Viñeta publicada el 9 de enero de 1925 por el dibujante de cómic e ilustrador Xirinius, en la publicación L’Esquella de la Torratxa.
Una imagen que podéis ver en la exposición «Gols de tinta. Futbol i vinyetes a Catalunya des de 1895 fins avui«.
Viñeta publicada el 9 de enero de 1925 por el dibujante de cómic e ilustrador Xirinius, en la publicación L’Esquella de la Torratxa.
Una imagen que podéis ver en la exposición «Gols de tinta. Futbol i vinyetes a Catalunya des de 1895 fins avui«.
Descubrí que existía una Copa Mundial de Fútbol de Calle, cuyos protagonistas eran personas sin techo, gracias a un relato del periodista Sique Rodríguez que aparece en la edición de 2016 de «Relatos solidarios del Deporte«.
En ese relato se hace referencia a un 8 de enero, como hoy. Un buen momento para interesarnos por ese campeonato tan especial y para recordar un fragmento del texto.
“Misión cumplida. Lo tenemos. Quiero informar a todos los mexicanos que Joaquín Guzmán Loera ha sido detenido”. Con este escueto mensaje en Twitter, el presidente de México, Enrique Peña Nieto, anunció la captura de ‘El Chapo’, el narcotraficante más buscado del mundo.
Esa misma noche escuché en la radio que Dani Benítez fichaba por el Alcorcón. Llevaba dos años suspendido por consumo de cocaína. “La droga te arruina la vida”, dijo Benítez.
Bien lo sabía yo. La droga me había convertido en una persona de cartón. Llegué a jugar un Mundial pero lo hice tan ebrio, que apenas recuerdo nada. Fue en Chile, 2014. Y sí, recuerdo a aquel irlandés. Padraig McKissock. Metió 30 goles. Alucinante. Me parece que después de eso firmó su primer contrato profesional pero, sinceramente, desconozco qué has sido de su vida.
Quizá en el próximo Mundial sea yo el protagonista. Honestamente, siempre fui el mejor jugador del barrio. Me gustaba el fútbol. Desgraciadamente, terminé practicando otros deportes que tenían más riesgo. Porque escaparte de la policía es un deporte de riesgo.
Me llamaban ‘Maraquilla’ porque decían que jugaba al fútbol como Maradona y conducía coches igual de rápido que ‘El Vaquilla’. Obviamente, mi juventud la pasé entre rejas. Iba y venía de Marina d’Or. Así le llamábamos a nuestras vacaciones en la cárcel. Allí también jugaba al fútbol. Allí también era el mejor. Y allí también me conocían como Maraquilla. Mi adicción a la cocaína hizo honor al sobrenombre.
La cárcel es un gran supermercado. Encuentras de todo. Y la droga te ayuda a tirar para adelante. Te abstrae mientras te destruye. Es muy fácil condenar moralmente a alguien por ser un drogadicto, pero para juzgar a las personas siempre hay que conocer sus circunstancias. Recomiendo la biografía ‘Yo, el Vaquilla’ y entenderéis que ese niño, después un medio adulto, no podía ser más que un delincuente. Estaba condenado por su entorno. A mí me pasó algo parecido.
Aquel 8 de enero, tumbado en mi cama de cartón, escuchaba la entrevista de Dani Benítez. Yo sólo tenía una amiga inseparable. Una vieja Panasonic, color negro. Regalo de un amigo en la cárcel. Bueno, más que un regalo, fue un canje. Así van las cosas ahí dentro. La radio es una gran compañera para gente solitaria como yo.
Fragmento de «Maraquilla, un hombre de cartón«, relato de Sique Rodríguez que aparece en la edición de 2016 de «Relatos solidarios del deporte«
Hoy se cumplen exactamente cinco años del único gol que Eric Abidal marcó con la camiseta del Barça. Fue un 5 de enero, en un partido como el de hoy, en el que el equipo azulgrana visitó San Mamés para enfrentarse al Athletic de Bilbao en partido de Copa del Rey.
El calendario tiene estos caprichos, y parece que cinco años después nos quiera hacer revivir aquellos momentos. Es imposible, claro está, puesto que Abidal ya no está en activo. Y porque un partido nada tiene que ver con el otro. ¿O quizás sí? En aquella ocasión, el resultado final fue de 1 a 1. ¿Será una premonición para el encuentro de esta noche?
