«Cómo llegamos a la final de Wembley», de J.L. Carr

 

Buenas noticias para el Fútbol Club de Lectura, ya que se acaba de publicar una nueva novela de temática futbolera.

Se trata de «Cómo llegamos a la final de Wembley«, de J. L. Carr, publicada por Tusquets en su colección Andanzas.  Carr, que falleció en 1994, llegó a ser finalista del prestigioso Premio Booker Prize en 1980 con la novela «Un mes en el campo«.

La obra que ahora edita Tusquets  fue originalmente publicada en 1975, bajo el título «How Steeple Sinderby Wanderers Won the F.A. Cup «, y en la sinopsis podemos leer:

Con su flamante uniforme amarillo, el Steeple Sinderby Wanderers —cuyos integrantes ya se dan con un canto en los dientes solo con que el terreno donde juegan no quede sumergido bajo varios centímetros de agua— es el equipo de fútbol menos conocido, y menos profesional, de toda Inglaterra. Esta novela inclasificable y tremendamente divertida narra una gran hazaña: la que llevó a este humilde equipo a empezar la temporada causando estragos para acabar disputando la final en el mismísimo estadio de Wembley. «Pero ¿es creíble esta historia?», se pregunta el autor. «Ah, todo dependerá de si usted quiere creérsela.» A veces, un puñado de hombres embargados por un sueño pueden conseguir lo imposible (con un poco de ayuda).

 

 

Fútbol y humor inglés. Buena combinación, ¿no?

Podéis leer el primer capítulo haciendo clic aquí.

 

«Una historia de fútbol», de José Roberto Torero y Andreu Llinás. Blackie Books

 

“Era el silbido de Dico, mi mejor amigo. Así me llamaba para ir a jugar al fútbol. Habíamos inventado esa señal porque mamá, a saber por qué, prefería que yo estudiara matemáticas en lugar de jugar al fútbol”.

 

No hace mucho descubrí, en una librería, un libro en cuya faja aparecía: “Dos millones de ejemplares vendidos. La amistad y el fútbol se unen en esta joya de la literatura infantil”. El reclamo, no hay duda, es impactante. Y la pregunta que surge de inmediato es: ¿será para tanto?

La respuesta es: pues sí, lo es. Para tanto y más. Porque “Una historia de fútbol”, escrito por José Roberto Torero, ilustrado por Andreu Llinás y publicado por Blackie Books es una auténtica maravilla. Una de esas emotivas historias llenas de ternura en la que fútbol y amistad son elementos principales y que te dejan tan buen sabor de boca que entran ganas de comenzarla a leer de nuevo.

Narrada en primera persona por su protagonista, Zaza, se trata de una historia destinada al público infantil a partir de los 10 años. Pero leída por un adulto, como en mi caso, la experiencia se ha convertido en un auténtico viaje hasta la infancia, hasta aquella paradisíaca época en la que todo giraba en torno a dos únicos planetas: el fútbol y los amigos.

El libro fue publicado en el año 2002 en Brasil, el lugar en el que está ambientada la historia, y nació tras haber sido un documental que estuvo a punto de ganar el Óscar en el año 2001.

 

SINOPSIS

Zuza es un niño como tantos otros. Le encanta quedar con su pandilla y jugar al fútbol, aunque es bastante malo. Dico, su mejor amigo, también adora jugar al fútbol y es buenísimo. Juntos deciden montar un equipo para participar en el campeonato de su ciudad. Son inseparables.

Jugadas memorables, tiros por la escuadra, abrazos de gol y muchas otras cosas que forman parte del universo mágico del fútbol. La vida de Zuza, Dico y sus amigos quedará marcada por los momentos vividos partido a partido. Un campeonato que nunca olvidarán. Y en el que aprenderán que lo fundamental no es competir, sino compartir. Y disfrutar.

Esta es la aventura de un pequeño equipo de fútbol. Pero también es una historia sobre la amistad, la familia y el primer amor.

Porque no solo es importante lo que tú te propones, sino de quién te rodeas para conseguirlo.

