¿Cómo describir el gol de Messi?

 

El lunes, todavía con la resaca del gol de Messi en la final de la copa del Rey contra el Athletic de Bilbao, escribí el artículo que podéis leer aquí. En él decía, entre otras cosas, lo siguiente:

Un gol, el del argentino, que fue sin duda mucho más que un gol, y que desde el mismo instante en que la pelota traspasó la línea de portería pasó a formar parte de la historia del fútbol. Ahora solo queda esperar a que el recuerdo de la jugada se vaya transformando en palabras y frases de la mano de escritores y periodistas, de manera que los amantes de la literatura futbolera podamos volverlo a revivir gracias a la lectura.

Y dicho y hecho, mi petición se ha visto recompensada, puesto que desde entonces se han vertido ríos de tinta, como se suele decir, intentando transformar en palabra escrita lo que Messi hizo sobre el césped.

Como no podía ser de otra manera, os ofrezco a continuación una recopilación apresurada de 11 fragmentos de periodistas, articulistas y escritores que nos ayudan a revivir el increíble gol de Messi. Evidentemente, es una selección arbitraria, con lo que he podido reunir de manera fácil y rápida, y en la que no están todos los que son pero sí son todos los que están.

Disfrutarlos, porque el sábado se juega la final de la Champions, y espero que sea otra fuente de inspiración para seguir llenando páginas y páginas de buena literatura futbolera.

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Messi o cómo se visualiza un milagro

Ernesto Ayala-Dip, crítico literario (El País, martes 2 de junio”)

“Messi nunca decide en el momento. La devastación que inflige ya la visualizó en los vestuarios o en las escalinatas que lo retornaban al partido. Messi juega siempre con dos tiempos. El suyo propio y el de los partidos. Su hermético tiempo interior y el de sus milagros”.

 

“Messi es mejor que Maradona”

Ramón Besa, periodista (El País, domingo 31 de mayo)

 

“Messi mueve al mundo desde un rincón del campo, el sitio del clásico extremo derecho, el del 7. Aunque lleva el 10 como Maradona, sus goles son extremadamente difíciles, inéditos, nunca vistos, ninguno como el 0-1, puede que más complicado incluso que el de Getafe, aquel que le emparentó a Diego. Tomó la pelota de Alves en su costado, se esfumó ante tres defensas, aguantó la entrada de Mikel Rico, recortó a Laporte y remató seco y duro al palo de Herrerín. Un gol sin precedentes, solo al alcance del argentino, escurridizo, hábil y rápido, excelente en el cambio de ritmo, desequilibrante en el regate y disuasorio en el tiro, futbolista técnico, fuerte y veloz, un 10”.

 

“Ser Messi”

Martín Caparrós, periodista y escritor (El Periódico de Catalunya, lunes 1 de junio)

 

“Cualquiera que no fuera vasco lo sabía: no hay que molestar a la bestia dormida. El sábado, en el Camp Nou, Balenziaga y un par más empezaron el partido molestando a la bestia: lo apretaron, lo toquetearon, le respiraron en la nuca. El árbitro no se hizo cargo; la bestia reclamó, el árbitro le dijo que siguiera. Entonces la bestia se cabreó. Y, cuando se cabreó, hizo una vez más lo que nadie, nadie, nadie puede hacer. Hace ya medio siglo otro muchacho rosarino, Ernesto Guevara, dijo que “cuando lo extraordinario se vuelve cotidiano, es la revolución”. Vivimos tiempos leves; ahora, cuando lo extraordinario se vuelve cotidiano, debe ser Leo Messi”.

 

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“El rey de la meritocracia”

Ernest Folch, editor (El Periódico de Catalunya, lunes 1 de junio)

 

“Érase una vez un rey tan estoico que aguantaba impasiblemente las entradas de todos sus rivales, aun cuando ponían en riesgo su integridad física. Un rey que aprendió que la mejor forma de devolver un golpe no es otro golpe sino una obra de arte: el dolor supremo no es pegar a quien te pega sino dedicarle tu mejor creación.

         A Balenziaga no hizo falta ni siquiera despreciarlo con la mirada, bastó con hacerle pasar a la historia del fútbol por ser el destinatario del que ya es quizás el mejor gol de la historia del Barça”.

 

“La alta costura de ese bajito”

Josep Maria Fonalleras, escritor  (El Periódico, domingo 31 de mayo)

 

“De repente, el fogonazo de Messi se lo cargó todo. Hizo un traje a Balenziaga, y luego uno más, y fue sastre y emperador. Cosió las costuras de un vestido majestuoso para que luciera en esa extraña pasarela del Camp Nou que, por un día, tuvo colores distintos a los habituales. En Barcelona atronaron los AC/DC y el Forum fue estruendo musical, pero los hilos que tejió Messi serán de oro en la memoria de todos aquellos que vimos el prodigio”.

 

“Dios o muerto”

Manuel Jabois, periodista y escritor (El País, domingo 31 de mayo)

 

“A Messi se le puso delante Balenziaga sin saber Balenziaga que él, por delante de 10 hombres, era el único resto de la muralla que le quedaba por descomponer al 10. Lo picoteó como el Pájaro Loco y al arrancar prefirió meterse en el callejón de las farolas rotas antes que en campo abierto. La opción fácil era buscar asociaciones, poder regatear a izquierda o derecha, echar a andar al equipo. La otra, verse rodeado de defensas sin esa mala verja de las películas, con la peste a gol en el estadio, era el turno de oficio. Sólo hay que ver la cara de pánico con que los tres defensores arrinconan a Messi en una esquina de la banda a 60 metros de la portería para saber que un segundo antes, cuando dejó atrás a Balenziaga, Messi ya había dejado atrás al portero.

 

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“La noche en que Messi destrozó a ‘Kansakuerpos’”

Emilio Pérez de Rozas, periodista (El Periódico, domingo, 31 de mayo)

 

“Y fue en el minuto 19:43 cuando Messi le rompió el corazón a mi amigo Kansakuerpos. D10S cogió el balón en la banda derecha, quebró a Beñat, hipnotizó a Balenziaga, que lo primero que hizo al llegar a los aledaños del Camp Nou fue averiguar dónde había dejado el extraterrestre Messi su nave espacial, dribló a Rico, enterró a Laporte en el área en plan Boateng y sentenció, de disparo duro, raso y junto al poste a un inmenso Herrerín”.

 

“No s’admeten comparacions”

Pep Riera, periodista (L’Esportiu, domingo 31 de mayo)

 

“No era un mal plantejament des d’un punt de vista racional. El problema és que Messi no sempre fa jugades racionals. No és racional que deixi clavats el seu defensor i els dos que l’ajuden, que entri a l’àrea, dribli un altre defensa i xuti amb l’ànima per fer entrar la pilota per on el porter no pot aturar-la. No ho és, però ho va fer.”

