/12. La épica y el humor, tan fundamentales en su estilo, son dos constantes de estas narraciones, en las que Soriano dispone en la pantalla plana del papel todas las dimensiones del fútbol de barrio y las convierte en universales; regala lecciones de teoría del fútbol solo al alcance de los mejores literatos, pero también, a partir de las fantasías que evoca el juego, explora las ambiciones, las valentías y las miserias del ser humano. Como dice Ángel Berlanga en el prólogo, «una cancha de fútbol resulta, para él, un escenario propicio para enfocar al hombre; en un partido y sus alrededores caben el talento y la torpeza, la justicia y la corrupción, lo desmesurado y lo conservador, lo real y lo ficticio, el débil y el poderoso».
El 22 de noviembre de 1978, un desconocido jugador negro del West Bromwich Albion causó la admiración de toda Europa firmando una magnífica actuación ante el Valencia de Mario Kempes. Su nombre era Laurie Cunningham, pero desde ese día sería conocido como The Black Pearl.
Hijo de inmigrantes jamaicanos, Cunningham fue el primer jugador negro en representar a Inglaterra en partido oficial. Poco después, y tras un fichaje de cifras astronómicas, se convirtió en el primer inglés en vestir la camiseta del Real Madrid. A lo largo de su carrera también pasaría por las filas del Leyton Orient, Manchester United, Olympique de Marsella, Leicester City, Wimbledon FC, Rayo Vallecano y Real Sporting de Gijón.
Este libro no sólo narra la historia de un futbolista especial, un artista en una época de fajadores; sino también la de un dandi vestido de corto, un hombre sensible apasionado por la música, el baile y la moda, que tuvo que hacer frente a todo tipo de prejuicios en un momento en que el racismo campaba a sus anchas por las gradas. Un jugador que ha trascendido lo meramente futbolístico para acabar convirtiéndose en un auténtico icono pop.
La gloria en el deporte rey está reservada a un puñado de futbolistas de cualidades irrepetibles, siempre asociados a grandes gestas, regates imposibles, goles memorables, remontadas épicas y prestigiosos títulos. Pero hay una estirpe muy especial de jugadores cuyos nombres están instalados en el imaginario balompédico por razones diametralmente opuestas. Protagonistas de sueños que se convierten en pesadillas… y de un sinfín de chascarrillos dentro y fuera del terreno de juego.
Estas historias no las podrían haber ideado ni los mejores guionistas. Como Iñaki San Román y Álvaro Velasco, que, curtidos en numerosos proyectos audiovisuales, en 2019 crearon el podcast Paquetes para rendir su particular tributo a tan insignes personajes, siempre desde el humor y la admiración. Ahora, con la ayuda de grandes talentos del cómic y la ilustración como Lorenzo Montatore, Pablo Ríos y Antonio Hitos, convierten dicho concepto en el divertidísimo libro que el lector sostiene entre sus manos: El álbum de Paquetes.
En la liga de los mejores cuentistas argentinos, Fontanarrosa compite con gigantes. Pongamos que Jorge Luis Borges encabeza la clasificación. Julio Cortázar va segundo, a poca distancia. La tercera plaza, creo, solo puede ser para Roberto Fontanarrosa, a veces infravalorado por dos de sus virtudes: el humor y el lenguaje. Hacía reír y escribía en la lengua que hablan los argentinos, con sus “pibes”, sus “minas”, su “laburo”, sus cosas “truchas” y sus “pelotudeces”.
Si quieren saber la literatura que se puede hacer con el fútbol, y disfrutar mucho de paso, paladeen cada frase de este libro.
(Del prólogo de ENRIC GONZÁLEZ)
Subcampeón, de Ander Izagirre y Zuhaitz Gurrutxaga (Libros del KO)
Con diecinueve años, Zuhaitz Gurrutxaga cumplió el sueño de su vida: debutar con la Real Sociedad en Primera División. La perla de la cantera guipuzcoana cautivó a los aficionados y a la prensa, pero empezó a sentir cada vez más presión: «Tenía mucho miedo a fallar en el campo. Llegué a odiar el fútbol por todo lo que me hacía sufrir». Una noche de verano se le voló la cabeza y creyó que se había vuelto loco para siempre. No tenía palabras para nombrar lo que le pasaba, no se atrevía a contárselo a nadie, y en los terrenos de juego trataba de disimularlo como podía. El mismo día en que Gurrutxaga se proclamó subcampeón de Liga con la Real, su madre se asustó tanto con su comportamiento que buscó una psicóloga al azar y lo llevó a su consulta.