 

La historia se desarrolla a lo largo de todo un año, correspondiendo cada uno de los meses a un capítulo. La atmósfera general es la que se respira en el fútbol de barrio, de partidos a la salida del colegio. Con un equipo formado por personajes tan entrañables como el Aceituna, el Bala, el Espagueti, Lucky Luke, El Pajarita, Cosme y Damián, Arigató, el Camorra o Senira, además de los complementarios Dico y Zuza.

Una historia de camaradería centrada en el desarrollo del campeonato que evolucionando al mismo tiempo que un conflicto propio del mundo de los adultos, explicado de forma ejemplar desde los ojos de un niño, y el despertar a los primeros contactos con el mundo del amor.

 

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Las vivencias del protagonista y la voz con las que son trasmitidas son una auténtica delicia que convierten a este libro en una de esas obras que no se olvidan.

 

“Salimos corriendo a buscar al resto de la pandilla. Cada uno de los once jugadores de nuestro equipo era un tipo especial, como un personaje de cromos”.

El texto se combina con ilustraciones realizadas por Andreu Llinás. Son dibujos muy expresivos y dinámicos, en los que los personajes, de marcados contornos se sitúan sobre fondos indefinidos realizados con el estilo propio de manchas de color de acuarela.

No falta el enfrentamiento a determinados dilemas morales, a la extrañeza ante determinadas actuaciones de los adultos, y la importancia que la rivalidad tiene en estas edades. Y tampoco la referencia a históricos episodios futbolísticos, a algún conocido jugar y una sorpresa final para redondear una historia que ya es de por sí redonda como un balón de fútbol.

No me extraña que sea una lectura obligatoria en multitud de escuelas del Brasil.

Un libro magníficamente editado que recomiendo fervientemente para que padres e hijos lean juntos.

 

Imagen de www.menudocastillo.com

«De Aquiles a Zidane», de Andrés Albalate López. Editorial Nuevos Textos

 

Agamenón, Aquiles, Héctor, Áyax, Ulises, Jerjes… son algunos de los personajes de la literatura clásica cuyos comportamientos sirven de modelo para explicar algunos episodios futbolísticos más que conocidos. Eso es lo que ocurre en la magnífica “De Aquiles a Zidane”, de Andrés Albalate López y publicada por la editorial Nuevos Textos.

Se trata de un libro que es una auténtica delicia para los amantes de la filosofía, la literatura clásica, los libros de aventuras y, por supuesto, el fútbol. Porque lo que en él encontramos es todo eso y más mezclado de forma exacta, en su justa proporción. El mérito de esta combinación está en la capacidad de establecer un puente entre el momento futbolístico descrito y una historia del mundo clásico cuyo trasfondo coincide, explicándolo desde una perspectiva completamente inesperada.

La obra se estructura en siete capítulos futbolísticos y un interludio, correspondientes a diferentes épocas y protagonizados por diferentes equipos, en los que lo que pasaría de manera totalmente intrascendente a los ojos del normal aficionado, es transformado en una absoluta luminosidad y explicado con brillantez desde la perspectiva de la literatura clásica. No me extraña, por ello, que tal y como ha contado su autor en alguna ocasión, alguno de sus alumnos, de vez en cuando, “comenzaba a prestar atención a lo que se estaba contando”.

“Las historias de Agamenón, soberano de hombres, de Aquiles, el de los pies ligeros, o del gran Héctor, domador de caballos, cautivaban su atención con una intensidad sorprendente”.

 

Imagen de www.number1sport.es

 

SINOPSIS

En la sinopsis podemos leer:

“De Aquiles a Zidane es un libro sobre seducción. A partir de siete episodios futbolísticos más o menos conocidos, el autor va tejiendo una tupida y firme red de historias (clásicas y no tanto) con el único objetivo de llevarnos, sin casi darnos cuenta, hasta “el huerto filosófico”. Y es que, según se afirma en el prólogo, así como el hierro por sí solo atrae al hombre, el cuerpo por sí solo atrae al alumno. De este modo, de la mezcla a partes casi iguales de fútbol y literatura clásica y surgen toda suerte de reflexiones sobre las incógnitas de la vida y de la muerte, preguntas sobre los bueno, lo malo, lo bello o lo monstruoso del mundo y del ser humano.