 

“Fe, esperanza y realidad”

Eduardo Rodrigálvarez, periodista (El Pais, domingo 31 de mayo)

 

“El Athletic había pensado en convertir las primeras páginas del partido en un relato sencillo, aburrido incluso, tedioso si llegaba el caso, literatura sin aspavientos, sin adjetivos, con la sana intención de adormecer al Barça, invitándole a ser más lector que escritor de la novela. Los antiguos intentos de acometer a los azulgrana en todas sus parcelas, de rebuscarles en todos los rincones para que siempre cabalgara con dificultad no funcionaron y concluyeron con gloriosos fracasos. Había que apelar a la rutina. Proponerle a Balenziaga que persiguiese a Messi casi por donde fuera, lo mismo a Bustinza, la espuma del champán de la alineación. El resto a sus parcelas, a la disciplina sin miedo a volar, pero cuidando de no tropezarse con las nubes.

         Lo que consiguió Messi en el primer gol fue convertir en natural lo que para cualquiera sería inaudito”.

 

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“Messi trasciende a Messi”

José Sámano, periodista (El País, lunes 1 de junio)

 

“Tan asombroso es este futbolista que siendo el más hábil del universo también cueste rebobinar jugadas en las que le hayan hecho penalti. Tan inalcanzable es. Lo comprobó Rico, que el hombre no pudo ni echarle el guante con una patada en su arrancada hacia Herrerín, un gol de safari entre un bosque de rojiblancos despatarrados por el suelo.”

 

“Un genio que no para de crear”

Xavi Solé, periodista (L’Esportiu, domingo, 31 de mayo)

 

“Va ser una de les millors obres d’art fetes mai per aquest artista que esculpeix amb els peus el que altres no serien capaços de fer amb les mans. Marcat per tres rivals a la banda dreta i sense gairebé espai per maniobrar, es va desfer d’ells en un pam de terreny i en un vist i no vist, i només d’entrar a l’àrea, quan un quart jugador de l’Athletic li va surtir al pas, se’l va fer com si res, i va batre Herrerín amb una canonada ajustada al pal curt”.

 

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Barça – Athletic de Bilbao: una final repleta de fútbol y literatura

 

 

Esta noche el Camp Nou acoge la final de la Copa del Rey entre el Fútbol Club Barcelona y el Athletic de Bilbao. Es, sin duda, una de aquellas finales cien por cien futboleras, con dos equipos que prometen un gran espectáculo y con dos aficiones cuyas afinidades hacen que el de esta noche sea un auténtico acontecimiento futbolístico.

De hecho, aunque hace días que el aroma copero se ha ido extendiendo por todos los rincones, es hoy cuando en el ambiente solo se respira final. En mi caso, espero que cuando todo haya pasado nos quedemos con el recuerdo de haber presenciado el gran acontecimiento que un partido de estas características debería ser.

Y, como consecuencia de ello, espero también que se acabe convirtiendo en fuente de inspiración para futuras obras literarias, artículos periodísticos o narraciones cortas que sirvan para alimentar a los aficionados del fútbol y la literatura.

De momento, el día de hoy, el aroma de partido, la presencia del Barça y el Athletic me han llevado a estos cuatro pensamientos literarios.

1. Ramiro Pinilla

 

Porque si pienso en una final de copa en la que participa el Athletic de Bilbao no puedo dejar de pensar en Ramiro Pinilla y su magnífica “Aquella edad inolvidable”. Y, por supuesto, en su protagonista, Souto Menaya, autor de un histórico gol contra el Real Madrid en la final de la Copa de Rey de 1943.

 2. Un Barça – Athletic de Bilbao en una «sala d’estar que és un camp de futbol»

Pienso en Josep Maria Fonalleras y su “La sala d’estar és un camp de futbol”, cuando habla de un día que fue el Camp Nou a ver un partido en el que el Barça jugaba, precisamente, contra un Ahtletic de Bilbao cuyo portero era, por aquel entonces, Iríbar.

“És tan bo que em penso que mai de la vida no li faran un gol”.

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3. Fan Zones y “Fanculers”

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Oigo en la radio entrevistas a aficionados que circulan por la Fan Zone destinada a los seguidores del Athletic de Bilbao. Está en Montjuic, y algunos se han quejado porque, dicen, están lejos del Camp Nou.

Y en el Camp Nou es donde encontramos no una Fan Zone, sino a los “Fanculers”, una serie de libros sobre el Barça, publicada por La Galera, y dirigida a los lectores a partir de 6 años. La serie está protagonizada por unos extraños personajes que viven en el Camp Nou. «La fàbrica de nata» y «La princesa Menjanta» són los dos primeros títulos de la serie que se han publicado.

El texto es de Carles y Eloi Sala, y las ilustraciones de José Labarí, y entre sus personajes encontramos a Fantrèpid, Fantina, Fanmanetes, Fanku, Fanbala o el Fansavi.

Podéis leer un fragmento en este enlace.

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4. Final de Copa = Duelo literario

 

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Y pienso, por último, en que la final ya comenzó a jugarse ayer por la tarde en forma de… ¡duelo literario! Eso es lo que hicieron Josep Maria Fonalleras y Luís Racionero como aficionados culers, por un lado, y Alejandro Fernández Aldasoro y Jon Maia en representación del Athletic de Bilbao, por otro.

Un debate celebrado en la Sala Moragas del Born Centre Cultural y que tuvo como moderador a otro destacado jugador del equipo que forman fútbol y literatura como es Vicenç Villatoro, y a quien me referiré dentro de una semana con motivo de la final de la Champions.

«La sala d’estar és un camp de futbol», Josep Maria Fonalleras. Ara Llibres

 

 

Javier Marías, gran aficionado al fútbol y autor de “Salvajes y sentimentales”, una obra imprescindible para los amantes de la literatura futbolera, decía que “el fútbol es la recuperación semanal de la infancia”. Y una magnífica y emotiva recuperación de la infancia con retazos de fútbol como telón de fondo es lo que encontramos en “La sala d’estar és un camp de futbol”, de Josep Maria Fonalleras, publicada por Ara Llibres.

Últimamente pienso a menudo en mi infancia, e intento recuperar recuerdos de aquella época ya lejana que con el paso del tiempo va dejando en mi memoria un poso de paisaje casi idílico. Una infancia en la que como en tantos y tantos otros niños el fútbol en la calle, en el patio del colegio, con porterías improvisadas, en cualquier rincón y bajo cualquier excusa lo acababa invadiendo todo.

La manera més pràctica de saber si ha estat gol és comprovar-ho amb l’empremta que la pilota deixa a la paret. Ha d’haver plogut, és clar, i el terra encara ha d’estar moll, perquè, si no, al pati dels Maristes sempre hi ha discussions.

