Y libros sobre fútbol para adultos en el Día del Libro y de Sant Jordi

sant jordi adultos

Y tras la lista de libros sobre fútbol para el público infantil, una propuesta de lecturas dirigidas al público adulto y en las que el fútbol tiene un papel destacado. Se trata de una lista que complementa la que publiqué en este artículo, razón la cual no he repetido ninguno de los libros allí mencionados.

Sin duda, una alineación con ausencias, integrada por libros recientes y otros más antiguos, por ensayos y obras de ficción. Una propuesta que tiene como única finalidad la de orientar a quien esté dispuesto a descubrir la apasionante relación entre fútbol y literatura.

Como siempre, no están todos los que son pero sí son todos los que están.

 

Mercado de invierno”, Philip Kerr. RBA

SINOPSIS

«En el fútbol no se puede jugar bajo los focos sin que haya sombras». Scott Manson es el segundo entrenador del London City, un equipo de la liga inglesa. Carismático y amado por sus jugadores tanto como por la prensa y la directiva, conoce todos los entresijos del juego, dentro y fuera del campo. Como si no bastara con la alta competición, el director técnico del equipo aparece asesinado en el estadio del London City. Un crimen que parece conectado con mareantes cifras de dinero, la exigencia deportiva y las miserias humanas. Scott Manson deberá encargarse de descubrir al asesino.


 

 

La inmensa minoría”, Miguel Ángel Ortiz.

Literatura Random House

SINOPSIS

Barcelona, a las puertas del Mundial de Sudáfrica. Pista, Retaco, Peludo y Chusmari viven en la Zona Franca. Tienen entre quince y dieciséis años, estudian 4.º de la ESO y resuelven sus preguntas existenciales con porros, mucha música, novias, algo de sexo, bastantes cervezas y el fútbol como metáfora, aprendizaje, combate y sueño. Viven en ese entorno físico, urbano y social de la periferia barcelonesa cuyo horizonte no es otro que el de las expectativas defraudadas. Y tratan de meterle un gol a la realidad. Sus padres y madres sobreviven como pueden: friegan casas, conducen autobuses, trabajan en una peluquería o venden ropa en los mercadillos. Son esas gentes, esa inmensa minoría, que salen poco en los periódicos y para los que la crisis es un llover sobre mojado.

 


 

 

 

El fútbol a sol y sombra”, Eduardo Galeano

SINOPSIS

Este libro rinde homenaje al fútbol, música del cuerpo, fiesta de los ojos, y también denuncia las estructuras de poder de uno de los negocios mas lucrativos del mundo. “La tecnocracia del deporte profesional -escribe el autor-ha ido imponiendo un fútbol de pura velocidad y mucha fuerza, que renuncia a la alegría, atrofia la fantasía y prohíbe la osadía. Por suerte todavía aparece en las canchas, aunque sea muy de vez en cuando, algún descarado carasucia que se sale del libreto y comete el disparate de gambetear a todo el equipo rival, y al juez, y al publico de las tribunas, por el puro goce del cuerpo que se lanza a la prohibida aventura de la libertad”.


 

 

Herr Pep”, Martí Perarnau. Córner

SINOPSIS

“Herr Pep” es la crónica desde dentro del primer año de Pep Guardiola como entrenador del Bayern de Múnich.

Guardiola autorizó a Martí Perarnau a observar cuanto ocurrió en el interior del equipo alemán en la temporada 2013-2014 y el libro explica en detalle todas las vivencias de un curso saldado con cuatro títulos: Liga, Copa, Mundial de Clubes y Supercopa de Europa.

 


 

 

Saber perder”, David Trueba. Anagrama

SINOPSIS

Sylvia cumple dieciséis años el día en que comienza esta novela. Para celebrarlo organiza una falsa fiesta que sólo tiene un invitado. Horas después sufrirá un accidente que significará su entrada en la vida adulta. Su padre, Lorenzo, es un hombre separado que trata de superar el abandono de su mujer y el fracaso laboral. Ariel Burano es un joven jugador de fútbol que deja Buenos Aires para fichar por un equipo español. Con su superdotada pierna izquierda, será cuestión de tiempo que el estadio coree su nombre. Y tiempo es lo que no tiene el anciano Leandro, que vive en esa época donde casi todo se derrumba. Éstos son los cuatro personajes principales de Saber perder. Con las relaciones entre ellos se trenza un relato de supervivientes, de poderosa pegada narrativa y rico en matices.

 

 


 

 

Defensa cerrada”, Petros Markaris. Tusquets

 

SINOPSIS

Corrupción política, fútbol, blanqueo de dinero y el asesinato de un empresario. Estos son los elementos de este caso al que se enfrentará el comisario Jaritos en Atenas.