De momento, recordemos la presencia de aquel 5 de enero en la literatura futbolera de la mano de José Antonio Garriga Vela, quien lo convirtió en parte de su relato «Cruce de vidas«, publicado en el recopilatorio «Cuando nunca perdíamos«.
Aquella noche retrocedí en el tiempo hasta el 5 de enero de ese mismo año y me trasladé soñando a la Catedral. El Barça se jugaba el pase a semifinal de la Copa del Rey contra el Athletic. La primera imagen del sueño fue la del gol de Abidal en el minuto 74. Era su primer gol con el Barça. Lo celebró retrocediendo en el campo igual que yo acababa de hacer en el tiempo. Lo vi corriendo para atrás y sacando la lengua como si se burlara del peligro que lo había estado acechando durante todo el partido. Pero el enemigo que lo amenazaba en el sueño no era el Athletic de Bilbao, sino un tumor oculto en el hígado que pretendía derrotarlo. Una amenaza que él aún desconocía. Aquel partido representó mucho para Abidal. Después el enorme esfuerzo alcanzaba la recompensa. Me sentí plenamente identificado con él a lo largo del sueño, porque yo también había de enfrentarme a un enemigo invisible capaz de aniquilar a quien osara ponerse por delante. El sufrimiento también vale para vencer. La noche de San Mamés, al entrar Abidal en el vestuario, los compañeros le hicieron el pasillo. Nadie podía imaginar que al cabo de algunas jornadas iba a ser ingresado en el hospital para extirparle un tumor y que pocos meses después lo mantearían tras reaparecer en el partido de vuelta de la Champions contra el Real Madrid. ¿Será cierto que la vida es sueño?

Uno de los ámbitos en los que la presencia del fútbol ha tenido una mayor consolidación prácticamente desde sus inicios es el del humor gráfico. Diarios, revistas o cualquier otro tipo de publicación han incorporado desde siempre alguna referencia en forma de ilustración aludiendo a cuestiones relacionadas con la actualidad futbolística del momento.
En ese sentido, si queréis profundizar en esa fructífera unión entre fútbol y el mundo de las tiras cómicas, no os podéis perder la magnífica exposición ““Gols de tinta. Futbol i vinyetes a Catalunya des de 1895 fins avui” (“Goles de tinta. Fútbol y viñetas en Cataluña desde 1895 hasta la actualidad”).
La muestra, de carácter itinerante, está organizada por la Oficina de Patrimonio Cultural del Área de Cultura, Educació i Esports de la Diputación de Barcelona, y los Museos de Granollers y de l’Hospitalet de Llobregat, y cuenta con la dirección de dos especialistas en esta temática: Jaume Capdevila (Kap) y Jordi Riera Pujal.
Tras su paso por el Museo de Granollers, actualmente se puede visitar hasta el 19 de marzo en el Museu de L’Hospitalet – L’Harmonia. Espai d’Art.

En la descripción que aparece en la web de la Diputació de Barcelona leemos que “Gols de tinta” pretende dar a conocer la importancia del cómic vinculado al fútbol, más allá de los colores de cada equipo. Haciéndonos descubrir el particular enfoque y tratamiento que dibujantes, ilustradores y humoristas han proyectado sobre la actualidad deportiva y, en concreto, sobre el mundo del fútbol desde su implantación en Catalunya a través de revistas, semanarios y prensa.
Los dibujos, las viñetas y las imágenes gráficas son las encargadas de explicar y rehacer la historia del fútbol catalán, dejándonos entrever su progresiva interrelación con la vida social y política del país.
La exposición se estructura en torno a cinco ámbitos que corresponden a las diferentes épocas en las que se puede dividir la historia del fútbol catalán:
Ámbito 1. Comienza el partido: El tiempo de los pioneros (1895-1925)
Ámbito 2. Primer tiempo: Los ídolos del fútbol (1925-1940)
Ámbito 3. Media parte: La libertad en fuera de juego (1940-1970)
Ámbito 4. Segundo tiempo: Vientos de cambio (1970-1990)
Ámbito 5. Prórroga: El gran espectáculo global (1990-actualidad)


Cada ámbito está compuesto por varios plafones en los que encontramos una introducción a cada época histórica que contextualiza las viñetas y los dibujos originales y escaneados que han sido seleccionados como los más representativos del momento en cuestión, aquellos que aportan más información sobre la forma en que se vivía el mundo del fútbol. También se incluyen anécdotas o acontecimientos relevantes del mundo deportivo que sirven para ilustrar y situar los contenidos que se reflejan en los dibujos.