Los partidos interminables hasta que la noche caía y casi ya no se veía la pelota, las carreras detrás de una pelota con un bocadillo en la mano, los rasponazos en las rodillas, los marcadores infinitos, las colecciones de cromos y la admiración por los jugadores que veíamos tan inalcanzables, los encuentros improvisados en un pasillo…

 Imagen de www.eltravesser.cat

Una recuperación de ese fútbol de la infancia encontré en “Fuera de juego” y “La inmensa minoría”, dos magníficas obras de Miguel Ángel Ortiz y con las que tanto me identifiqué. Y algo muy parecido me ha ocurrido con el libro de Fonalleras, lleno de elementos, salvando las distancias, tan cercanos a mi niñez: los míticos madelman, el clásico Scaléxtric, el salvador Vicks Vaporub, las liturgias habituales en las familias de hace cuarenta años, el miedo al corte de digestión, las relaciones vecinales, y otros muchos elementos fácilmente reconocibles para quienes conocimos aquellos tiempos.

«En el joc, els jugadors que s’estan quiets, la gespa és  de color verd plàstic, molt lluent. El porter es pot moure amb una guia que el fa anar a dreta i esquerra, i els futbolistes, cadascú al seu lloc, tenen una molla als peus que els permet anar enrere per agafar impuls. És així com es fan les centrades i els xuts.

Como dice Vicenç Pagès Jordà en la reseña sobre el libro publicada en El Periódico de Catalunya y que podéis leer aquí, “Josep Maria Fonalleras no se limita a enumerar los recuerdos, pero tampoco aspira a agotarlos: con cuatro pinceladas le basta para dar fe de un tiempo y de un país.”

Y, claro está, el fútbol. “La sala d’estar és un camp de futbol” no es una novela “futbolera”, aunque, como no podía ser de otra manera, el fútbol va apareciendo de manera fragmentaria e intermitente. Pese a ello, su presencia se intuye en todo momento como parte del paisaje de la infancia del autor.

Pocos niños de aquella época deben haber sido ajenos al fútbol. De hecho, Fonalleras ha continuado cultivando esa afición, y podemos disfrutar con su serie de libros infantiles “Contes blaugrana”, una colección de seis libros publicados el año 2005 por la Fundació del Fútbol Club Barcelona y la Editorial Cruïlla, con motivo del Any del Llibre i la Lectura.

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En el episodio del programa Vía Llibre que podéis ver a continuación aparece una entrevista con Josep Maria Fonalleras. En la introducción, se habla de que lo que hace con este libro es actuar como un entomólogo, clasificando y pasando a analizar pequeñas impresiones de su infancia. Las correspondientes al fútbol nos lo muestran prácticamente en todas sus variedades, lo que demuestra el peso que debió tener en su infancia: los partidos con botones, las improvisadas pelotas de papel prensado, los partidos en el patio del colegio, el futbolín, las pruebas para entrar en un equipo…

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Una obra construida con recuerdos de infancia del autor sobre los que, tal y como él mismo define, actúa como un entomólogo, como si los observara a través de un microscopio. Un libro, en todo caso, con el que Josep Maria Fonalleras consigue completamente su objetivo de ofrecer un “canto vital” mediante la descripción de esos recuerdos de infancia.

En mi caso, ha sido un emotivo y revitalizante viaje hasta aquellos tiempos.

Imagen de www.ara.cat

Un último apunte «Austeriano»

Leo en el libro un episodio en el que se describe un concurso de aquellos tiempos que daban por la televisión los sábados por la mañana. La mecánica del juego consistía, más o menos, en que un grupo de cinco jóvenes, como si fuera un equipo de básquet, debía responder las preguntas que se le hacían.

Supongo que se refiere a “Cesta y puntos”, que estuvo en antena entre 1965 y 1971. Personalmente, cuando leí la referencia en el libro, creí que estaba siendo víctima de una de esas casualidades que tanto gustan a Paul Auster (y a mí, añado). Dejo aquí constancia de ello porque no puedo decir más, aunque espero y deseo poder un día explicar a qué me refiero. Cruzo los dedos.

«Segrest a Can Barça», de Eduard José

 

– Era massa bo! –Casaus, envoltat pel fum del seu cigar, semblava parlar per a ell sol-. Amb la cinquena lliga a l’abast i a quinze dies de jugar la final de la Copa d’Europa… Alguna cosa havia de passar. És que no podem estar mai tranquils!

Ayer, el Barça se proclamó campeón de liga tras ganar en campo del Atlético de Madrid por 0 a 1. Nada más acabar el partido respiré aliviado. Sí, sentí alivio, entre otras razones, porque durante los últimos días he estado leyendo “Segrest a can Barça”, de Eduard José, una novela de intriga que describe el secuestro del delantero estrella del Barça!

Escrita en catalán, la novela está ambientada en torno a 1994, época del Dream Team y de la famosa final de la Copa de Europa de Atenas, siendo Núñez el presidente del club, Casaus el vicepresidente y Cruyff y Rexach los entrenadores. A lo largo del libro veremos desfilar a jugadores de aquella época como Bakero, Stoichkov o Koeman, así como referencias a delanteros como Zamorano, delantero centro en aquella época del Real Madrid.

En la sinopsis del libro leemos:

A quinze dies de jugar la final de la Copa d’Europa i amb el títol de lliga a l’abast, el segrest del darrer fitxatge del Futbol Club Barcelona commociona el món de l’esport. De res no serveix voler mantenir el cas en secret: el segrestat és un personatge massa públic. I els segrestadors massa “professionals”.

            La policia es mobilitza. La premsa, també. L’inspector Olmedillo –el cervell més privilegiat de la Comissaria Central de Barcelona- serà l’encarregat de les investigacions.

            I al capdavall, els grans dubtes de sempre: qui i per què? És només un problema de diners? Si així fos, la directiva està disposada a fer el que calgui…

El protagonista principal y narrador es el inspector Olmedillo, personaje utilizado por el autor del libro –Eduard José– en la resolución de intrigas policíacas que podemos encontrar en otros libros suyos. Pablo Diéguez, delantero mexicano y gran triunfador en el Mundial de Estados Unidos, ha sido fichado por el Barça. Desde su llegada, el equipo no hace más que cosechar un éxito futbolístico tras otro, formando un temible tridente atacante junto a Stoichkov y Hagi.

El seu estil era prou senzill, però alhora molt efectiu: quan agafava la pilota, se n’anava de dret cap a barraca, com un bou enfurismat, res de passadetes al company, o d’especulacions per fer parets amb aquest o amb l’altre; no, ell endavant, com una fletxa. Així, el que aconseguia molt sovint era, o bé desbordar els contraris i plantar-se tot sol davant el porter, o que li fessin falta molt a prop de l’àrea.

Pero la noticia de su secuestro irrumpe como un obús en el club y en la afición barcelonista. El caso requiere la máxima prioridad para el cuerpo de policía, y el inspector Olmedillo, un manchego procedente de Pontonada del Rey Sancho pero catalán y culer de adopción será el encargado del caso. Un secuestro que inmediatamente te lleva a pensar en el año 1981 y el rapto de Quini.