Fútbol”, Osvaldo Soriano. Booket

SINOPSIS

El fútbol y las pasiones que despierta son el hilo conductor de estos relatos. El plato fuerte lo forman las memorias del Míster Peregrino Fernández, un entrenador carismático, que se considera el creador del fútbol espectáculo. Otros relatos, como el dedicado a Diego Armando Maradona marcando con ayuda de «la mano de Dios» el gol contra Inglaterra que supuso la revancha de la guerra de las Malvinas; o los dedicados al inexistente Mundial de 1942, donde el árbitro, hijo de Butch Cassidy, anulaba goles a balazos, completan esta brillante recopilación.

 


 

 

 

Dios es redondo”, Juan Villoro. Anagrama

SINOPSIS

Sergi Pàmies ha descrito a Juan Villoro como «un crack de la literatura futbolística mundial». Dios es redondo ofrece una vibrante crónica de la religión laica que llena los estadios. La divertida y a menudo épica aproximación de Villoro puede cautivar al forofo deseoso de compartir datos reveladores en una tertulia, pero también al curioso –y aun al enemigo del fútbol– interesado en conocer las causas que llevan a proferir alaridos en nombre de un equipo. Enviado especial a los mundiales de Italia 90 y Francia 98, Villoro domina el arte de escribir al borde de la cancha, pero también el tono reflexivo. Así, Dios es redondo rinde tributo al más colorido de los divos del pie privilegiado, Diego Armando Maradona, registra las glorias y los excesos de la liga española, ofrece indelebles estampas del último Mundial del siglo XX y brinda un notable ejemplo del arte de la conversación con Jorge Valdano. El pulso del novelista entronca en estas páginas con el ritmo tenso del cronista, dispuesto a atrapar la vida secreta de los goles, las razones que eternizan lo que ocurre en un instante.

 


 

 

La vida que pensamos. Cuentos de fútbol

Eduardo Sacheri. Alfaguara

SINOPSIS

“Me gusta contar historias de personas comunes y corrientes. Personas como yo mismo. Personas como las que han poblado siempre mi vida. Ni siquiera sé por qué son ésas las historias que me nace contar. Tal vez, porque me seduce y me emociona lo que hay de excepcional y de sublime en nuestras existencias ordinarias y anónimas. En esas vidas habita con frecuencia el fútbol. Porque lo jugamos desde chicos. Porque amamos a un club y a su camiseta. Porque es una de esas experiencias básicas en las que se funda nuestra niñez y, por lo tanto, lo que somos y seremos”.

 


 

 

 

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Fútbol, la novela gráfica”. Santiago García. Astiberri

SINOPSIS

La niña que quiso ser futbolista y acabó triunfando en las máximas categorías profesionales masculinas, los dos amantes que compartían vestuario y terminaron convertidos en máximos rivales sobre la cancha, el misterioso equipo de un pueblo de la sierra que llegó de las estrellas, el chocante episodio del artista contemporáneo que se hizo cargo de un club de Primera División, la verdadera historia del equipo de una localidad de la Costa del Sol dominado por un magnate corrupto… Éstas y otras son las historias que se entrelazan en Fútbol. La novela gráfica, que se plantea como unas Mil y una noches del balompié.

Tal y como el Mundial de Brasil nos recuerda, el fútbol es el deporte más universal, seguido con anhelo y pasión en los cinco continentes. A lo largo de su historia como espectáculo y como religión laica ha dado lugar a historias extraordinarias. Albert Camus dijo que todo lo que sabía sobre los hombres se lo debía al fútbol, y es cierto que el deporte colectivo revela lo más íntimo de nuestro ser. En esta novela gráfica, las historias reales se entretejen con las inventadas, y unas y otras exploran las más diversas y distantes regiones del alma humana.

 

 


 

 

El milagro de Castel di Sangro”, Joe McGinniss.

Editorial Contra

SINOPSIS

Durante el Mundial de fútbol de 1994 celebrado en EE. UU., en Joe McGinniss, contraviniendo la histórica desidia norteamericana hacia el fútbol, nació una pasión que cambiaría su vida. Descubrió las emociones exacerbadas que mueve este deporte, descubrió el calcio italiano y sucumbió ante la clase y el estilo de Roberto Baggio, que brilló y fracasó en aquel Mundial a partes iguales.
Poco después, siendo ya un converso al balompié en toda regla, supo de la gesta de un pequeño equipo de una población de apenas cinco mil habitantes perdida en medio de los agrestes Abruzos italianos. El Castel di Sangro Calcio hizo realidad una proeza inaudita: pasó en pocos años de las profundidades de la liga amateur —Campionato Promozione, Terza Categoria— a la Serie B de la liga profesional (el equivalente a la Segunda División española). El coraje, talento y arrojo de un equipo de jóvenes liderados por el aguerrido y brutal Osvaldo Jaconi logró un hito que pasaría a los anales de la historia del fútbol.