Gurrutxaga fue cayendo por equipos de Primera, Segunda, Segunda B y Tercera, mientras luchaba contra la ansiedad, la depresión y un grave trastorno obsesivo-compulsivo. Lo curioso es que nunca perdió el humor. Cuando colgó las botas, se subió a los escenarios de los teatros para contar las tripas del fútbol profesional, sus propias batallitas, sus desastres deportivos y sexuales, sus variados y rocambolescos fracasos, en monólogos muy divertidos. Gracias a su radical y tierno sentido del humor, se reconcilió con el fútbol y consigo mismo.
Subcampeón es una autobiografía desternillante, cruda y honesta, entre la comedia y la angustia, cocinada a cuatro manos entre Gurrutxaga y Ander Izagirre, que discurre entre los bares de música bakalao de Elgoibar y las discotecas pijas de Madrid, que salta de la consulta de la psicóloga a la playa de Copacabana, y por donde desfilan personajes como Javier Clemente, Toshack o David Bustamante. Un libro que se lee como un tobogán: rápido, divertido y con un poco de miedo.
El análisis histórico y técnico de la evolución del juego de uno de los equipos más importantes del mundo, el FC Barcelona, un viaje apasionante al origen del modelo, incluso antes de que existiera.
Este libro pretende trazar la evolución del juego de uno de los equipos más importantes, laureados y estilísticamente sustanciosos de la historia. Por sus filas, han desfilado jugadores como Alcántara, Samitier, Luis Suárez, Maradona, Stoichkov, Figo, Ronaldo, Rivaldo, Ronaldinho, Messi, Xavi o Iniesta, y entrenadores como Johan Cruyff, Frank Rijkaard, Pep Guardiola, Xavi o Luis Enrique. Estos, unidos a un sinfín de jugadores y técnicos, han forjado un camino largo y enriquecedor que desembocó en la creación del mejor equipo de la historia para muchos entre 2008 y 2012. A partir de la plasmación gráfica de un centenar de partidos claves y de una gran labor de hemeroteca, se consiguen unir los puntos que explican el viaje estilístico de la entidad del primer equipo de fútbol. Se habla del juego, de los futbolistas, de los fichajes, de anécdotas, de curiosidades, de la huella de los distintos entrenadores, de sus diferencias e influencias y de los contextos que los alumbraron.
Cada uno de los capítulos contaría con fichas de jugadores o entrenadores destacados en cada uno de los períodos. Asimismo, se añadirán mapas tácticos de partidos en todos los capítulos, con lo que el lector podrá comprobar en un vistazo cómo jugaba cada entrenador y la evolución que se fue produciendo paulatinamente hasta llegar a nuestra época. La pretensión es que todo aficionado al fútbol en general y al Barça en particular pueda tener en este libro una referencia para reconocer a todos los grandes entrenadores y jugadores de la historia del club dentro de su contexto.
Rayografía, de Nicolás Casariego (Editorial Debate)
El 20 de agosto de 2022, en un Madrid azotado por una ola de calor, el escritor y guionista Nicolás Casariego se subió al metro en dirección a Vallecas con el objetivo de abonarse al Rayo Vallecano, un club a las puertas de celebrar su centenario. Ignoraba que le esperaba una noche al raso y una aventura de diez meses.
Esta es la historia de un aficionado que trata de entender de qué va hoy el fútbol siguiendo los pasos del equipo de un barrio singular.A lo largo de la temporada 2022-2023, asistió a todos los partidos del Rayo en su estadio, a los que disputó como visitante contra sus vecinos madrileños y a nueve de los que jugó en otras ciudades, viajando a todas las Comunidades españolas con clubes en Primera División. Recorrió más de 4.500 kilómetros y trató con cientos de personajes. Sobre todo, se preguntó si un adulto puede cambiar su identidad y hacerse de otro equipo.
Cargado de humor, este libro va más allá del fútbol. Incluye un autorretrato y reflexiones sobre aspectos tan variados como el análisis financiero de las cuentas de un club, el crecimiento urbanístico de una ciudad o la explicación científica de lo que nos ocurre en el cerebro al celebrar un gol. A medio camino entre las memorias y la crónica de una pasión, Rayografía describe desde las gradas un universocontrovertido, un negocio multimillonario y sin fronteras y un territorio dominado por la emoción. En definitiva, la vida.