Con Olmedillo nos encontramos ante un personaje que precisamente no parece un policía. Más analítico y tímido que otra cosa, tiene más pinta de funcionario que de detective, y este es uno de los puntos que lo convierte en una figura de gran cercanía. En la línea de Carvalho, a lo largo del libro nos encontramos con variadas recetas gastronómicas, y desconozco si hay aquí un homenaje a Vázquez Montalbán, ya que también el compañero de Olmedillo lleva por apellido el título de una novela del padre de Carvalho: Galíndez, libro en el que, para más inri, se relata la historia de un secuestro.

Numerosos toques de humor y algunos personajes entrañables hacen que la lectura sea muy entretenida, interesante y agradable. A medida que avanza el relato nos vamos encontramos con diferentes personajes y situaciones que hacen crecer la intriga dosificando las pistas y las sospechas con acierto. La novela se estructura en doce capítulos, una conclusión y una más que interesante reflexión final en la que el autor hace un alegato contra la violencia y los insultos en el fútbol.

Es interesante la presencia de jugadores del Barça de la época en forma de personajes del libro, como por ejemplo el caso de Bakero, compañero de habitación de Diéguez, y el caso de Guardiola, convertido en portavoz del vestuario en una de las conversaciones que mantiene con la policía.

– Escolti, senyor Puyal, no em puc estar de dir-li-ho -vaig afegir-. Jo sóc d’un poblet repetitó de la Manxa que es diu Pontonada del Rey Sancho. Sap que vostè té força «culpa» que parli el català com el parlo?

– Jo? – se’n va estranyar.

– He après el català en bona part seguint les seves retransmissions dels partits del Barça.

Joaquím María Puyal es también convertido en personaje, siendo incluso uno de los programas que dirigió, “La vida en un xip”, elemento importante en la trama.

Y, todo ello, sin olvidar la presencia de Cruyff, cuya peculiar forma de hablar está perfectamente retratada, ofreciéndose una muestra de algunas de sus construcciones más famosas:

Ésta es uno –va afegir Cruyff-. I la final de la Copa d’Europa, és otro. Serà d’aquí a dies días, i no podemos perder consentración, perquè otomáticamente, adiós a la copa.

Una lectura muy recomendable si queremos vivir una interesante intriga por la que desfilan jugadores por todos conocidos, protagonizada por unos personajes que transmiten gran cercanía. En el libro, además, encontraremos también algunas reflexiones de gran interés sobre el mundo del fútbol y los hinchas radicales, los gritos en contra de otros clubes o las rivalidades descontroladas.

Quizá os cueste encontrar el libro, aunque debería poderse hacer a través de bibliotecas. Así que, si tenéis oportunidad, leerlo. Disfrutaréis de la lectura.

EL AUTOR

Eduard José nació en Barcelona el 1948. Es autor de más de 400 libros, entre los que se encuentran novelas de la serie del investigador Jaume Blasco, del inspector Olmedillo y más de 300 cuentos infantiles.

En 1999 ganó el premio de literatura infantil Comte Kurt. También fue el ganador del segundo Premio Disco-Libro de Novela, quedando finalista en tres ocasiones del Alfa-7 de novela negra, en el Sara Navarro de relatos cortos y en el concurso de guiones Hermano Lobo. En 1989 obtuvo el Premio de la Generalitat al mejor guión de una serie de televisión.

Combinaciones literario-futbolísticas: «7000 metres quadrats de gespa» y «Fuera de juego»

 

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Si al fútbol se puede jugar leyendo, entonces habrá que aceptar que los libros pueden pasarse las palabras para construir jugadas literario-futbolísticas.

Un ejemplo es el que nos ofrecen los libros “7000 metres quadrats de gespa” y “Fuera de juego”, que dibujan la siguiente combinación literario-futbolística utilizando a Mozart como balón.

“En Carlos és un amant de la música de tota mena i sovint fa comparacions amb el futbol o amb l’esport en general. Un cop fins i tot ens va fer escoltar una mena de cançó de Mozart per mirar d’explicar-nos el que volia dir moure’s i actuar al camp amb harmonia”

 “7000 metres quadrats de gespa”, de Víctor Panicello (Estrella Polar, 2015)

-¡Soy el más fuerte, el mejor de todos! ¡Campeón de campeones! ¡Soy Cartavelina, el Mozart del fútbol! ¡Sí! ¡Soy Sindelar!

«Fuera de juego», Fabrizio Silei (Barbara Fiore Editora, 2013)

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Libros de fútbol para Sant Jordi y el Día del Libro

 

Imagen de www.cc.aa.elpais.es

Aunque han pasado ya unos días desde la última diada de Sant Jordi, hoy me he levantado con resaca de esta gran fiesta y con ganas de revivir algunas de las cosas que me sucedieron durante la pasada edición.

Por ejemplo, que una de las grandes claves del éxito es su formato, en el que las calles son protagonistas, haciendo que uno de sus principales atractivos sea el de deambular sin rumbo fijo entre las paradas de libros y rosas. Entre los paseantes con los que uno se cruza en esa jungla de páginas y flores que todo lo invade, podemos distinguir entre diferentes especímenes, según el comportamiento de cada uno de ellos: curiosos, buscadores, exploradores, depredadores, despistados y, por supuesto, guiris.

En mi caso, una de las especies más interesantes de toda esta fauna urbana es la de los buscadores de portadas. Se trata de una tipología un tanto extraña dentro de la cual podríamos distinguir, a su vez, a dos subgrupos. El primero es el de quienes acabarán comprando un libro en función de lo llamativa, hipnótica o atractiva que les resulte la portada. Y el segundo es el de los killers del área, los rematadores sin piedad, los husmeadores de la línea de gol que rastrean sin descanso en busca del libro futbolero cuya existencia ignoraban y que les acabará provocando, si lo encuentran, el mismo subidón de adrenalina que debió experimentar Maradona cuando marcó en el Mundial de 1994.

Imagen de www.futbolenam.com

Y este último grupo, para qué nos vamos a engañar, es el mío.

De todos modos, el rastreo de libros futboleros tiene sus dificultades y trampas, puesto que la oportunidad salta donde uno menos se lo espera. Y, al mismo tiempo, no es buena táctica confiarlo todo a la visión de las portadas, porque nos podemos llevar muchas sorpresas.

A continuación, una pequeña muestra de mis resultados de caza del otro día.

Por ejemplo, me encontré libros con un balón en la portada aunque no son estrictamente futboleros:

  

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También alguna portada futbolera aunque el interior no lo sea totalmente.

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O libros que no son futboleros aunque por su título pueda parecer todo lo contrario:

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También te puedes encontrar con libros donde el fútbol es parte importante aunque por su portada no lo parezca:

 

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Y, por supuesto, libros que se reivindican con un balón en la portada y que son inequívocamente futboleros:

 

 

 

MORALEJA: en asuntos de portadas, no es fútbol todo lo que reluce. O algo así.

NOTA: Como siempre, no están todos los que son pero sí son todos los que están. Cualquier aportación será bienvenida. Y cualquier sugerencia de corrección también.

