El pasado viernes 29 de abril tuve el gran honor de poder presentar mi segunda novela, Futbolsilibros. Una intriga bolsilibresca, en la Sala Padró del emblemático Orfeó Catalònia de Cornellà. Se trata de un lugar con cuya filosofía me identifico totalmente, en tanto que se autodefine como espacio de creación de cultura y comunidad desde el extrarradio. Una idea con la que también está muy en consonancia la novela, que presenta un marcado ADN de barrio.
Fue una conversación muy agradable con Neus Anglès, en la que hubo tiempo para hablar de novela popular y de kioscos, de literatura pulp y de Quentin Tarantino, de librerías de barrio y del libro que siempre había en la mesilla de noche de mi padre, de bolsilibros y de Javier Pérez-Andújar, de pseudónimos y de Francisco González Ledesma, de Umberto Eco y de apocalípticos e integrados… en fin, y de muchas cosas más de las que me habría encantado continuar hablando si no fuera porque en algún momento había que terminar.
El miércoles, en la sección de literatura deportiva del programa Radioestadio Catalunya de Albert Arranz, en Onda Cero Catalunya, hablé de cómics de temática deportiva. Hace poco más de un mes ya hice algunas recomendaciones de lecturas de cómics sobre fútbol, y en esta ocasión ofrezco algunos títulos más que incluyen otros deportes. A continuación, las portadas y sinopsis de las obras mencionadas así como el audio por si os apetece escuchar el programa:
Iniesta, de Miguel Gómez Andrea «Gol» y Enrique Ventura (Dibbuks, 2018)
El fútbol es el deporte popular por excelencia y, tal vez por eso, la competencia traspasa a menudo las fronteras de la educación y del juego caballeroso. Los aficionados nos exaltamos más de lo debido y las estrellas del fútbol no siempre tienen el comportamiento adecuado, capaz de atenuar las pasiones futboleras.
Andrés Iniesta es un héroe, tal vez el más popular, y como tal todos le perdonaríamos una actitud engreída y suficiente. Pero nada más lejos del paisano de Fuentealbilla. Iniesta es afable y comprensivo. Un hombre cercano. Esas cualidades le convierten en modelo a seguir y le han hecho ganar el corazón de todos los aficionados, no importa el color de su camiseta.
Este cómic habla de Andrés, el niño, el hombre, el padre de familia. Así, al conocer su humanidad, valoramos aún más su genio, su grandeza.
Slam Dunk, de Takehiko Inoue (Norma Editorial, 2020)
Slam Dunk trata sobre la vida de Hanamichi Sakuragi, un pandillero que se convierte en un gran jugador de baloncesto, sólo para tratar de ligar con una chica de su secundaria. Una compleja historia con ingredientes románticos, cómicos y de autosuperación, en el cual el protagonista poco a poco irá descubriendo que siente cierta pasión por este deporte, más allá de las razones por las que entró inicialmente en el equipo.
Hanamichi tendrá tres grandes problemas para conquistar a la dulce y amable Haruko: su compañero de equipo y rival a muerte, el super-habilidoso Kaede Rukawa (del que ella está enamorada); el estrictísimo capitán del equipo (que por cierto es hermano de la tía en cuestión); y el problema más difícil de superar: su explosivo carácter.
Rafa Nadal, de Sofía Plaza Morón (Editorial Verbum, 2020)
¿Dejar el fútbol por el tenis? No es necesario. ¿Abandonar tu ciudad natal para hacerte profesional? No es necesario. ¿Rivalidad por encima de amistad? No es necesario. ¿Renunciar por lesiones? Por supuesto que no. Porque si unes talento y trabajo duro el resultado es Rafa Nadal.
Marc Márquez ha revolucionado el deporte de motociclismo, consiguiendo 4 títulos mundiales con solo 21 años y conquistando multitud de récords con una personalidad alegre y espontánea que le han valido la admiración de aficionados de todo el mundo.
Ahora, por vez primera en forma de cómic, descubrimos la trayectoria del carismático piloto de Cervera, desde que sus padres le regalan su primera moto de gasolina con 4 años, hasta lograr su primer título mundial de MotoGP.
Una inspiradora historia real contada por sus propios protagonistas, llena de sacrificio, pasión y superación, que entusiasmará a los seguidores del piloto y a los aficionados del motociclismo.
La dibujante Belén Ortega (Pájaro Indiano) firma un trabajo espectacular que recrea con veracidad el ambiente del Mundial de Motociclismo.
22 reconocidos historietistas e ilustradores convierten a la nadadora paralímpica en protagonista de un cómic muy especial
Colombia 86, de Wilmar Cabrera y Nicolás García (Caballito de Acero, 2021)
En 1986, Belisario Betancur era el Presidente de Colombia. María Mónica Urbina era la Señorita Colombia. Miguel Maza Márquez era el director del DAS. Carlos Pizarro era el comandante del M-19. Alfonso Sénior era miembro del Comité de la FIFA. Gabriel Ochoa Uribe era el DT de la Selección Colombia.
Una ucronía es una reconstrucción de la historia sobre datos hipotéticos. Es por eso que hemos querido lanzar nuestro nuevo sello editorial Caballito Cómics con una novela gráfica en la que imaginamos lo que pudo haber sido el Mundial Colombia 86 si Colombia lo hubiera organizado en vez de rechazarlo. En esta novela, Bogotá tiene Metro y un comando del M-19 secuestra al presidente de la FIFA. Colombia está en el grupo A junto con URRS, Canadá, Hungría, Marruecos y Escocia.