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“La inmensa minoría”, de Miguel Ángel Ortiz. Literatura Random House

 

 

 “El bloque de pisos donde vivíamos era como una colmena de hormigón. Un panal de ladrillos rojos y cemento donde se apelotonaban las abejas trabajadoras del reino. Yo vivía en el portal ciento doce y el Pista en el ciento catorce. Las ventanas de la fachada eran afiladas y estrechas, todas iguales. La de mi habitación daba a la carretera que salía del barrio, rodeaba el cementerio de Montjuich, se retorcía hasta el puerto y se alejaba de la ciudad en dirección a Tarragona. La ventana de la habitación del Pista daba al otro lado, al sombrío patio trasero, un lugar donde, entre ortigas y cartones, una camada de gatos callejeros esperaba los platos de sobras que les bajaban las viejas”.

 

Se suele decir de la lectura que permite vivir vidas que de otra forma jamás viviríamos. Es una afirmación bien cierta. Pero también lo es que leer también te permite revivir la vida que viviste, tu propia vida, y hacer sacar a flote aspectos de tu pasado que hacía mucho tiempo habían quedado sepultados por el paso y el peso del tiempo.

Más o menos eso es lo que me ha sucedido con los dos libros de Miguel Ángel Ortiz, “Fuera de juego” y “La inmensa minoría”, dos novelas que acabo de incorporar a mi patrimonio personal de lecturas porque me han llevado por territorios cercanos a lo que Vázquez Montalbán, por boca de Carvalho, denominaba “paisaje de la infancia”.

Si en “Fuera de juego” los protagonistas comenzaban a flirtear con el acercamiento a la adolescencia, en “La inmensa minoría” los personajes principales están ya en ese terreno ambiguo en el que adolescencia, juventud y edad adulta se mezclan en función de los momentos que toca vivir. Todavía niños para algunas cosas, pero mayores ya para otras. Un territorio difícil de describir en el que uno empieza ya a intuir que hay que empezar a tomar decisiones y que la vida es un fenómeno ante el cual, antes o después, hay que enfrentarse.

Quizá sea esa la razón que de “La inmensa minoría” me haya impactado más. Porque los conflictos de la adolescencia, esa etapa en la que el abismo de la edad adulta comienza a intuirse dejen recuerdos más perdurables en cuanto a la claridad de las imágenes. Mis recuerdos de infancia son nebulosos, difusos. Los de la adolescencia ya dejan algunas cicatrices.

Pero me resultan muy cercanos los de esos jóvenes como el Pista, el Chusmari, el Peludo y el Retaco, con las esperanzas, expectativas y frustraciones de quien se ha criado en un barrio del extrarradio, de esos que quedan en los márgenes de todo y que se acaban convirtiendo en una especie de microcosmos particular en el que el futuro es grisáceo, en el mejor de los casos, y negro como la noche, en la mayoría de ellos.

 

Fotografía de www.elperiodico.com

 

Miguel Ángel Ortiz consigue condensar en una novela el latido de la vida de los cuatro protagonistas, de su día a día y los ejes principales en torno a los que giran las vidas de los chicos de barrio: el instituto, las relaciones, la amistad, las dificultades e incertidumbres para salir adelante… Y todo ello condimentado con mucha música, conflictivos entornos familiares y sociales, los primeros desengaños amorosos, los porros compartidos… y el fútbol, metáfora de la salida del túnel de la miseria.

SINOPSIS

En la contraportada del libro leemos:

Barcelona, a las puertas del Mundial de Sudáfrica. Pista, Retaco, Peludo y Chusmari viven en la Zona Franca. Tienen entre quince y dieciséis años, estudian 4º. de la ESO y resuelven sus preguntas existenciales con porros, mucha música, novias, algo de sexo, bastantes cervezas y el fútbol como metáfora, aprendizaje, combate y sueño. Viven en ese entorno físico, urbano y social de la periferia barcelonesa cuyo horizonte no es otro que el de las expectativas defraudadas. Y tratan de meterle un gol a la realidad. Sus padres y madres sobreviven como pueden: friegan casas, conducen autobuses, trabajan en una peluquería o venden ropa en los mercadillos. Son esas gentes, esa inmensa minoría, que salen poco en los periódicos ypara los que la crisis es un llover sobre mojado. Luego los adolescentes crecen, es decir, unos aprenden a ser peores y otros tratan de que las desgracias no les aplasten.