Además de los diversos plafones que componen la exposición se pueden encontrar varias vitrinas con antiguos objetos relacionados con el mundo del fútbol y el dibujo, y entre los que hay cromos, banderines, carteles, postales, revistas, libros, figuritas, etc.


Una exposición que es una auténtica delicia y en la que podemos contemplar ejemplos de la obra de ilustradores y dibujantes como Opisso, Valentín Castanys, Xirinius, Muntanyola, Salvador Mestres, el propio Kap (uno de los directores de la muestra), Pañella, Òscar Nebreda, Ivà, Gin, Francisco Ibáñez, Manel Fontdevila, Raymond Redding o incluso Yoichi Takahashi, y así hasta una cincuentena de autores.
Y, al mismo tiempo, podremos conocer una amplia representación de publicaciones que pasan, entre muchas otras, por “Xut!”, “El once”, “L’esquella de la Torratxa”, “TBO”, “Barrabás”, “Tretzevents”, “Diario de Barcelona”, “Mundo Deportivo” o “La Vanguardia”, entre otros ejemplos.
Una exposición imprescindible que los amantes del fútbol y el cómic no deberían perderse.
MÁS INFORMACIÓN
En la web que la Diputació de Barcelona dedica a la exposición encontraréis dos vídeos que incluyen una entrevista con los autores. Podéis acceder a ellos desde el enlace: http://www.diba.cat/web/opc/golsdetinta-presentacio
http://www.xiptv.cat/embed/271172?width=778&iframe_width=800&share=&height=438&iframe_height=484http://www.rtve.es/drmn/embed/video/3750539
«Y ganar, y ganar, y ganar, y volver a ganar, y ganar, y ganar, y ganar, y eso es el fútbol, señores«, fue una de las famosas frases del gran Luis Aragonés.
Una afirmación bien cierta, y es que a menudo parece que el mundo del fútbol se limite a la obtención de la victoria, al tan recurrente tópico de que la pelota entre o no.
Pero aún siendo así en parte, debemos esforzarnos en considerar que nos hallamos ante un deporte en el que intervienen otras consideraciones y otros valores. Por esa razón también forma parte intrínseca del tinglado balompédico -afortunadamente- el saber perder. Y, si nos centramos en el mundo de la literatura futbolera, es importantísima una forma concreta de «Saber perder«: la de la novela de David Trueba.
El «Y ganar, y ganar, y ganar, y volver a ganar, y ganar, y ganar, y ganar, y eso es el fútbol, señores», de Luis Aragonés sonaría igual de enérgico y contudente tal día como hoy. Y tal día como hoy, un 2 de enero para ser exactos, suena así en el «Saber perder» de David Trueba.
Ariel ha reclinado el asiento y trata de dormir. En la zona de preferente el espacio es amplio y a su lado un hombre de traje lee la prensa económica color salmón mientras bebe a sorbitos un jerez. Como en la ida, el pasaje va repleto de familias instaladas en España que han vuelto a Argentina por Navidad. En la fila de acceso al avión se mezclaban publicitarios, profesores universitarios, cierta burguesía, con viajeros más humildes con grandes bolsas y gesto de tensión cuando han de mostrar el pasaporte. Es día 2 de enero y el principio de año siempre establece una especie de esperanza generalizada, como una página en blanco.
En la última fila de preferente, estirado cuan largo es, con antifaz en los ojos, entre ronquidos estruendosos, duerme Humberto Hernán Panzeroni, portero de un equipo andaluz que vino a saludar efusivo a Ariel al coincidir en el vuelo.
Humberto es grande, veterano de la liga española, donde lleva casi seis años. Llegó a ser tercer portero de la selección en los pasados Mundiales. Se sentó en el brazo del asiento de Ariel para hablarle y cada vez que cruzaba a su lado una azafata se volvía, no se sabía muy bien si para facilitarle el paso o para cortejarla. Odio viajar en primera, acá mandan las azafatas veteranas, las más tiernitas van en turista, el mundo al revés. Tenía un incisivo de un blanco distinto al resto de la dentadura y Ariel recordó que perdió un diente en un choque contra uno de sus defensas, lo vio en la televisión.
«Saber perder«, una novela de gran utilidad también para aprender a ganar. Y si no que se lo pregunten a Leo Messi, a quien Pep Guardiola -gran amigo de David Trueba– regaló justamente ese libro.
De hecho, creo que he leído en algún lado que uno de los actos de Pep Guardiola cada vez que aterriza en un equipo es el de regalar un ejemplar de ese libro a sus jugadores.