Los Vengadores encabezarán este cómic mostrando los conceptos básicos del deporte y para que con ellopuedan aprender lo básico. Este número estará disponible en junio a través del CampeonatoAbierto de EE.UU de 2019 en Pebble Beach. Junto a él se adjuntará una guía de juego con los profesionales dedicados a este deporte, de forma que ayude a los que se quieran unir.
El pasado miércoles 4 de mayo, en la sección de literatura deportiva del programa Radioestadio Catalunya dirigido por el periodista Albert Arranz, en Onda Cero Catalunya., hablamos de literatura deportiva desde las revistas.
Si yo tuviera la suerte de andar por Bilbao este viernes, no me perdería esto: el encuentro entre Eduardo Sacheri y Ricardo Bochini que ha organizado la Fundación del Athletic Club con motivo de su 20 aniversario. Será a las 19:00, en la Sala Norte del anillo BAT de San Mamés.
Acompañados por el periodista argentino Jorge Barraza, charlarán sobre la leyenda del Club Atlético Independiente y sobre El funcionamiento general del mundo, título de la última novela de Sacheri. El acto servirá también para presentar la programación de la próxima edición del festival Letras y Fútbol.
Y si no tenéis la suerte de estar por Bilbao, tenéis la posibilidad de ver el encuentro, que será emitido en directo por streaming en el canal de YT del Athletic Club
El pasado sábado, 23 de abril, Día del Libro y Diada de Sant Jordi, pude por fin materializar uno de mis deseos desde hace tiempo: montar una parada integrada por libros de fútbol y literatura. Por incompatibilidades de horario laboral nunca me había sido posible ni siquiera plantearlo, pero este año hubo una conjunción astral que me permitió hacerlo.
El caso es que un par o tres de semanas antes del señalado día, Julián Cerón, más conocido en redes sociales como @raticosdefutbol, me comentó que había reservado un espacio en Barcelona, en la calle Consell de Cent, 305-309 en concreto, y me preguntaba qué me parecía si montábamos la parada. Mi respuesta fue inmediata: ¡sí, sí y sí!!!!!, porque este 2022, casualmente, coincidía que tan señalado día no me tocaba trabajar.
Y así fue como pasamos un día inolvidable, lleno de incertidumbres y momentos difíciles por culpa de la meteorología (no solo llovió, sino que cayó granizo hasta en tres ocasiones), pero con ganas de volver a repetir el próximo año por la magnífica experiencia vivida. Pese a que tuvimos que recoger velas y volver a montar el tenderete en dos ocasiones, allí estuvimos hasta el final Julián y yo, cada uno con nuestros libros, además de los que llevábamos de exposición, y entre los que contábamos con los que nos envió José Manuel Quesada desde Granada, que acababa de ser padre pero también quería estar presente en la iniciativa de alguna manera.
Carles Viñas firmando uno de sus libros
Carles Viñas firmando bajo una granizada
Como remate, pudimos contactar y organizar un programa de firmas de autores futboleros, que pese a la lluvia y el granizo estuvieron al pie del cañón, un gesto por el que les estamos enormemente agradecidos. Fueron, en concreto, Carles Viñas, Isaac Palmiola, Wilmar Cabrera y Miquel Sanchis. Los cuatro quisieron participar de la experiencia y justificaron todos los esfuerzos realizados durante el día, dejando también claro que el pasado sábado plantamos una semilla que ha de tener continuidad en futuras ocasiones, mejorada y ampliada.
Con Carles Viñas
Julián y yo con Marcel Beltran, de la Revista Panenka
Julián y yo con Wilmar Cabrera
Ya estamos deseando que llegue la edición del año que viene. Con mejor tiempo, a ser posible.
Con Julián Cerón, tras recoger los bártulos. ¡Misión cumplida!
Y aquí tenéis un sencillo video-resumen de lo que fue la jornada.
En la sección de literatura deportiva del Radioestadio Catalunya de Albert Arranz, en Onda Cero Catalunya, del miércoles día 20, hicimos algunas recomendaciones de obras para regalar con motivo de la Diada de Sant Jordi y el Día del Libro. Fueron, en concreto, las siguientes:
Una invitación entusiasta a lo mejor de la vida. Una reivindicación de la felicidad, el amor y la amistad a partir del fútbol.
Este libro es un tratado literario de filosofía epicúrea que reivindica la felicidad y ensalza el amor, la amistad, los libros, la bondad… a partir del fútbol. El narrador parte de los entrenamientos y partidos de su hijo, pero también de la pasión hacia las grandes ligas, los jugadores míticos o sus recuerdos infantiles como aficionado, con la «liturgia» que significaba ir al campo, y en cada uno de estos aspectos, en cada anécdota, en cada rememoración, abandona el fútbol para adentrarse en temas universales. Carlos Marzal va y viene, cuenta ritos de paso, escenas divertidísimas con padres que animan a sus hijos, conversaciones con otros escritores aficionados, historias sin fin que culminan en un capítulo emocionante, el del homenaje a su amigo Antonio Cabrera. El lector descubre entonces que el libro es en realidad un recorrido por la vida, y una invitación a lo mejor de ella, porque para una mirada entusiasta todo forma parte de un mismo universo.
Un recorrido por la vida de la persona más importante del baloncesto en la época moderna. Un hombre que, sin haberse vestido de corto ni botado un balón, tuvo más impacto en el juego y su desarrollo que cualquier all-star. Dirigió la NBA con mano de hierro durante treinta años. Y es que, ciertamente, David Stern fue la NBA y la NBA fue David Stern.
