“Coloco muy despacio el balón en el punto de penalti.
Lo observo.
Noto que una gota de sudor cae por mi frente.
Puedo escuchar los gritos a mi alrededor.
– ¡Vamos, Pakete!
Pienso:
«Tengo que meterlo, tengo que meterlo…»
Es un penalti muy importante.
El último de la temporada.
Esta vez, sí que sí.”
De esta forma tan emocionante comienza la nueva aventura de “Los futbolísimos”, el número 8 de la serie. Nuevamente nos encontramos a Pakete, el narrador en primera persona de todas las historias de la serie, ante el punto de penalti, en un momento decisivo. Marcar o no marcar tendrá importantes consecuencias para el equipo. ¿Cuáles? Bueno, habrá que leer la historia para saberlo.
Lo que sí se puede decir es que ese trascendental penalti no corresponde a un partido de liga. La temporada ya ha terminado, estamos a las puertas del verano, y el partido que se está celebrando al comienzo de la historia es el ya tradicional entre… padres e hijos. Pero justo cuando Pakete se dispone a realizar el lanzamiento, un imprevisto obliga a interrumpirlo todo. Un suceso inesperado que provocará un auténtico alboroto en el pueblo.
– ¡En la entrada del pueblo! ¡Está ardiendo la vieja casa abandonada! ¡Es un incendio de verdad, lo prometo!
Así fue como empezó todo.
Ese fue el primero.
El primer incendio de aquel fin de semana.
Pero no el último.
Bajo el sugestivo título de “El misterio del Circo del Fuego”, nos encontramos ante una nueva dosis de misterio, emoción, sorpresas y, claro está, fútbol. Una ola de incendios ha enturbiado la calma de Sevilla la Chica, un extraño fenómeno que ha coincidido con la llega al pueblo de un singular circo: el Circo del Fuego.
¿Incendios? ¿Fuego? ¿Tendrá alguna relación la llegada del circo con lo que está sucediendo o será una simple coincidencia? ¿Serán capaces “Los futbolísimos” de resolver este nuevo misterio? ¿Quiénes son los integrantes de este extraño circo?
“Los futbolísimos”, en esta ocasión, deberán enfrentarse a una situaciones desconocidas hasta ahora, hasta el punto de que incluso su propia integridad se verá puesta en juego. Una historia que no os deberíais perder y que os mantendrá enganchados al libro hasta el último minuto de la última parte de la última página.
Todo ello sin olvidar otros ingredientes de gran importancia en esta serie de libros, como son el compañerismo, la amistad o los primeros flirteos con el amor. Y también hay espacio para tratar cuestiones de gran importancia como el rechazo al que es de fuera, los prejuicios ante otras razas y los peligros que ideas preconcebidas pueden llegar a causar cuando se descontrolan.
«En ocasiones, el fútbol puede ser mucho más que un juego.
También puede servir para otras cosas.
Cosas muy importantes.
Como, por ejemplo, impedir que alguien se tome la justicia por su mano».
Por cierto, hace unos días insinuaba en este artículo que quizá Messi era lector de “Los Futbolísimos” por la forma en qué lanzó un penalti en el partido que recientemente disputaron el Eibar y el Barça. La pregunta es: ¿imitará alguna vez el lanzamiento que Pakete realiza en “El misterio del Circo del Fuego”?
¡Ah! ¿Y qué penalti es ese?, os estaréis preguntando. Si queréis saberlo, y lo más importante, si Pakete lo acaba convirtiendo en gol, ya sabéis: a leer tocan.
SINOPSIS
Aquí tenéis la contraportada del libro, en la que encontraréis una magnífica sinopsis:
NÚMEROS ANTERIORES
Aquí tenéis los enlaces a las reseñas del resto de números de la serie:
En el partido de Liga que ayer disputaron el Eibar y el FC Barcelona se produjo un hecho del que nadie ha hablado, y que pese a su trascendencia e importancia parece haber pasado inadvertido a todo el mundo. La situación, en otras circunstancias, no superaría la consideración de simple anécdota. Pero teniendo en cuenta que su protagonista fue Messi, y que todo el episodio desprende un innegable aura de suceso paranormal, creo que es de justicia dejar constancia de la verdad por inverosímil que parezca.
Todo comenzó en el minuto 29, con el penalti con el que fue sancionado el equipo local. El FC Barcelona, recordémoslo, lleva una extraña racha de penaltis fallados, algo increíble teniendo en cuenta la categoría de los jugadores que tiene a su disposición a la hora de ejecutar la pena máxima. Sea como fuere, la realidad es que los once metros se han convertido esta temporada en una bestia negra para el equipo blaugrana.