La edición ya debida de A pátria en chuteiras celebra en castellano un clásico mayúsculo de la literatura deportiva, que canonizó en el Brasil de los sesenta la crónica futbolística como pieza de estilo y como género. En unas columnas que de algún modo corren parejas a las que publicó irrepetiblemente por los mismos años sobre lances de infidelidad conyugal (No tengo la culpa de que la vida sea como es, Días Contados, lusitana 4(40), 2018), Nelson Rodrigues relata con feliz y arrebatada desinhibición el ascenso y consagración de la selección carioca en los tres campeonatos mundiales de 1958, 1962 y 1970. Y proclama con ellos una voluntad cívica de entonar el plural consustancial al fenómeno de masas (o a la nación), más como celebración festiva que como acrimonia. Como su escritura: una alegría de vivir. «Lo que yo me pregunto es si un brasileño debe aceptar en su propia tierra una bofetada de un peruano. Hay buena parte de la prensa que piensa que sí. Considera un «espectáculo degradante» el uso que hicimos de la legítima defensa. Hubo una tangana. ¿Y qué? En Inglaterra es mil veces peor. Allí se pelean los veintidós jugadores, las dos aficiones, el árbitro, los jueces de línea y hasta los recogepelotas. Después se van todos a la estación a destrozar locomotoras. Es un pueblo gigantesco, que salvó al mundo. Si en Dunquerque Inglaterra hubiera capitulado, los nazis celebrarían pruebas hípicas montando a brasileños».
Dentro de la cancha, un segundo puede separar la gloria del fracaso, los sueños de la tragedia. En el mejor momento de su carrera, Valeriano Fuentes chocó contra la pierna de su mejor amigo, el Tanque. La fractura les costó a ambos un cambio drástico en el curso de su carrera como futbolistas profesionales, volcando su amistad en una rivalidad ante los ojos de la afición. Pero el tiempo es caprichoso y el destino los une de nuevo. Convertido en director técnico, el Tanque intenta mantener a flote a su equipo, mientras desde la cabina del VAR Valeriano Fuentes, con su investidura de árbitro, es el juez que tiene la última palabra para definir el marcador del partido. Juan Villoro ha dedicado una parte importante de su obra al futbol. Como aficionado e incluso como corresponsal en Copas del Mundo, ha escrito crónicas y ensayos que diseccionan los misterios y pasiones de este deporte. En un giro de tuerca, Villoro elige ahora el género narrativo para seguir reflexionando sobre el futbol como un sistema de representación de la realidad. En No fue penal, la cancha es el escenario que enmarca una historia de amistad y rivalidad, determinada tanto por los sueños como por los errores que tuercen el destino en un instante decisivo. Con grandes dosis de humor, el autor eleva a tragedia la sempiterna tensión dramática que enfrenta a árbitros, directores técnicos, jugadores y afición, dentro y fuera de la cancha.
Por si estáis pensando en regalar fútbol y literatura estas navidades, os dejo con las sinopsis de cuatro libros futboleros recientemente publicados y con los que el disfrute y la victoria están asegurados.
Decía el maestro Eduardo Galeano que un escritor debe ayudar a mirar a los demás. Gambetas entre un discípulo de Bolaño y un fanático de D10S rinde homenaje a escritores y personajes de la cultura popular latinoamericana que nos llevaron a mirar el fútbol de una manera diferente.
A través de 45 goles repartidos en 45 relatos, y unos minutos de tiempo extra, este libro nos transporta a episodios olvidados y legendarios de la historia del fútbol. En estas crónicas de ficción, te encontrarás con autores como Alejandro Zambra, Mariana Enriquez o Nicanor Parra, pero también con iconos como Gardel, Evita o Chespirito.
Los invitamos a gambetear con todos ellos. ¡Literatura y fútbol, carajo!
Moneda al aire, de Sergio Vázquez Jodar (Revista Panenka)
Jacobo Fandiño es un jugador de fútbol que acaba de fichar por un gran equipo pero no va sobrado de confianza. Bruna Vila es una periodista deportiva que lo borda con sus crónicas en un mundo atestado de señoros y clickbait. Vicente Parrado es un aficionado que se agarra a los viejos tiempos mientras cuida de su padre enfermo. Aunque cada uno trate de hacer su camino, los tres solo contemplan un destino: cuando llegue el verano, irán al Mundial.
Mientras lees esta novela, el ejercicio prodigioso y vibrante de un autor que se atreve a jugar con la estructura y la narración a varias voces como el más fino de los mediapuntas, suena el tic-tac de una cuenta atrás. 330 días en los que el fútbol y la vida funcionan como dos espejos que se devuelven el mismo reflejo. Porque es indiferente si las historias suceden dentro o fuera del campo: lo importante es que nos hablen de nosotros mismos.