En 1909 Italia era un país recién hecho. Una de las ideas más rocambolescas para terminar de cuajarlo fue precisamente el Giro, un desfile de vampiros, saltimbanquis, lunáticas, fascistas, partisanos, piratas y caníbales que pasó rodando desde los Alpes hasta Sicilia ante la puerta de millones de italianos. Y los unió alrededor de la épica, la tragedia y la comedia del ciclismo.
Como suele ocurrir con los buenos inventos, el Giro fue tachado de hereje desde todos los púlpitos: los socialistas despreciaban a esos jóvenes que solo se interesaban por «hacer el amor y correr en bicicleta». La prensa del Vaticano escribió que «el velocipedismo es la anarquía aplicada a la locomoción, un intento de negar las leyes físicas y las del transporte» (cuesta encontrar una definición más bella y apetecible del ciclismo). A Mussolini lo seducían la modernísima velocidad del automovilismo, la aviación y el esquí, el porte viril de boxeadores y nadadores, la fuerza del fútbol para adoctrinar a las masas, y despreciaba a los ciclistas como figuras tristes, escuálidas y lentas, indignas del hombre nuevo fascista.
Después de Plomo en los bolsillos, su libro sobre el Tour de Francia, Ander Izagirre pedalea en estas páginas con la bicicleta de acero de Bottecchia para transportar una ametralladora por los Alpes y frenar a los austrohúngaros, con la bicicleta galáctica de Francesco Moser para derretir el tiempo. Tiembla con Charly Gaul y Johan Van der Velde, dos ciclistas desnudos que atravesaron tormentas polares y perdieron la cabeza. Sube con Marco Pantani hasta el infierno. Espera a Luigi Malabrocca, que se gana la vida llegando siempre el último. Asiste a las tremendas batallas de Gimondi contra Merckx, de Fuente contra Merckx, y a la más tremenda de todas: la de Merckx contra Merckx. Escucha a Florinda Parenti, que ganó el campeonato de Italia más difícil de todos. Se asombra con Marino Lejarreta, ante el misterio de las montañas que de repente desaparecen. Sigue la rueda de Alfonsina Strada, Fiorenzo Magni, Vincenzo Nibali. Y cuenta las andanzas y malandanzas de aquellos dos, por supuesto, de Gino Bartali y del otro, cómo se llamaba, sí, «ese tal Fausto Cappi».
La vida de Manuel Orantes (Granada, 1949) es una novela de aventuras con mensaje incluido. El argumento se centra en un protagonista que vive su infancia en uno de los lugares más desfavorecidos de la Barcelona de los años sesenta, una barraca autoconstruida en el Carmel, y que encuentra en el tenis un ascensor social y un sistema de valores.
Un relato que también es un canto a la superación personal y que retrata la personalidad de un deportista de élite que recibió el calificativo de artista por su juego peculiar. De la mano de Félix Sentmenat, nos acercaremos al tenista y a la persona, que nos contará sus recuerdos, sus dudas, sus problemas físicos, sus éxitos y sus derrotas, todo ello enmarcado en una época irrepetible en la que el país despertaba de una larga dictadura.
Manuel Orantes, buena persona además de buen tenista, concita a su alrededor elogios unánimes. Los testimonios aquí recogidos, entre los que destacan leyendas de su época como Borg, Connors, Vilas, Nastase o Stan Smith, lo certifican. Solamente su modestia explica que un libro como este no haya aparecido antes.
La biografía definitiva y más actualizada del piloto de Fórmula 1 más laureado de todos los tiempos.
Con siete títulos mundiales y más de un centenar de victorias, Lewis Hamilton es, sin discusión, el piloto de Fórmula 1 más exitoso de todos los tiempos. Pero su ascenso estelar en las filas del automovilismo no fue de ninguna manera sencillo.
Esta es la historia de sir Lewis Hamilton, desde sus orígenes en la isla de Granada y su modesta infancia en un barrio popular de Stevenage hasta aquel ya lejano primer Mundial del 2008. A este primer éxito le seguiría una sucesión de momentos memorables marcados por sus enconadas rivalidades con Fernando Alonso, Sebastian Vettel, Nico Rosberg y, más recientemente, con Max Verstappen. Junto al holandés protagonizaría en el 2021 uno de los finales de Mundial más disputados y emocionantes de la historia. Aunque vio cómo se le escapaba la victoria en el último suspiro, Lewis Hamilton volvió a demostrar la grandeza del piloto más laureado de todos los tiempos.
La aventura de esta iniciativa solidaria y sin ánimo de lucro continúa. El grupo de más de 40 periodistas mantiene el mismo objetivo de su creación y el 2022 recauda fondos para la Fundación Pallapupas.
La historia nos demuestra que existe un espíritu que se niega a rendirse, un espíritu encarnado por hombres y mujeres que han luchado por la justicia y la libertad a través de los tiempos.
A lo largo de la historia, han sido muchos los deportistas que han dado ejemplo de tolerancia, superación, trabajo en equipo o respeto al otro. Algunos de ellos eran mundialmente famosos. Otros sin embargo eran personas anónimas que en algún momento lograron establecer una marca más allá de lo puramente deportivo. Pequeños grandes gestos en el deporte recoge algunas de estas historias y trata de demostrar cómo el deporte puede ser también una importante herramienta para la transformación social.
Pequeños Grandes Gestos es una colección de libros ilustrados para que niños y niñas se familiaricen con valores como la tolerancia, la justicia y la convivencia, animándoles mediante el ejemplo a convertirse también ellos en protagonistas de su propia historia.