Con esos antecedentes, en cuanto el árbitro señaló ayer la pena máxima, pudimos contemplar la determinación de Messi a la hora de disponerse a lanzar el penalti. A partir de ese momento, todo cuanto sucedió no fue más que un calco de lo que un episodio de literatura futbolera infantil describió hace ya algunos meses. Porque en aquel preciso instante un fogonazo en forma de recuerdo atravesó la mente de Messi, haciéndole recordar a Pakete, delantero de «Los Futbolísimos”, quien en el primer número de la serie, “El misterio de los árbitros dormidos”, llevaba una racha de cinco penaltis fallados.
Pero lo más increíble de todo fue que Messi no solo recordó a Pakete, sino que se inspiró en él a la hora de disponerse a lanzar el penalti. Por la mente del argentino, esto es lo que pasó:
“Miro fijamente al portero. Y recuerdo lo que ha dicho mamá, de chutar hacia la derecha o la izquierda, y todo eso. Pienso en el Mosca. ¿Qué probabilidad hay de que el portero salte hacia la derecha si yo chuto a la izquierda?
Supongo que un 50%.
Pero el portero está en el medio.
¡Claro! No es un 50%.
Porque los porteros casi siempre se tiran hacia la derecha o la izquierda.
No se pueden quedar quietos.
Es superior a sus fuerzas.
Es su carácter.
Decidido.
Tomo impulso.
Coloco el pie bajo la pelota.
Y hago un lanzamiento hacia el medio de la portería.
Ahí lo tenéis. Messi, para acabar con la negativa racha de penaltis fallados, se acaba inspirando en un personaje de la literatura infantil que para acabar con su negativa racha de penaltis fallados se había inspirado, a su vez, en el propio Messi. Y lanzó su penalti por el centro. Como Panenka. Como Pirlo. Como Messi.
Sí. Una explicación un poco bucle y enrevesada. Pero nadie dijo nunca que la solución a los casos de Expediente X fuera sencilla.
En resumidas cuentas: que yo diría que Messi también lee a “Los futbolísimos”.
La campaña “Zero insults a la grada” (“Cero insultos en la grada”), impulsada por la Federació Catalana de Futbol, arranca este fin de semana en los partidos de fútbol base de Cataluña para las categorías de alevines masculinos, y se aplicará también a las de fútbol 7 femenino, benjamines e infantiles de División de Honor y Preferente durante las próximas jornadas.
Como su propio nombre indica, el objetivo de la iniciativa es claro: erradicar los insultos de las gradas de los campos de fútbol y fomentar el respecto para todos los participantes. Se trata de una acertada y necesaria propuesta encaminada a terminar con esa lacra que cada fin de semana inunda las gradas de muchos campos de fútbol base, en los que quienes juegan no son profesionales ni grandes estrellas, sino niños.
Aunque durante los últimos años se han ido experimentando algunas mejoras en el comportamiento de los espectadores, todavía es posible asistir a bochornosos espectáculos en los que padres, madres, familiares y otros (supuestos) aficionados a este deporte se dedican a gritar, presionar, insultar e intimidar desde la grada. Una actitud en la que se olvida que lo que sucede sobre el terreno de juego no es más que un juego del que todos, jugadores y espectadores, deberíamos disfrutar. Y un comportamiento que en ocasiones se manifiesta con especial virulencia en el caso de los árbitros, que a menudo no son más que jóvenes contra los que auténticos energúmenos aprovechan el anonimato de las gradas para desahogar sus frustraciones.
La campaña, que complementa las ya existentes contra la violencia en el fútbol, se articula en torno a diversas acciones. Una de ellas consiste en atorgar al árbitro la potestad de detener el encuentro en el caso de que se estén lanzando insultos desde la grada. Otra de las acciones que podremos contemplar será el del saludo entre jugadores, árbitros y entrenadores al finalizar el encuentro.
“Zero insults a la grada” pretende, así, concienciar a todos aquellas personas que tienen relación con el mundo del fútbol, poniendo en marcha una acción educativa y pedagógica que cabe valorar muy positivamente y con la que seguro se conseguirán importantes avances en el mundo del fútbol.
La literatura sobre violencia en el mundo del fútbol es abundante. En el campo de los adultos, no hay más que recordar libros como «Tolerància zero. La violència en el futbol» y «El Mundo Ultra. Los radicales del fútbol español«, ambos de Carlos Viñas, o «Entre los vándalos«, de Bill Bufford, entre otros.
Y en esta misma línea podemos también encontrar un volumen muy adecuado para hacerlo saltar al terreno de juego conjuntamente con el inicio de la campaña «Zero insults a la grada«. Se trata de «Fora de joc» («Fuera de juego«), del que creo que tan solo existe versión en catalán.
La publicación es del 2008, escrita por Meritxell Margarit, ilustrada por Roger Tallada y editada por la Editorial Mediterránea. Pertenece a la colección «Tu que faries?» (“Tú qué harías?”), una serie de obras en formato cómic cuyo objetivo es el de fomentar la reflexión y el diálogo entre los jóvenes sobre temas de actualidad: dinero, inmigración y racismo, agresividad y violencia, drogas y alcohol, entre otros temas.