Fútbol Club de Lectura en estado puro.
Ya tenemos aquí el nuevo año: el 2017. Cuando era niño, yo que nací cuando 1984 todavía olía a futuro lejano, una cifra como esa -2017- no es que sonara a ciencia-ficción, no. Sonaba a lo que hay más allá de la ciencia-ficción, las puertas de Tanhauser y los pliegues espacio-temporales de los agujeros-gusano.
Vaya, que podías jugar a imaginar cómo sería la vida en aquel año taaaaaaaaaaaannnnn lejano.
Y ahora, mira por dónde, ya lo tenemos aquí. Y para no romper con la tradición se trata de estrenarlo poniendo en marcha la habitual lista de deseos a los que tan aficionados somos los humanos cada vez que estrenamos un nuevo calendario.
Así que a continuación procedo a trasladaros la relación, agrupada por secciones y capítulos y notas a pie de página (cuando proceda) sobre las perspectivas… Tranquilos, no sufráis. Como podéis suponer, en el caso de este modesto Fútbol Club de Lectura lo que se espera para el próximo año es breve: poder seguir disfrutando de ese equipazo que forman los libros y el fútbol.
Y para comenzar, veamos como juega el día 1 de enero en la literatura futbolera de la mano de «Mercado de invierno«, de Philip Kerr.

Este año no es distinto. Nos enfrentamos al Chelsea el 26, lo cual significa que el día de Navidad a primera hora, cuando el noventa y nueve por ciento del país esté abriendo regalos, yendo a la iglesia, viendo la tele delante de una agradable hoguera o simplemente emborrachándose, nosotros estaremos en la ciudad deportiva de Hangman’s Wood, en Thurrock. Dos días después, el 28, tenemos otra salida a Newcastle, antes de un partido en casa contra el Tottenham Hotspur en Año Nuevo. Tres encuentros en siete días. Eso no es deporte, eso es un puto Ironman. Cuando la gente del mundo del fútbol profesional habla de lo bonito que es este deporte, normalmente no contempla las vacaciones navideñas. Y siempre que recuerdo esa historia de la revista Boy’s Own sobre un partido de fútbol amistoso disputado en tierra de nadie durante la Primera Guerra Mundial por soldados británicos y alemanes, pienso para mis adentros: “Sí, ya quisiera yo verlos con un portero en baja forma y alineando a un centrocampista gilipollas y holgazán que espera fichar por otro club para duplicar su ficha ya de por sí astronómica en el mercado de invierno”.

El Brasil-Italia del Mundial 82 disputado en el desaparecido estadio de Sarrià es uno de los partidos más míticos y legendarios de la historia del fútbol. El otro día, viendo la portada del libro «Futbolistas de izquierdas«, de Quique Peinado, protagonizada por una imagen de Sócrates, volví a rememorar algunas imágenes de aquel inolvidable encuentro.
Sucedió en verano, exactamente el 5 de julio de 1982, en unas coordenadas del calendario bien alejadas de los fríos días de invierno que están a punto de dar carpetazo al año. Aún así, tal día como hoy, un 30 de diciembre, tenemos la posibilidad de recordar alguna de aquellas jugadas gracias a «Los fantasmas de Sarrià visten de chándal«, de Wilmar Cabrera.
Por ejemplo, con el siguiente fragmento.
Así pasó a los treinta y cinco segundos del juego. Junior tiró un pase a Sergio Chulapa, situado en la izquierda del área italiana. El delantero intentó dominar la pelota, que rebotó en su botín derecho, pero Collovati aprovechó y lo anticipó, entregándole el balón a Antognoni, que ante la marca de Cerezo se la pasó a Gentile, que por el cierre de Zico, lo retrocedió a Scirea. «Era alguien que siempre te sacaba de problemas», diría Gentile en una entrevista. «Tanto fuera como dentro del campo. Con el 7 en su espalda, un número más para un delantero que un defensa, Gaetano salió por el centro del campo con la pelota dominada. Ese era su trabajo. Como lo hacía siempre desde que Bearzot lo llamó a la Nazionale, aquel 30 de diciembre de 1975 contra Grecia.
Una gran novela sobre un gran partido para cualquier momento del año.