El pasado domingo, tras el partido que el FC Barcelona y el Sevilla disputaron en el Camp Nou, se produjo una curiosa escena. Iván Rakitic, como muestra de agradecimiento al trato recibido por su antigua afición, se acercó hasta la grada y se quitó camiseta y pantalón para regalarlos al público. Tras el gesto, el jugador, casi desnudo, se dirigió hacia el túnel de vestuarios.
La imagen me hizo pensar en un género literario que supone, también, un desnudarse de algún modo. Me estoy refiriendo al autobiográfico. Por eso, el pasado miércoles, en el programa Radioestadio, dirigido por el periodista Albert Arranz, en Onda Cero Cataluny, mencioné algunos ejemplos de autobiografías de deportistas publicadas recientemente. De cada uno de los libros mencionados añado la portada y la sinopsis extraída de la página web de la editorial. También incluyo el enlace al audio del programa, por si os apetece escucharlo.
Lolo Jones, ganadora de cuatro medallas de oro, es quizá más conocida por el error que le costó una medalla olímpica en los Juegos de Pekín. Con gran franqueza nos habla sobre sus propias luchas, anhelos y pérdidas, y nos anima a enfrentar nuestros desafíos y seguir luchando para superarlos.
Creció en un hogar roto, donde aprendió a robar en tiendas a una edad temprana para poder comer. En medio de ese ambiente, tomó una decisión que le permitió salir adelante: centrarse en el atletismo.
Reflexionando sobre su propia experiencia espiritual, Lolo constituye una inspiración para superar los obstáculos con fuerza y alegría.
«Lolo es una atleta especial. Para competir en varios Juegos Olímpicos (…) se requiere un talento y un impulso increíbles. Pero todavía es más destacable la forma en que Lolo se ha enfrentado a los desafíos y ha superado las dificultades, por lo que debería ser una inspiración para todos». Michael Phelps, deportista más laureado de la historia de los Jugos Olímpicos, ganador de veintitrés medallas de oro.
Lolo Jones es una deportista estadounidense que compite en atletismo (carreras de vallas) y bobsleigh. Ganó dos medallas de oro en el Campeonato Mundial de Atletismo en Pista Cubierta, en los años 2008 y 2010, ambas en la prueba de 60 m vallas. También obtuvo dos medallas de oro en el Campeonato Mundial de Bobsleigh, en los años 2013 y 2021.
Participó en tres Juegos Olímpicos, las dos primeras veces en los de verano en carreras de vallas, en Pekín 2008 y en Londres 2012 y la última en los Juegos Olímpicos de invierno, en Sochi 2014, en la prueba doble de bobsleigh.
Lolo está entrenando actualmente para competir en los Juegos Olímpicos de Invierno de 2022 en pos de ganar su primera medalla olímpica. Actualmente reside en Louisiana, habla abiertamente sobre sus convicciones personales y está comprometida en ayudar a quienes enfrentan dificultades socioeconómicas a través de la Fundación Lolo Jones.
Mi vida, de Earvin ‘Magic’ Johnson / William Novak (Geoplaneta, 2021)
En esta autobiografía, Earvin «Magic» Johnson escribe sobre su propia vida, su familia y sus amigos, su increíble carrera en el baloncesto y su valiente lucha contra el virus que causa el sida; y lo hace con la espontaneidad, el encanto y la valentía que han hecho de él una de las figuras más queridas del deporte de nuestro tiempo.
Mi vida ofrece una visión reveladora sobre la carrera del legendario jugador, treinta años después de que el VIH precipitara su retirada de las canchas. Desde su infancia en una familia humilde de Lansing hasta su despedida triunfal con el Dream Team en los Juegos Olímpicos de 1992 en Barcelona, pasando por su imborrable legado con los Lakers del Showtime.
Magic escribe con sencillez y honestidad de sus compañeros de equipo, entrenadores y rivales, como Kareem Abdul-Jabbar, Pat Riley, Larry Bird, Michael Jordan o Isiah Thomas. El resultado es un relato personal e íntimo de un personaje inigualable, pero también un retrato de la edad de oro de la NBA a cargo de uno de sus protagonistas principales.
«La mayoría de la gente solo sabe de mí que gané dos oros y una plata olímpicas en gimnasia y que me quitaron una medalla mundial por un porro, pero muy pocos saben el precio que pagué por la gloria y todo lo que sufrí antes y después de mi retirada.
Desconocen que para construir el Gervasio Deferr campeón olímpico tuve que convertirme en un killer y encerrar en el sótano a Gervi, mi otro yo; que cuando me bajé de la palestra, el alcohol inundó mi vida hasta que pedí ayuda para no ahogarme definitivamente en él; que muchos solo ven las medallas, pero no a la persona que sufre como cualquiera y que está sometida a la presión de jugárselo a todo o nada en un minuto cada cuatro años. Y que, tras veinticinco años dedicándome en cuerpo y alma a la gimnasia, tuve que empezar de cero, como tantos otros compañeros de deportes minoritarios.
Casi diez años después de bajarme del podio encontré mi lugar en el mundo y lo hice en La Mina, uno de los barrios más estigmatizados de España. Exorcizado el fantasma del suicidio y habiendo hecho las paces conmigo mismo y con la gente que realmente me importaba, la gimnasia me devolvió el equilibrio perdido. Aquí estoy, sin filtros ni edulcorantes, esta es mi verdad.»