En el caso que nos ocupa, el tema central de «Fora de joc» es justamente el de la violencia en el fútbol, que es tratada a través de la historia de Àlex, jugador de un equipo infantil, que semana tras semana asiste avergonzado al comportamiento de unos padres que no paran de insultar desde la grada y que, además, manifiestan comportamientos racistas.
La descripción de diferentes situaciones ayuda a identificar a través de la lectura comportamientos que habría que eliminar, a la vez que ayuda a reflexionar sobre los motivos que impulsan a que en el mundo del deporte se observen determinadas actitudes. Una historia que intenta denunciar este tipo de hechos para destacar, al mismo tiempo, los beneficios y valores implícitos en la práctica del deporte, como el trabajo en equipo, la solidaridad, el esfuerzo o la perseverancia.
Un libro que es un perfecto complemento para la campaña “Zero insults a la grada”, y que todos aquellos que tengan algún tipo de relación con el deporte de base deberían leer. Sería incluso recomendable poder hacer una edición para repartir durante algunas semanas a los asistentes a cualquier partido de fútbol base. Seguro que más de uno se vería reflejado en alguna de las situaciones descritas, y con un poco de suerte acabaría poniendo remedio a ello.
La campanya se acompanya con el hashtag: #zeroinsultsalagrada
Lleva por título «El misterio del circo de fuego«, y en la sinopsis publicada hasta el momento podemos leer:
Iba a ser un fin de semana inolvidable, de esos que hacen época, porque jugábamos el último partido de la temporada: niños contra padres; por la tarde íbamos al Vicente Calderón a ver la final de la Copa, y lo mejor de todo: ¡el Circo del Fuego estaba en Sevilla La Chica! Pero empezaron los incendios y todo el mundo se puso muy nervioso. Teníamos que descubrir al culpable por muchos motivos pero, sobre todo, porque somos los Futbolísimos y siempre vamos a estar juntos.
Y aquí tenéis el booktrailer para ir abriendo boca:
“La fabulación del fútbol desde un barco en alta mar. Una demostración de lo que la palabra hace por el balompié. Un estilo poético, en frases breves, contundentes, lleno de alusiones sutiles. Es entrañable la idea del fútbol como alimento de los hombres solos”.
La frase anterior es de Juan Villoro, y aparece en la contraportada de “Desde los ojos de Lucas”, un álbum ilustrado que es una auténtica maravilla tanto por la historia que explica como por las ilustraciones que lo acompañan.
“No había ocupación mejor, en aquellas noches en medio del mar, que sentarse cerca de él a escuchar el partido.
Cada noche a las nueve.
Allí estábamos, apretujados en la estrechez de su camarote, doce, quince marineros de La bicicleta de Colón, a la espera del silbatazo inicial”.
El autor del texto es de Juan Carlos Quezadas, y las imágenes de Arianna Vairo. Publicado el año pasado por la editorial A Buen Paso, se trata de la obra ganadora del concurso “Cuentos de Fútbol” que el periódico mexicano Récord convocó el año 2006.
“Desde los ojos de Lucas” describe la historia de un grupo de marineros que cada noche se reúne en torno a Lucas, uno de los miembros de la tripulación, para “escuchar” el fútbol. A las palabras de Villoro no hay más que añadir la sinopsis, en la que podemos leer:
La palabra es la fuerza esencial que da forma al universo. Lucas lo sabe y cada noche se dedica a forjar historias para que los marineros de un barco que se encuentra siempre al otro lado del mundo mantengan la esperanza.
Lucas ha visto todos los partidos de fútbol, absolutamente todos, y en medio del mar se encarga de recrear para aquellos hombres solitarios los vaivenes y los sueños y las alegrías que esos juegos han desatado.
Al caer la noche la oscura pared de su camarote se convierte en una pantalla donde se reflejan los colores más hermosos, jugadas imposibles, batallas que dejan herido el corazón.
“Desde los ojos de Lucas”, un cuento para leer el fútbol de otra manera.»
Uno de los resultados más simbólicos para los aficionados del Fútbol Club Barcelona (también conocidos como “culés”) es el de 0 a 5. Y 0 a 5 es, precisamente, el resultado que protagoniza la nueva aventura de estos extraños y curiosos personajes que habitan en el Camp Nou y que se denominan “fanculés”.
Escrita por Carles Sala, ilustrada por Eloi Sala, y publicada por La Galera como producto oficial del Fútbol Club Barcelona, en los dos primeros números de la serie (“La fábrica de nata” y “La princesa comenata” tuvimos la ocasión de conocer a los principales personajes de estas historias.
Entre ellos se encuentran Fantrépido, Fantina, Fanmanitas o el Topo Pataplaf, entre otros. Y también tuvimos ocasión de conocer que para los Fanculés no todo es plácido, puesto que también tienen sus enemigos, en especial la Ratata Comenata y sus ayudantes: el Babas o Repuggato.