Es, además, un libro seductor, como lo son todos y cada uno de sus protagonistas: héroes griegos aguerridos y apasionados, dioses despiadados y algo despistados, estrellas del balón con un atormentado mundo interior, pistoleros sin escrúpulos de este y de todos los tiempos. Como ellos, y a través de ellos, Andrés Albalate nos transmite su pasión por la educación con un lenguaje vibrante que nos recuerda el rumor de la batalla.

De Aquiles a Zidane (pasando por John Wayne, el Negro Jefe, Penélope o el mismísimo Mourinho) es, sin duda, una lectura provechosa tanto para mentes como para cuerpos inquietos.

 

 

La sinopsis ya es lo suficientemente explícita para aproximarnos a lo que encontraremos en su interior. Por si no fuera suficiente reclamo podemos añadirle el acertado e insinuante subtítulo, ”Ensayos sobre fútbol y literatura clásica”. ¿Qué amante de la filosofía, la mitología, la literatura clásica y el fútbol es capaz de resistirse a un anzuelo como ese?

 

Imagen de www.blogs.20minutos.es

 

Título, subtítulo y sinopsis, cumplen, en esta ocasión, su misión de forma totalmente coherente con el conjunto de la obra. Podría pensarse, a priori, y al ver semejante combinación de temas, que nos encontramos ante un estudio de lectura farragosa y aburrida, destinada únicamente a especialistas interesados en esos temas. Todo lo contrario. Porque lo que encontramos es profundidad reflexiva pero escrita de una forma no solamente comprensible, sino atractiva e incluso, por momentos, divertida.

Los episodios que se van explicando, los dilemas morales que se plantean, los conceptos derivados del análisis de la condición humana –valor, justicia, honor, épica…- son transmitidos en un envoltorio que en más de un momento parece que estemos leyendo una historia de aventuras. Y, aún así, el tratamiento es tan acertado que la capacidad de enseñar e invitar a reflexionar y de entretener se consigue sin que la atmósfera general decaiga en ningún momento.

 

“Así que se me ocurrió analizar distintos episodios futbolísticos a la luz de una serie de textos clásicos, o, dicho de otro modo, ensayé examinar determinados pasaje de la poesía épica y trágica desde la perspectiva de ciertos lances deportivos”.

«Príamo y Aquiles«. Imagen de www.literaturauniversaldeedipoakafka.blogspot.com

 

Por las páginas de “De Aquiles a Zidane” desfilan el episodio del dedo de Mourinho en un Barça-Madrid y su relación con la historia de Príamo y Aquiles; un Piacenza Calcio-A.S. Livorno, con el protagonismo de Cristiano Lucarelli y su paralelismo con la historia de Ulises y Calipso; un encuentro entre Club Atlético Peñarol y Club Nacional de Football de 1953, en el que un gesto de Obdulio Varela sirve para hablar de Héctor y Áyax; el cabezazo de Zidane a Materazzi relacionado con Creonte y Antígona; un Real Madrid-Real Irún, Rubén de la Red y Ulises; un Caimán de Duala contra el Tonnerre Yaundé, que permite relacionar a George Weah con Agamenón; y el triunfo de la selección española en el Mundial de 2010 y la figura de Ulises.

Cada uno de los capítulos es una auténtica aventura. Por tomar el ejemplo tan presente a lo largo del libro, diría que es una peculiar ‘odisea’ llena de enseñanzas y disfrute lector. E, insisto, con el gran mérito de explicar y hacer comprensibles episodios muy simbólicos de la literatura clásica de una forma amena, instructiva y atractiva.

Desde luego, tener un profesor de filosofía así es un auténtico lujo. Estoy convencido de que más de uno de sus alumnos habrán quedado marcados por sus enseñanzas, y habrán descubierto que la literatura clásica y la filosofía son mundos a través de los cuales vale la pena seguir profundizando.