Lydia narra su carrera deportiva, el día a día de una haltero, con sus sueños, sus triunfos, logros y también con sus frustraciones y lesiones. Describe el mundo del deporte y los deportistas de élite con gran precisión y cercanía. Empieza el libro con un problema que tuvo en 2015. Hacía tres años que había vuelto de los Juegos de Londres con un cuarto puesto histórico para la halterofilia española, y que más tarde se convirtió en oro olímpico por la desclasificación por dopaje de las medallistas. No había podido competir en Houston y seguía arrastrando su lesión por las instalaciones del Centro de Alto Rendimiento de Madrid. Quedaban unos meses para el comienzo de los Juegos de Río, donde todo el mundo esperaba que se materializase el gran triunfo de su carrera, pero frente a ella cae otro telón pesado. No sabía cómo había podido suceder, pero había vuelto a la casilla de salida. Algo dentro de ella se había roto y no conseguía volver a unir las piezas. Ella cuenta el episodio así: «Me levanto aterrorizada, me miro en el espejo del baño de mi habitación en la residencia y me llevo la mano a la boca para tratar de contener el grito de desesperación. No sé cómo ha podido pasar, pero no veo nada por el ojo derecho. Siento el abrazo gélido de la más temible y inescrutable oscuridad. Así acaba todo, me digo. Con un triste e inesperado fundido a negro. Ahora sí que sí. Solo el tiempo demostraría que me equivocaba. Aquello no solo no era el final, sino que acabaría revelándose como el principio de una historia en forma de libro. Mi historia».
Una vida plena, de Juan Carlos Unzué, Ramon Besa, Marcos López y Luis Martín (Geoplaneta, 2021)
Este libro habla de un portero pionero, que dominaba el juego de pies cuando los porteros tenían prohibido jugar con los pies. Un portero que veía más allá de su área para pensar en el juego colectivo, prefigurando al entrenador que acabaría siendo.
Este libro habla también de un hombre bueno, fuerte y agradecido, que se siente un privilegiado a pesar de las zancadillas de la vida. Con la última, el diagnóstico de ELA, no bajó los brazos, solo recondujo sus esfuerzos a una nueva misión: dar a conocer su enfermedad, aún incurable, y contribuir a su investigación.
Este libro habla de Juan Carlos Unzué, y lo hace a través de la voz de las personas más importantes de su vida y su carrera: su familia y sus amigos, pero también excompañeros como Luis Enrique, Txiki Begiristain, Pep Guardiola, Monchi o Víctor Valdés. El resultado es el retrato de un hombre y deportista monumental, que hace mejor la vida de todos los que le rodean.
Acabo de terminar En el descuento, una obra de género negro escrita a cuatro manos entre Jordi Ledesma y José Ángel Mañas, y acerca de la cual dice Alexis Ravelo en la contraportada:
“En el descuento está narrada con la voz del talego y huele a Donald E. Westlake y Ted Lewis, por eso el lector avezado sabe desde las primeras líneas que vale la pena seguir al Chúster en su camino a la perdición”.
Viernes.
Correr como un negro para vivir con un blanco (Samuel Eto’o).
Entras a continuación en el primer capítulo y acompañas a un tal Chúster en su primer permiso de fin de semana tras cuatro años en el trullo después de haberse “comido un marrón por no delatar a Francisco”. Y a partir de ahí ya no quieres separarte de esa “puta leyenda”, porque sabes que a su sombra está garantizado algo grande, porque hay algo en ese Chúster que en apenas dos párrafos ya te ha atrapado.
SINOPSIS
El cojo Chúster —un juguete roto del fútbol— acaba de salir de la cárcel después de comerse un «marrón» de cinco años por no delatar a su jefe y amigo Francisco. Consciente de que le debe una, Francisco lo acoge nada más salir en su primer permiso y le propone un trabajito rápido y suculento para ese mismo fin de semana. Lo que debía ser un viaje tranquilo entre Madrid y Barcelona, acabará por convertirse en la noche más salvaje, donde Chúster jugará contra la muerte el derby de su vida. Una «crook story» deliciosa, un caramelo envenenado de Ledesma y Mañas, dos reconocidos cronistas de la calle que se han juntado aquí para firmar una extraordinaria novela negra.
Imagen de ‘El fútbol que yo viví’ @futbol_vivi
En el descuento es una novela corta, contundente, de juego directo, balón a la olla y dejarnos de florituras. De ir al grano que se acaba el tiempo y que suba también el portero a rematar. Ritmo trepidante, cruda en ocasiones y con una magistral combinación de humor subterráneo y ternura en el protagonista, ese Chúster (así, Chúster, tal y como se pronuncia, vamos a dejarnos de tonterías) que es un personaje inolvidable.
Hace poco leía algo sobre el aspecto físico de Pepe Calvalho. Que si se parecía al propio Vázquez Montalbán, que si a Constantino Romero… Aquí, no he podido dejar de visualizar al gran Calderé, que comparte con el protagonista calvicie y bigote. Chúster, curiosamente, es zurdo. Un zurdo que cojea. Tanto el original como Calderé son diestros. Pero eso es igual, porque le da un punto todavía más loco a la historia.
En el descuento no es una novela futbolera, pero contiene varias pinceladas en las que el fútbol forma parte del atrezzo: el nombre del protagonista, que no es casual pues tuvo en su pasado un futbolero momento de gloria; un hijo que también juega al fútbol, alguna referencia suelta a antiguos jugadores y estadios…
Pura novela negra que transcurre en un fin de semana lleno de acción y movimiento de un lado a otro, de soberbios diálogos y situaciones, y que se bebe en un par de tragos porque te agarra de las solapas y te arrastra hasta la última página sin que puedas zafarte de ella.