En el número 3 de la serie nos encontramos, nuevamente, con un nuevo intento de provocar problemas por parte de la Ratata Comenata y una nueva intervención de los Fanculés para evitar lo que puede acabar en una auténtica catástrofe.
¿Y qué es lo que ocurre en esta ocasión? Pues que un día, mientras Fantrépido y Fantina hacen una visita a la plas-plateca (el almacén de aplausos del Camp Nou) que cuida y conserva Fanolis, escuchan una extraña conversación de las Fancotillas. El caso es que, según parece, la Ratata Comenata ha hecho una extraña apuesta: que el Barça perderá por 0 a 5 el próximo partido.
Bueno, hasta aquí, aunque el resultado pueda parecer extraño y ciertamente difícil, no es algo imposible, y si alguien quiere apostar a ese marcador pues allá él. Pero, ¡un momento! La apuesta es, sí, de 0 a 5. ¡Pero en el partido de básket que el Barça jugará dentro de un par de horas en el Palau Blaugrana!
-Tampoco es para tanto -dice la Fantercera-. ¡Los culés también podemos tener un mal día!
-Pero no para quedar 0-5 en un partido de… -responde la Fanprimera.
-…en un partido de básket! -acaba la Fantercera.
Si la Ratata Comenata ha apostado por ese resultado es porque debe haber preparado alguna cosa para conseguirlo, así que los Fanculés se ponen enseguida a investigar para intentar descubrir qué es lo que sucede y, por supuesto, evitarlo.
Y sí, efectivamente comprueban que la Ratata Comenta y sus ayudantes han ideado un sistema de control remoto de la pelota de baloncesto, lo que hace imposible que los jugadores consigan alguna canasta.
El tiempo corre, el partido ha comenzado, si no se les ocurre algo rápido la Ratata se saldrá con la suya.
Sin pensárselo dos veces, los dos fanculés se introducen en las entrañas del Camp Nou, hasta que, poco después, llegan hasta la escalera de caracol que conduce al nido de la Ratata.
Descienden poco a poco, sin hacer ruido, y a mitad de camino se detienen y se quedan ocultos en la penumbra.
¿Qué sucederá?
Emoción en esta nueva entrega de los Fanculés que encantará a los lectores a partir de 6 años por el atractivo de las ilustraciones, la investigación de los personajes y la aventura que ofrece esta nueva entrega de la serie.
Hay libros que tienen la extraña capacidad de hacerte descubrir que también estás compuesto de fibras, y que esas fibras, a menudo sepultadas por capas y capas de caparazones también existen y están deseando salir a flote. En mi caso, he conseguido mantener en forma la fibra literario-futbolera, ejercitándolas a menudo, sacándolas a pasear al menos tres veces por semana y haciéndolas disputar el partido de los domingos.
Lo que ya no es tan habitual es que a ellas se sume también la fibra sensible, esa a menudo desconocida que todos llevamos dentro y cuya timidez la lleva a manifestarse en contadas ocasiones.
Hace años tuve un entrenador que llevaba un estudio pormenorizado de tres biorritmos de cada jugador: el físico, el anímico y el intelectual. Según la fase en la que cada uno de ellos se encontrara (alta o baja) el rendimiento durante el partido sería uno u otro. Pues bien.
Si tuviera que aplicar esa misma metodología al libro que protagoniza esta reseña, y en lugar de biorritmos lo que debiera evaluar fueran fibras, el resultado sería óptimo, puesto que ha conseguido tocarme la fibra literaria, la futbolera y la sensible con una gran intensidad.
Y es que “Soñar goles. Fútbol (y cuentos) de padres a hijos”, escrito por Miquel Nadal e ilustrado por Luis Galbis, y publicado por la editorial valenciana Llibres de la Drassana, es una de esas pequeñas maravillas con la que de tanto en tanto tropiezas y sabes que pasarán a convertirse para siempre en uno de esos compañeros de viaje que siempre llevarás contigo.
El libro es el número 1 de la colección «Estar en un núvol«, destinada a «libros de fantasía para soñadores de todas las edades«.
Fijaos en la sinopsis:
Miquel Nadal ha escrito un libro que, aún sin saberlo, están esperando todos los padres y madres aficionados al fútbol. Ha adaptado 13 relatos infantiles de la literatura universal y los ofrece a los lectores como él los contaba a sus hijos, con la misma delicadeza y sensibilidad.