 

Imagen de www.twitter.com/AndresAlbalate

10 de enero y los temblores de piernas de Leo Messi

 

 

Un 10 de enero como hoy, pero del 2011, Leo Messi obtuvo su segundo Balón de Oro. Fue en una gala celebrada en Zúrich, y aquella noche, por increíble que parezca, al argentino le temblaron las piernas.

Lo explica como nadie Ramón Besa en el texto “¿Un cuento o un relato?”, publicado en “Cuando nunca perdíamos”.

“Aseguran quienes le conocen que aquel 10 de enero fue uno de los días más dichosos de su carrera por la sorpresa del resultado, por su incapacidad para tener una respuesta preparada, instado a improvisar, igual que si hubiera ganado un inesperado Oscar. A veces, como en su caso, la imprevisibilidad consiste en volver a ganar. Messi se sintió más niño que nunca en un acto montado por adultos. A falta del cuero, no extrañó que le temblaran las piernas y se recogiera sin mentar a Iniesta y a Xavi, aparentemente predestinados a competir por el trofeo”.

 

9 de enero y San Lorenzo de Almagro en «Atlas de una pasión esférica»

 

Imagen de www.holasigloxxi.blogspot.com

 

Un 9 de enero como hoy, pero de 1981, el histórico club San Lorenzo de Almagro tuvo que acabar entregando su histórico estadio. Agobiado por las deudas, y en plena dictadura, su terreno fue incluido en una lista de expropiaciones para construir una red de autopistas de peaje que nunca se hizo.

Podemos leer la historia en el capitulo “Volver” de esa maravilla que es “Atlas de una pasión esférica”, escrito por Toni Padilla, ilustrado por Pep Boatella y publicado por Geoplaneta.

“El club se resistió. ¿Cómo entregar uno de los estadios más antiguos, con sus gradas de tablones, donde generaciones de hinchas habían gritado goles? Al final, el 9 de enero de 1981, el club sacó la bandera blanca y entregó los terrenos. Tenía demasiadas deudas y reclamaciones. Presionado por el gobierno, pactó una cifra que permitiera garantizar el futuro del club y se despidió de su estadio».

 

8 de enero: el día «pues a mí»

 

 

Hoy, 8 de enero, es el día «pues a mí«. ¿Y qué día es ese? Pues el día en el que tras las vacaciones de Navidad, esa es la expresión más utilizada en las puertas de los colegios.

Así se explica en «El misterio del robo imposible«, el número 5 de «Los futbolísimos«:

 

Estábamos en la puerta del colegio.

Era ocho de enero.

Primer día de colegio después de las vacaciones de Navidad.

El día «pues a mí».

-Pues a mí me han traído unas botas de fútbol nuevas -empezó Marilyn, la capitana del equipo, que tiene que cambiar de botas cada seis meses porque es la más rápida y se pasa los partidos corriendo, y las gasta enseguida.

-Pues a mí, un perro -dijo OCho-, un labrador negro que es superlisto.

 

Espero que hayás tenido un buen día de «pues a mí» 🙂

 

4 de enero y los 9 goles de Pedro Bazán

 

Imagen de www.martiperarnau.com

 

El fútbol es un juego complejo, en el que no existe acción sin dificultad. De entre todas las que forman parte de su desarrollo, quizá la más llamativa es la que lleva a la consecución del gol.

No es fácil marcar goles. Y hoy, 4 de enero de 1948, se cumplen exactamente 70 años de uno de los hechos más insólitos de la historia del fútbol. Un episodio protagonizado por Pedro Bazán, jugador al que seguramente conocerán pocos (y me incluyo en el listado) y que, sin embargo, pasó a la historia un día en el que su equipo, el Málaga, venció por 9 a 2 al Hércules, siendo él el autor, atención, de los 9 tantos de su equipo.

Encontramos la anécdota en el número 62 de la revista Panenka, dedicado a la Segunda División.