José Ángel Mañas y Jordi Ledesma. Imagen de ‘Revista Cambrils’
Vayamos al grano. Escribo esta reseña con la única intención de convencer a quien me quiera escuchar de que nos encontramos ante un libro que, pese a la fealdad de la expresión, es de lectura obligatoria. Y no solo para futboleros, sino para cualquier amante de la lectura. Y dicho esto, debería poner aquí mismo el punto y final a este artículo, porque me siento tan impotente a la hora de escribir algo mínimamente digno de lo que este libro nos ofrece que me entran ganas de sacar la bandera blanca y rendirme.
Y es que se me hace muy cuesta arriba utilizar la escritura para escribir algo sobre lo que alguien me ha hecho disfrutar tanto mediante la escritura. Es como si me dijeran: lanza una falta de modo que todos entiendan cómo lanzaba las faltas Maradona. O haz alguna jugada de las que hacía Mágico González. Imposible, ¿no? Pues esto es lo mismo. Esto es un: explica con palabras lo que las palabras de Nunca fuimos más felices explican.
Pero bueno, como la causa lo merece, voy a tragarme la vergüenza y haré lo que buenamente pueda. ¿No dicen que quien hace lo que puede no está obligado a más? Pues eso.
Carlos Marzal ha escrito una de las obras de referencia de la literatura futbolera. Toque a toque, capítulo a capítulo, ha construido un universo compuesto de infinidad de aspectos relacionados con el fútbol. El caudal de brillantes reflexiones y análisis es tan apabullante que se hace imposible acometer la tarea de ofrecer un simple resumen. Y subrayar o destacar algunas citas es tarea inútil, pues uno acabaría por llenarlo todo de señalados y post-its.
Imagen de Marcos del Mazo/LightRocket via Getty Images
Por las páginas del libro desfilan reflexiones de todo tipo, opiniones sobre aspectos prácticos y análisis teóricos, sobre el seleccionador que cada uno llevamos dentro, los sueldos de los jugadores, anécdotas de ilustres aficionados futboleros, alineaciones literarias que son auténticos tratados de literatura o divagaciones sobre lo estético y lo artístico.
Voy a acuñar una definición de buen aficionado al fútbol. Otra más. Aquel que nunca acude al campo sin pensar que el mundo merece la pena, también, porque hoy hay partido, pero que nunca se marcha del campo pensando que el partido de hoy le ha arruinado el mundo.
Pero, sobre todo, hay una reflexión continua sobre la paternidad y la relación entre padres e hijos, por la aportación vital que el sentimiento de pasión hacia el fútbol provoca y aporta, por el sentido de la literatura. Y apuntes sobre la amistad, reflexiones artísticas, anécdotas y episodios desternillantes. E incluye (¡ojo al dato!) un acertadísimo análisis de la tonalidad del césped y de la irrealidad que la iluminación de los estadios puede llevar a generar. ¡Y hasta una oda a la tortilla de patatas de los descansos que es una auténtica delicia! Y todo ello con una maravillosa forma de escribir, personal, rica y fluida, que hacen que el disfrute de la reflexión se multiplique con el deleite de la lectura.
A menudo pienso en la equivalencia de estilos entre la literatura y el fútbol. ¿Qué sería en fútbol lo barroco, lo neoclásico, lo conceptista, lo luterano? ¿Qué sería simplificando a más no poder, el estilo transparente, frente al estilo recargado? ¿El estilo que aspira a aparentar no tenerlo, frente al estilo que se quiere subrayar decir su nombre y apellidos?
El fútbol es infinito. Bajo su aparente simplicidad (el típico once tíos en pantalón corto corriendo detrás de una pelota) se oculta toda la complejidad de la vida y nuestra existencia. El fútbol es un espejo en el que se reflejan infinidad de cuestiones de nuestra existencia, y en Nunca fuimos más felices es como si Carlos Marzal hubiera ido haciendo una fractal arborescencia en forma de braimstorming de todos esos múltiples elementos y los hubiera ido desarrollando hasta formar con cada uno de ellos las infinitas piezas que dan forma al libro.
En términos de entusiasmo íntimo, vale lo mismo el gol que se marca en la final de un mundial que el gol que marca un niño de seis niños, en el parque de su barrio, cuando juega con sus amigos dando patadas a una lata de cerveza vacía.
Como si fuera una especie de dietario en el que ha ido anotando sus reflexiones a medida que iba experimentando situaciones derivadas de la actividad futbolera de su hijo, el resultado final es de una profundidad y complejidad apabullante, porque sus afirmaciones son tan acertadas y llenas de matices que uno no puede hacer más que rendirse e ir haciéndose a la idea de que ese libro no es un simple libro, sino una obra a la que volver continuamente, por el puro deleite de la lectura, por afianzar alguna opinión o por recuperar algunas de las brillantes reflexiones que incluye.
El gol, si además sirve para la victoia, no tine un mas allá ni un más acá, no admite más comentario ni más explicaciones que su disfrute mayestático. El satori terrenal (valga el sinsentido), el nirvana de los pobres, el despertar místico portátil y al alcance de todos. El gol, el gol de la victoria, significa la catarsis suprema, la reconciliación con el presente. Gol, eureka.
SINOPSIS
Una invitación entusiasta a lo mejor de la vida. Una reivindicación de la felicidad, el amor y la amistad a partir del fútbol.