Y en el índice podemos ver el nombre de los cuentos incluidos en el libro y su equivalencia con los cuentos tradicionales de los que derivan:
La previa
El futbolista de plomo (El soldadito de plomo)
El alfabeto feo (El patito feo)
La nueva camiseta del equipo (El vestido nuevo del emperador)
El suplente (La cenicienta)
Los tres delanteros (Los tres cerditos)
Borumballa (Pinocchio)
El portero de la gorra roja (Caperucita roja)
El clarinete de Benimaclet (El flautista de Hamelín)
Nacho y las pipes mágicas (Pedro y las alubias mágicas)
Ester, la Rubiasol (Blancanieves)
Toni y Andreu (Hansel y Gretel)
El capitán feliz (El príncipe feliz)
El cuento de la tanda de penaltis (El cuento de la lechera)
«Si el mundo se podía explicar con el número tres, y si las pirámides estaban hechas de triángulos, los tres hermanos Valero podían ser una lanza con la que asustar a los defensas gigantes y con sus pases hacer triángulos imaginarios para despistar a los porteros, por mucho que gritaran con la potencia del lobo en el cuento de los tres cerditos».
Fragmento de «Los tres delanteros«, en «Soñar goles«
Las tocadas de fibra de este libro lo han sido por tres bandas. Por un lado, porque soy un firme defensor de la frase de Javier Marías que no me canso de repetir en cuanto tengo ocasión: “El fútbol es la recuperación semanal de la infancia”. A la que añado: “Y el Fútbol Club de Lectura es mi juguete de adulto”. Ante semejante silogismo, imaginad cómo me siento al descubrir un libro en el que la infancia se manifiesta en una de sus máximas expresiones: los cuentos más tradicionales para dormir, y además ¡futboleros!
Pero también me toca la fibra la componente de padre que ha de actuar de inventor de narraciones, porque sé muy bien en qué consiste ese papel. Yo lo he practicado, con una temática diferente (castellera, en concreto). Yo también me inventaba cuentos durante una época a petición de mi hijo, a oscuras.
Por eso, lo de “Soñar goles” me parece una de esas jugadas que pocas veces suceden sobre el terreno de juego y que todo el mundo acaba recordando y convirtiendo en leyenda. Porque durante unas noches me he visto leyendo a mi hijo la adaptación al mundo del fútbol de cuentos tan tradicionales como “Caperucita roja”, “El soldadito de plomo”, “Pinocho” o “La Cenicienta”, entre otros. Una adaptación realizada por un padre a quien sus hijos pedían que se inventara cuentos. Lo dicho: una jugada de “traca y mocador”.
Así, he visto como una especie de círculo se cerraba, el que me llevó un día a comenzar a leer a mi hijo libros infantiles cuya tema central era el fútbol. Y durante los últimos días he leído a mi hijo la adaptación al fútbol de cuentos tradicionales realizada por un padre que explicaba cuentos a sus hijos.
«Todo surgió en alguna de esas noches de la infancia de mis hijos. Del relato nocturno pasaron a la escritura. Siempre he sabido acerca del valor intrínseco de los cuentos».
Miquel Nadal, en «La previa» de «Soñar goles».
Las adaptaciones realizadas tienen muchos elementos a destacar. Por un lado, pensar que no es nada fácil coger cualquiera de los cuentos citados y traspasarlos al entorno futbolístico. Lo que ha hecho Miquel Nadal es de una creatividad y originalidad espectacular, ya que el nuevo desarrollo de las historias es muy atractivo.
Pero es que además consigue mantener la esencia del cuento y su función incorporando un claro mensaje en cada uno de ellos, una moraleja futbolística que incita a la reflexión, y que refleja un amplio conocimiento de la realidad del fútbol base.
«Es posible que estos cuentos nacieran en la acumulación de horas perdidas durante muchos fines de semana, cientos, siguiendo el fútbol infantil. Viendo que además de los sesenta minutos de juego y un concreto marcador, pasaban muchas más cosas que esas que refleja el frío guarismo de los números y las clasificaciones».
Así, encontramos referencias a padres gritones o que no muestran el apoyo que deberían a sus hijos, críticas a la excesiva competitividad que impera a veces en estas categorías, referencias a entrenadores que en lugar de dar ánimo a sus jugadores se limitan a verlos como meros números, alusiones a la falta de comprensión ante los sentimientos de los niños considerados suplentes…
En fin, todo un catálogo de mensajes que bajo la carcasa del cuento nos invitan a pensar si en realidad no estamos olvidando que el fútbol no debería ser más que un juego para los niños de determinadas edades.
«En muchas ocasiones lo importante del cuento no es el fútbol, que es la excusa, el hilo argumental. Es lo que se cuenta, una forma de transmitir valores. De educar. El tránsito íntimo de las luces apagadas de la habitación de mis hijos a plasmarlo en público en un cuento. Incluso en ocasiones me hago preguntas sobre si no puedo estar haciendo el ridículo».
Un libro, en definitiva, que todos los padres de niños futbolistas en edad benjamín, alevín e incluso infantíl deberían tener en la mesilla de noche, para ir leyendo conjuntamente estas magníficas y emotivas historias. Una obra, además, acompañada de unas fantásticas, poderosas y contundentes ilustraciones obra de Luis Galbis que son una delicia visual.
Y ahora que la Navidad se acerca yo apuntaría este libro en una lista de posibles regalos.