Y libros sobre fútbol para adultos en el Día del Libro y de Sant Jordi

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Y tras la lista de libros sobre fútbol para el público infantil, una propuesta de lecturas dirigidas al público adulto y en las que el fútbol tiene un papel destacado. Se trata de una lista que complementa la que publiqué en este artículo, razón la cual no he repetido ninguno de los libros allí mencionados.

Sin duda, una alineación con ausencias, integrada por libros recientes y otros más antiguos, por ensayos y obras de ficción. Una propuesta que tiene como única finalidad la de orientar a quien esté dispuesto a descubrir la apasionante relación entre fútbol y literatura.

Como siempre, no están todos los que son pero sí son todos los que están.

 

Mercado de invierno”, Philip Kerr. RBA

SINOPSIS

«En el fútbol no se puede jugar bajo los focos sin que haya sombras». Scott Manson es el segundo entrenador del London City, un equipo de la liga inglesa. Carismático y amado por sus jugadores tanto como por la prensa y la directiva, conoce todos los entresijos del juego, dentro y fuera del campo. Como si no bastara con la alta competición, el director técnico del equipo aparece asesinado en el estadio del London City. Un crimen que parece conectado con mareantes cifras de dinero, la exigencia deportiva y las miserias humanas. Scott Manson deberá encargarse de descubrir al asesino.


 

 

La inmensa minoría”, Miguel Ángel Ortiz.

Literatura Random House

SINOPSIS

Barcelona, a las puertas del Mundial de Sudáfrica. Pista, Retaco, Peludo y Chusmari viven en la Zona Franca. Tienen entre quince y dieciséis años, estudian 4.º de la ESO y resuelven sus preguntas existenciales con porros, mucha música, novias, algo de sexo, bastantes cervezas y el fútbol como metáfora, aprendizaje, combate y sueño. Viven en ese entorno físico, urbano y social de la periferia barcelonesa cuyo horizonte no es otro que el de las expectativas defraudadas. Y tratan de meterle un gol a la realidad. Sus padres y madres sobreviven como pueden: friegan casas, conducen autobuses, trabajan en una peluquería o venden ropa en los mercadillos. Son esas gentes, esa inmensa minoría, que salen poco en los periódicos y para los que la crisis es un llover sobre mojado.

 


 

 

 

El fútbol a sol y sombra”, Eduardo Galeano

SINOPSIS

Este libro rinde homenaje al fútbol, música del cuerpo, fiesta de los ojos, y también denuncia las estructuras de poder de uno de los negocios mas lucrativos del mundo. «La tecnocracia del deporte profesional -escribe el autor-ha ido imponiendo un fútbol de pura velocidad y mucha fuerza, que renuncia a la alegría, atrofia la fantasía y prohíbe la osadía. Por suerte todavía aparece en las canchas, aunque sea muy de vez en cuando, algún descarado carasucia que se sale del libreto y comete el disparate de gambetear a todo el equipo rival, y al juez, y al publico de las tribunas, por el puro goce del cuerpo que se lanza a la prohibida aventura de la libertad».


 

 

Herr Pep”, Martí Perarnau. Córner

SINOPSIS

“Herr Pep” es la crónica desde dentro del primer año de Pep Guardiola como entrenador del Bayern de Múnich.

Guardiola autorizó a Martí Perarnau a observar cuanto ocurrió en el interior del equipo alemán en la temporada 2013-2014 y el libro explica en detalle todas las vivencias de un curso saldado con cuatro títulos: Liga, Copa, Mundial de Clubes y Supercopa de Europa.

 


 

 

Saber perder”, David Trueba. Anagrama

SINOPSIS

Sylvia cumple dieciséis años el día en que comienza esta novela. Para celebrarlo organiza una falsa fiesta que sólo tiene un invitado. Horas después sufrirá un accidente que significará su entrada en la vida adulta. Su padre, Lorenzo, es un hombre separado que trata de superar el abandono de su mujer y el fracaso laboral. Ariel Burano es un joven jugador de fútbol que deja Buenos Aires para fichar por un equipo español. Con su superdotada pierna izquierda, será cuestión de tiempo que el estadio coree su nombre. Y tiempo es lo que no tiene el anciano Leandro, que vive en esa época donde casi todo se derrumba. Éstos son los cuatro personajes principales de Saber perder. Con las relaciones entre ellos se trenza un relato de supervivientes, de poderosa pegada narrativa y rico en matices.

 

 


 

 

Defensa cerrada”, Petros Markaris. Tusquets

 

SINOPSIS

Corrupción política, fútbol, blanqueo de dinero y el asesinato de un empresario. Estos son los elementos de este caso al que se enfrentará el comisario Jaritos en Atenas.


Fútbol”, Osvaldo Soriano. Booket

SINOPSIS

El fútbol y las pasiones que despierta son el hilo conductor de estos relatos. El plato fuerte lo forman las memorias del Míster Peregrino Fernández, un entrenador carismático, que se considera el creador del fútbol espectáculo. Otros relatos, como el dedicado a Diego Armando Maradona marcando con ayuda de «la mano de Dios» el gol contra Inglaterra que supuso la revancha de la guerra de las Malvinas; o los dedicados al inexistente Mundial de 1942, donde el árbitro, hijo de Butch Cassidy, anulaba goles a balazos, completan esta brillante recopilación.

 


 

 

 

Dios es redondo”, Juan Villoro. Anagrama

SINOPSIS

Sergi Pàmies ha descrito a Juan Villoro como «un crack de la literatura futbolística mundial». Dios es redondo ofrece una vibrante crónica de la religión laica que llena los estadios. La divertida y a menudo épica aproximación de Villoro puede cautivar al forofo deseoso de compartir datos reveladores en una tertulia, pero también al curioso –y aun al enemigo del fútbol– interesado en conocer las causas que llevan a proferir alaridos en nombre de un equipo. Enviado especial a los mundiales de Italia 90 y Francia 98, Villoro domina el arte de escribir al borde de la cancha, pero también el tono reflexivo. Así, Dios es redondo rinde tributo al más colorido de los divos del pie privilegiado, Diego Armando Maradona, registra las glorias y los excesos de la liga española, ofrece indelebles estampas del último Mundial del siglo XX y brinda un notable ejemplo del arte de la conversación con Jorge Valdano. El pulso del novelista entronca en estas páginas con el ritmo tenso del cronista, dispuesto a atrapar la vida secreta de los goles, las razones que eternizan lo que ocurre en un instante.

 


 

 

La vida que pensamos. Cuentos de fútbol

Eduardo Sacheri. Alfaguara

SINOPSIS

“Me gusta contar historias de personas comunes y corrientes. Personas como yo mismo. Personas como las que han poblado siempre mi vida. Ni siquiera sé por qué son ésas las historias que me nace contar. Tal vez, porque me seduce y me emociona lo que hay de excepcional y de sublime en nuestras existencias ordinarias y anónimas. En esas vidas habita con frecuencia el fútbol. Porque lo jugamos desde chicos. Porque amamos a un club y a su camiseta. Porque es una de esas experiencias básicas en las que se funda nuestra niñez y, por lo tanto, lo que somos y seremos».