Subcampeón, de Ander Izagirre y Zuhaitz Gurruchaga (Libros del KO)
Con diecinueve años, Zuhaitz Gurrutxaga cumplió el sueño de su vida: debutar con la Real Sociedad en Primera División. La perla de la cantera guipuzcoana cautivó a los aficionados y a la prensa, pero empezó a sentir cada vez más presión: «Tenía mucho miedo a fallar en el campo. Llegué a odiar el fútbol por todo lo que me hacía sufrir». Una noche de verano se le voló la cabeza y creyó que se había vuelto loco para siempre. No tenía palabras para nombrar lo que le pasaba, no se atrevía a contárselo a nadie, y en los terrenos de juego trataba de disimularlo como podía. El mismo día en que Gurrutxaga se proclamó subcampeón de Liga con la Real, su madre se asustó tanto con su comportamiento que buscó una psicóloga al azar y lo llevó a su consulta.
Gurrutxaga fue cayendo por equipos de Primera, Segunda, Segunda B y Tercera, mientras luchaba contra la ansiedad, la depresión y un grave trastorno obsesivo-compulsivo. Lo curioso es que nunca perdió el humor. Cuando colgó las botas, se subió a los escenarios de los teatros para contar las tripas del fútbol profesional, sus propias batallitas, sus desastres deportivos y sexuales, sus variados y rocambolescos fracasos, en monólogos muy divertidos. Gracias a su radical y tierno sentido del humor, se reconcilió con el fútbol y consigo mismo.
Subcampeón es una autobiografía desternillante, cruda y honesta, entre la comedia y la angustia, cocinada a cuatro manos entre Gurrutxaga y Ander Izagirre, que discurre entre los bares de música bakalao de Elgoibar y las discotecas pijas de Madrid, que salta de la consulta de la psicóloga a la playa de Copacabana, y por donde desfilan personajes como Javier Clemente, Toshack o David Bustamante. Un libro que se lee como un tobogán: rápido, divertido y con un poco de miedo.
Es el segundo tiempo y el Tanque se mueve inquieto dentro del área técnica. El equipo de futbol que dirige está a punto de descender a segunda división si pierde este partido. Faltan pocos minutos, pero hasta ahora ningún equipo ha anotado un gol. Desde su pequeña prisión de director técnico, el Tanque enfrenta algo más que un marcador: está en juego su futuro tanto como su pasado. Con la garganta hecha trizas, lucha a voz en grito contra la torpeza de sus propios jugadores, el escándalo de la porra local y la arrogancia del árbitro. Pero además del juez en la cancha, hay alguien más que determinará su destino: una mirada lo observa implacable desde la cabina del VAR.
«El silbido de una bala y el pitido de un silbato. Suenan a la vez, separados por quinientos kilómetros, cuando todas las miradas del mundo están pendientes de un balón».
Hace unos días tuve el honor de participar en el magnífico podcast El Barrilete Cósmico, donde tuve la ocasión de conversar con Carlos Roberto, de Odio el fútbol moderno, y hacer algunas recomendaciones de obras de temática futbolera. Una de las citadas fue la más que recomendable Cuero contra plomo. Fútbol y sangre en el verano del 82, escrita por el periodista Alberto Ojeda, publicada a finales del pasado año por la Editorial Altamarea, y de la que también publiqué hace unos días una reseña que podéis leer aquí. Se trata de un libro que habla sobre el contexto social y político que se vivía en la España de 1982, tomando como telón de fondo la celebración del Campeonato del Mundo de aquel año, y estableciendo un paralelismo entre las realidades de España e Italia, tanto en lo social como en lo deportivo.
La bibliografía relacionada con el Mundial 82 es amplia. En el ámbito de la ficción, publiqué hace un tiempo este artículo recogiendo algunas novelas ambientadas en aquel acontecimiento, siendo una de ellas Todas las miradas del mundo, de Miguel Mena, publicada por Suma de Letras en el 2013. Se trata de una obra ideal para leer como complemento de la anteriormente citada Cuero contra plomo, en tanto que si una nos sirve para señalar el contexto histórico, la otra nos dibuja una ficción ambientada en aquella época.
«Al fútbol no le asustan los militares. Solo hay que recordar que el Mundial anterior se jugó en la Argentina de Videla y su Junta Militar. El fútbol se adapta a todo».
SINOPSIS
Una apasionante novela negra con fútbol, política y terroristas que nos devolverá a los ochenta.
Málaga, 1982. Campeonato Mundial de Fútbol. Un miembro de la delegación neozelandesa desaparece el mismo día en que el equipo austral aterriza en la Costa del Sol. El inspector Luis Mainar, un policía solitario y sentimental, a veces atormentado por su divorcio y la enfermedad de su hija, viajará hasta el sur con intención de buscarlo, el mismo viaje que emprende un comando de ETA para ejecutar un gran atentado.
