“El gol imposible”, de Enrique Sánchez. Editorial Edebé

 

 

No pude contestar. Me lo impidió la certeza de que me encontraba ante un fantasma. Y lo peor de todo es que parecía de carne y huesos.

 

El 4 de enero de 1976, Zaragoza y FC Barcelona se enfrentaron en partido de liga en el estadio de la Romareda con un resultado final de empate a 4. Ese partido, sustituyendo al cuadro maño por el Deportivo de la Coruña, fue tomado como inspiración y telón de fondo por Enrique Sánchez en 1998 para escribir una novela de suspense titulada “El gol imposible”, que resultó finalista del Premio Edebé de Literatura Juvenil. Publicada por Edebé en su colección Periscopio se trata de una más que entretenida novela que se lee de un tirón y cuya intriga te va arrastrando hasta llegar al final.

 

SINOPSIS

Julián Regueiro, un periodista deportivo, cree reconocer a un famoso jugador de fútbol. Lo extraño del caso es que éste murió hace más de 11 años en un accidente de tráfico. A partir de aquí, Regueiro se propone reconstruir los últimos días de la vida de aquel futbolista. En sus pesquisas, el periodista se topará con más de una incógnita y con un asunto algo turbio.

 

El libro está dividido en 31 capítulos cortos que corresponden con los avances en la investigación del protagonista. En cada uno de ellos se añade un elemento más al ovillo que hay que desenredar, siendo el elemento principal los diferentes personajes que de un modo u otro estuvieron relacionados con el enigmático Javier Varela, un prometedor futbolista de quien se decía que estaba a punto de fichar por un grande justo antes de su desaparición.

A partir de este hecho arrancan todas las pesquisas del narrador. Acaba de ver jugando un partido de fútbol sala de aficionados a quien creía muerto. Si su sospecha es correcta, y si realmente es él, la pregunta clave es ¿qué sucedió para que Varela quisiera desaparecer de la faz del mundo?

 

 

Narrada en primera persona, a lo largo de la novela acompañamos al investigador en cada uno de sus pasos, y somos testigos tanto de sus avances como de sus dudas e incertidumbres. La galaxia de personajes que van apareciendo hace que el interés y la tensión se mantengan en todo momento, no desvelándose prácticamente hasta la última página cuál es el misterio que lo envuelve todo. Hay, en este sentido, un interesante golpe de efecto final, que añade valor a la historia que hemos leído.

Los 20 años transcurridos desde la publicación se notan en algunos aspectos del texto y situaciones: todavía existían las pesetas, la principal fuente de documentación eran los archivos y prácticamente se fumaba en cualquier lugar. Como contrapartida, algunos de los temas que siguen formando parte de la trastienda más oscura del fútbol siguen vigentes.

 

 

Una novela de intriga y futbolera, destinada a lectores juveniles (ese segmento que a veces queda en territorio de nadie) que, como decía, es entretenida y está muy bien construida, ofreciendo una lectura muy ágil en la que abundan los diálogos, no faltan ciertos toques humorísticos y el suspense se mantiene hasta el final.

 

 

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“Misterio en el Mundial de Fútbol”

 

 

Pepe Carvalho de Vázquez Montalbán, Scott Manson de Phillip Kerr, el comisario Jaritos de Petros Márkaris, Félix Chacaltana de Santiago Roncagliolo, hasta Sherlock Holmes de Sir Arthur Conan Doyle… ¿Sabéis qué tienen en común todos estos nombres? Dos cosas.

  • Primera (respuesta facilita): todos ellos son detectives o han tenido que convertirse en algún momento en investigadores para resolver algún caso.
  • Segunda (respuesta de nota): alguno de los casos en los que han tenido que intervenir ha estado relacionado con… el mundo del fútbol.

Y es que la literatura futbolera cumple muchas funciones sociales. Una de las más desconocidas es su capacidad para resolver grandes enigmas relacionados con el mundo del fútbol, turbios episodios que por una razón u otra han sido silenciados por las principales agencias de espías del planeta. Como la que ocupa el artículo de hoy, sucedida durante el Mundial de Sudáfrica de 2010.

Imagen de www.trigonomefutbol.webcindario.com

Han pasado ya casi cinco años desde entonces, y muchos archivos y documentos han sido desclasificados. Lo que durante un tiempo fue un rumor no confirmado que circuló por los mentideros de las redacciones de los principales diarios del mundo, puede aflorar, por fin, a la superficie de la luz pública. Efectivamente. En el Mundial celebrado en Sudáfrica en el 2010 se produjo uno de los robos más extraordinarios de la historia de la humanidad: fue robada la Copa Jules Rimet, más comúnmente conocida como la Copa del Mundial de Fútbol.

Imagen de www.izmatopia.wordpress.com

Afortunadamente, la intervención de las principales agencias internacionales de investigación fue inmediata y unánime. Nadie protestó cuando se asignó la investigación del caso a uno de los grandes detectives de la literatura futbolera: el Inspector Cito, que rápidamente se desplazó hasta el lugar de los hechos en compañía de su ayudante: el Sargento Chin Mi Edo.

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Misterio en el Mundial de Fútbol”, escrito por Antonio G. Iturbe, ilustrado por Alex Omist y publicado por Edebé describe lo sucedido durante aquellos días, las pesquisas que se hubieron de realizar con la máxima discreción, mezclándose con el mayor de los disimulos entre las selecciones que se estaban disputando el campeonato.

“- ¿Cuál va a ser su método de investigación?

– Hay que poner en marcha las fases uno, dos y tres.

– ¿Y cuáles son?

– Primer plato, segundo plato y postre.

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Un libro que forma parte de la colección de casos del Inspector Cito y Chin Mi Edo y que es un auténtico manual para los lectores más pequeños de cómo se realiza una investigación, cómo se van recopilando pistas, cómo es posible que se pueda robar la Copa del Mundo y cómo trabajan dos auténticos profesionales del mundo de los detectives.