 


 

 

 

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Fútbol, la novela gráfica”. Santiago García. Astiberri

SINOPSIS

La niña que quiso ser futbolista y acabó triunfando en las máximas categorías profesionales masculinas, los dos amantes que compartían vestuario y terminaron convertidos en máximos rivales sobre la cancha, el misterioso equipo de un pueblo de la sierra que llegó de las estrellas, el chocante episodio del artista contemporáneo que se hizo cargo de un club de Primera División, la verdadera historia del equipo de una localidad de la Costa del Sol dominado por un magnate corrupto… Éstas y otras son las historias que se entrelazan en Fútbol. La novela gráfica, que se plantea como unas Mil y una noches del balompié.

Tal y como el Mundial de Brasil nos recuerda, el fútbol es el deporte más universal, seguido con anhelo y pasión en los cinco continentes. A lo largo de su historia como espectáculo y como religión laica ha dado lugar a historias extraordinarias. Albert Camus dijo que todo lo que sabía sobre los hombres se lo debía al fútbol, y es cierto que el deporte colectivo revela lo más íntimo de nuestro ser. En esta novela gráfica, las historias reales se entretejen con las inventadas, y unas y otras exploran las más diversas y distantes regiones del alma humana.

 

 


 

 

«El milagro de Castel di Sangro”, Joe McGinniss.

Editorial Contra

SINOPSIS

Durante el Mundial de fútbol de 1994 celebrado en EE. UU., en Joe McGinniss, contraviniendo la histórica desidia norteamericana hacia el fútbol, nació una pasión que cambiaría su vida. Descubrió las emociones exacerbadas que mueve este deporte, descubrió el calcio italiano y sucumbió ante la clase y el estilo de Roberto Baggio, que brilló y fracasó en aquel Mundial a partes iguales.
Poco después, siendo ya un converso al balompié en toda regla, supo de la gesta de un pequeño equipo de una población de apenas cinco mil habitantes perdida en medio de los agrestes Abruzos italianos. El Castel di Sangro Calcio hizo realidad una proeza inaudita: pasó en pocos años de las profundidades de la liga amateur —Campionato Promozione, Terza Categoria— a la Serie B de la liga profesional (el equivalente a la Segunda División española). El coraje, talento y arrojo de un equipo de jóvenes liderados por el aguerrido y brutal Osvaldo Jaconi logró un hito que pasaría a los anales de la historia del fútbol.

«La inmensa minoría», de Miguel Ángel Ortiz. Literatura Random House

 

 

 “El bloque de pisos donde vivíamos era como una colmena de hormigón. Un panal de ladrillos rojos y cemento donde se apelotonaban las abejas trabajadoras del reino. Yo vivía en el portal ciento doce y el Pista en el ciento catorce. Las ventanas de la fachada eran afiladas y estrechas, todas iguales. La de mi habitación daba a la carretera que salía del barrio, rodeaba el cementerio de Montjuich, se retorcía hasta el puerto y se alejaba de la ciudad en dirección a Tarragona. La ventana de la habitación del Pista daba al otro lado, al sombrío patio trasero, un lugar donde, entre ortigas y cartones, una camada de gatos callejeros esperaba los platos de sobras que les bajaban las viejas».

 

Se suele decir de la lectura que permite vivir vidas que de otra forma jamás viviríamos. Es una afirmación bien cierta. Pero también lo es que leer también te permite revivir la vida que viviste, tu propia vida, y hacer sacar a flote aspectos de tu pasado que hacía mucho tiempo habían quedado sepultados por el paso y el peso del tiempo.

Más o menos eso es lo que me ha sucedido con los dos libros de Miguel Ángel Ortiz, “Fuera de juego” y “La inmensa minoría”, dos novelas que acabo de incorporar a mi patrimonio personal de lecturas porque me han llevado por territorios cercanos a lo que Vázquez Montalbán, por boca de Carvalho, denominaba “paisaje de la infancia”.

Si en “Fuera de juego” los protagonistas comenzaban a flirtear con el acercamiento a la adolescencia, en “La inmensa minoría” los personajes principales están ya en ese terreno ambiguo en el que adolescencia, juventud y edad adulta se mezclan en función de los momentos que toca vivir. Todavía niños para algunas cosas, pero mayores ya para otras. Un territorio difícil de describir en el que uno empieza ya a intuir que hay que empezar a tomar decisiones y que la vida es un fenómeno ante el cual, antes o después, hay que enfrentarse.

Quizá sea esa la razón que de “La inmensa minoría” me haya impactado más. Porque los conflictos de la adolescencia, esa etapa en la que el abismo de la edad adulta comienza a intuirse dejen recuerdos más perdurables en cuanto a la claridad de las imágenes. Mis recuerdos de infancia son nebulosos, difusos. Los de la adolescencia ya dejan algunas cicatrices.

Pero me resultan muy cercanos los de esos jóvenes como el Pista, el Chusmari, el Peludo y el Retaco, con las esperanzas, expectativas y frustraciones de quien se ha criado en un barrio del extrarradio, de esos que quedan en los márgenes de todo y que se acaban convirtiendo en una especie de microcosmos particular en el que el futuro es grisáceo, en el mejor de los casos, y negro como la noche, en la mayoría de ellos.

 

Fotografía de www.elperiodico.com

 

Miguel Ángel Ortiz consigue condensar en una novela el latido de la vida de los cuatro protagonistas, de su día a día y los ejes principales en torno a los que giran las vidas de los chicos de barrio: el instituto, las relaciones, la amistad, las dificultades e incertidumbres para salir adelante… Y todo ello condimentado con mucha música, conflictivos entornos familiares y sociales, los primeros desengaños amorosos, los porros compartidos… y el fútbol, metáfora de la salida del túnel de la miseria.

SINOPSIS

En la contraportada del libro leemos:

Barcelona, a las puertas del Mundial de Sudáfrica. Pista, Retaco, Peludo y Chusmari viven en la Zona Franca. Tienen entre quince y dieciséis años, estudian 4º. de la ESO y resuelven sus preguntas existenciales con porros, mucha música, novias, algo de sexo, bastantes cervezas y el fútbol como metáfora, aprendizaje, combate y sueño. Viven en ese entorno físico, urbano y social de la periferia barcelonesa cuyo horizonte no es otro que el de las expectativas defraudadas. Y tratan de meterle un gol a la realidad. Sus padres y madres sobreviven como pueden: friegan casas, conducen autobuses, trabajan en una peluquería o venden ropa en los mercadillos. Son esas gentes, esa inmensa minoría, que salen poco en los periódicos ypara los que la crisis es un llover sobre mojado. Luego los adolescentes crecen, es decir, unos aprenden a ser peores y otros tratan de que las desgracias no les aplasten.