Con pinceladas de novela negra, de crónica de la Transición y de relato emocional, Todas las miradas del mundo es una historia vibrante y conmovedora en la que confluyen el fútbol y la política internacional con terroristas iluminados, aficionados entusiastas, delincuentes de poca monta, jóvenes fascistas o enfermos de colza.
Un caleidoscopio de una época y un país que compaginaba la sonrisa de Naranjito con la rutina de los funerales.
Todas las miradas del mundo es una novela que va más allá de la simple trama de intriga de género negro. Todo comienza con la desaparición de uno de los integrantes del equipo de la selección neozelandesa, un caso que deberá investigar el inspector Luis Mainar. Pero el contenido va más allá, y no se limita a la mera descripción del desarrollo de las pesquisas a realizar, sino que durante todo el libro se intercalan pinceladas directamente relacionadas con la sociedad y el contexto de la época.
Así, en paralelo a la desaparición, nos encontramos con un comando terrorista que también ha viajado hasta Málaga con la intención de cometer un atentado. La novela aprovecha para hacer una radiografía de los principales aspectos de gran presencia durante aquellos años. Los pensamientos y opiniones de los terroristas, que conoceremos por sus conversaciones. La visión de los policías, en el punto de mira del terrorismo. Las descripciones de la situación social de la época, con episodios como el del aceite de colza que tantas víctimas causó. Y, por supuesto, las referencias futbolísticas, que en este caso arrancan con el papel de los neozelandeses en aquel mundial.
Una novela muy recomendable, que además de desarrollar una atractiva intriga nos ayuda a conocer mucho mejor cómo fueron aquellos turbulentos años. Y un libro, como al principio decía, que es una lectura ideal en complemento como Cuero contra plomo.
– ¿Le gusta el fútbol, Dammers?
– ¿Fútbol? Sí, bueno, pero en realidad prefiero el críquet.
– Lástima, si le gustara el fútbol tendría una misión para usted en el Mundial de España.
“La muerte de Paolo Rossi, cuando apareció en los papeles (digitales) el 9 de diciembre de 2020, me golpeó duro. Sentí una profunda pena porque derribaba prematuramente un mito de la infancia”.
Cada cual tiene su Mundial predilecto, aquel que por unas u otras razones nos acabó marcando y recordamos como el campeonato de nuestras vidas. El primero hecho significativo del que tengo recuerdo fue de la final que disputaron Alemania y Holanda en 1974. Yo era un niño de nueve años, y aquel día lloré ante la derrota holandesa, pues Cruyff era uno de mis ídolos. También dejó su huella el de 1978 en Argentina, especialmente aquella final llena de papelitos voladores y un Mario Kempes desatado. Luego descubrí el trasfondo político de aquel mundial.
Pero si hay un campeonato del mundo que me marcó especialmente fue el del Naranjito, el Mundial de 1982. Yo tenía por aquel entonces diecisiete años, y tenía plena conciencia de la situación política que se vivía en España en aquellos momentos: en plena transición, apenas un año después del intento de golpe de estado del 23 de febrero de 1981 que viví en el instituto, el terrorismo tan presente en el día a día… Y nunca olvidaré, en lo futbolístico, que aquel fue el mundial de una selección (Brasil) que nos tenía a todos enamorados, de un jugador (Maradona) llamado a ser una estrella de otra dimensión, y de un equipo (Italia) que acabó sorprendiendo y deslumbrando a todos, consiguiendo llevarse la copa contra todo pronóstico.
Aquel fue un Mundial que nació con un andamiaje casi funambulista. Organizarlo y convertirlo en un acontecimiento deportivo de primera magnitud sin incidencias destacables, en un contexto político y social como el de principios de los 80 era una tarea, a priori, de una enorme complejidad. Cuero contra plomo. Fútbol y sangre en el verano del 82, de Alberto Ojeda, nos ayuda a entender todo aquel conglomerado, lo que sucedió durante los años previos en lo organizativo, y durante el propio 1982, de desarrollo del Mundial. Y,para ello, su autor parte de un doble paralelismo: compara las situaciones de conflictividad que se vivían tanto en España como en Italia y, también, establece una comparación entre los papeles de las dos selecciones de fútbol. El encaje entre todos estos elementos, lo social, lo político y lo deportivo, y la alternancia entre lo español y lo italiano, acaba dando como resultado una obra que ofrece una información rigurosa de una forma muy atractiva.
“En fin, un viaje de ida y vuelta constante, revelador, realizado con el acicate y la “excusa” de aquel bello Mundial de España que ganó, contra pronóstico, Italia. Nadie daba un duro por la escuadra de Bearzot. Nadie daba un duro por la recuperación de Rossi. Y nadie daba un duro por España, en la peor situación para levantar un torneo con veinticuatro selecciones”.