FICHA TÉCNICA
Soñar goles. Fútbol (y cuentos) de padres a hijos
Miquel Nadal | 80 páginas | Estar en un núvol, núm. 1. 14 ilustraciones a color de Luis Galbis
MIQUEL NADAL TÀRREGA (Valencia, 1962) es licenciado en Derecho por la Universidad de Valencia. Escritor. En materia deportiva, es autor de El nacimiento de la ciudad deportiva. La Valencia de hurras y alirones y cofundador y responsable del blog Últimes Vesprades a Mestalla.
LUIS GALBIS FUSTER (Valencia, 1984) es licenciado en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia y tiene un máster en ilustración y diseño.
Goles en propia puerta, árbitros que se duermen, porteros fantasma, castillos embrujados… ¿Qué más puede pasar a Los Futbolísimos? Pues que desaparezca el punto de penalti del terreno de juego. Y las áreas. Y los córners. Y las líneas de banda que delimitan el campo de fútbol.
Esa es la extraña situación en la que se ven inmersos justo en un momento decisivo de un partido. Pakete se dispone a lanzar un penalti. Momento trascendental, pues la temporada anterior, si lo recordáis, había fallado cinco seguidos. No uno, ni dos, ni tres. Cinco penaltis lanzados y cinco fallados.
Con los nervios a flor de piel ante la posibilidad de volver a fallar el nuevo lanzamiento, Pakete toma aire y se encamina con decisión hacia el punto que señala los once metros. Y una vez allí, cuando se dispone a colocar con cariño el balón, descubre… ¡que el punto de penalti ha desaparecido!
El año pasado fallé cinco penaltis seguidos. Pero este penalti lo voy a tirar y lo voy a meter. Con el balón en la mano busco el punto de penalti. El árbitro me dice que me dé prisa. Entonces me doy cuenta.
¡El punto de penalti ha desaparecido!
No está.
Lo voy a repetir por si alguien no lo ha entendido:
Estamos jugando contra el Guillén de Castro, que son los primeros de la liga y a los que nadie ha sido capaz de meter un gol esta temporada.
El partido está a punto de acabar, queda menos de un segundo. Y tengo que tirar un penalti. Pero…
¡No hay punto de penalti!
¿Qué está ocurriendo?
“Los futbolísimos” se verán a partir de ese momento inmersos en una nueva aventura que les obligará a intentar descubrir qué es lo sucedido. ¿Y por dónde comenzar? Pues muy fácil. Por el responsable de pintar las líneas del terreno de juego. Radu, el bedel del colegio. Lo mejor será preguntarle cómo es que se ha olvidado de pintar las líneas. Pero a la hora de ir a interrogarlo aparece un nuevo problema: Radu no está. Ha desaparecido sin dejar rastro.
El equipo deberá poner en marcha todas sus dotes detectivescas para intentar averiguar qué es lo que ha sucedido. Y deberá hacerlo con el problema añadido de tener que jugar contra el Guillén de Castro, un equipo que es una auténtica selección de los mejores jugadores infantiles del mundo y que lleva una eternidad sin encajar un gol.
Mientras tanto, Pakete se ve obligado a pelear con otro imprevisto. Los Balbuena se han instalado en su casa a pasar el fin de semana. Sebastián Balbuena, 42 años, el padre, policía municipal que estudió en la academia junto al padre de Pakete. Santi Balbuena, 15 años, el hijo mayor de la familia. Sebas Balbuena, 11 años, el hijo mediano. Y… Susana Balbuena, 10 años, la más peligrosa de la familia con diferencia, una auténtica pesadilla para Pakete entre cuyas aficiones está tocar el trombón y… ¡jugar al fútbol!
-¿Pero qué pasa, Víctor? – pregunté.
Mi hermano, sin parar de correr, contestó:
-¡Los Balbuena!
-¿Qué? -insistí yo, que no le había entendido muy bien.
-¡Los Balbuena! -repitió-. ¡Han venido de visita los Balbuena!
Siguió corriendo sin detenerse. Hasta que dobló la esquina y desapareció de nuestra vista.
Helena me miró y me dijo:
-¿Pero qué pasa? ¿Quiénes son los Balbuena?
-Mejor no quieras saberlo -contesté.
Esta es la situación ante la que deben enfrentarse “Los futbolísimos” en “El misterio del penalti invisible» el número 7 de la serie, una nueva aventura del equipo del Soto Alto en la que además de fútbol deberán volver a poner en marcha todas sus habilidades a la hora de resolver misterios.
EN RESUMEN
– Edad recomendada: a partir de 10 años
– Le gustará a…: los aficionados a las historias de misterio. Y si además les gusta el fútbol mejor que mejor.
– Tipo de libro: extenso (más de 300 páginas) pero de lectura rápida, con diálogos ágiles y frases cortas. Con toques de humor y conversaciones que describen muy bien el lenguaje de niños de la edad de los protagonistas.