Este libro es un tratado literario de filosofía epicúrea que reivindica la felicidad y ensalza el amor, la amistad, los libros, la bondad… a partir del fútbol. El narrador parte de los entrenamientos y partidos de su hijo, pero también de la pasión hacia las grandes ligas, los jugadores míticos o sus recuerdos infantiles como aficionado, con la «liturgia» que significaba ir al campo, y en cada uno de estos aspectos, en cada anécdota, en cada rememoración, abandona el fútbol para adentrarse en temas universales. Carlos Marzal va y viene, cuenta ritos de paso, escenas divertidísimas con padres que animan a sus hijos, conversaciones con otros escritores aficionados, historias sin fin que culminan en un capítulo emocionante, el del homenaje a su amigo Antonio Cabrera. El lector descubre entonces que el libro es en realidad un recorrido por la vida, y una invitación a lo mejor de ella, porque para una mirada entusiasta todo forma parte de un mismo universo.
Antes he citado algunos de los asuntos que se tratan en el libro, pero voy a seguir con algunos ejemplos más, porque también se habla sobre la nostalgia, sobre la importancia de las aficiones en nuestras vidas, sobre el placer de las pequeñas cosas, las idiosincrasias nacionales, la pertenencia de por vida a un mismo club, , el espacio de intimidad que proporciona el interior de un coche, los estadios con pista de atletismo, la felicidad del gol, los silencios en los estadios, la sobreabundancia de opiniones, sobre la escritura, los partidos de veteranos… y así hasta el infinito. Un infinito que pasa por un charco y las botas de agua como antídoto. Y del kit de emergencia para los padres de hijos futboleros… Y de… y de… y de…
Aunque haberlas haylas, no abundan las obras que proporcionan un corpus de opinión para el aficionado al fútbol. El aficionado al fútbol de verdad, el que pone el placer y el disfrute del juego por encima del hooliganismo. El que se siente cercano a esa idea del fútbol humanista que el autor defiende.
La asociación simplista de que Brasil es barroca por tocar más veces el balón (en según qué épocas) y por crear una tradición del alarde técnico; y que Alemania (digamos) es neoclásica por tender al fútbol directo, de apariencia más física, sin florituras, es una asociación falsa. Tan bello es el juego alemán como el brasileño, cuando son bellos: es decir, cuando son eficaces al máximo siguiendo las inclinaciones de su estilo. De su estilo propio. Por eso la belleza es verdad y la verdad es belleza.
Nos encontramos ante una especie de big bang del que nace un personal pero complejísimo universo futbolero. Porque por el libro desfilan infinidad de aspectos directamente relacionados con este mundo del balón. Más o menos importantes, todos ellos forman parte del fútbol: desde la vertiente empresarial del negocio hasta los aparentemente insignificantes y potencialmente productivos tiempos de espera en un aparcamiento a que tu hijo termine de entrenar en una fría tarde de invierno.
El fútbol se alimenta y se construye a partir de todo ese magma. Importan los dirigentes, los grandes nombres y los partidos históricos. Pero también esas pequeñas cosas como el kit de supervivencia que todo padre de jugador debe llevar en el maletero, o el recuerdo de acudir al estadio a ver un partido de tu equipo, o las horas y horas de conversaciones con tu hijo durante los trayectos hacia los entrenamientos y los partidos. Asuntos que no tienen repercusión mediática alguna, pero que son tanto o más fútbol que el de los grandes titulares. Y gracias también a todo ello tiene el fútbol la grandeza que tiene.
Creo que una de las razones por las que el fútbol, que constituye una enorme ceremonia -como casitodo el deporte, a grandes rasgos-, es un espectáculo de carácter ecuménico, universal, es el hecho de que permite a todo el mundo elevar lo cotidiano a la categoría de ceremonia privada. El espectador del fútbol es una criatura ritual.
Carlos Marzal rompería la banca si lo llamaran para un recuperado Un, dos, tres y le dijeran: por 25 pesetas, diga cuestiones que tienen que ver con el fútbol. Y él comenzaría su retahíla y mencionaría las ciento treinta y cuatro que componen cada uno de los capítulos del libro. Y estoy convencido de que podría seguir citando otras. Pero como sucede con el tiempo en los concursos, que se acaba, también ocurre con los libros, cuyas páginas son finitas. Sea como sea, el resultado es una obra brillante en lo literario, apabullante en cuanto a la reflexión y el caudal de ideas que se vierten en ella, e inagotable porque es un pozo al que regresar una y otra vez.
Las nuevas botas son un borrón y cuenta nueva con respecto a todo lo jugado, y una manera de volver a empezar con todo lo aprendido. A las botas nuevas se les transfiere toda la experiencia de las viejas botas, toda la experiencia de nuestros pies, toda la experiencia de lo jugado, de lo entrenado, de lo imaginado, de lo soñado.
Una obra que concluye con los dos capítulos más extensos, un maravilloso homenaje a la figura de su amigo el poeta Antonio Cabrera, y también a la vida y su fragilidad, y la importancia de tomar conciencia de lo necesario que se hace ser plenamente conscientes de lo que en cada momento estamos viviendo. Y esa idea de hacer lo posible por fijar vivencias para no olvidarlas nunca y tenerlas siempre bien presentes, y el utópico deseo de poder compartir con los demás lo que hemos vivido gracias a ellos y con ellos me parece muy inspiradora. Lo que describe en esas páginas es tan sencillo (y tan complejo a la vez) como la pura vida. Y aquí tenemos un ejemplo perfecto de lo que la literatura es capaz de hacer a la hora de explicar nuestras vidas.