La inmensa minoría viene a sumarse a esa magistral estirpe de extraordinarias novelas en las que Barcelona es paisaje, tiempo, luz, sombra, color y espacio: Los atracadores, de Tomás Salvador, Han matado a un hombre, han roto un paisaje de Francisco Candel, La plaça del Diamant de Mercè Rodoreda, Las afueras de Luis Goytisolo, Si te dicen que caí de Juan Marsé o El día del Watusi de Francisco Casavella.

 

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Y ahora, antes de continuar, una advertencia, y es que diría tantas cosas de “La inmensa minoría” que me siento incapaz de hacer una reseña de interés literario. De hecho, si lo que queréis es leer auténticos comentarios interesantes os recomiendo que vayáis al final de este artículo, en el que he dejado una relación de enlaces que hablan sobre la novela.

A partir de ahora, si continuáis leyendo, será bajo vuestra responsabilidad 😀

 Miguel Ángel Ortiz: «Me gusta la idea de madurar al mismo ritmo que mis personajes»

La novela se divide en cuatro partes de títulos muy ilustrativos: “Las aceras del barrio”, “El verano del Mundial”, “Un domingo de gloria”, y “La playa de Somorrostro”. Sus 430 páginas retratan a la perfección lo que significa haber nacido y vivido en uno de esos barrios que parecen al margen de todo, que no salen en los folletos turísticos ni forman parte de rutas a promocionar, pero en los que, en cambio, la vida, la lucha, el esfuerzo y la conciencia están bien presentes.

 

El contexto social

“El paisaje, hasta la Diagonal, era todo casas con jardines, edificios acristalados en los que se reflejaba el cielo, avenidas anchas y aceras limpias por las que la gente paseaba despreocupada a sus perros. Hasta en los quioscos, que abrían cuando bajábamos, las páginas de los periódicos parecían más blancas.”

La historia se sitúa en torno al año 2010, un año paradójico en tanto que la crisis ya golpeaba con fuerza y hacía estragos en los barrios más humildes, mientras que la selección española ganaba el Mundial de Sudáfrica con el gol de Iniesta. En ese contexto temporal, en “La inmensa minoría” asistimos a la descripción de momentos futbolísticos como el citado que se alternan con el de la cruel realidad vivida por muchas familias. Y en ese desarrollo temporal encontramos también espacio para los movimientos de los indignados del 15M e incluso tiene cabida la llegada de desahucios y desalojos de familias del barrio.

Es un contexto sociológico en el que no encontraremos abogados, médicos o empresarios, sino ocupaciones como conductores de camión de basura, peluqueras o servicio doméstico. En el que se intenta ocupar el verano en deprimentes trabajos para conseguir algún dinero, y en el que, pese a todo, se mantiene un sólido sentimiento de pertenencia al barrio.

El barrio

“Yo no hubiera querido nacer en ningún otro barrio de Barcelona. No hubiera lucido otros colores que los del Iberia. No hubiera defendido otro escudo. Me gustaba vivir allí con lo bueno y con lo malo. En mi barrio, la gente era de verdad. Con sus defectos, pero de verdad. Como decía el Pista: el que entra en Zona Franca, nunca sale como ha entrado”.

 
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La novela se sitúa en el barrio de la Zona Franca, entre el puerto y la montaña de Montjuich, entre los fastos de las intervenciones olímpicas y la miseria de las casas baratas y los aledaños portuarios. Como tantos otros barrios, se trata de espacios en el que la vida lucha un día tras otro para salir adelante, y en el que aun cuando las dificultades son continuas acaban forjando una indestructible identidad. Es justamente la idea que transmite el Pista en la cita que encabeza este párrafo. Y la novela retrata a la perfección esa realidad. Una realidad de personajes que “son perdedores y lo saben, aunque están vivos y son fuertes”, en palabras del propio autor.