SINOPSIS
Solo una hora después de que culminara la ceremonia inaugural del Mundial 82, ETA asesinaba a un guardia civil en el puerto de Pasajes. La banda había anunciado que no atentaría directamente contra la competición: a ellos también les gustaba el fútbol, decían, aunque quedaba intacto el riesgo de que el escaparate de la recién descorchada democracia española pudiera saltar en añicos. Así, bajo el pánico a una irrupción terrorista, rodó el balón aquel verano. La selección española no dio pie con bola. Fueron nuestros «primos» italianos los que lo bordaron. Nadie daba un duro por que España lograse organizar un Mundial en una época tan convulsa y delicada; nadie tampoco daba una lira por que la azzurra hiciera algo meritorio. Pero el torneo cuajó, en lo logístico y lo deportivo: tuvo épica, lírica y magia. El equipo del estoico Bearzot levantó la copa en el Bernabéu. Ambos acontecimientos pusieron —de manera más que simbólica— fin a los años de plomo que ensangrentaron a los dos países, los más martirizados de Europa por el terror, sembrado tanto por extremistas de izquierda como de derecha. Cuero contra plomo contrasta el cruento devenir histórico de Italia y España en los 70 y primeros 80. Un recorrido repleto de analogías (GRAPO-Brigate Rosse, Moro-Carrero, Piazza Fontana-calle del Correo, Pinelli-Ruano…) e imbricado con la narración de partidos memorables, como el petardazo de España ante Irlanda del Norte o la mayestática derrota infligida por Italia al jogo bonito brasileño en Sarrià. Una historia, pues, de goles y balas.
“El calvario de la Italia del plomo, jalonado por capítulos tan devastadores como el de las muertes entrelazadas de Pinelli y Calabresi, está también acercándose a su final. Este lo pueden escribir once tipos en calzonas dando patadas a un balón. Qué cosas…»
El libro se divide en tres grandes apartados, que coinciden con las tres sedes en la que compitió la selección italiana: Balaídos, Sarrià y Bernabéu. Conformando cada uno de esos grandes bloques, el desarrollo social, político y deportivo de todos aquellos años, marcados por una situación de inestabilidad que hacía temer por el desarrollo del Mundial. La lectura, pese a la abundancia de datos y elementos documentales que aporta, es muy ágil y permite hacerse una idea muy clara de lo que durante aquellos días sucedió, de quienes fueron los nombres (en lo deportivo y en lo político) que protagonizaron aquel contexto histórico y cuáles fueron los acontecimientos clave que marcaron aquel momento clave. Secuestros, reivindicaciones, asesinatos… en un período de una gran efervescencia y en el que, finalmente, se consiguió que el «cuero acabara silenciando al plomo«.
“Bearzot, que bajo el rictus severo oculta su humanísima ternura, se siente interpelado. No puede quitar a Rossi. No a estas alturas, después de lo que ha aguantado. Así que no va a ceder ahora”.
Y a continuación, un resumen del considerado uno de los mejores partidos de la historia de los mundiales, el inolvidable Brasil 2 – Italia 3 disputado en el desaparecido estadio de Sarrià.
Todo un honor ser invitado al estadio del podcast El Barrilete Cósmico, y conversar con Carlos Roberto, de Odio el Fútbol Moderno, sobre fútbol y literatura, y hacer algunas recomendaciones de lecturas para el verano. Podéis escuchar la conversación haciendo clic en la imagen. A continuación, las portadas de las obras que fueron citadas.
Una o dos veces, cuando no podía conciliar el sueño, he intentado incluso contar a todos los jugadores del Arsenal que he visto en directo a lo largo de mi vida. (De pequeño, me sabía incluso cómo se llamaban las mujeres y las novias del equipo que ganó el doblete, Liga y Copa en el mismo año.
Siempre que se habla de literatura futbolera hay una obra que no falta en las listas de libros de lectura obligatoria. Se trata de Fiebre en las gradas, escrita en 1992 por el inglés Nick Hornby. Se trata, seguramente, de una obra pionera por la forma de tratar el fútbol, puesto que lo hace dando por supuesto que se trata de una persona obsesionada ya desde niño por este deporte. Y, más en concreto, por el club al que ha vinculado toda su vida: el Arsenal.