La inmensa minoría viene a sumarse a esa magistral estirpe de extraordinarias novelas en las que Barcelona es paisaje, tiempo, luz, sombra, color y espacio: Los atracadores, de Tomás Salvador, Han matado a un hombre, han roto un paisaje de Francisco Candel, La plaça del Diamant de Mercè Rodoreda, Las afueras de Luis Goytisolo, Si te dicen que caí de Juan Marsé o El día del Watusi de Francisco Casavella.

 

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Y ahora, antes de continuar, una advertencia, y es que diría tantas cosas de “La inmensa minoría” que me siento incapaz de hacer una reseña de interés literario. De hecho, si lo que queréis es leer auténticos comentarios interesantes os recomiendo que vayáis al final de este artículo, en el que he dejado una relación de enlaces que hablan sobre la novela.

A partir de ahora, si continuáis leyendo, será bajo vuestra responsabilidad 😀

 Miguel Ángel Ortiz: «Me gusta la idea de madurar al mismo ritmo que mis personajes»

La novela se divide en cuatro partes de títulos muy ilustrativos: “Las aceras del barrio”, “El verano del Mundial”, “Un domingo de gloria”, y “La playa de Somorrostro”. Sus 430 páginas retratan a la perfección lo que significa haber nacido y vivido en uno de esos barrios que parecen al margen de todo, que no salen en los folletos turísticos ni forman parte de rutas a promocionar, pero en los que, en cambio, la vida, la lucha, el esfuerzo y la conciencia están bien presentes.

 

El contexto social

«El paisaje, hasta la Diagonal, era todo casas con jardines, edificios acristalados en los que se reflejaba el cielo, avenidas anchas y aceras limpias por las que la gente paseaba despreocupada a sus perros. Hasta en los quioscos, que abrían cuando bajábamos, las páginas de los periódicos parecían más blancas.»

La historia se sitúa en torno al año 2010, un año paradójico en tanto que la crisis ya golpeaba con fuerza y hacía estragos en los barrios más humildes, mientras que la selección española ganaba el Mundial de Sudáfrica con el gol de Iniesta. En ese contexto temporal, en “La inmensa minoría” asistimos a la descripción de momentos futbolísticos como el citado que se alternan con el de la cruel realidad vivida por muchas familias. Y en ese desarrollo temporal encontramos también espacio para los movimientos de los indignados del 15M e incluso tiene cabida la llegada de desahucios y desalojos de familias del barrio.

Es un contexto sociológico en el que no encontraremos abogados, médicos o empresarios, sino ocupaciones como conductores de camión de basura, peluqueras o servicio doméstico. En el que se intenta ocupar el verano en deprimentes trabajos para conseguir algún dinero, y en el que, pese a todo, se mantiene un sólido sentimiento de pertenencia al barrio.

El barrio

“Yo no hubiera querido nacer en ningún otro barrio de Barcelona. No hubiera lucido otros colores que los del Iberia. No hubiera defendido otro escudo. Me gustaba vivir allí con lo bueno y con lo malo. En mi barrio, la gente era de verdad. Con sus defectos, pero de verdad. Como decía el Pista: el que entra en Zona Franca, nunca sale como ha entrado”.

 
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La novela se sitúa en el barrio de la Zona Franca, entre el puerto y la montaña de Montjuich, entre los fastos de las intervenciones olímpicas y la miseria de las casas baratas y los aledaños portuarios. Como tantos otros barrios, se trata de espacios en el que la vida lucha un día tras otro para salir adelante, y en el que aun cuando las dificultades son continuas acaban forjando una indestructible identidad. Es justamente la idea que transmite el Pista en la cita que encabeza este párrafo. Y la novela retrata a la perfección esa realidad. Una realidad de personajes que “son perdedores y lo saben, aunque están vivos y son fuertes”, en palabras del propio autor.

Un orbe sociológico muy lejano al de otras zonas de la misma ciudad de Barcelona a las que los protagonistas hacen de tanto en tanto algún “viaje” (Tibidabo, Parque Güell, Pedralbes) y a los que de manera simbólica hay que “subir” para ir, y desde donde se mira desde arriba a los que están por allí abajo.

plaça del nou

No es casual, por eso, que la novela se sitúe en el mismo espacio que otras grandes novelas de autores como Marsé, Rodoreda o Candel, de quien (seguro que no es gratuito) encontramos incluso una referencia entre sus páginas:

“De esa te acuerdas, ¿eh, Tino? Y de la Campas, recién fallecida, y los del bar Iberia, los que estaban antes que yo, y más fantasmas que se me olvidan, muchos más, como la Paula, que se fue del barrio, y el pobre Candel que dio a conocer nuestro barrio, este barrio lleno de gaviotas y de palomas del que todo el mundo se olvida…”

Por eso me parece muy acertada la observación de Santos Sanz Villanueva en la completísima reseña que sobre la novela hace en Cuadernos Hispanoamericanos cuando dice que “en el futuro, cuando un historiador quiera utilizar la literatura para reconstruir los modos de vida y las mentalidades de una época más allá de las frías estadísticas o estudios sociológicos tendrá en este libro un material inapreciable.

El fútbol

“Siempre he jugado al fútbol y, por suerte, casi siempre de titular. No soy ningún crack, pero creo que aprovecho bien mis cualidades. Soy jugador de equipo. Peleo cada balón, corro hasta que ya no doy más de mí. Pero en el fútbol también hay otros casos diferentes al mío. Están los del banquillo. Y los que se quedan en las pruebas de pretemporada. O los que ni van por miedo a que no les escojan. O los que van aunque saben que no les cogerán. Así es la vida, ¿no?»


Imagen de www.webookandplay.com

El fútbol es un constante telón de fondo a lo largo de toda la novela. Como en tantos y tantos adolescentes precisamente de este tipo de barrios, el fútbol forma parte central de la vida de ellos, convirtiéndose en una de las pocas alternativas para escapar a la dificultad de los días. Quienes hemos conocido el fútbol regional sabemos bien que el campo, los entrenamientos, los partidos forman parte de la agenda vital de estos lugares, y en ellos se proyectan las ilusiones de miles y miles de jóvenes que sueñan con la esperanza de escapar a las penalidades gracias al fútbol.

En la novela encontramos una magnífica descripción de lo que es el fútbol en estas categorías, y de la importancia que tiene como elemento central en las vidas de los protagonistas. Es interesante también que el equipo del barrio sea el Iberia, un club que conozco por haberme enfrentado a ellos en más de una ocasión, porque representa el ejemplo de lo que pueden significar los éxitos. En el caso del libro, que el equipo consiga ascender de categoría supondrá que se les instale hierba artificial, y dejar atrás el campo de tierra en el que continúan jugando.

Eduardo Manchón. Imagen de www.blaugranas.com

En este sentido, uno de las partes del libro se llama “Un domingo de gloria”, un mensaje bien claro del papel que el fútbol juega en la vida de los protagonistas, en tanto que, seguramente, será una de las pocas actividades que les ofrecerá la posibilidad de vivir un día de gloria en sus vidas.