Un orbe sociológico muy lejano al de otras zonas de la misma ciudad de Barcelona a las que los protagonistas hacen de tanto en tanto algún “viaje” (Tibidabo, Parque Güell, Pedralbes) y a los que de manera simbólica hay que “subir” para ir, y desde donde se mira desde arriba a los que están por allí abajo.

plaça del nou

No es casual, por eso, que la novela se sitúe en el mismo espacio que otras grandes novelas de autores como Marsé, Rodoreda o Candel, de quien (seguro que no es gratuito) encontramos incluso una referencia entre sus páginas:

“De esa te acuerdas, ¿eh, Tino? Y de la Campas, recién fallecida, y los del bar Iberia, los que estaban antes que yo, y más fantasmas que se me olvidan, muchos más, como la Paula, que se fue del barrio, y el pobre Candel que dio a conocer nuestro barrio, este barrio lleno de gaviotas y de palomas del que todo el mundo se olvida…”

Por eso me parece muy acertada la observación de Santos Sanz Villanueva en la completísima reseña que sobre la novela hace en Cuadernos Hispanoamericanos cuando dice que “en el futuro, cuando un historiador quiera utilizar la literatura para reconstruir los modos de vida y las mentalidades de una época más allá de las frías estadísticas o estudios sociológicos tendrá en este libro un material inapreciable.

El fútbol

“Siempre he jugado al fútbol y, por suerte, casi siempre de titular. No soy ningún crack, pero creo que aprovecho bien mis cualidades. Soy jugador de equipo. Peleo cada balón, corro hasta que ya no doy más de mí. Pero en el fútbol también hay otros casos diferentes al mío. Están los del banquillo. Y los que se quedan en las pruebas de pretemporada. O los que ni van por miedo a que no les escojan. O los que van aunque saben que no les cogerán. Así es la vida, ¿no?”


Imagen de www.webookandplay.com

El fútbol es un constante telón de fondo a lo largo de toda la novela. Como en tantos y tantos adolescentes precisamente de este tipo de barrios, el fútbol forma parte central de la vida de ellos, convirtiéndose en una de las pocas alternativas para escapar a la dificultad de los días. Quienes hemos conocido el fútbol regional sabemos bien que el campo, los entrenamientos, los partidos forman parte de la agenda vital de estos lugares, y en ellos se proyectan las ilusiones de miles y miles de jóvenes que sueñan con la esperanza de escapar a las penalidades gracias al fútbol.

En la novela encontramos una magnífica descripción de lo que es el fútbol en estas categorías, y de la importancia que tiene como elemento central en las vidas de los protagonistas. Es interesante también que el equipo del barrio sea el Iberia, un club que conozco por haberme enfrentado a ellos en más de una ocasión, porque representa el ejemplo de lo que pueden significar los éxitos. En el caso del libro, que el equipo consiga ascender de categoría supondrá que se les instale hierba artificial, y dejar atrás el campo de tierra en el que continúan jugando.

Eduardo Manchón. Imagen de www.blaugranas.com

En este sentido, uno de las partes del libro se llama “Un domingo de gloria”, un mensaje bien claro del papel que el fútbol juega en la vida de los protagonistas, en tanto que, seguramente, será una de las pocas actividades que les ofrecerá la posibilidad de vivir un día de gloria en sus vidas.

La presencia del fútbol en la novela se manifiesta en dos niveles más. Por un lado, el utópico, el lejano, el de las grandes estrellas que juegan un Mundial y al que todos querrían acceder. Es el fútbol que todo lo paraliza y que lleva un poco de consuelo y evasión entre tantas penalidades diarias. Y por otro lado el fútbol como salida, como ilusión, representado en la figura de Eduardo Manchón, un histórico del Barça que salió, justamente, del barrio de nuestros protagonistas. Manchón se muestra así como una frágil pero posible esperanza de llegar hasta lo más alto aunque tu punto de partida sea lo más bajo.

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Para acabar, no puedo más que recomendar su lectura. Una gran novela que, como decía al principio, se incorpora a mi patrimonio vital y emocional de lecturas y a la que de vez en cuando volveré para conservar el paisaje de mi infancia. Y un libro imprescindible para quienes quieran leer un libro en el que el fútbol es tratado desde otra perspectiva, y en el que Barcelona es retratada desde una realidad diferente a la habitual pero que también existe: la de “La inmensa minoría“.

MÁS INFORMACIÓN

Encontraréis más artículos y reseñas sobre la novela en los siguientes enlaces:

– Crítica de la novela en el suplemento Babelia del diario El País:

http://cultura.elpais.com/cultura/2014/10/08/babelia/1412780859_901429.html

– Un completo artículo en Cuadernos Hispanoamericanos:

http://issuu.com/publicacionesaecid/docs/ch_776_dig_b_febrero_2015/112

– Una entrevista con el autor en el siguiente enlace:

http://www.abc.es/cultura/cultural/20141230/abci-miguel-angel-ortiz-201412261359.html

– Artículo sobre el libro en el blog Solo Libros:

http://www.solodelibros.es/23/10/2014/la-inmensa-minoria-miguel-angel-ortiz/

 

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