En el libro, Hornby hace un detallado repaso por diferentes aspectos relacionados con su obsesión. Y lo hace a partir del recuerdo de una serie de partidos a los que ha asistido durante su vida. Desde el primero, el que abre el libro, un Arsenal – Stoke City disputado el 14 de septiembre de 1968 hasta el último, un Arsenal – Aston Vila, jugado el 11 de enero de 1992. Un enorme muestrario de partidos agrupados en tres bloques temporales: 1968-1975, 1976-1986 y 1986-1992.
Cada uno de esos partidos le sirve para desgranar su pasión, y describir de qué manera se ha ido produciendo a lo largo del tiempo esa intensa y estrecha relación entre su club y su vida. Porque para Hornby, tal y como él mismo expresa, «el calendario al que atiende se organiza en función de los partidos del Arsenal«. Hornby ha llegado a rechazar invitaciones a actos por el simple hecho de que coincidían con un partido.
Este libro también es una exploración de algunos de los significados que el fútbol parece encerrar para muchos de nosotros.
SINOPSIS
«Me enamoré del fútbol tal como más adelante me iba a enamorar de las mujeres: de repente, sin explicación, sin hacer ejercicio de mis facultades críticas, sin ponerme a pensar en el dolor y en los sobresaltos que la experiencia traería consigo», confiesa Nick Hornby, quien reconoce abiertamente que para él este deporte no es ni una vía de escape ni un entretenimiento, sino toda una forma de ver y estar en el mundo.
Fiebre en las gradas es el relato autobiográfico de la tumultuosa relación del autor con el fútbol y con su equipo, el Arsenal londinense, durante más de veinte temporadas. Con un entusiasmo contagioso y su característica ironía, Hornby nos cuenta lo que ocurre cuando uno deja que el fútbol llene unos cuantos huecos que deberían haber estado ocupados por otras cuestiones. Esclavo del calendario de competiciones y del devenir de su equipo, este adicto al fútbol rechaza invitaciones a bodas porque ese día el Arsenal juega en casa, o asocia su primera gran ruptura amorosa a la pérdida de un jugador emblemático. Así, este deporte y su equipo serán aquello que marque la iniciación a la vida y luego la continuamente postergada entrada a la adultez del autor, alguien cuya unidad de medida vital son los partidos de su equipo y para quien todo acontecimiento significativo en su vida tiene un matiz futbolístico (con la consiguiente incomprensión de aquellos que le rodean). Hornby se interroga aquí sobre la esencia de esta obsesión y describe con humor y gran perspicacia en qué consiste verdaderamente ser hincha de un equipo, sin caer en tópicos reduccionistas, por lo general poco rigurosos y negativos, al mismo tiempo que realiza una suerte de crónica sentimental de veinte años de la historia de su equipo.
Además de la honesta y divertida confesión de un obsesivo aficionado al fútbol, Fiebre en las gradases también una lúcida radiografía de los entresijos deportivos y sociales de este deporte y termina convirtiéndose en una sentida declaración de devoción y lealtad a un deporte, a un club y, sobre todo, a la comunidad de sufridos seguidores que conforman su verdadera esencia. Este libro situó a Nick Hornby entre los principales escritores ingleses de su generación. Con el tiempo se ha convertido en un auténtico objeto de culto tanto para futboleros (está considerado el mejor libro sobre fútbol que se ha escrito jamás) como para el lector general: se han vendido más de un millón de ejemplares en el Reino Unido y ha sido objeto de dos adaptaciones cinematográficas.
Pongamos que unos tres mil fueran hinchas del equipo visitante: eso supone que entre los catorce mil restantes hubo gran número de personas que fueron a ver al menos dieciocho veces en un solo año el peor fútbol que se haya visto nunca. A decir verdad, ¿qué necesidad tenían de ir?
Uno de los aspectos más interesantes de Fiebre en las gradas es la capacidad de autoanálisis del autor. Partiendo de los inicios de su pasión futbolera, a través de la relación con su padre y sus primeras visitas al estadio, hasta adquirir el convencimiento absoluto de que los éxitos y los fracasos de su equipo tenían una relación directa con los de su propia vida, Hornby nos habla de jugadores, partidos, jugadas, estadios y equipos.
Pero también analiza aspectos como la esencia del hincha y su identificación con un club, lo sorprendente que resulta que pese a vivir experiencias horribles y decepcionantes el hincha siempre sigue allí, la deriva cada vez más económica y empresarial del fútbol, o el racismo y la violencia en los estadios, entre otros muchos aspectos. Por cierto, y en relación con el hooliganismo, resulta impactante lo que tuvo que suponer para Hornby el vivir la tragedia de Heysel como la vivió: habiendo quedado para ver el partido por televisión con un grupo de alumnos italianos.