 

Que te hartes a marcar

Tres, con remates después de un centro; uno, de oportunismo en un córner; otro, después de una falta; el sexto y el octavo, tras una acción colectiva; el séptimo, de penalti; el último, con un tiro cruzado. El día después de la hazaña, en la Hoja del Lunes de Málaga, destacaba un titular: “Bazán 9-2 Hércules”. Sevillano de La Algaba, Pedro Bazán había recalado en el Málaga en 1946 -previo paso por el Olímpica Jiennense- sin levantar demasiadas expectativas. Pero la forma como la historia lo acabaría recordando se estableció el 4 de enero de 1948, cuando marcó nueve goles en un solo encuentro ante el Hércules.

 

30 de diciembre y el debut de Scirea en «Los fantasmas de Sarrià visten de chándal»

 

Imagen de www.gettyimages.es

Un 30 de diciembre como el de hoy, pero de hace exactamente 42 años, se produjo el debut oficial de Gaetano Scirea con la selección italiana.

Esta es la referencia que encontramos en «Los fantasmas de Sarrià visten de chándal«, de Wilmar Cabrera:

                Con el 7 en su espalda, un número más para un delantero que un defensa, Gaetano salió por el centro del campo con la pelota dominada. Ese era su trabajo. Como lo hacía siempre desde que Bearzot lo llamó a la Nazionale, aquel 30 de diciembre de 1975 contra Grecia.

                Y es que Scirea, que fue setenta y ocho veces internacional con la Azzurra, era uno de los jugadores que manejaban perfectamente los tiempos de un partido. Elegante y discreto. En el papel de atacante-defensa era limpio y efectivo. Y como defensa-atacante salía jugando cuando se le antojaba, sin más objetivo que el arco contrario.

 

28 de diciembre y «El misterio del Día de los Inocentes»

 

 

Hoy, 28 de diciembre, y Día de los Inocentes, la propuesta para el calendario del fútbol y la literatura no podía ser otra que «El misterio del Día de los Inocentes«.

Aunque para Pakete sea el peor día del año, siempre es un buen momento para recomendar una buena lectura. Y mejor aún si es futbolera.

Aquí tenéis el booktráiler:

 

27 de diciembre: Nick Hornby y Charlie Nicholas

Imagen de www.dailystar.co.uk

 

En 1983, el jugador más famoso en el fútbol británico era Charlie Nicholas. Contra todo pronóstico, fue fichado por el Arsenal. En “Fiebre en las gradas”, Nick Hornby, su autor, se refiere al jugador como el “Niño Cañón, el jugador de los Celtics de Glasgow, que la temporada anterior había marcado en la liga escocesa cincuenta y tantos goles. ¡Por fin algo digno de verse!”.

El fichaje de Charlie fue interpretado por parte de Hornby como un buen augurio. Hacía poco que había abandonado su trabajo de profesor para ponerse a escribir, y en aquel momento, “vincular la trayectoria de Charlie con la mía se me antojó irresistible”. Las cosas, sin embargo, no fueron bien, ni para uno ni para otro. “A la sazón, Charlie terminó por ser un indicador bastante exacto de mi suerte”.

 

Imagen de www.express.co.uk

 

Y muestra de ello fue la racha de escasos goles que atravesó, y que se rompió tal día como hoy, un 27 de diciembre, pero de aquel 1983. Así lo explica Hornby:

 

“En el siguiente partido que jugamos en casa, contra el Manchester United, me pareció lento e incapaz de conectar con los demás, y el equipo fue barrido: perdimos por 2-3, pero nunca llegamos a estar dentro del partido. (A decir verdad, no marcó en Highbury hasta el 27 de diciembre, cuando convirtió un penalti contra el Birmingham, que celebramos con tanto fervor como si le hubiese metido tres roscos en un partido al mismísimo Tottenham.) Abreviando, su primera temporada fue un desastre, tal como lo fue para todo el equipo. El entrenador, Terry Neill, fue despedido tras una racha lamentable entre noviembre y comienzos de diciembre”.

 

Fiebre en las gradas