El fútbol no tiene por qué no ser un humanismo, por ponernos sartreanos y trascendentes. El fútbol no tiene por qué no airear su trascendencia: trascendencia tal vez diminuta con respecto a otros asuntos y pareceres, pero todas las trascendencias, en definitiva, pueden resultar diminutas, según el parecer de quien las contemple. El aficionado ilustrado no solo debe ser un aficionado educado, sino un aficionado educándose, un aficionado que alimente el relato del fútbol, su tradición, sin la cual nada de este mundo alcanza la condición de mitología. Sin arte y sin literatura, nada de este mundo adquiere su estatura real, porque para adquirirla son imprescindibles la hipérbole, el cuento, la leyenda, y eso solo lo proporcionan la literatura y el arte.
Nunca fuimos más felices, en definitiva, es un maravilloso homenaje al fútbol, a ser un apasionado del fútbol y a la pasión compartida, especialmente entre padres e hijos, porque también es un canto al amor que se tiene por los hijos y lo maravilloso que es demostrarlo transmitiendo la pasión por el fútbol. Y también un canto a la literatura, que es el pegamento que le da forma a todo y nos permite disfrutar de joyas como la de este libro.
Cada año, el FC Barcelona y el Real Madrid se enfrentan en uno de los duelos más esperados y mediatizados: el clásico. El libro, ilustrado con 300 portadas de diarios deportivos y 100 fotografías, analiza el clásico desde el 1902 –año del primer encuentro en la Copa del Rey- hasta la actualidad. Con una mirada periodística, Bernat Soler repasa la crónica de cada partido que varía según el medio y la época. Y es que durante más de 100 años, los rotatios han cubierto el clásico Barça-Madrid, el enfrentamiento futbolístico más vibrante y apasionante, seguido en todo el mundo.
Nacidos para incordiarse. Un siglo de agravios entre el Madrid y el Barça, de Alfredo Relaño (Planeta de Libros, 2012)
Alfredo Relaño, director del periódico deportivo As y comentarista habitual de la cadena Ser tras su éxito de ventas con 366 historias del fútbol mundial que deberías saber, regresa con un libro polémico y transgresor que destapa algunos de los casos más relevantes de la disputa sin fin entre el Madrid y el Barça: los pleitos de la preguerra, la primera gran bronca (que data, ni más ni menos, del lejano 1916), los casos Di Stéfano y Kubala, las rajadas de Bernabéu, la famosa final de las botellas —en la que la esposa del ministro de Gobernación le dijo al presidente del Barcelona aquello de «Ah, sí, le felicito, porque Barcelona también es España, ¿no?»—, el penalti de Guruceta, las ligas de Tenerife, el fichaje de Figo, el mecherazo a Roberto Carlos, Mourinho y Guardiola… Con el estilo personalísimo que caracteriza a Relaño, directo, claro y sin concesiones, se analizan los episodios más potentes que han creado a lo largo del tiempo una rivalidad que va más allá de lo estrictamente deportivo y que ya ha traspasado fronteras. Todo lo que quieras saber de los enfrentamientos Madrid-Barça para entender lo que sucede hoy día lo encontrarás en estas páginas.
Pol Sahan, hijo de uno de los capos de la mafia tailandesa, no ha encontrado su lugar en el mundo. Su padre es un expatriado catalán y su madre una tailandesa musulmana que ha renunciado a la fe para estar con su marido y tener una vida mejor. Él se siente desplazado hasta que encuentra el sentido de la vida al lado de sus hermanos musulmanes, con quienes escogerá el camino de la yihad. Este camino lo llevará a enfrentarse a su familia asesinando a algunos de sus miembros. Después de esta acción, pondrá rumbo a Barcelona para seguir el camino de odio y destrucción, con la misión de sembrar el pánico en la Ciudad Condal. Allí, pronto verá que el mayor daño que puede infligir a los ciudadanos es preparar un atentado en uno de sus símbolos más relevantes: el Camp Nou. El momento escogido, un Barça-Real Madrid.
Su padre recorrerá medio mundo para vengar los hechos de Bangkok. Junto con una de sus hijas, Mónica Vallejo, repudiada por él hasta entonces, intentará dar caza al fugitivo. La chica, policía, tendrá que enfrentarse a un pasado turbio, a sus sentimientos, a sus miedos y a su propia moralidad.
Una trepidante novela cargada de acción, intriga, emoción, ritmo y sentimientos opuestos, en la que los protagonistas se verán envueltos en situaciones límite persiguiendo sus hitos personales: la gloria, la venganza o la justicia. Cada cual, los suyos.
El culpable. La muerte de Messi acompaña a Jaro desde aquel lejano día en que chocó, durante un partido, contra el futbolista más adorado de la historia y éste cayera muerto al borde del área. Solo, confuso y huraño, su vida es una huída constante de su pasado. La víctima. Gaia sueña con ser invisible desde que su madre murió en el atentado de ETA en Hipercor, en Barcelona. Amante de la literatura, configura su vida a partir de una ficción que ella misma recrea día a día. Sólo en los dominios de la imaginación encuentra un refugio para su dolor. Cuando, años después, Jaro y Gaia se encuentran, sus respectivos universos se tambalean. Gaia se adentra en el halo de oscuridad y misterio de Jaro, mientras que él va sumergiéndose en el bálsamo de la ficción que le ofrece Gaia. Poco a poco, las fronteras se difuminan. También la realidad. ¿Será todo una utopía? Con una prosa delicada y honesta, articulada como sólo los grandes narradores saben, Emma Riverola nos regala esta novela, que cuenta una y mil historias a la vez: la de sus personajes, pero también las de todos nosotros. Porque «El hombre que mató a Messi» no és -o no sólo és- una novela sobre fútbol, o una historia de amor, o una reflexión sobre la culpa y el perdón; es, ante todo, un relato que se adentra en lo más profundo de la miseria y la esperanza humanas.
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