Hornby no tiene reparos en reconocer que su comportamiento puede llegar a ser vergonzoso en algunos momentos, y no intenta disfrazar o edulcorar su pasión. No se justifica, sino que explica cómo son las cosas, qué es lo que siente, cómo vive el fútbol y, sobre todo, qué significa para él el Arsenal.
Un libro que pese al tiempo transcurrido desde su publicación (más de 30 años) sigue siendo una lectura imprescindible para cualquier aficionado al fútbol, tanto por todo cuanto explica como por la actualidad de las reflexiones que contiene.
«¡Mirad! ¡Aquel es Joy Baxter! ¿Creés que después de lo ocurrido volverá a ser el de antes? Yo creo que no. El fútbol se ha terminado para él…»
En la década de los 80, el mundo de la novela de kiosco y los bolsilibros ya había entrado en decadencia. Tras un importante número de años ocupando cierto protagonismo como propuesta de ocio, la irrupción de la televisión a partir de la década de los sesenta modificó en gran medida los hábitos de consumo de la sociedad de la época. Aún así, en 1982, seguramente para aprovechar la llegada del Mundial de Fútbol, la Editorial Bruguera, una de las más importantes, además de creadora del término bolsilibro, lanzó al mercado una colección bajo el título de Doble Juego integrada por 87 títulos de temática deportiva. Los diversos volúmenes, encargados a diferentes y reconocidos autores del mundo de la novela de kiosco, vinculaban el género policiaco y de intriga con un trasfondo deportivo, que incluía fútbol, baloncesto, automovilismo, ciclismo, boxeo, o ajedrez entre otros.
Uno de aquellos volúmenes llevaba por título Drogas y gol. Correspondía al número 9 de la colección, y estaba firmado por Alan Parker, posible pseudónimo de Carlos Echevarría Alonso. La historia, en este caso, se aleja de las típicas de intriga, y aunque introduce elementos como el mundo de las drogas, tiene un trasfondo más relacionado con la caída en desgracia de un deportista de éxito. Es es el caso de Joy Baxter, el protagonista de la novela, un futbolista que destaca en el equipo de su pueblo, en segunda división, siendo fichado por un equipo londinense de primera.
A partir de aquí, Joy experimentará un cambio absoluto de vida, pasando de la modestia y humildad de su ciudad natal a los lujos y fastos de la capital. Allí establecerá contacto con el mundo de los burdeles de lujo, hasta terminar completamente enamorado de una francesa que oculta un peligroso secreto: su adicción a la heroína. Durante un tiempo, el rendimiento de Joy será magnífico, el que todos esperan de un jugador con su potencial. Pero, a partir de determinado momento, Joy se verá arrastrado por la vida de su amada, llevándolo hasta las puertas de arruinar su carrera.
Una entretenida novela que, como decía, centra todo su interés en el apartado humano del deportista, sin que falten la correspondiente dosis de intriga.
«-No les hagas caso. Joy, todo tu problema se arreglará en cuanto marques el primer gol. ¡Tienes que marcar un gol, muchacho! Es el mejor remedio».
Ayer, en la sección de literatura deportiva del programa Radioestadio Catalunya de Albert Arranz, en Onda Cero Catalunya, hice referencia a algunos libros dedicados a la figura de Leo Messi. Fueron, en concreto, los siguientes:
Messi es un perro y otros cuentos, de Hernán Casciari,
Messi, de Guillem Balagué,
Todo Messi y más, de Jordi Puntí,
Messiánico, de Sebastian Fest y Alexandre Juillard,
Messigráfica. Historia ilustrada del mejor futbolista del mundo, de Sanjeev Shetty,
El Mundial de Messi, de Alejandro Wall y Gaston Edul,
Carta abierta a Leo Messi, de Lluis Llongueras,
Estimat Leo, de Miquel Arguimbau y Daniel Arguimbau,
Ayer, en la sección de literatura deportiva del programa Radioestadio Catalunya de Albert Arranz, en Onda Cero Catalunya, hice referencia a algunos libros en los que el fútbol y otros deportes son abordados desde disciplinas como la filosofía, la sociología o la antropología.
Fueron, en concreto, los siguientes:
Deporte y ocio en el proceso de civilización, de Norbert Elias,
En qué pensamos cuando pensamos en fútbol, de Simon Critchley,
El fútbol. Mitos, ritos y símbolos, de Vicente Verdú,
Platón en Anfield, de Serafín Sánchez,
De Aquiles a Zidane, de Andrés Albalate,
La religión esférica, de Enrique Carretero,
La filosofía del fútbol: patadas y pensamiento, de Mark Perryman,
y Sócrates en bicicleta. El Tour de Francia de los filósofos, de Guillaume Martin.
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