La presencia del fútbol en la novela se manifiesta en dos niveles más. Por un lado, el utópico, el lejano, el de las grandes estrellas que juegan un Mundial y al que todos querrían acceder. Es el fútbol que todo lo paraliza y que lleva un poco de consuelo y evasión entre tantas penalidades diarias. Y por otro lado el fútbol como salida, como ilusión, representado en la figura de Eduardo Manchón, un histórico del Barça que salió, justamente, del barrio de nuestros protagonistas. Manchón se muestra así como una frágil pero posible esperanza de llegar hasta lo más alto aunque tu punto de partida sea lo más bajo.

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Para acabar, no puedo más que recomendar su lectura. Una gran novela que, como decía al principio, se incorpora a mi patrimonio vital y emocional de lecturas y a la que de vez en cuando volveré para conservar el paisaje de mi infancia. Y un libro imprescindible para quienes quieran leer un libro en el que el fútbol es tratado desde otra perspectiva, y en el que Barcelona es retratada desde una realidad diferente a la habitual pero que también existe: la de «La inmensa minoría«.

MÁS INFORMACIÓN

Encontraréis más artículos y reseñas sobre la novela en los siguientes enlaces:

– Crítica de la novela en el suplemento Babelia del diario El País:

http://cultura.elpais.com/cultura/2014/10/08/babelia/1412780859_901429.html

– Un completo artículo en Cuadernos Hispanoamericanos:

http://issuu.com/publicacionesaecid/docs/ch_776_dig_b_febrero_2015/112

– Una entrevista con el autor en el siguiente enlace:

http://www.abc.es/cultura/cultural/20141230/abci-miguel-angel-ortiz-201412261359.html

– Artículo sobre el libro en el blog Solo Libros:

http://www.solodelibros.es/23/10/2014/la-inmensa-minoria-miguel-angel-ortiz/

 

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Fútbol y yihadismo en «L’espasa d’Al·là», de Jordi Calvet

 

Durante los últimos días hemos visto como el peligro de un atentado yihadista ocupaba la actualidad informativa. Así, hemos asistido a la desarticulación de células que estaban a punto de atacar y colocar bombas en puntos significativos, con el único objetivo de provocar una masacre.

A partir de esta situación he descubierto la existencia de la novela “L’espasa d’Al·là”, (“La espada de Alà”), en la que el Camp Nou se convierte en escenario de un terrible atentado de Al-Qaeda durante el partido de vuelta de una supercopa de España entre el Barça y el Real Madrid.

 Escrita por Jordi Calvet y publicada este mismo años por Nautilus Comunicació i Cultura, la historia transcurre entre Tailandia y Barcelona, y muestra a Pol Sahan, un yihadista de origen tailandés aunque de padre catalán, que dispara contra jugadores del Real Madrid mientras celebran un gol, al mismo tiempo que coloca un coche-bomba en un aparcamiento cerca del estadio.

Jordi Calvet, aficionado barcelonista y antiguo socio del club, llegó a poner a prueba las medidas de seguridad del estadio como documentación de su novela, introduciendo un objeto metálico en el interior de un bocadillo.

Una obra que se presenta como una novela trepidante repleta de acción e intriga, en la que los hechos se suceden a velocidad de vértigo y donde las emociones contrapuestas abocan a los protagonistas a situaciones límite.

Otra novela en la que el fútbol es elemento clave de la trama y que habrá que tener en cuenta. Y un nuevo ejemplo de la relación que siempre existe entre realidad y ficción.

Podéis leer algunas noticias relacionadas con la novela en los siguientes enlaces:

 

Fallando penaltis

 

Imagen de www.mundodeportivo.com

 

El Barça ganó ayer por 1 a 2 en el campo del Manchester City el partido de ida de los octavos de final de la Champions League. Fue un gran encuentro, quizá de los mejores en lo que llevamos de año, con un más que destacable primer tiempo por parte de los azulgranas. El equipo desarrolló un gran juego, Luis Suárez marcó los dos goles, y Messi dio un auténtico recital de fútbol.

Sin embargo, tanto la gran imagen ofrecida como el gran resultado conseguido se han visto en parte eclipsados por el penalti fallado por el argentino en el tiempo de descuento. Un penalti que de haber sido transformado habría finiquitado prácticamente la eliminatoria.

Por lo que parece, las cosas no le están saliendo demasiado bien a Messi desde los 11 metros, una distancia que parece se le ha atragantado y que le ha llevado a fallar 5 de los 10 últimos lanzamientos realizados, si contamos también los chutados con la selección Argentina.

Ante esta situación, la pregunta es: ¿es eso preocupante? Si leyerais más y miraseis menos la tele, o como mínimo, si leyerais más aunque mirarais la tele sabríais que las cifras de Messi no son, en absoluto, para preocuparse. Total, de los últimos penaltis lanzados solo ha fallado el 50%.

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¿Es eso mucho? No. Mucho es lo de Francesc Parxet i Cases, delantero del Pla de Dalt y miembro destacado de “Els Futbolíssims”, que ha fallado los últimos 5 penaltis chutados tal y como explica en «El misteri dels árbitres adormits» de Roberto Santiago.

Es decir: que el chaval no ha fallado uno ni dos ni tres. Ha fallado cinco. Five points. Cinco chutados, cinco fallados.

A mi em va posar Paket perquè fa uns quans partits que no marco.

Bé, per això i per una altra cosa que ja he explicat.

He fallat cinc penals seguits en cinc partits.

Ja sé que és increïble, i que no deu haver passat mai res de semblant en cap equip del món.

Per això em va posar el nom de Paket.

Y eso que hasta su madre, gran futbolera, le ha explicado cuál es el secreto de los penaltis. Y que incluso le ha dicho que quien en realidad debe tener miedo es el portero, como dijo un escritor que se llamaba Peter Handke en un libro titulado, precisamente, “El miedo del portero ante el penalti”.

(Bueno, en realidad, esto último me lo acabo de inventar yo. Pero lo he colado aquí porque me parecía que hablando de penaltis por algún lado tenía que aparecer el libro, ¿no?)

El secret per xutar bé els penals me’l va explicar la mare:

– Tu, quan vagis a xutar, mira cap al costat on penses tirar la pilota, perquè també ho vegi el porter… i després xutes cap al mateix lloc.

– Però si el porter ja sap cap a on xutaré, per què haig de llançar la pilota en la mateixa direcció? –vaig preguntar.

– Per això, precisament, perquè el porter es pensa que com que ell ja sap la direcció en què llançaràs la pilota, canviaràs d’opinió i xutaràs cap a l’altre costat- va explicar-me ella-. I per això el porter es tirarà cap a l’altra banda i tu marcaràs.

Em vaig quedar rumiant una estona. Potser tenia raó, i a més la mare en sap molt, de futbol.

Así que, visto lo visto… ¿aún os sigue preocupando lo de Messi? Yo empezaré a hacerlo cuando sus cifras igualen las de Paket.