– Edad de los protagonistas: 11 años
– Ilustraciones: muy atractivas y abundantes. Los episodios relacionados con un partido de fútbol se presentan en capítulos propios en formato cómic.
BOOKTRAILER DEL LIBRO
Y aquí tenéis el booktrailer de la aventura número 7 de «Los Futbolísimos«: «El misterio del penalti invisible»
¿Y qué pasa con los Balbuena? Pues que han venido… ¡para quedarse!
Pues sí. Es cierto que los Balbuena, en esta aventura, han sido un auténtico terremoto, especialmente para Pakete. Pero al final se les coge cariño, y con sus estrambóticas conductas acaban consiguiendo también hacernos pasar un muy buen rato. Tanto, que podremos continuar disfrutando con sus aventuras, puesto que a partir de ahora tendrán serie de libros propia.
Todo empezó, como casi siempre ocurre, un día normal y corriente.
Habíamos ido al hiper de mi barrio a comprar unas bicis. Mi padre, mis dos hermanos y mi vecina Mari Carmen con su hija María. Seis Kawasakis 3 W2, preciosas, rojas, relucientes. Estábamos en mitad del parking, subidos en nuestras bicis, preparados para pedalear, cuando de repente ocurrió: un ruido en el cielo, un tremendo resplandor blanco, un rayo que cae y de pronto… estábamos en el Black Rock. En el corazón del salvaje oeste. La aventura acababa de comenzar.
«Llevamos varios días investigando. Estamos a punto de descubrir algo muy importante. Escuchamos sus pasos acercándose por el pasillo. Lentamente. Se detiene junto a al puerta de la habitación. Se puede escuchar su respiración. Cada vez más cerca de nosotros. La puerta del pasillo se abre con un crujido y la bisagra produce un chirrido que hace que todos nos removamos dentro del armario.
Está dentro de la habitación. Camina hacia donde estamos escondidos. Notamos un pequeño ruido. Que viene del interior del armario.»
Encerrados en un armario y completamente a oscuras, muertos de miedo, con una sospechosa figura que parece estarlos buscando, casi sin respirar para no ser descubiertos, …
Y ahora, volvamos al armario. ¿Quién es esa figura tan amenazante de la que se ocultan? ¿Qué amenaza persigue a Pakete y sus amigos? ¿Qué misterio deberán resolver esta vez ‘Los futbolísimos‘?
El pueblo de Sevilla la Chica está de celebración. Y no es para menos, pues durante los próximos días acogerá una importantísima exposición de categoría internacional, una muestra que atraerá a miles de visitantes. Se trata de “Tesoros del Antiguo Egipto«, una selección de algunas de las principales obras del tesoro de la mítica reina egipcia Hatshepsut II.
Sarcófagos, joyas, momias, valiosas piezas de la cultura egipcia formarán una exposición que promete ser todo un acontecimiento para los habitantes de Sevilla la Chica y, por supuesto, para los Futbolísimos.
Pero éste acontecimiento cultural no será la única novedad que traerá el nuevo año. Todo lo contrario. Los Futbolísimos deben enfrentarse a una amenaza de desaparición del equipo, que a partir de ahora se verá obligado a cambiar de nombre con la intervención de unas extrañas hermanas, Virtudes y Gracia, cuya forma de hablar y de repetir una lo que la otra dice es todo un homenaje a los Hernández y Fernández de Tintín (DuPond y DuPont en el original francés).
Además de la intervención de estas hermanas, propietarias de la tienda Deportes Moncayo, el equipo deberá afrontar la marcha de Felipe y Alicia, sus dos entrenadores hasta el momento. ¿Quién será el sustituto? Un extraño escocés que ha venido a vivir al pueblo, cuyos métodos de entrenamiento son bien extraños e incomprensibles, aunque muy efectivos, puesto que ha ganado varios títulos en diferentes países del mundo.
«- Mi nombre es Adam Morley, pero podéis llamarme señor Morley, o míster Morley -dijo con una voz muy seca y muy grave, y con acento inglés-. Soy vuestro nuevo entrenador.
¡Aquel tipo con aspecto de pirata Barbarroja iba a ser nuestro entrenador!»
Y, por si fuera poco, Morley, el nuevo entrenador, tiene una hija, Greta, que además de muy muy muy pelirroja sorprende a todos por su habilidad con el balón y pasará a formar parte del equipo. Un equipo, por otro lado, que continua último en la clasificación y que debe comenzar a trabajar para enfrentarse a algunos rivales muy fuertes si quiere continuar existiendo.
Este es el complicado panorama al que se enfrentan Los Futbolísimos en esta aventura, una situación que todavía se complicará mucho más en cuanto se produzca un terrible robo en el que se verán involucrados: la joya más valiosa de la exposición desaparece el mismo día de la inauguración.