“Los 7 pardillos” es el primer número de la serie “Antiescuela de fútbol”. Publicado en septiembre de 2015, se trata de una nueva colección de libros futboleros destinada al público infantil a partir de los 9-10 años. Su autor es el periodista deportivo Juan Carlos Crespo, y se acompaña de ilustraciones de Jordi Villaverde. La editorial es Alfaguara, y hasta el momento se han publicado ya cuatro números de la colección.
El ejemplar que inaugura la serie nos permite situarnos en las líneas principales de la historia. Un grupo de niños y niñas con una afición en común, el fútbol, que deciden tirar adelante la aventura de formar un equipo. Con la amistad como principal nexo de unión, veremos como poco a poco van dando forma a su proyecto.
“Bueno, uno de los equipos, el Pardillo Club de Fútbol, vestido con unas camisetas bastante raritas, empezaba algo más que la temporada. En realidad, empezaba su historia. Era el sueño de siete amigos hecho realidad: formar parte de un equipo en el que pudieran demostrar lo que valían. Además, aquel día tenían mucho que demostrar al equipo rival, y los chicos se lo habían tomado muy en serio”.
Como vemos, unos de los elementos curiosos con el que nos encontramos es el del nombre del equipo, Pardillo Club de Fútbol, lo que generará cierto debate en el grupo. Lo mismo sucederá con el uniforme del equipo, que causa una cierta controversia al principio.

En la sinopsis leemos:
¿Qué pasaría si en un mismo equipo se juntaran todos los pardillos expulsados de los demás equipos? Pues un montón de locuras…
Los 7 pardillos están aquí para ser campeones, y no se lo van a poner nada fácil. Pero nuestro equipo cuenta con los mejores jugadores, las goleadores más intrépidas, el míster más exigente y una amistada a prueba de balonazos.
¡El partido está a punto de comenzar! ¡Vamos, pardiiiiiiillos!
Imagen de www.losmundosdeblue.comAdemás de los aspectos habituales en los inicios de la formación de un equipo, en “Los 7 pardillos” ya descubrimos que las líneas principales de la serie “Antiescuela de fútbol” están en consonancia con otras obras de este tipo de temática futbolera. A los ya citados primeros pasos del equipo y la búsqueda de jugadores y entrenador, se añade también un elemento de conflicto en forma de intriga que los protagonistas deberán investigar y descubrir. En este caso, se trata actitudes relacionadas con el equipo del Santa Eulalia, su rival principal, algunos de cuyos miembros presentan comportamientos más propios de un enemigo.
De esta manera, el Pardillo Club de Fútbol deberá preocuparse de entrenar duro para enfrentarse a su primer partido, sino que deberán hacerlo superando los antideportivos obstáculos que sus rivales irán colocando por el camino.
Amistad, afán de superación, buen humor, intriga, fútbol… son algunos de los principales ingredientes que encontramos en el primer número de esta nueva e interesante serie. Muy recomendable para todos aquellos lectores que busquen lecturas divertidas y muy amenas, con algunos toques de suspense, con protagonistas muy cercanos y conseguidos y en las que el fútbol sea una de las temáticas principales.
Podéis leer reseñas de la obra en los siguientes enlaces:
Para terminar, aquí os dejo con el modesto booktráiler que grabamos el domingo pasado con algunos jugadores del Alevín A de la Escuela de Fútbol Base de Calafell.
Con motivo de su 30 aniversario, el Instituto Andaluz del Deporte ha organizado, en colaboración con el Centro Andaluz de las Letras, el I Ciclo sobre Deporte y Cultura, especialmente dedicado a «La cultura del fútbol«.
Durante los días 13 y 14 de diciembre se celebraran diferentes mesas redondas para dar a conocer diferentes aspectos que ofrezcan una aproximación al mundo del fútbol desde el de la cultura.
La sesión del martes tuvo como título el de «Fútbol y literatura«, y contó con la participación de Rosa Regás, escritora y directora de la Biblioteca Nacional desde 2004 a 2007, de Isabel Guerrero, Vicepresidenta y Entrenadora del equipo de fútbol femenino Club Atlético Málaga, y del escritor Antonio Soler.
La mesa redonda de hoy trata sobre «Fútbol y Comunicación«, y participarán en ella José Antonio Martín «Petón», representante, escritor y periodista, Bartolomé Cabello Duwiso, periodista, portavoz y responsable de comunicación de la Real Federación Andaluza de Fútbol, y Gema Lobillo,asesora, docente e investigadora en Comunicación en la Universidad de Málaga, así como ex-directora de Comunicación y de Marketing del Malaga Club de Fútbol.

Debe estar conectado para enviar un comentario.