Una emocionantísima aventura que no solo os mantendrá intrigados hasta la resolución final del misterio del robo, sino que además os permitirá conocer muchas cosas interesantes sobre el antiguo Egipto, sobre algunos importantes museos, sobre el trabajo de los pintores, y sobre algunos de los grupos más importantes de la historia del rock.
Y todo ello, como siempre, con los permanentes conflictos de Pakete y su relación con Helena con H, que se complica con la llegada de Greta.
¿Serán capaces Los Futbolísimos salir adelante de esta complicada situación? ¿Serán capaces de resolver el extraño misterio que se les presenta en esta aventura? ¿Conseguirán adaptarse a los extravagantes métodos de entrenamiento del extraño Morley? Y el equipo, ¿conseguirá superar su difícil situación en la clasificación y sobrevivir a todas las amenazas de desaparición que tiene encima?
Sí, parecen todas preguntas de examen. Pero en este caso podéis contestarlas consultando el libro. Así que ya sabéis, abrid «El misterio del robo imposible» por la página 1 y os garantizo que cuando lleguéis a la última página no solo habréis encontrado la respuesta a todas vuestras dudas, sino que, además, habréis pasado un muy buen rato de lectura, misterio, fútbol y aventura. Todo ello, como siempre, acompañado de las espectaculares ilustraciones de Enrique Lorenzo.
Y para ayudaros a coger el ritmo, aquí tenéis el vídeo de la canción de AC/DC «Thunderstruck«, que tan importante es para el equipo en esta aventura.
Y aquí tenéis el booktrailer de este emocionante número 5 de la serie «Los futbolísimos«:
En el partido que el pasado sábado jugaron el F. C. Barcelona y el Rayo Vallecano un jugador destacó por encima del resto: Neymar da Silva Santos Junior, más conocido como Neymar. Al margen de los cuatro goles que marcó, lo que hizo sobre el césped del Camp Nou fue una auténtica demostración de control total del cuerpo, de coordinación absoluta de todos los músculos del cuerpo, de armonía de movimientos, de habilidad y excelencia técnica, de imaginación en el regate, de velocidad y rapidez mental… En fin, de todo lo que caracteriza a un auténtico crack mundial.
Por si todavía no lo habéis podido disfrutar, aquí tenéis un resumen de sus intervenciones.
Espectacular, ¿verdad? Pues todo lo que habéis visto, en realidad, fue posible gracias a unos diminutos seres a los que nadie ha visto, que viven en el Camp Nou, y que el sábado evitaron una auténtica catástrofe que nos habría dejado sin partido: los Fanculés.
Los lunes por la mañana acostumbran a ser los días más tranquilos en el Camp Nou. Después de la resaca futbolística del fin de semana, la calma inunda las gradas desde el Gol Norte hasta el Gol Sur, y el césped del campo, acariciado por la brisa, se balancea como si fuera un paraje perdido entre montañas inhóspitas.
La semana comenzó con un lunes idéntico al de todas las semanas para los Fanculés. Fankú y Fanbala aprovechan la tranquilidad del Camp Nou para salir a buscar los «fanchivaches» que guardarán en el «fantrastero«. Fantrépido cruzará como siempre el campo con los aspersores en marcha y sin mojarse. Fanmanitas se dedicará a diseñar esos inventos, como la «fanherramienta multiusos» que tan útiles les resultan…
En fin, que todo transcurría con la máxima normalidad hasta que aparecieron «las tres fancotillas«, las fanculés más chafarderas del estadio y explicaron al resto que habían oído una conversación en tribuna que de ser cierta sería una auténtica catástrofe.
– Mientras hacíamos la siesta… -explicó Fanprimera.
– Hemos oído que hoy llega una autoridad… -añadió Fansegunda.
– Hermana, prima o tía de la Ratata Comenata! -cridó la Fantercera.
– ¿Cómo? ¿De quién se trata? -preguntó Fanmanitas.
– ¡La Princesa Comenata! -gritaron las tres a la vez.
Evidentemente, que la Ratata Comenata, principal enemigo de los Fanculés, recibiera la visita de la Princesa Comenata no podía significar nada bueno. ¿Qué estarían tramando? ¿Qué trampa estarían preparando? Ante la posibilidad de peligro a la vista, los Fanculés decidieron mantenerse alerta y estar listos para actuar ante lo que pudiera ocurrir.
Pero justo cuando empezaron a movilizarse para tenerlo todo a punto se vieron inmersos en un situación de peligro cuando aparecieron las aspiradoras que se dedican a la limpieza del estadio.
«La princesa comenata» («La princesa menjanata«) es otra apasionante aventura de los Fanculés, magníficamente ilustrada y encuadernada, que los lectores a partir de 6 años disfrutarán muchísimo gracias a sus originales personajes y las peripecias en las que se ven inmersos.
FICHA TÉCNICA
Fanculés 2. La princesa Comenata
Carles Sala i Vila \ Eloi Sala i Vila \ Jose Labari (ilustr.)
Debe estar conectado para enviar un comentario.